1 Mi Paz sea con vosotros.
El Reino divino
2 Venid a Mí, Humanidad extraviada y errante, buscad primeramente mi Reino y cuando ya os encontréis en él, bebed en la fuente inagotable de mi sabiduría, mas no olvidéis que mi Reino no es de este mundo, y que solamente cumpliendo mis leyes de amor podréis conquistarlo.
Breve explicación del verdadero porqué de la reencarnación
3 Discípulos: El presente año 1950 traerá consigo acontecimientos decisivos para todos los hombres; por eso es tan grande vuestra responsabilidad al encontraros escuchando mi enseñanza.
4 La Humanidad está enferma, está ciega y a un paso del abismo; el Padre, por vuestro conducto, la viene a salvar; de cierto os digo que ninguno se perderá.
5 Si Yo amo por igual a todos mis hijos, ¿por qué entonces existe desolación en el mundo? Ésta es la pregunta que se hacen los hombres, y vosotros sabéis el porqué de los acontecimientos.
6 No es la primera vez que vuestro espíritu viene a habitar en este mundo; mucho tiempo ha que a través de distintas materias Yo le he permitido que reencarnara, para que así reparase sus yerros y se dignificara ante mi Ley.
7 Puse en la Tierra a los espíritus desde el principio de su formación para que ganaran, por sus propios méritos, el poder llegar a mi Reino. El espíritu ha sido la criatura predilecta de la Creación, lo he donado del libre albedrío como una prueba de mi amor. Todos los seres están sujetos a mi voluntad, mas si los hombres en el ejercicio de su libre albedrío sólo han sabido alejarse del camino de mi amor, deberán alcanzar su salvación por ese mismo camino trazado por su libre albedrío.
El tiempo de la cosecha ha llegado para todo espíritu. Las distintas reencarnaciones, oportunidades para el espíritu
8 El tiempo de la cosecha ha llegado para todo espíritu, y por eso contempláis la confusión entre los hombres; pero de cierto os digo: En ese caos cada quien cosechará su propia siembra, mas ¿qué será de aquellos mis hijos que siempre han faltado a mi Ley? En verdad que a todos los que duermen sin querer analizar, sin estudiar mis lecciones, las pruebas llegarán como un torbellino que los hará caer, y para aquéllos que sí han obedecido mis enseñanzas, será como un estímulo para su cumplimiento, como un hermoso galardón que Dios les conceda.
9 El Padre es actividad inagotable, trabaja eternamente para todos Sus hijos, y ante ese ejemplo vosotros también debéis ser incansables en el cumplimiento de vuestra labor, para que así os identifiquéis con vuestro Señor. Comprended que para vosotros vuestro trabajo es una verdadera bendición, porque consiste en acercaros más y más a vuestro Dios: ése es el secreto del perfeccionamiento de vuestra vida.
10 El hombre ha evolucionado, y en su desarrollo muchos frutos son los que ha logrado para poder servir a la Humanidad; pero ahora, en su soberbia, ha llegado a creerse superior a su Creador.
11 Me preguntáis si puedo ayudar a mis hijos a salir de su confusión y Yo contesto: Sí, pueblo; la oportunidad que he dado al espíritu en sus reencarnaciones, en sus diferentes vidas humanas, es una prueba de mi amor, porque mi Reino sólo puede ser conquistado con las buenas acciones de amor y de caridad que ejecuten mis hijos, siguiendo los dictados de su conciencia y en pleno uso de su libre albedrío.
El poder infinito de la oración en la misión de Israel. Qué significa para Israel ser el pueblo escogido
12 Vosotros, aun cuando os sintáis pequeños y débiles, debéis ayudar a vuestros hermanos con el poder infinito que os he confiado en la oración; la oración limpia y pura que os he enseñado, es la que debe unir a toda la Humanidad en el aprisco de mi amor.
13 Orad, discípulos, enviad vuestro pensamiento como un mensaje de paz hacia aquéllos que con su inteligencia están transformando vuestra vida, para que los frutos que alcancen sean como bálsamo para las penas de la Humanidad.
14 ¿Por qué os llama el Señor el pueblo escogido? Porque desde el Primer Tiempo Yo os señalé una delicada misión entre vuestros hermanos, mas no os doté de mayores dones ni os dejé sobre los demás pueblos, sino que os convertí en el hijo fiel, en el emisario de mi mensaje de luz y de amor para todos los pueblos aún errantes en la Tierra.
