1 Mi Paz sea con vosotros.

La unificación espiritual

2 Discípulos amados: Habéis preparado el santuario para recibirme, y heme aquí presente en espíritu y en verdad. Cada uno de vosotros me muestra su propio santuario, pero al Maestro le place aquél que formáis con vuestra unión, con vuestra armonía espiritual; por eso os he enseñado el amor, para que por medio de él lleguéis en espíritu a la era de la unificación espiritual; de cierto os digo que hasta entonces podréis presentarme el verdadero santuario en el que se escuche el divino concierto.

Los discípulos preparados por el Padre y su misión después del fin de la comunicación por el entendimiento humano

3 Hoy me encuentro levantando ese templo con mi palabra, con las inspiraciones de mi Ley en el espíritu de mis hijos; pero aún sois mis discípulos, los párvulos aún no cesan de llegar ante mi presencia. A unos los he adoctrinado por largos años, a otros les empiezo a enseñar las primeras lecciones en el Tercer Tiempo.

4 Mi palabra a través de esta manifestación pronto terminará y ¿quiénes serán los que después de Mí, deberán seguir entregando la lección a la Humanidad? ¿Quiénes serán los que sigan entregando la enseñanza que contiene el gran Libro de la Vida? Mis discípulos, a los que he venido preparando desde tiempo ha para que puedan quedar en mi lugar, mas no para que sólo se dediquen a repetir mis palabras, porque entonces entregaríais el eco del portavoz y no es la palabra humana la que vengo a legaros, sino la esencia del mensaje.

Las imperfecciones humanas mezcladas a la palabra divina será apartada, como la paja del trigo, por los labriegos espiritualistas del futuro

5 Vosotros habéis escuchado mi palabra a través de mis portavoces; en ella habéis encontrado imperfecciones, que unos han atribuido a la materia y otros a Mí. Yo no vengo a acusar a mis hijos por quienes me comunico, pero sí os digo: En esta manifestación no he venido a engañaros, nunca lo he hecho; Yo os he traído mis revelaciones y la inspiración del Espíritu de Verdad a través del entendimiento humano, y junto con mi enseñanza perfecta han sido las imperfecciones del hombre.

6 El Maestro os dice: Pasará esta etapa de mi comunicación y entonces vosotros, iluminados por la luz de mi Espíritu de Verdad, sabréis distinguir claramente dónde está mi esencia y cuál es la imperfección humana; y como hacen los labriegos en la Tierra, que al recoger su cosecha de trigo saben apartar la paja, así vosotros apartaréis el trigo de mi enseñanza y lo guardaréis en el granero de vuestro corazón, y la paja, que es la imperfección de los portavoces, quedará en el olvido, mientras la esencia de mis lecciones quedará eternamente en vuestro espíritu.

No hay un solo espíritu que le sea extraño al Padre Celestial

7 Para manifestarme en este tiempo, bajo esta forma, he hecho el llamado a grandes multitudes; de entre ellas he escogido a hombres y mujeres en sus distintas edades, esferas y razas; esos escogidos, de los cuales vosotros formáis parte, son los espíritus a quienes Yo conozco, porque no hay un solo espíritu que me sea extraño: todos sois mis hijos.

8 He seguido la senda de la evolución de cada uno de vosotros, porque he trazado vuestro destino, y al haceros el llamado para que estéis presentes en estas manifestaciones, he entresacado a mis escogidos, los he donado con facultades y potencias, siendo secundado en esta tarea por los espíritus de luz, por mis emisarios de paz, espíritus plenos de verbo, que os han llevado paso a paso por la senda del espiritualismo, ayudándoos a encontrar en vosotros mismos los dones y las gracias, despertando a vuestro espíritu hacia el Más Allá, hacia la eternidad.

9 Con mis divinas lecciones y con las pruebas que sabiamente voy poniendo a lo largo de vuestra vida, he ido desarrollando vuestro espíritu, forjándolo para la lucha, descubriéndole lo que antes era un misterio para él y un arcano impenetrable; os habéis recreado en mi Obra y por medio de mis lecciones vais aprendiendo a interpretar las enseñanzas del Primero y del Segundo Tiempos, que los teólogos no alcanzaron a comprender.

