Quien niegue la comunicación divina por el entendimiento humano, niega su propio espíritu

1 El que dude de esta comunicación a través del entendimiento humano, es como si negase su condición de ser superior entre las demás criaturas, es como si negase a su propio espíritu y no quisiera darse cuenta del nivel espiritual y mental que ha alcanzado mediante numerosas pruebas, amarguras y luchas.

2 Negar que Yo me comunique por medio de vuestro entendimiento o de vuestro espíritu, es negarse a sí mismo y colocarse en el lugar de las criaturas inferiores.

La perfecta e innegable lógica de la comunicación de Dios con Sus hijos

3 ¿Quién ignora que el hombre es hijo de Dios? ¿Quién no sabe que en sí lleva un espíritu? Entonces, ¿por qué no pensar que entre el Padre y Sus hijos debe haber una o varias formas para comunicarse entre ambos?

4 Si Yo soy inteligencia, os busco por medio de vuestro entendimiento; si soy Espíritu, os busco a través de vuestro espíritu. Mas ¿cómo van a comprender y a aceptar esta verdad los que niegan mi comunicación, si nunca han querido mirarme y conocerme como espíritu? En su corazón han dado cuerpo a muchas creencias erróneas, como la de pensar que Yo soy ser divino, pero con forma humana, al que hay que representar con símbolos e imágenes para comunicarse Conmigo a través de ellas.

Las imágenes, formas materiales y ritos apartan al hombre del verdadero Dios

5 En el transcurso de los siglos, la Humanidad que así me ha buscado, se ha acostumbrado al mutismo de sus imágenes y formas, ante las cuales ora y ofrece ritos. Y ha llegado a formarse en su corazón la idea de que nadie es digno de mirar, oír ni sentir a Dios. Con decir que Yo soy infinitamente alto para aproximarme a los hombres, creen éstos rendirme un homenaje de admiración y se equivocan, porque quien diga que Yo soy muy grande para fijarme en criaturas tan pequeñas como el hombre, ése es un ignorante que está negando lo más hermoso que mi Espíritu os ha revelado: la humildad.

La fe en Cristo está basada precisamente en la aproximación palpable de Dios con Sus hijos

6 Si creéis en Cristo, si sostenéis que sois cristianos, no debéis alimentar ideas tan absurdas como la de pensar que sois indignos de que vuestro Señor se acerque a vosotros. ¿Olvidáis que precisamente vuestra fe cristiana está cimentada en aquella prueba de amor divino, al hacerse hombre el Verbo de Dios? ¿Qué aproximación más palpable y humana podíais pedir de Mí? ¿Qué comunicación más al alcance de los hombres pecadores y carnales, oscuros de espíritu y cerrados de entendimiento, que aquélla en que les hacía escuchar mi voz divina traducida en palabra humana?

7 Aquélla fue la prueba más grande de amor, de humildad y de piedad hacia los hombres, que vine a sellar con sangre, para que eternamente tuvieseis presente que nadie es indigno de Mí, ya que, ciertamente, por quienes más perdidos se encontraban en el fango, en las tinieblas y en los vicios, vine a humanizar mi Verbo y a derramar la savia de mi sangre.

8 ¿Por qué, entonces, los mismos que creen en todo aquello niegan ahora mi presencia y comunicación? ¿Por qué tratan de sostener que no es posible esto porque Dios es infinito y el hombre es muy bajo, muy pequeño y muy indigno? En verdad os digo que quien niegue mi comunicación de este tiempo, estará negando mi presencia en el mundo en aquel Segundo Tiempo, y también estará negando mi amor y mi humildad.

A mayor el pecado, mayor la necesidad divina de acercarse al hijo en peligro de perderse

9 Vosotros, pecadores, es natural que en vuestro pecado os sintáis alejados de Mí; en cambio, Yo siento que a medida que más errores cometéis y más mancháis vuestro espíritu, más necesito acercarme a vosotros para daros la luz, para tenderos la mano, para sanaros y poneros a salvo.

El anunciado retorno del Señor, en espíritu y verdad

10 Yo sabía que cuando volviese a comunicarme con mis hijos muchos me negarían, y por eso desde aquel tiempo anuncié mi retorno, pero al mismo tiempo di a comprender que mi presencia sería en espíritu; mas si lo dudáis, recurrid al testimonio de aquellos discípulos que en los Evangelios escribieron mis palabras.

11 ¿Cómo habría de volver al mundo en cuanto hombre y a derramar mi sangre nuevamente? Sería como considerar estéril mi Obra y mi sacrificio de aquel tiempo, y sería tanto como juzgar que desde entonces hasta ahora, la Humanidad no habría evolucionado nada espiritualmente.