15 A vosotros os he concedido la gracia de escuchar mi palabra a través del portavoz, mensaje que llegado el momento debéis llevar al corazón de la Humanidad.
El sufrimiento, bendición para el espíritu
16 Discípulos: Aprovechad el tiempo, mirad a los hombres hundidos en su materialismo, buscando las falsas voces del mundo; en ellos será el sufrimiento, y solamente así despertarán ante su conciencia. El sufrimiento, aunque no lo comprendáis mientras lo estáis viviendo, es para vuestro espíritu una bendición.
17 Elevaos en espíritu hacia Mí por sobre toda pena, por sobre toda tentación o flaqueza, y entonces comprenderéis cuán hermoso es el camino que os ofrezco en el cumplimiento de mi Ley. Si miráis a la Humanidad que en su perdición ha llegado al colmo de su perversidad, el Padre os dice: El espíritu ha evolucionado, la crueldad de las guerras lo ha despertado, y hoy que busca la paz por todos los caminos, se encuentra en las encrucijadas.
Nadie tiene el derecho de hablar de las imperfecciones de sus semejantes
18 He ahí vuestra misión, Israel; cada uno de vosotros deberá guiar con su oración y con su ejemplo a la Humanidad. Ninguno tiene derecho de hablar de las imperfecciones de sus semejantes, porque ¿quién de vosotros es perfecto? A nadie juzguéis y sed el buen ejemplo entre los hombres; así debéis vivir, como un reflejo de la paz y la felicidad eternas, y los hombres, hastiados de tantos sufrimientos, llegarán hasta vosotros para deciros: Dadnos de vuestro pan, dadnos de esa agua inagotable.
19 Las naciones están luchando por una paz que aún no han conseguido; en algunas partes del mundo, las guerras se han detenido, pero en otras, el caos sigue envolviendo a los hombres en sus luchas fratricidas; en vano quieren que la paz reine en este mundo, porque les falta amor y caridad. Los hombres tiemblan de temor ante las nuevas armas creadas por la inteligencia humana. Ayudadlos, pueblo; extended hacia ellos mi mensaje de amor que he venido a confiaros, no sintáis preferencia por razas, lenguas o ideologías, ved en ellos tan sólo a vuestros hermanos necesitados de consejo y de amor.
20 Orad, porque de cierto os digo que mi paz, venciendo el egoísmo y las flaquezas humanas, llegará a todos los pueblos de la Tierra.
Las invenciones que ahora causan destrucción, mañana serán empleadas para la reconstrucción del paraíso
21 Así vendrá a vosotros mi Reino, y entonces las invenciones que ahora causan la destrucción y la muerte, serán tan sólo empleadas en la reconstrucción necesaria para hacer de este mundo un verdadero paraíso. Quiero que por fin el hombre llegue a perfeccionarse y que gobierne este planeta como el Padre gobierna el Universo: con amor.
22 El hombre que llegue a tener una gran fe en mi Ley y que con verdadero amor enseñe mi Doctrina, nada tiene que temer porque será un instrumento del Padre y, al mismo tiempo, una parte de Dios.
23 Discípulos: Así como la luz disipa las sombras, así vosotros, con mi mensaje divino, podréis disipar la ignorancia de la Humanidad.
24 Mi palabra revelada en este Tercer Tiempo, hará que los hombres descubran el verdadero sentido de la justicia y harán leyes inspiradas en mi Obra.
Profecía del tiempo en que la Doctrina divina llegará a extenderse por toda la Tierra
25 Esta Doctrina, desconocida todavía por la Humanidad, llegará a extenderse por toda la Tierra, arraigando en el corazón de muchos pueblos. La espiritualidad alcanzará su plenitud en la Humanidad del futuro.
26 Vosotros habéis tenido la gracia de escuchar mis mensajes a través de mis portavoces, pero no llegaréis a ver el florecimiento de mi Doctrina, porque para entonces ya no perteneceréis a esta Tierra. Serán otras generaciones las que testifiquen el cumplimiento de mi palabra, porque a vosotros tocó la misión de ser precursores de la espiritualidad.
