PROFECÍAS QUE ESTÁN POR CUMPLIRSE, entregadas a través de la comunicación de espíritu a Espíritu.

 

PROFECÍAS RECIBIDAS EL 30 DE JULIO DEL AÑO 2007:

La comunicación de espíritu a Espíritu en el futuro de la humanidad.

Profecía:

“Todavía están por darse sucesos extraordinarios que desconcertarán a vuestros hombres poderosos y a vuestros hombres de ciencia, y estos recurrirán a mis discípulos, a mi pueblo Espiritualista Trinitario Mariano, en busca de respuesta a sus interrogantes y en busca de lecciones que no han logrado comprender; veréis así al pobre y al humilde convertirse en vocero de mi divinidad, derramando a través de sus labios la profunda sabiduría que llega por la comunicación de espíritu a Espíritu, la cual gradualmente se ha ido convirtiendo en algo natural, en algo maravilloso pero sencillo y que está destinada a ser la forma en que la humanidad me rinda culto en el futuro”.

Las nuevas Babilonia y Sodoma.

Profrecía:

“La nueva Babilonia y la nueva Sodoma, más pronto de lo que cree el hombre serán abatidas y derrumbadas desde sus cimientos; no quedará ni piedra sobre piedra de ellas, de esas ciudades pecadoras que no supieron de la hermandad, que despreciaron la caridad y han hecho mofa y burla de la espiritualidad”.

Las nuevas plagas.

Profecía:

“Las plagas que azotaron a Egipto, serán vistas como algo benéfico comparadas con las plagas que azotarán a un mundo hundido en la cima de la perversidad y el abismo de la iniquidad, al cual lo condujo su falta de fe y su falta de amor”.

La gran prueba que cerrará el Sexto Sello.

Profecía:

Mirad pueblo, mirad lo que viene para vuestra hermana humanidad y conmoveos hasta lo más íntimo de vuestras fibras, para que permanezcáis velando y orando, porque ni siquiera vosotros sabréis en qué momento llegará la gran prueba que cerrará el Sexto Sello y abrirá el Séptimo”.

La llegada del Séptimo Sello.

Profecía:

“Sé que muchos de vosotros anheláis la llegada del Séptimo Sello, mas confiad y esperad, porque en el perfecto plan divino todo tiene su tiempo y todo tiene su lugar, y donde otros verán caos y muerte, vosotros veréis un orden restaurado y un renacimiento; el inicio de la nueva vida plena de cumplimiento espiritual y obediencia a las leyes tanto divinas como las de la Naturaleza; la marcha ascendente de la humanidad libre ya de pecados y derrotada la maldad, para convertir a este mundo de nuevo en el paraíso en el que vuestros primeros padres vivieron”.

“Dejaréis de añorar los tiempos patriarcales y viviréis de nuevo en íntima comunión con vuestro Señor, porque estaréis conmigo como Yo estaré con vosotros; nada podrá disturbar nuestra comunicación, y una vez limpio el mundo de su lepra, limpios los cielos del velo de muerte que ahora lo cubre, libres ya de guerras aniquiladoras y fratricidas, regresando la virtud a los hogares y a los corazones, bendeciréis a cada momento el amor de vuestro Padre y caerá sobre la humanidad el manto celestial y amoroso de vuestra Madre. Desterradas quedarán las rencillas y las disputas en un mundo sin fronteras, sin otro lenguaje más, que el de la fraternidad y la comprensión entre hermanos”.