10 Las pruebas que vais encontrando a vuestro paso os agobian, pero al instante pensáis que mi Divino Espíritu es en vuestro ser como una estrella, como un faro, y siempre buscáis esa luz para salvaros.

De los marcados remisos y de los fieles y perseverantes

11 Muchos de los escogidos a quienes he colmado de gracia, han sido fríos para su misión en mi Obra; los ideales del mundo, las tentaciones y la impreparación, los han apartado de Mí; y cuántos que han sido constantes en mis lecciones, aun cuando no fueron de los escogidos ni han recibido a través del portavoz la marca y la revelación de sus dones, los contemplo revestidos de mi gracia, porque de Espíritu a espíritu les he confirmado sus dones, ya que en ellos existe la gracia que hay en todos vosotros desde el principio de los tiempos.

12 Bienaventurados los fieles; benditos los que permanecen fuertes hasta el final de las pruebas. Benditos los que no han desechado la fortaleza que les imparte mi enseñanza, porque ellos, en los tiempos de amargura que se avecinan, pasarán con esa fortaleza y con luz, las vicisitudes de la vida.

13 Sed fieles, discípulos, porque mi Obra jamás os defraudará; el Maestro cumplirá Su promesa y no estará ni un solo momento ausente en vuestras luchas con la Humanidad.

14 Mi enseñanza, de la cual se alimenta vuestro espíritu, tiende a transformaros en maestros, en los fieles apóstoles del Espíritu de Verdad.

La Obra divina, más allá de lo humano, se extiende a la eternidad

15 No he venido con estas revelaciones a traeros solamente la paz del mundo y haceros más llevaderos los sufrimientos con el bálsamo corporal. He venido a daros con esta manifestación las grandes lecciones que os hablen de vuestra evolución espiritual, porque si tan sólo os hubiese venido a entregar los bienes del mundo, de cierto os digo: Para eso me hubiese bastado encomendárselo a los científicos, a quienes hubiera iluminado por medio de la intuición, revelándoles los secretos de la Naturaleza, para que de allí tomaran el bálsamo para sanaros de vuestras enfermedades corporales.

16 Mi Obra viene a mostraros horizontes más amplios, más allá de vuestro planeta, de ese número infinito de mundos que os rodean; horizontes que no tienen fin, que os muestran el camino de la eternidad que os pertenece.

17 Es a vuestro espíritu al que le hablo para que busque su perfección por medio de mi luz, de mi Ley, la cual se halla en la conciencia. Convertid esa ley en escala, en camino para que lleguéis a Mí, porque es vuestra llegada la que espero con ansias, para que vosotros, oh hijos muy amados, podáis disfrutar de mi Reino, viváis comprendiendo mi amor y Yo, a mi vez, pueda recibir el vuestro, que deberá ser perfecto para que vuestro espíritu pueda recrearse en la magnificencia universal de mi Obra.

La ayuda divina para Israel en la jornada hacia la verdadera Tierra Prometida

18 Conquistad ese Reino, discípulos, que Yo os ayudo, porque en esta lucha, ¡cuántos enemigos, cuántas tentaciones se opondrán a vuestro paso y cuántos abismos tendréis que salvar!

19 Sois el pueblo de Israel que camina por el desierto en pos de la Tierra de Promisión; ya no tenéis ahora por guía a Moisés; es vuestro Padre el que marcha delante de este pueblo, el que os anima y os levanta, y aunque a través de mis escogidos os conduzco, reconoced que sobre ellos está el Guía Universal que es Dios, que es vuestro Padre, el que os habla y que os dice: Seguid adelante, venced a vuestros enemigos, no desfallezcáis en las pruebas, que no pereceréis en el camino. ¡Adelante! No reneguéis de vuestro destino, porque no sabéis si en ese preciso momento podéis ya vislumbrar en el horizonte la Tierra de Promisión.

La curación, bálsamo divino sin límite

20 A mis escogidos les he entregado el desarrollo de grandes dones; uno de ellos es el de curación, el bálsamo, para que con ese don podáis cumplir una de las misiones más hermosas entre la Humanidad, ya que vuestro planeta es valle de lágrimas donde siempre se encuentra el dolor. Por medio de ese don tenéis un vasto campo para sembrar el consuelo según mi voluntad, y ese bálsamo lo he depositado en vuestro ser, en las fibras más tiernas de vuestro corazón, y con él os habéis recreado; ante sus prodigios se ha doblegado vuestra cerviz, se ha ablandado vuestro corazón con el dolor de los hombres, y habéis caminado siempre por la senda de la caridad.