27 No por ello vuestra misión será menos importante que la de futuras generaciones; al contrario, pensad que mucho depende de vosotros que aquéllas se encaucen por el buen camino, que sean buenas intérpretes de mi Obra y buenos discípulos.
Los labriegos espiritualistas: orientadores, no agitadores
28 Haréis vuestra parte que ya os he dicho que es muy importante, mas no os envaneceréis de ello, porque quien se envanece dentro de una Obra espiritual, ése no ha sabido ser un discípulo digno, ya que una de las condiciones principales para ser discípulo mío es la humildad.
29 Contemplaos en el espejo de vuestra conciencia a fin de ver si no refleja ninguna impureza. Miraos en ese espejo interior, antes de intentar juzgar las obras de vuestros hermanos; entonces habrá más limpidez y verdad en vuestros hechos.
30 Os digo esto porque veo que muchos de vosotros gozáis juzgando los errores que en los diversos cultos cometen vuestros hermanos, así como sus ritos y sus prácticas. Yo os digo que más os vale no juzgar religiones ni credos, ya que desconocéis por ahora su alcance espiritual.
31 Os dejaré como orientadores, mas no como agitadores. Vuestra semilla será de paz y de concordia, pero nunca de confusión, ni de violencia.
32 Mi palabra es de unificación y de paz, para que al inspiraros en ella sepáis tender la mano a vuestros hermanos, sabiendo siempre respetar su fe como algo sagrado, porque su fe es un altar interior en el que Yo habito. Entonces sabréis ver en vuestros hermanos el desarrollo que a través de su lucha, de su esfuerzo y sus vicisitudes, han alcanzado.
33 Si al comparar la forma en que vuestros hermanos practican su culto y la forma que vosotros tenéis, encontraseis diferencias, no os detengáis juzgando por lo exterior, y sabed penetrar al fondo, donde existe la verdad. Si sois espiritualistas, pensad que tendréis que buscar siempre el espíritu y no las formas exteriores.
Todos los caminos convergen en la senda hacia la luz, la verdad y la vida. Lo importante de llevar a la práctica las enseñanzas divinas
34 Si así llegaseis a comprender a vuestros hermanos, bien pronto descubriréis que todo hombre avanza por diferente camino, pero que todos los caminos convergen en un mismo punto, que es la senda hacia la luz, hacia la verdad y la vida.
35 Ya veis que con sólo llevar en vuestro espíritu el conocimiento de mi palabra no es suficiente, pues queda la parte más importante, que es la de llevar a la práctica mis enseñanzas. Ésa es la prueba en la que debéis mostrar cuanto habéis aprendido de mi palabra.
36 Cuando al hablaros en sentido figurado os he dicho que cierro vuestros labios, ha sido para daros a comprender que en ese instante he bendecido vuestros labios, para que a través de ellos vuestro espíritu pueda manifestar su inspiración y repetir mis divinas palabras, quedando dichos labios cerrados para juzgar, criticar, mentir o blasfemar. Guardad con amor mi enseñanza y dejad que vuestro espíritu, como un torrente contenido por muchos siglos, se desborde en palabra de consuelo, de luz, de bálsamo, de sabiduría y de paz.
El más grande de los testimonios se da practicando la lección sin pronunciar con frecuencia el nombre de Dios
37 No será necesario que tengáis que pronunciar con frecuencia mi nombre; por el contrario, mientras menos lo pronunciéis y mejor practiquéis mi lección, habréis dado el más grande de vuestros testimonios.
38 Poco a poco id sintiendo en el corazón a vuestros semejantes como a verdaderos hermanos; id mirando a la Humanidad como a una sola familia; pero cuidaos de andarlo pregonando. Nunca publiquéis vuestros méritos, porque ésos sólo a Mí me corresponde juzgarlos. Lo único que debéis dar a conocer a través de vuestra vida y vuestras palabras, es mi Obra, porque ella sí debe ser conocida por vuestros hermanos.
39 La humildad del espiritualista tiene que ser real, no aparente, para que su huella en la Tierra sea de luz.
La palabra divina del Tercer Tiempo, el camino luminoso, no es ni podrá ser una nueva religión
40 Ved cómo mi palabra no es ni podrá ser una nueva religión; esta Obra es el camino luminoso donde habrán de unirse espiritualmente todas las ideas, los credos y religiones, para llegar ante las puertas de la Tierra Prometida.
