Padre: El Divino Juez
1 Vengo lleno de amor y revestido de paciencia para hacerme comprender de todos.
2 Consolaos en Mí.
3 Comed y bebed para que calméis vuestra hambre y sed de justicia; quiero que el incomprendido por la Humanidad se sienta comprendido por Mí, y el que sentía su mano vacía, al levantarse después de haberme oído sienta que lleva dones consigo; que el que ha llegado ante mi presencia trayendo remordimientos en su espíritu, al escucharme se sienta descargado de todo ello y pueda levantar su rostro como aquella mujer adúltera del Segundo Tiempo, cuando le dije: "¿En dónde están los que te persiguen? Yo te perdono, ve en paz y no peques más".
4 Yo soy el divino juez, que no aplica jamás una sentencia mayor a la falta. ¡Cuántos de los que se acusan delante de Mí, Yo los encuentro limpios! En cambio, ¡cuántos pregonan limpidez y los encuentro perversos y culpables!
5 ¡Qué injusta es la justicia humana! ¡Cuántas víctimas de los malos jueces expían faltas ajenas! ¡Cuántos inocentes han visto cerrarse las rejas de la prisión delante de sus ojos, mientras el culpable camina libre, llevando invisiblemente su fardo de hurtos y de crimen!
Israel: La misión del hijo primogénito
6 Vuestra misión de labriegos no terminará en 1950; por lo contrario, será cuando comencéis a dejar de ser discípulos para convertiros en maestros, quienes con palabra de amor guíen a la Humanidad por el sendero de luz.
7 Grandes legiones espirituales esperan tan sólo esta depuración entre los hombres, para encarnar y morar nuevamente en la Tierra. Ellos poseen una gran misión y esperan que vosotros les dejéis vuestro lugar para ocuparlo ellos.
8 Vengo a explicaros mi Doctrina, materializando mi palabra para haceros comprender quiénes sois.
9 Nunca os amedrentéis por el peso de la responsabilidad que he puesto en vosotros; más pesa el fardo del pecado.
10 Es más doloroso el abismo con sus tinieblas, que la luz que existe en la cumbre de la montaña donde mora el Maestro. Nuevamente os digo que el "yugo de Cristo es dulce".
11 Os he llamado Israel, porque en vuestro espíritu existe una misión de paz, un destino de armonía espiritual con toda la Humanidad; porque sois el primogénito, porque no nacisteis sólo de Jacob, venís de más allá de él, de más allá de Abraham.
12 Israel, vuestro punto de partida data de antes de que Yo enviara al primer hombre a la Tierra, quien formó una familia de la cual Yo escogí la simiente para formar mi pueblo fuerte en la fe, en la obediencia y en el amor al Dios invisible. Así lo preparé y lo bendije, y quedó como un faro en medio de la Humanidad.
13 Nada os faltó para desempeñar vuestro destino y, sin embargo, visteis surgir más alto que vosotros a otros pueblos, que luego os humillaron con cadenas de esclavitud.
14 ¿Por ventura, eran pueblos superiores al vuestro? Ni en materia, ni en espíritu eran mayores que vosotros, en quienes había desbordado el Padre los dones preciosos de la inspiración, de la sabiduría, de la belleza, del amor, de la salud y la fuerza.
15 Os preparé para que fueseis como un espejo de mi amor por todo lo creado, donde la Humanidad me contemplara, y como fuente de aguas cristalinas donde los sedientos de verdad mitigaran su sed.
16 Mas, al fin humanos, flaqueasteis y en vuestra decadencia fuisteis sometidos por otros pueblos.
17 En este tiempo os vengo a buscar y a estar muy cerca de vosotros, recordándoos mi Ley, despertando a vuestro espíritu para que escuche la voz de la conciencia, y diciendo a vuestro corazón: Despertad, las cadenas que os abrumaban fueron rotas por la muerte y hoy la vida os ha devuelto vuestra libertad. Es por lo que he venido entre vosotros en el Tercer Tiempo.
18 No creáis que sólo en el seno del pueblo de Israel han existido profetas, precursores y espíritus de luz. También en otros pueblos he enviado algunos de ellos, mas los hombres los tomaron como dioses y no como enviados, y crearon, bajo sus enseñanzas, religiones y cultos.
19 El pueblo de Israel no comprendió la misión que para con otros pueblos tenía, y durmió en un lecho de bendiciones y complacencias. El Padre lo había formado como una familia perfecta, en la que una tribu tenía la misión de defender al pueblo y mantener la paz; otra labraba la tierra; otra tribu era de pescadores y navegantes. A otra le fue confiado el culto espiritual, y así sucesivamente, cada una de las doce tribus que integraron el pueblo desempeñó diferente misión, que en conjunto daba un ejemplo de armonía. Mas en verdad os digo, los dones espirituales que poseísteis en aquellos primeros tiempos, los tenéis aún.