12 Yo sabía que a pesar de vuestro materialismo de este tiempo, en el fondo de vuestro ser tendría que encontrar al espíritu evolucionado, y por esa causa mi comunicación ahora ha sido espiritual.

El Espíritu Divino comunicándose con el hombre desde la nube

13 Aquí me tenéis, en espíritu, desde la nube luminosa, enviándoos mi palabra, humanizándola a través de estos portavoces, como una lección preparatoria para la comunicación a la que todos habréis de llegar: la comunicación de espíritu a Espíritu.

14 Os he traído este mensaje traducido en palabra humana en los labios de mis portavoces, para que más tarde, cuando mi palabra haya cesado y os hayáis tomado el tiempo necesario para estudiarla y comprenderla a fondo, vayáis como mensajeros de una buena nueva a compartir mi revelación con vuestros hermanos.

15 Además de este mensaje, Yo he enviado directamente a los hombres una luz que ha llegado hasta el fondo de su ser, iluminando poco a poco su corazón y su entendimiento.

16 Cuando al mundo llegue mi mensaje a través de vosotros, encontraréis que verdaderamente las tierras estaban preparadas.

17 Sí, discípulos, éste es el tiempo en que los hombres, sin darse cuenta, meditan en su futuro espiritual, analizan lo que conocen como revelaciones divinas e intuyen también cuál es su misión; y así, reflexionando en el silencio interior de su corazón, van llegando a la comprensión de muchas verdades.

18 Es así como la luz se ha ido haciendo en muchos entendimientos, cómo van desechando el fanatismo religioso, y la idolatría va perdiendo fuerza en su corazón.

19 Sin darse cuenta van abriendo brecha hacia la espiritualidad. Un valor desconocido, una fe y una fuerza superior los ayuda a vencer temores y prejuicios, y a medida que su voluntad se va robusteciendo, sus razonamientos van siendo más firmes, claros y precisos.

20 Ved cómo la luz de la verdad llega a los hombres, trasmitida de Espíritu a espíritu. ¿Quién podrá impedir el paso de esta luz que no se ve con los ojos corporales?

Las revelaciones divinas de los tiempos pasados están por encima de toda pequeñez humana

21 La esencia y la verdad que en mis revelaciones de los tiempos pasados os hice conocer, no podría perderse en libros olvidados donde quedó escrita mi palabra, ni podría perder su sentido por el hecho de sufrir alteraciones por parte de los hombres. La verdad está por encima de toda pequeñez humana y ella se manifiesta en todo instante; pero su luz es más claramente observada cuando el hombre alcanza a dar un nuevo paso, definitivo y trascendental en su camino de evolución.

22 Los símbolos, la parábola y el sentido figurado con que fueron revelados los misterios de la vida espiritual en las primeras eras, serán comprendidos en este tiempo, en que la luz de una larga experiencia espiritual os ayudará a todos a interpretar justamente la Ley, la Doctrina, la profecía, la revelación y las promesas.

23 Mi mensaje, como riego fecundo, desciende sobre vuestro espíritu en el cual he depositado la divina semilla del amor. Éste es el día que dedicáis al reposo de vuestras faenas materiales y en el que concedéis a vuestro espíritu la oportunidad de orar en calma y meditar, preparándoos así para escuchar mi palabra que es pan de vida eterna para vuestro espíritu.

24 Mi tarea, pueblo amado, tiene por finalidad hacer luminoso a vuestro espíritu, enseñándolo a habitar en mundos superiores.

25 Yo quiero convertiros en mis discípulos para que aprendáis a sentirme, como hijos que sois de mi Espíritu. ¿Por qué no habréis de sentir en vosotros mi presencia, si sois de mi misma esencia, si sois parte mía? No me sentís porque no os dais cuenta de ello, porque carecéis aún de la suficiente espiritualidad y preparación, y cuantas señales o sensaciones recibís las atribuís a causas materiales; es cuando os digo que, estando con vosotros, no percibís mi presencia.

26 Ahora os digo: ¿Verdad que si sois parte mía, natural es que me sintáis en vuestro ser? ¿Verdad que, meditando en ello, es justo que vuestro espíritu llegue a fundirse con el mío? Yo vengo a descubriros la verdadera grandeza que debe existir en cada hombre, porque os habéis confundido y, queriendo ser grandes en la Tierra, os habéis empequeñecido espiritualmente.

La luz divina es el caudal infinito del conocimiento que despeja las incógnitas de la ciencia humana

27 A los valores materiales les habéis dado mayor importancia de la que poseen y, en cambio, de lo espiritual ya nada queréis saber, y ha llegado a tanto vuestro amor al mundo, que hasta lucháis cuanto es posible por ignorar todo lo que se refiera a lo espiritual, por creer que ese conocimiento es contrario a vuestro progreso en la Tierra.

