Los 144,000 Marcados

 
Escrito estaba por la misericordia de Dios y anunciado por el profeta Juan, que en la plenitud del Sexto Sello serían señalados los escogidos del Señor.No estáis aquí por un acaso, no habéis venido por obra de la casualidad; si estáis aquí es porque se os ha enviado a la Tierra a cumplir con una restitución y con una misión, y eso nada tiene que ver con las cosas materiales ni con los placeres de la carne.He cumplido lo escrito y dicho por el profeta; tened certeza también de todo cuanto Yo os digo ahora.


Para extender mi Obra en este Tercer Tiempo, he venido a escoger entre las grandes muchedumbres a 144,000 espíritus señalándoles con un ósculo de luz divina, no un beso de traición, ni sello de un pacto que ponga en peligro vuestro espíritu.

La Marca Espiritual

La marca es el signo invisible por medio del cual podrá cumplir su misión quien la lleve con amor, con respeto, con celo y con humildad; entonces podrá comprobar que la marca es una gracia divina que le hace superior al dolor, que le ilumina en las grandes pruebas, que le revela profundos conocimientos y dondequiera abre brecha para que pase el espíritu.

La marca es como eslabón que une, a quien la posee, con el mundo espiritual; es el conducto para que se manifieste en vuestro mundo el pensamiento y la palabra del mundo espiritual; por lo que os digo que un marcado es un mensajero, es un enviado y es un instrumento mío.

Grande es la misión, así como la responsabilidad, del marcado para con mi Obra; pero no está solo en su camino: a su lado va siempre el ángel protector que le cuida, le guía, le inspira y fortalece.

¡Cuán fuerte ha sido el que ha sabido abrazarse con amor a su cruz, y qué duro y amargo ha sido el camino para el escogido que no ha sabido llevar consigo la divina señal de elegido en el Tercer Tiempo!

Yo os digo a todos los han llegado ante mi Obra, que aprendan a velar y a orar, a llevar con amor su cruz y a practicar con rectitud y obediencia, para que esta vida, que ha significado para vuestro espíritu su reencarnación más luminosa, no vaya a ser estéril y más tarde tenga que llorar el tiempo perdido y los dones desaprovechados.

Mi marca es la señal que el Espíritu Santo deposita en sus escogidos para cumplir una gran misión en este Tercer Tiempo. El que ostenta esta señal no está a salvo de peligros; por el contrario, es más tentado y más probado que los demás.

La marca quiere decir misión, cargos y responsabilidad ante Dios. No es una garantía contra las tentaciones o las enfermedades; si así fuera, ¿qué méritos habría en mis escogidos? ¿Qué esfuerzo haría vuestro espíritu por permanecer fiel a mi palabra?

Recordad a cada uno de los doce escogidos por Mí en aquel Segundo Tiempo y confirmaréis lo que os estoy diciendo. Entre aquéllos hubo instantes de duda, de flaqueza, de confusión, y hasta hubo uno que me traicionó entregándome con un beso a mis verdugos.

144,000 son los marcados en este Tercer Tiempo. Una legión de espíritus, un grupo que mi caridad ha señalado y entresacado en todos los tiempos para entregarles una misión especial, una responsabilidad ante los demás.

Muchos han sido señalados, pero otros, en el camino de su propia existencia, serán sorprendidos y les será revelado, ya por mi Divino Espíritu o por vuestro conducto, que pertenecen a los 144,000 y la señal que os dé de que el número ha quedado cerrado, causará una gran conmoción en vuestro planeta, y esta conmoción, ese acontecimiento, no tardará mucho en venir.

¡Ay, ay del Universo en ese instante, en verdad os dice el Padre! porque con ello haré comprender a los hombres que algo sobrenatural acontece, que algo más allá de los elementos, de la voluntad del hombre, está aconteciendo, y la mayor parte de la Humanidad, temerosa, penetrará en oración y en arrepentimiento.