20 Ved entre vosotros a los profetas; mirad cómo los hombres, las mujeres, los ancianos y aun los niños testifican mi verdad por medio de sus revelaciones.
Dominio de los elementos: Una potestad de los hijos de Dios
21 Poseéis la elevación espiritual para orar, la potestad para haceros oír y obedecer por los elementos, de lo cual tuvisteis ejemplos en Noé, venciendo la furia de las aguas; en Josué, a quien le atribuís que detuvo la carrera del sol, sobre lo cual os digo que los astros jamás han detenido su curso, y que fue mi luz divina, semejante a un sol radiante, la que prolongó el día y ocultó la noche, para que el pueblo alcanzara la victoria, mientras el Universo continuaba su trayectoria sin salirse de sus leyes de armonía.
22 Moisés tuvo también potestad sobre los elementos y a su voz obedecían las aguas, los vientos, las rocas. He confiado al hombre esta naturaleza para que de ella se sirva, pero él ha trastornado el orden de la Creación y se ha convertido en esclavo de la Naturaleza, en la que ha buscado muchas veces a su Dios.
23 En el Segundo Tiempo os di una lección más sobre estas enseñanzas, cuando hice calmar la tempestad al extender mi mano; también cuando anduve sobre las aguas o cuando resucité a los muertos.
24 Los milagros que realicé en aquel tiempo fueron para salvar al perdido, para convertir la tiniebla en luz y el odio en amor.
25 Yo no vine a maravillar o a sorprender a los hombres con aquello que sirviera sólo para asombro de su entendimiento, como algunos que se hacen admirar de los hombres como seres superiores, haciendo aparentes milagros y que, sin embargo, no son capaces de convertir a un pecador.
Amor: El principio de todo lo creado
26 Yo no he venido a enseñaros ciencias superfluas o sorprendentes; Yo os he revelado mi existencia y el porqué de la vuestra; os he descubierto que el fuego que da vida y todo lo anima es el amor; es el principio de donde han brotado todas las naturalezas.
27 He ahí que vosotros nacisteis por amor, existís por amor, sois perdonados por amor, y seréis en la eternidad por amor.
Consejo divino: A los apóstoles que irán al encuentro de otras civilizaciones
28 Preparaos, para que cuando mi palabra cese, vayáis a las distintas civilizaciones de la Tierra, donde encontraréis pueblos ignotos cuyo origen se pierde en el tiempo, en los que sus habitantes practican cultos y ciencias en medio de los cuales se ha manifestado el mundo espiritual; ahí oiréis hablar de transformaciones, de maravillas y milagros ante los cuales quedaréis asombrados.
29 Estaréis preparados, porque tendréis que soportar grandes pruebas; sentiréis confundiros por momentos, cuando en el seno de aquellos hombres miréis comunicarse al mundo espiritual, haciendo maravillas que vosotros no podríais haber hecho. Cuando os presenten escritos conteniendo su historia, sus leyes y preceptos, abriréis vuestros ojos para que no os confundáis con la maravilla material, con el prodigio exterior, mas también para que podáis admirarlos e imitarlos en todo lo que vuestra conciencia e intuición os diga que encierra verdad.
30 También encontraréis en ellos ahínco por hallar el camino que conduce a la perfección, anhelo de eternidad.
31 A otros los sorprenderéis en su éxtasis espiritual, del cual han hecho un culto fanático; son como plantas parásitas, porque ni cumplen con las leyes de amor dictadas por Dios, ni cumplen con los deberes de la Tierra. Esas doctrinas no se propagarán en otros pueblos, porque la verdadera espiritualidad destruirá el fanatismo y el misticismo.
32 Yo os he enseñado desde los primeros tiempos una Ley que es justa con el espíritu y con la materia; recordad que en cierta ocasión dije: "Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios".
33 Muchos se sorprenderán y hasta os juzgarán mal cuando escuchen que, siendo mis discípulos, cumplís con la ley del trabajo material; cuando miren que tenéis esposa o esposo, que tenéis hijos y familia, que sabéis recrearos en la contemplación y en los frutos de la Naturaleza, a la que veréis como a una madre. Entonces os preguntarán: "¿Por qué si sois siervos del Señor no vivís sólo en la contemplación de lo espiritual?"
34 Encontraréis también a quienes posean el don de profecía y os sorprenderéis porque, ciertamente, entre ellos hay espíritus adelantados.
35 Preparaos cuando estéis a prueba y Yo hablaré por vuestro conducto, y si esa preparación es, además de limpia, sencilla y pura, veréis mis maravillas.