28 Yo os digo que el conocimiento de lo espiritual no afecta el adelanto de los hombres, así en lo moral como en su ciencia. Por el contrario, esa luz le revela a los hombres un caudal infinito de conocimiento, que ahora son una incógnita para su ciencia.

29 Mientras el hombre se resista a elevarse por la escala de la espiritualidad, no podrá acercarse a la verdadera grandeza que aquí, en el seno de su Padre, le dará la dicha suprema de ser hijo de Dios, hijo digno de mi Espíritu, por su amor, por su elevación y su saber.

Los mansos y humildes de corazón son quienes sienten la presencia divina

30 ¿Queréis sentirme, oh pueblo? Sed mansos y humildes, y dejad de pedirme que Yo sea con vos; concretaos a aguardar el instante en que sea mi voluntad manifestarme ante vosotros.

31 Yo hago sentir mi presencia a través de esta comunicación por medio del entendimiento humano, mas debo deciros que no habéis obtenido esta manifestación por méritos, sino que ha sido mi caridad, nacida del amor que por vosotros tengo, la que hizo que Yo me aproximase a vosotros para haceros sentir mi presencia.

32 Yo sabía que estabais necesitando mucho mis mensajes, que en vuestro espíritu era ya muy grande el hambre y la sed de mi luz; que estabais a tiempo de acudir a un llamado mío, porque el sufrimiento en la Tierra os había purificado y os había sensibilizado. Por eso me hice presente ante vosotros bajo esta forma, haciéndoos comprender que este mensaje sólo sería la preparación para cuando tuvieseis que buscarme de espíritu a Espíritu.

33 Entonces ya no será mi piedad la que me mueva a comunicarme con vosotros, sino vuestra elevación espiritual; ya no seréis los parias, los ciegos o los insensibles a lo espiritual, sino que con pleno conocimiento y fe absoluta de lo que significa para vosotros la comunicación de espíritu a Espíritu, haréis cuanto esté a vuestro alcance por haceros merecedores de esa gracia.

34 Para entonces ya tendréis la luz que necesitáis para dejar que mi Espíritu se manifieste a través de vosotros, y haga sentir mi presencia en vuestros pensamientos, en vuestras palabras y en vuestras obras.

Los peregrinos de antaño, hoy

35 Hoy sois cual peregrinos que habéis transitado errantes hace mucho tiempo, mas en este tiempo mi campana sonora os ha hecho el llamado; los unos presurosos habéis venido a la fuente de la gracia y Yo me recreo recibiendo a mis labriegos y contemplando que este pueblo va paso a paso espiritualizándose y mostrándome el amor hacia el semejante. Erais la roca endurecida, pero el cincel de mi palabra ha labrado vuestro corazón para transformarlo en un santuario.

36 Del libro de la enseñanza os doy a conocer una página más, para que llevéis más luz y mi palabra florezca en vuestro corazón. Os traigo un caudal de caridad espiritual para los que os creáis menesterosos.

37 Habéis convertido este paraíso terrenal en un valle de lágrimas; Yo os lo confié como Jardín del Edén para que vuestro espíritu, en unión de su materia, pudiera recrearse con todo lo que vuestro Padre preparó para el bienestar del ser humano, para que saboreaseis sus dulces frutos y así, con vuestro corazón lleno de gozo, estuvieseis en armonía espiritual con vuestro Padre.

38 Bienaventurados los que ante la nueva aurora se han despojado de sus tinieblas y me han bendecido. Os he traído en mi palabra la esencia y la luz, y os he apartado la tiniebla para que firmes estéis en el camino que Yo os he preparado.

Los labriegos al cuidado de la semilla que habrá de florecer

39 Sois mis labriegos a quienes he dejado al cuidado de la semilla que más tarde tendrá que florecer. Os he confiado el árbol corpulento lleno de follaje, para que bajo su sombra descanse el peregrino, mas los vendavales lo han despojado de sus hojas, porque habéis sido sorprendidos por la tentación cuando dormíais. Las hojas que los vendavales arrebatan de este árbol las recoge mi caridad y vuelvo a formar con ellas el follaje de sus ramas.

40 El fruto de este árbol os lo he brindado y habéis saboreado la dulzura infinita de mi amor divino. Algunos de mis labriegos se enseñorearon y han abandonado el árbol que les he confiado, mas Yo sigo cuidando de él, porque bajo su follaje muchas caravanas vendrán a descansar y a alimentarse con sus frutos.

41 Bienaventurados sean aquéllos que han sido fuertes a través del tiempo y de las pruebas, que han sabido conducir a las multitudes hacia Mí. Yo los fortalezco, los ilumino y los cubro con mi manto espiritual de la inclemencia de los tiempos. Yo aparto de sus labios el cáliz de amargura para que mi pueblo se recree cada día con mi palabra.