21 Seguid entregando ese bálsamo que no está en vuestras manos, porque él se desborda en miradas de compasión, de consuelo, de comprensión, pasa a través de los buenos pensamientos y se convierte en sanos consejos, en palabras de luz.

22 El don de la curación no tiene límite; nunca olvidéis que estáis saturados de él y que si el dolor hiciera su presa en vosotros porque estéis sujetos a prueba, si con ese bálsamo no podéis apartarlo, no olvidéis mis enseñanzas, dejad de lado vuestro sufrimiento y pensad en los demás, en quienes la pena es mayor, y entonces veréis prodigios en vosotros y en vuestros hermanos.

El Mundo Espiritual de luz lleva su bálsamo en un ejemplo de humildad y amor

23 He permitido que mi Mundo Espiritual, en la misma etapa de mi manifestación en este tiempo, se comunique con vosotros a través de los facultados para recibir a esos seres saturados de mi bálsamo, para que fuesen como maestros de amor y de caridad entre vosotros. Algunos de vosotros habéis sabido estimar su paciencia, su humildad; otros los han hecho objeto de humillaciones, de vejaciones, de materializaciones, y esos seres de luz no me han hecho presentes sus quejas, sus reclamaciones. Son los espíritus comprensivos que, por levantaros de vuestra miseria espiritual, han descendido ante vuestra exigencia y pequeñez, sacrificando muchas veces su propia espiritualidad, con el ideal de lograr sacaros de las tinieblas, de llevaros a la luz, pero esta etapa pronto terminará.

Los protectores, intercesores de labriegos y multitudes. Los labriegos no deben temer el contagio de enfermedades, ni la censura o la mofa

24 Mi Mundo Espiritual, intercesor de labriegos y multitudes, me dice: "Señor, no juzguéis a nuestros hermanos por las ofensas que nos han hecho". Y si ellos en esta forma interceden por vosotros y os perdonan, ¿qué no hará el Padre al concederos Su perdón? Han penetrado ellos hasta los más humildes hogares, siguiendo vuestras huellas de miseria y de dolor; han acudido a todo sitio al llamado de mis labriegos y enfermos, sin temor a mancharse, buscando solamente la herida para sanarla, la tristeza para dejar el consuelo, la enfermedad para tornarla en salud.

25 Y el Padre os dice: El ejemplo que mi Mundo Espiritual os ha dado, debéis grabarlo en vuestro espíritu. No lo olvidéis, porque así como ellos son, quiero que seáis vosotros, para que al llegar al término de estas manifestaciones, llevéis este bálsamo a todos vuestros hermanos, para que sin distinción de clases, razas e ideologías, penetréis en los regios palacios, en las chozas humildes o en el más inmundo lugar, sin que tengáis temor al contagio, a la censura o a la mofa.

Los labriegos, a imitación del Mundo Espiritual de luz

26 Id siempre en pos de los que sufren, y dejad como huella de vuestro paso los mejores frutos de vuestro amor; si así cumplís, habréis imitado a mi Mundo Espiritual, que es mi fiel discípulo y vuestro maestro; y así como ellos no buscan retribución alguna, pues cuando os han entregado los más grandes beneficios siempre lo han hecho en mi nombre, así quiero que vosotros vayáis por los caminos del mundo, sembrando el consuelo, la salud y el amor, aun cuando a cambio de todo ello sólo recibáis, como mi Mundo Espiritual y como vuestro Maestro en aquel Segundo Tiempo, blasfemias, vejaciones e ingratitud. No debéis esperar retribución alguna en este mundo; mas si queréis alcanzar recompensa, que ella sea la satisfacción, la alegría de haber resucitado al muerto a mi verdad y de haber consolado al triste.

La paz, misión de Israel la de ser guardianes de la paz en los tiempos de lucha

27 Os he entregado en mi Ley la paz eterna, y quiero que cada uno de vosotros sea como una alondra de paz, que vuestras alas nunca se cierren, que sepáis trasladaros a todos los sitios, ya sea en lo material o con el pensamiento a través de vuestras oraciones, y ahí donde reine la guerra y la discordia, ahí donde surja la iniquidad, estéis vosotros como ángeles de paz, como guardianes y emisarios del Espíritu de Verdad.