36 Estoy hablando a los que deben cumplir con su misión de apóstoles y profetas en otras tierras, para que no hagan alarde de la misión que les he confiado. Estos no provocarán escándalo combatiendo religiones ni creencias. Otros serán los que promuevan escándalo en contra de vosotros, sin saber que con ello os estarán ayudando a propagar mi Doctrina, despertando la curiosidad de muchos, que luego se convertirá en fe.
Más Allá: Preparando el viaje de regreso
37 Para algunos la presente existencia será su última reencarnación. Es tiempo de que preparéis el viaje para el Más Allá; llenad de buena simiente vuestro alfolí, para que con paso firme acudáis al llamado que os haré en el valle espiritual que os espera, y del cual nadie podrá huir.
38 A cada uno de vosotros se le ha asignado un número de espíritus a los cuales debe ayudar a elevarse, conduciéndolos por el sendero de mi verdad. Ninguno llegará sin su porción, porque no será recibido.
39 Luchad y trabajad, recreaos aprendiendo y enseñando. Yo estoy fecundando las tierras, apartando de ellas toda mala hierba, para que mis sembradores las encuentren preparadas por mi caridad.
40 Entonces se abrirá delante de vuestros ojos un camino a través de un desierto, ofreciéndoos sus oasis, y allá en el horizonte, la silueta blanca de la Tierra Prometida al espíritu, cuyas puertas abiertas os invitarán a pasar junto con las porciones y con los pueblos que no sólo amarán al mismo Dios, sino que practicarán el mismo culto espiritual.
Oración: El arma contra las tinieblas
41 Convertid con vuestra oración a los seres en tinieblas, que como ejércitos combaten y luchan mientras dormís. Daos cuenta de que en torno vuestro, y sobre vosotros, flota y se agita un mundo desconocido, donde la luz lucha contra las tinieblas en una guerra cuyo estruendo e influencia trastorna vuestro mundo, vuestro corazón y vuestra mente.
42 Por eso la tranquilidad y la paz también han huido del corazón de la Humanidad; mas bienaventurado el que, sintiendo esa batalla, ora, porque él saldrá avante.
43 El que tomare el juicio de este tiempo como simple coincidencia, no sabe que estará a merced de la muerte, de la peste, las plagas y el hambre.
44 Os parecen nuevas estas enseñanzas porque las habéis olvidado; mas ahora en el Tercer Tiempo nuevamente os las vengo entregando. Os tengo preparada una gran campiña a la cual os invito, para que en ella aprendáis a sembrar la simiente de eternidad que os estoy confiando.
Discípulos: Ya no es tiempo de vivir en la ignorancia
45 Vengo a preparar a mis nuevos discípulos para que alcancen, mediante su fe y caridad, potestad sobre las enfermedades del cuerpo y del espíritu y sobre los elementos de la Creación.
46 Comprended que ya no es tiempo de que viváis en la ignorancia; hoy vivís en la era de la luz, de las grandes revelaciones que os ofrece mi enseñanza.
47 ¿Imagináis la sabiduría que habríais alcanzado, si desde los primeros tiempos hubieseis practicado mis lecciones, cumpliendo con mi Ley? Mas por largo tiempo habéis dormido y os habéis entregado a satisfacer a la materia con los placeres del mundo, y esto os ha estacionado en el camino de vuestra evolución espiritual.
48 Por eso, hoy que he llegado ante vosotros con mi nueva lección, ésta os parece extraña, incomprensible y fuera de vuestra manera de pensar, de sentir y de vivir. Mas os bastará meditar en una sola de mis cátedras para que reconozcáis la verdad de mi palabra; entonces veréis que lo extraño no es mi Doctrina, sino vuestra manera de ser fuera de mi Ley.
49 Venid a mi campiña, que aquí os recordaré las enseñanzas que habéis olvidado; borrad toda mala simiente y os mostraré todo lo que hasta hoy no habíais contemplado. Así, con un solo paso, os haré salir del estancamiento, de vuestro fanatismo en el que estabais sumergidos, para haceros penetrar a una vida verdadera, aquélla que debíais haber vivido desde el principio de vuestra formación.
50 ¿Veis cuán humilde es esta palabra que florece en los labios de los portavoces? De cierto os digo que ella, en su sencillez y pobreza de forma, llevará con su luz a los hombres a la comprensión de la sabiduría que por medio de las ciencia y las teologías no habían llegado a aprender.
Discípulos: Debéis predicar con el ejemplo
51 Los buenos discípulos, los fieles y perseverantes, serán los grandes analizadores de esta Doctrina. Ellos también serán humildes, pero a pesar de su sencillez asombrarán a sus hermanos con la sabiduría de sus interpretaciones.