41 Os doy en esta palabra, la paz y la dulzura que os haga olvidar vuestros dolores. Fortalezco vuestra fe y os doy luz para que sigáis el camino que conduce a Mí. Esa luz os inspira, os invita a orar por los que sufren, presentes o ausentes; os acerca a vuestros hermanos desconocidos que viven lejos de vosotros, a quienes no podéis palpar o acariciar materialmente.
Pedir por todos
42 Mi Doctrina os enseña a pedir por todos y a sentir lo que pasa en el corazón de vuestros semejantes. Os he dicho que Yo soy todo presencia, que nadie está ausente o distante de Mí, y vengo a daros la facultad de transportaros para ir en pos de los que necesitan ayuda, consuelo o compañía.
43 ¡Cuánto bien podréis hacer el día en que reconozcáis vuestros dones y sepáis usarlos en beneficio de vuestros hermanos! El espíritu preparado puede salvar distancias, arrostrar peligros y vencer obstáculos para ir a donde es solicitado.
44 Si lleváis en vuestro espíritu un grave peso porque no hayáis podido borrar vuestras culpas pasadas, trabajad espiritualmente y sentiréis retornar a vosotros la paz y la alegría perdidas.
45 Mi palabra os hace vivir los primeros tiempos, recordando mis manifestaciones por conducto de los patriarcas y profetas, y de mi Verbo a través de Jesús en el Segundo Tiempo. Os hago sentir mi amor de Padre, y vuestro espíritu descansa sabiéndose mirado y protegido por mi caridad.
Hoy, el Espíritu de Verdad habla con la misma sabiduría que como Maestro derramó en Sus discípulos del Segundo Tiempo
46 Os hablo con la misma sabiduría que Yo como Maestro derramé en mis discípulos; y hoy, como Espíritu de Verdad, os muestro una página más del libro, para que estudiéis y os iluminéis.
47 Mi voluntad es que reunáis en uno solo los tres testamentos dados en tres tiempos, y os preparéis para contestar a quienes os pregunten el porqué de estas manifestaciones.
48 El ejemplo de vuestros mayores está escrito con letras imborrables: Abraham, Isaac, Jacob, quienes dejaron a su pueblo una simiente de fe, de amor y perseverancia, cumplieron su destino y están Conmigo.
Los tiempos del sacrificio de los mártires ya pasaron
49 A vosotros no os pido sacrificios, porque esos tiempos ya pasaron; vuestra vida es penosa hoy y sólo quiero que os espiritualicéis, mas si Yo señalase a vuestros hijos la misión de llevar mi Doctrina a otros países no os opongáis; si os tomare para guiar a una multitud con vuestra palabra y ejemplos, no os rehuséis; así dejaréis una huella en este tiempo y Yo mostraré a las generaciones venideras los frutos que mi palabra cultivó.
La alianza de los ministros de las grandes religiones contra el pueblo escogido
50 El tiempo de lucha ha llegado para vosotros. Los ministros de grandes religiones hacen alianza unos con otros para sentirse fuertes y luchar contra mis escogidos y, llegado el momento, querrán atribuir a su talento esta revelación que he confiado a vosotros, a quienes he preparado humildes y sencillos.
51 Si en vosotros he depositado esta gracia, es porque os conozco y os he purificado y cultivado para servirme de vuestro entendimiento, mas esto que os he dado, pertenece a todos mis hijos y no quiero que sea causa de combates. Cuando esta lucha sea después de 1950, tiempo en que ya no tendréis mi comunicación en esta forma, ¡cuánto sentiréis la ausencia de mi palabra! y entonces sólo os permitiré que imitéis a mis apóstoles de gran fe y recia voluntad.
52 Mi palabra llegará en el futuro no lejano a otras naciones, y detendrá a los hombres en su odio y afán de venganza. Mirad, aún no se levantan del lecho los enfermos y ya hay rumores de nuevas guerras. No se han reconstruido los hogares ni restaurado los pueblos, y ya hay sed de sangre. A ellos llegará mi mensaje de paz y concordia.