28 Mirad que esta Humanidad nunca me ha ofrecido frutos de paz; desde sus principios ha vivido en guerras, incesantemente ha luchado por alcanzar insanos ideales, por vivir en libertinaje y alimentar el odio y la venganza. Ése es el fruto que los hombres me ofrecen, y ahora esas contiendas no han terminado aún. La Humanidad se apresta a emprender su más grande lucha, se encuentra preparando sus más poderosas armas, las armas de su entendimiento.

29 Los hombres caminan hacia su propia destrucción, sobre ellos se agitan los seres del Más Allá; unos son emisarios de mi amor e inspiran a los hombres la paz, la justicia, la armonía; otros sólo inspiran el odio, las guerras, y revelan a los hombres de ciencia los medios de destrucción que el solo cerebro humano no sería capaz de descubrir.

30 Estos acontecimientos mucho tiempo ha que Yo los profeticé a los hombres a través de mi apóstol Juan, para que estuvieran velando y orando; pero sólo han dormido, y he ahí a los enemigos de la paz que luchan en el corazón de la Humanidad para conducirla al abismo; por eso os convierto en mis emisarios de amor, para que estéis unidos a las legiones de la paz y triunfe el bien, para que con vuestras obras colaboréis al cumplimiento de la profecía de Juan.

31 Cuando llegue ese tiempo de lucha que os he anunciado, en el que tendréis que cruzar por provincias, países y mareas, no os dejéis amedrentar por el estruendo de las guerras, ni permitáis que flaquee vuestro ánimo ante la presencia de la muerte, sino que debéis extender las alas de vuestro ideal de paz, para que esa oración cubra a los hombres; debéis hacer uso de todos los dones de vuestro espíritu para que sembréis mi simiente de amor.

32 Mi manifestación en este tiempo os ha hecho conocer lo grande que va a ser la lucha, y las pruebas que os esperan. ¿Vencerá vuestro amor la dureza de los hombres? De cierto os digo: Mi paz tendrá que vencer, pero no la impondré por la fuerza; ella llegará a través del convencimiento emanado de mis enseñanzas, y cuando penetre en el corazón del hijo más obcecado en el mal, ese corazón habrá alcanzado al fin la paz.

Profecía sobre el dolor del arrepentimiento que vendrá, superior a las penas y pecados de los hombres

33 El Maestro os dice: Vendrá un dolor superior a todas las penas y pecados de los hombres. Ese dolor será el cáliz de su arrepentimiento; ante él inclinarán su cerviz, y al recibir mi perdón y mi bálsamo, se confesarán mis siervos.

El don de la Palabra en Israel. El Verbo divino

34 Os he entregado, oh mis hijos, el don de la palabra, porque Yo soy el Verbo Eterno, Yo soy la palabra divina que nunca cesa; Yo soy el divino concierto y os he entregado una parte de él.

35 Ese Verbo que he depositado en vuestro espíritu hablará, y vuestros labios, que hoy son torpes para expresar las concepciones e inspiraciones que os concedo, serán elocuentes, serán dóciles y fieles intérpretes del divino concierto. Será un don que os maravillará, con el que vais a extasiaros, y a través del cual los hombres van a gozar y a sentir mi presencia. Habéis comenzado a desarrollar ese don, porque vuelvo a deciros: De la abundancia que haya en vuestro corazón y en vuestro espíritu, hablarán vuestros labios.

36 Lo que nazca de vuestro corazón, guardadlo, amadlo, y cuando lo entreguéis, tendrá esencia y vida. Si por lo contrario llegaseis a hablar sin decir verdad, será como una semilla vana que no germinará en el corazón de vuestros hermanos.