52 Mi pueblo no solamente deberá hablar de mis enseñanzas, sino que, predicando con el ejemplo, con sus obras enseñará a la Humanidad cómo se cumple y se respeta mi Ley.
53 Mi pueblo sabrá dar, sin egoísmo alguno, cuanto de su Señor haya recibido, y mostrará su celo por la verdad y pureza del tesoro que se le ha confiado.
54 Enseñad a vuestros hermanos con obras buenas y elevadas. Pensad que desde aquí debéis ir purificando a vuestro espíritu, para que cuando pase a otra morada, sea digno de ella y no se turbe ni se pierda en su camino de evolución espiritual.
55 Tomad de mi enseñanza la fortaleza necesaria para ir apartando todos los obstáculos que encontréis a vuestro paso; ya sabéis que el arma que todo lo vence es el amor; muy grande será el gozo del que salga triunfante en la lucha y se presente ante Mí como el soldado victorioso después de haber ganado esa batalla.
56 Recordad que soy Yo quien os ha dado el arma del amor y que no me he concretado sólo a eso, sino que además os he enseñado a combatir para ganar las grandes batallas.
57 ¿Qué tenéis entonces que buscar por otros senderos, cuando todo os lo estoy entregando por el camino de la verdad?
Cumplimiento profético: Todo ojo contemplará al Señor
58 He venido a abrir el entendimiento de los torpes para manifestarme a través de ellos; he venido a abrir los ojos de los ciegos a la luz de la verdad, para que se purifiquen de sus pecados al sentirse amados por su Señor.
59 ¿No se os profetizó desde el Segundo Tiempo que llegaría el día en que todo ojo me contemplaría? El que esté limpio me verá y ése será su premio; aquél que lleve manchas en su corazón, también me verá y ésa será su salvación. El que abre sus ojos delante de mi luz, penetra en el misterio y conoce el porqué de mis revelaciones, y sabe del principio y del fin. Ése, conociendo mi verdad, caminará con firmeza en el futuro.
La Ley: La recompensa para aquél que la cumple
60 Interpretad justamente mi enseñanza, no penséis que mi Espíritu goce viendo vuestros sufrimientos en la Tierra, o que vengo a privaros de todo lo que os es grato para con ello recrearme. Vengo a haceros reconocer y respetar mis leyes, porque son dignas de vuestro respeto y acatamiento, y porque obedecerlas os traerá la felicidad y la paz eterna.
61 A través de Jesús os enseñé a dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, mas para los hombres de hoy sólo existe el César, y a su Señor nada tienen que ofrecerle. Si al menos dieseis al mundo lo justo, vuestras penas en él serían menores, pero el César os ha dictado leyes absurdas, os ha convertido en sus esclavos y os quita la vida sin daros nada en compensación.
62 Mirad cuán distinta es mi Ley, la que no esclaviza al cuerpo ni al espíritu, sólo os persuade y convence con amor y os guía con dulzura; todo os lo da a cambio de nada; todo os lo premia y lo compensa a lo largo del camino.
63 Discípulos: Comprended y estudiad mis lecciones, para que sepáis que quiero formar con vosotros un pueblo que sea el depositario de mi confianza y mi sabiduría, porque estará preparado para desempeñar grandes misiones; un pueblo que no se amedrente al primer toque de alarma; un pueblo que sepa ir al encuentro de quien se dice su enemigo y sepa perdonarle, amarle e instruirle con mis enseñanzas.
1950: Fin de la comunicación por el entendimiento humano
64 Así quiero que estéis preparados para el día de mi partida. Todos sabéis que 1950 es la fecha señalada por mi voluntad para dejar de comunicarme por el entendimiento del portavoz, y como mi palabra siempre se cumple, ese día terminará esta comunicación que marcó para vosotros el principio del Tercer Tiempo.
65 No intentéis cambiar esa fecha, ni tratéis por ningún medio de retener la manifestación de mi palabra ni la del mundo espiritual bajo esta forma. Desde ahora os digo que quienes así lo hicieran, ya no estarán iluminados por la luz del Maestro.
66 ¿Por qué habríais de caer en tal profanación, cuando os he anunciado y prometido que después de este tiempo os comunicaréis Conmigo de espíritu a Espíritu, aun cuando no hayáis sido pedestales?
67 También os digo en este instante que los profetas de este tiempo tienen el deber de prepararse, porque tienen la misión de prevenir a las nuevas multitudes de las pruebas que les esperan. A ellos les revelaré grandes profecías para que os ayuden a no caer en tentación.
68 ¡Mi Paz sea con vosotros!