LAS PROFECÍAS QUE ESTÁN POR CUMPLIRSE, recibidas a través de la comunicación de espíritu a Espíritu.

 

PROFECÍA RECIBIDA EL 3 DE MAYO DE 1980:

La guerra biológica.

Profecía: “De un lugar que ni siquiera aparece en los mapas, el cual está situado en la Tundra Siberiana y cuyo nombre es “Kojnay”, surgirá uno de los problemas más grandes que tendrá que enfrentar la humanidad: La guerra biológica”.

PROFECÍA RECIBIDA EL 23 DE ENERO DE 1991: 

La cura del SIDA.

Profecía: “Os profetizamos que de esas humildes rosas, las campiranas, no las rosas finas que cultiváis, sino las campiranas, las burdas, las pobres, de ahí extraerán los hombres el remedio a eso que conocéis como SIDA”.

PROFECÍA RECIBIDA EL 24 DE MAYO DE 1993:

Los grandes espíritus que regresarán.

Profecía: “¿Qué sabéis de lo que sucederá cuando encarnen aquellos profetas que habían de regresar?*  ¿Creéis acaso que aquellos que perdieron su vida en las calles de Jerusalén apedreados por las turbas, cuando encarnen en este tiempo habrán de callar?”

“Falta poco para ver el cumplimiento de esta profecía, ya están llegando al planeta esos espíritus. Grandes testimonios veréis y se acrecentará vuestra fe”.

* Esta profecía es confirmación de otra que se entregó el 28 de Octubre de 1986, la cual cita:

“De entre vosotros sucitaré a aquellos que prodigiosamente volverán los ojos del mundo hacia Mí; Saulo, Daniel, Ezequiel, Lucano, Enoc, Jonatás, Isaías, Malaquías, Jonás y Bernabé, estarán entre vosotros. Los tiempos os han alcanzado y mi amor los ha preparado”.

PROFECÍA RECIBIDA EL 5 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2000:

La fusión de los Tres Testamentos.

Profecía: “Se empezará el trabajo que durará 22 años, al término de los cuales, entregaréis la semilla de la fusión de los Tres Testamentos a la humanidad, siendo que el tercero de ellos no conoce final, porque se proyecta hacia la eternidad”.

“Veintidos años hermanos. El Padre ha marcado el término créalo o no lo crea la humanidad, y cuando llegue el momento en que entreguéis el fruto iluminado de ese trabajo, será cuando las guerras de religiones y de ideas hayan dejado a las muchedumbres sin pastor, cuando reputaciones de filósofos y de grandes hombres que la humanidad ha visto como iluminados, quede por los suelos; cuando ya sean destruídos aquellos lugares que la humanidad ha considerado como sagrados, cuando ya hayáis visto a las grandes religiones caer una tras otra, víctimas de su propia exaltación, de su fanatismo y de su propia ignorancia”. 

“No será esto castigo divino, sino tan sólo el fruto amargo que han labrado durante siglos y que vendrá a llamarles a cuenta. El tiempo de juicio para las religiones ha llegado; el tiempo de juicio para el poder humano, también ha comenzado”.

PROFECÍA RECIBIDA EL 24 DE JULIO DEL AÑO 2005: 

No quedará ni piedra sobre piedra. 

Profecía: “Veis cuán grande parece ser vuestra civilización? Pues así de grande les parecía en aquél tiempo a muchos que rodeaban a Jesús el templo de Jerusalén, y ved cómo de él no quedó ni piedra sobre piedra. Así también, de ésta civilización no quedará ni piedra sobre piedra, y sobre sus escombros, se levantará una nueva humanidad de la cual, vosotros lleváis la simiente en el seno de los vuestros y de los que han de venir siguiendo vuestros pasos”.

“No son ya lejanos esos tiempos; no habléis de ellos como si fuera algo remoto.Faltan generaciones para ver el cumplimiento de las profecías del tiempo final, pero están más cerca de lo que vosotros habéis avizorado”.

PROFECÍAS RECIBIDAS EL 20 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2005: 

Tiempo de prueba para el pueblo de Israel espiritual.

Profecía: Antes de que venga el reconocimiento mundial de la Doctrina, su aceptación, los poderes del mundo se lanzarán contra vosotros con todo lo que ellos tienen, para doblegaros y haceros desaparecer.

Esto incluye a los gobernantes, a las personas de gran poderío material, de grandes riquezas, a las ciencias y a las religiones que conocéis”.

“Os negarán el saludo, os negarán el trabajo, os negarán lugar para vuestros hijos en las escuelas; entonces, os veréis precisados a poner vuestras propias empresas, vuestras propias comunas, vuestras propias escuelas; y esto, aún pareciendo ser algo muy desagradable, será una bendición, mas llegaréis a ello por la dinámica de las cosas que habrán de venir”.

Las grandes pruebas que esperan a la humanidad.

Profecía: “Ciertamente, todavía faltan grandes nubarrones que habrán de llegar; vienen cosas muy fuertes en tiempos muy breves, más breves de lo que muchos de vosotros siquiera imagináis.

Grandes dolores que serán de parto, han comenzado ya en la humanidad, y se irán incrementando día a día, golpeando una y otra comarca, una y otra religión; mas recordad que el Padre os dijo que donde hubiera un labriego obediente, un discípulo que esté cumpliendo y perseverando, se detendrían los elementos por respeto a ese discípulo”.