Profecía sobre la depuración que vendrá
53 Vosotros sabéis que más allá de vuestro continente, las naciones han sido devastadas y el dolor ha llegado a todos los corazones. No hay niños, jóvenes o ancianos que no hayan saboreado un cáliz de amargura, y entre ellos descubro a quienes, a pesar de su pena, tienen fuerzas para pedir que las naciones que se conservan en paz no sean turbadas por la guerra; y en diferentes sectas encuentro espíritus piadosos que oran con sincero amor y compasión por los que atraviesan esas grandes pruebas. Yo recibo sus obras, respeto sus costumbres y tomo en cuenta sus méritos. Velad, orad, pedid como buenos discípulos, y Yo concederé mi gracia. Yo protejo a cada criatura y bendigo a todas las naciones.
54 Todos recibiréis la paz según la hayáis labrado, mas os prometo mejores tiempos. Después de la depuración que ha de hacerse en la Tierra, vendrán seres enviados por Mí, espíritus virtuosos con grandes misiones, a formar la familia obediente. Cuatro generaciones después de la vuestra pasarán, para que mi Doctrina se extienda por el Orbe y recoja hermosos frutos.
La luz de la conciencia, guía para el espíritu
55 No todos mis hijos comprenderán en este tiempo mi llegada en espíritu, ni sabrán que vengo a preparar a la Humanidad para hacerla retornar a Mí. Yo quiero que así como habéis brotado de Mí, limpios, así volváis para que podáis penetrar en el Reino Celestial.
56 Cada espíritu lleva una virtud que lo libra de las acechanzas y de las tentaciones, y una luz que lo guía, que es la conciencia. Si he dado al espíritu en el hombre libre albedrío, es para que posea voluntad propia, y por esto se sienta dueño de su vida, de sus actos y semejante a Mí. Le he demostrado mi amor haciéndolo poseedor de un destino elevado y lo he rodeado de complacencias, aun cuando este hijo no haya obedecido las leyes que le he dado.
57 Mi llamado de este tiempo ha sido para todos y son pocos los que me siguen. No porque vivís hoy en este mundo os sintáis lejos de Mí; quiero que desde vuestra morada me miréis, que vuestro corazón sea sensible a toda manifestación divina, que me améis y que estéis estrechamente unidos a Mí. Si poseéis mi naturaleza, aunque sea en forma limitada, podéis comprenderme y hacer grandes obras.
58 El camino que he trazado al espíritu lo conduce a la elevación, aunque en él encontraréis muchas veces, espinas y abrojos.
No hay en este tiempo hombres santos o justos
59 Si buscáis hombres santos o justos que os guíen, no los encontraréis. Si queréis buscar la suma perfección, miradme en lo infinito, comunicaos Conmigo y Yo os aconsejaré y os inspiraré.
60 No habéis hablado al mundo de lo que habéis oído de Mí, y ese mundo materializado y frío espera una señal mía, un aviso o una palabra, para volver a su Señor y dar principio a una nueva vida. Los científicos observan y se preguntan el porqué de tantos fenómenos en el espacio. Los teólogos quieren penetrar en mis arcanos, y todo espíritu sensible a mi presencia se pregunta si el mundo ha pasado a una nueva era, y Yo tengo la respuesta para esos ansiosos, sedientos de saber, a quienes les daré a beber en la fuente el agua que calme su sed.
La preparación de Israel en los tres tiempos
61 Vosotros estáis preparados ya, vuestros dones son perdurables; si habéis apreciado la gracia que tenéis, no la perdáis; si tenéis méritos, aumentadlos, que ningún sacrificio será estéril, ni ningún esfuerzo vano, porque cada obra queda escrita y no hay mano que pueda borrar o alterar vuestro libro.
62 Vosotros, que lleváis un espíritu de Israel, sabéis que esta esencia que vierte mi palabra es la misma que os di en el Primero y Segundo Tiempos. Ahora he venido a mostraros las páginas del Libro de la Vida en su tercera parte, y como las anteriores, contiene mi sabiduría infinita.
La sabiduría espiritual en vez de la ciencia materialista
63 Yo soy el libro en el que está escrita la vida y en el que existe toda sabiduría. Venid, llamad a mi puerta y en el acto os abriré, mas quiero contemplar en vuestro corazón verdadero anhelo de luz. Si llegaseis a sentir que vuestro entendimiento ha llegado a un límite de comprensión y ya no puede ir más allá, no temáis, porque entonces vuestro espíritu, para quien existen horizontes más amplios, se elevará por sobre la pequeñez de la materia hasta alcanzar aquella luz que deseaba mirar.