37 Discípulos: Grandes son las lecciones que os he concedido porque el final de esta manifestación está ya muy próximo, y no debéis olvidar que será después de esta etapa cuando en vuestras reuniones mi Verbo florezca a través de la comunicación de espíritu a Espíritu. Será entonces cuando vuestros labios entreguen las grandes revelaciones de mi Reino, y con mi mensaje de amor penetréis en todos los corazones, y entonces los hombres dirán: "¿Cómo es que éste sabe leer lo que en mi corazón estaba guardado?" Mas recordad que no seréis vosotros, seré Yo el que hable por vuestro conducto; por estos dones no os sentiréis señores, no seréis grandes entre la Humanidad, porque vuestra materia no denotará nada de esa grandeza espiritual. Seréis uno más entre todos, no llevaréis insignias que os distingan, seréis aparentemente como todos; pero en vuestro espíritu, en los momentos que sean propicios, se desbordará mi Arcano.

El don de la videncia, más allá de la contemplación. Exhortación a los videntes a la preparación para ser voz de alerta

38 Lleváis por gracia del Espíritu de Verdad el don de la videncia, que no está limitado a contemplar en lo espiritual los mensajes del Más Allá. La videncia es un don más amplio: es intuición, es presentimiento, es profecía, son mensajes que recibís en vuestros sueños. La videncia es la mirada espiritual que puede contemplar el pasado, el presente y aun el futuro, según mi voluntad. Cuántas veces el vidente, contemplando un miraje, no sabrá lo que ha visto, y aquéllos que escuchen su testimonio sí comprenderán ese mensaje.

39 Ahora los videntes están en preparación, y de cierto os digo: Todos sois videntes; unos se han desarrollado en una forma, otros en otra, pero todos tenéis la mirada espiritual en estado latente. Aquéllos que en forma de siluetas simbólicas contemplan lo que es mi voluntad en su oración, a ellos los tengo en preparación, porque después de 1950 muy grande será la misión que les confiaré y su responsabilidad aumentará. Por eso os digo: Preparaos, porque cuando esta palabra ya no resuene a través de los portavoces, hará gran falta a las multitudes, tanto de creyentes como de increyentes, vuestro testimonio; vuestra voz de alerta y de preparación será como una antorcha en medio de la noche, seréis como heraldos que despierten a los pueblos que aún duermen. Preparaos, pueblo, para que después de 1950 sepáis recibir en vuestro espíritu los mensajes que desciendan de mi amor.

Los dones espirituales después de 1950. El Mundo Espiritual de luz seguirá vibrando pero no a través del entendimiento humano

40 Os he hablado de vuestros dones espirituales, y cuando ya no me escuchéis bajo esta forma iréis descubriendo en ellos toda la grandeza encerrada en vuestro propio ser, me escucharéis nuevamente, y lloraréis maravillados de tanto amor, de tanta gracia como os he revestido; mas no debéis hacer uso de la facultad de comunicaros por vuestro entendimiento con el Mundo Espiritual después de que termine el año 1950.

41 Mis huestes espirituales de luz seguirán vibrando a través de los facultados y de los que no lo fueron, pero su manifestación se hará presente por inspiración. Así os seguirán entregando su bálsamo de curación y harán prodigios, y su verbo será inagotable entre vosotros.

Del falso testimonio de los apóstoles de la impostura

42 Mas pasado algún tiempo de estas manifestaciones, empezaréis a oír rumores de que el Maestro o el Mundo Espiritual han vuelto a comunicarse a través del entendimiento humano, podéis desmentirlo señalando que mi palabra es una sola, y mi Ley no varía jamás, pues son inmutables como lo soy Yo.

43 ¡Viviréis alerta, oh pueblo, para que sepáis distinguir entre la voz de los verdaderos profetas y el falso testimonio de los apóstoles de la impostura!

44 Viviréis alerta para que no caigáis en las redes de la falsedad, y seáis los fuertes de estos tiempos de lucha y de los que han de venir, porque un conglomerado de mis discípulos que permanecerán fieles a mis enseñanzas no se manchará, ni será el soldado que abandone su estandarte de pureza espiritual; la verdad será en ellos y Yo me manifestaré, les hablaré a los demás pueblos, y les diré: Ésta es mi Obra, éstos son mis discípulos, y la mejor señal que daré al mundo de quiénes son mis emisarios será que, en las grandes pruebas, caerán los falsos, y los fieles permanecerán firmes. Los falsos renegarán ante el dolor y los fieles me bendecirán; los falsos volverán la espalda y los fieles serán siempre firmes ante mi Ley.