De las caravanas que llegarán a México

42 Muchos vendrán en caravanas buscando mi regazo de Padre, buscando del árbol el fruto de la vida que habrá de dulcificar sus paladares. Yo me encuentro esperando en ellas a mis escogidos, a los enfermos y a los menesterosos. Elías me los hará presente: son los corazones entristecidos y los espíritus esclavizados, que a través de los tiempos han apurado un cáliz muy amargo, sin encontrar el consuelo; mas ni los tiempos ni los vendavales podrán destruir el árbol, sus hojas llevarán siempre la savia y sus frutos serán multiplicados.

43 He apartado de mis siervos la tiniebla, la impostura; he preparado su corazón con mi amor divino y he puesto en ellos la paz de mi Espíritu; les he mostrado mi Ley y la blancura de mi Obra, para que velen por su pureza y limpidez.

44 Muchos se levantarán cual jueces y desconocerán la pureza de mi Obra, negando la manifestación de mi Espíritu a través del entendimiento humano. Mas Yo soy el poder, el camino y la luz, y cuando ha sido mi voluntad, he extendido mi caridad cual báculo, para que en ella se sostenga la Humanidad.

45 Yo soy el que alimenta a vuestro espíritu y materia, y cuando estáis Conmigo el dolor se aleja de vosotros y sentís la ternura de mi amor en el fondo de vuestro corazón. También es el instante en que la conciencia os reclama y os hace avergonzaros ante vosotros mismos, por haber vivido en el pecado y no haber cumplido finalmente vuestra misión.

46 Yo os he dado a conocer el camino de la espiritualidad para que cada día fueseis despojándoos de la materialidad, para que seáis los que estéis al servicio de mi Divinidad, preparados para alcanzar la comunicación de espíritu a Espíritu.

El principio del tiempo de paz

47 Algunos corazones atribulados me dicen: "Padre, ¿hasta cuándo cesarán las guerras, como anunciado está a través de tus profetas?" y Yo os digo que el tiempo de la paz está señalado por mi índice divino. Cuando os espiritualicéis, seréis como un espejo limpio y todo aquél que os contemple así preparados, habrá de interrogaros y desde las primeras palabras que broten de vuestros labios, recibirán el amor que brota del fondo de vuestro corazón y entonces seréis reconocidos como mis discípulos y os escucharán sin cansarse. Ése será el principio del tiempo de paz.

48 Cuidad vuestra vestidura espiritual para que no se manche, para que sea siempre blanca, para que seáis venerados y respetados por vuestros hermanos. Vuestra materia es pasajera, mas vuestro espíritu pertenece a la eternidad; por eso debéis serviros de los dones que os he confiado, para que moréis en la mansión eterna.

49 Cuán grata es para vosotros mi manifestación cuando sabéis comprenderme, cuando vuestro corazón es como un libro abierto en que mi palabra queda escrita para que vayáis estudiando y practicando, para que deis ejemplo de humildad y mansedumbre. Al que encontrareis cansado y agobiado en el camino, levantadlo, fortalecedlo, no le neguéis lo que pida, porque Yo os he entregado la caridad. Bienaventurado el que se desprenda de lo que lleva en su alforja, porque la caridad que haga a su hermano le será multiplicada. Vuestro espíritu es poseedor de un caudal espiritual que es inagotable cada día.

El ejemplo del buen labrador

50 Sed como el buen labrador que cultiva la semilla en los campos, semilla que materialmente florece y da su fruto por el esfuerzo del hombre; el que con fe y esperanza toma las herramientas, remueve la tierra, limpia la planta de la mala yerba, y espera que las aguas hagan que florezca y produzca abundantes frutos para el alimento de la Humanidad.

51 Yo he venido a comunicarme entre vosotros en cumplimiento a una promesa; mi amor marcó un tiempo para esta comunicación y el tiempo se está acortando. Mientras unos creen, otros dudan, y ¿qué debe hacer el Padre ante los que no lo han reconocido? Volverá el dolor a purificar vuestra maldad, y la cizaña que se ha multiplicado volverá a ser exterminada.

52 Comprended, Israel, que sois el responsable de mi Obra. Sentid el dolor de los que sufren y lloran en la esclavitud, en las naciones en guerra. Ellos esperan que mi misericordia poderosa pueda libertarlos y entregarles la paz. La inocencia llora y queda desamparada en los caminos, los ancianos son burlados y las doncellas descarriadas, y así sin piedad y sin remordimiento en la conciencia, el uno al otro se arrebatan el hilo de la existencia.

53 Israel: Os he preparado para que vengáis a edificar, para que entreguéis a la Humanidad la paz y la esperanza, para que le mostréis el puerto de salvación.

54 ¡Mi Paz sea con vosotros!