La igualdad entre los espíritus. Israel solamente el portavoz divino

45 Yo quiero que todos seáis mis fieles testigos y mis amados discípulos, y para ello os preparo, pero antes de finalizar mi lección de este día, voy a deciros algo que no debe sorprenderos: Os he hablado en mis enseñanzas de los llamados y de los escogidos. ¿Creéis que un Padre que es perfecto como Yo pueda tener predilecciones o hacer distinciones entre Sus hijos? ¿Podrá un espíritu evolucionado aceptar que su Padre done a algunos de Sus hijos y a otros los deje sin heredad?

Grandes espíritus israelitas en los pueblos más apartados de la civilización y la perversidad humana

46 Cuando vosotros empecéis a dar cumplimiento a vuestra misión y lleguéis a las naciones, a los pueblos más apartados, en la misma selva encontraréis seres humanos y les haréis comprender que todos sois hermanos; les daréis testimonio de mi Doctrina Espiritualista y os maravillaréis de las pruebas de amor que os voy a dar.

47 Allí, entre aquellos seres aislados de la civilización, pero también muy lejos de la perversidad humana, encontraréis grandes espíritus que vendrán a aumentar las filas del pueblo de Israel.

48 A vuestro paso, los enfermos recibirán el bálsamo y sanarán; los tristes llorarán por última vez, pero sus lágrimas serán de regocijo. Y ante esas pruebas que deis, las multitudes bendecirán al Señor y a Sus discípulos, seréis aclamados como aquel día en que vuestro Maestro penetró en Jerusalén; pero también entre aquéllos en que os aclamen surgirán hombres y mujeres que estarán plenos de los dones que vosotros poseéis. En unos os asombrará su don de profecía; en otros, mi bálsamo será incesante; en otros mi Verbo brotará como agua cristalina, y así veréis surgir de entre vuestros hermanos, como simiente inagotable, los dones del Espíritu de Verdad.

49 Entonces reconoceréis que no sois los únicos, que sois solamente los portavoces de Dios, los encargados de despertar a la Humanidad y de decirle que el hombre posee en su espíritu un caudal inagotable de virtudes, y que los dones se los he entregado como su Señor y como Padre.

50 Israel, descubriréis que ante la justicia del amor de Dios todos sois iguales, todos estáis donados con la misma gracia en espíritu y en verdad. Será entonces cuando la Humanidad trate de aclarar en sí misma el misterio de su existencia, penetrará en su interior y reconocerá a su propio espíritu. Después, elevando su faz al infinito, preguntará todo lo que no alcance a comprender.

La igualdad de todo espíritu ante el Señor

51 Todo aquello que vosotros podáis enseñarle a la Humanidad debéis hacerlo saber, y todo lo que no podáis descubrirle, porque su conocimiento corresponde a vuestro Padre, preparaos para que Yo, por vuestro conducto, se lo revele, pero antes debéis reconocer vuestra misión, y si todavía os llamo pueblo de Israel, llegará un día en que todos, desarrollando sus propios dones, serán iguales ante Mí, ante su Señor, y llegarán a formar un solo pueblo que será el Pueblo de Dios.

52 Al terminar mi cátedra, vuestro espíritu desde el Más Allá, donde se encuentra recreándose con mi presencia, unido a las legiones espirituales de la paz, enviará sus sentimientos de amor, sus pensamientos de paz y caridad a esta Humanidad que, por estar dividida en sectas y religiones, no ha llegado a alcanzar completamente la luz para su espíritu. Y vosotros, ¿qué podéis pedirle al Padre, si ya todo os lo ha entregado desde el principio? Es vuestra conciencia la que permite a vuestro espíritu tomar el fruto a que se ha hecho acreedor.

53 Cuando paséis por vuestros caminos de lucha, ya estará depositado en ellos todo aquello que vais a necesitar; solamente debéis hacer méritos que os hagan acreedores a mi amor.

54 ¿Por qué os estoy hablando así, hijos míos? Porque os amo, porque no me complazco con vuestros sufrimientos; el Padre quisiera ver siempre en vuestra faz la sonrisa espiritual de paz.

55 Yo os bendigo y una vez más os digo: ¡Sed los dignos emisarios de mi Paz universal!

56 ¡Mi Paz sea con vosotros!