64 Cuando el hombre, anhelando aumentar sus conocimientos, todo lo ha confiado al poder de su inteligencia, ha tropezado con obstáculos infranqueables para la mente humana, o se ha hundido en abismos llenos de misterio, sin que haya podido satisfacer su curiosidad o su anhelo de encontrar más luz para su ciencia.
65 Hasta ahora a los hombres de ciencia les ha faltado espiritualidad, por lo que sus conocimientos han sido siempre reducidos, ya que no han sabido buscar el origen verdadero, la causa y el principio de cuanto estudian.
66 De cierto os digo que después de esta era de ciencia materialista, egoísta y perversa, vendrá un tiempo en el que los hombres de ciencia sabrán penetrar en los arcanos de la Naturaleza, preparados espiritualmente con la oración, revestidos de humildad y respeto, inspirados en ideas y propósitos nobles, elevados, humanos.
Profecía sobre la Gran Prueba que se acerca a grandes pasos a la Humanidad
67 A grandes pasos se acerca la Humanidad hacia el fin de ese mundo creado por la ciencia del hombre, de ese mundo falso y superficial, y será el hombre quien por propia mano destruya la obra que su orgullo y su codicia construyeron. Luego vendrá el silencio, la meditación y, con ello, la regeneración, los propósitos y los ideales elevados.
68 Ante los hombres se abrirá una nueva era y en ella penetrará una Humanidad purificada en el dolor y acrisolada en la experiencia. Un nuevo mundo levantarán los hombres, pero será un mundo guiado por el espíritu, iluminado por la conciencia, encauzado por el camino de mi Ley.
69 Quiero que este mundo comprenda que la ciencia material no es ni será jamás la meta de vuestra existencia, ya que con ella ni siquiera habéis podido lograr vuestra felicidad en la Tierra.
No es la ciencia materializada la que hará de este mundo una morada más elevada
70 Debéis saber que al salir de este planeta, para que podáis llegar a una morada más elevada, no lo haréis partiendo de un mundo científico y materialista, sino de un mundo espiritualizado por el amor, por la virtud.
71 Los espíritus materializados son ciegos en otros mundos, porque su facultad para comprender lo espiritual la han descuidado, impidiéndole que se sensibilizara para percibir lo sutil, lo puro, lo elevado, lo luminoso.
La responsabilidad espiritual de los dones y las obras de la Humanidad
72 Nadie se atreva a negar que en su ser lleva misiones espirituales. Sólo Yo y vuestro espíritu sabemos el pacto que entre el Padre y Sus hijos existe, mas creed y sabed que de cuanto os he entregado me tendréis que responder, que de todos los dones y cargos que os he confiado tendréis que dar cuenta cuando retornéis en espíritu al Reino eterno.
73 Como habéis llegado a un tiempo en el que ya podéis comprender, aceptar y concebir la vida espiritual, os he enviado mi palabra, que es Doctrina para el espíritu, que es camino certero y lleno de luz, para que vengáis por él hacia Mí, caminando con seguridad y firmeza, restituyendo con paciencia y amor, despojándoos de la capa de impurezas que por mucho tiempo habéis llevado, y adquiriendo cada vez mayor luz para que, al llegar esa hora bendita de ausentaros de este mundo de pruebas y de lucha, podáis hacer una entrada digna en el valle que os espera, para brindaros una cosecha de luz, un fruto de paz.
74 Todos lleváis mi luz, todo espíritu posee esa gracia; pero mientras en unos esa luz ha ido aumentando, creciendo, saliendo al exterior para manifestarse, en otros sólo permanece en estado latente, oculta, ignorada. Mas os digo en verdad que por muy retrasado que sea espiritualmente un hombre, siempre podrá distinguir entre el bien y el mal, por lo que todos sois responsables de vuestras obras delante de Mí.
A mayor conocimiento, mayor responsabilidad
75 Debo deciros que la responsabilidad crece en vosotros según se desarrolle vuestro conocimiento, porque iréis siendo cada vez más sensibles a los dictados de la conciencia.
76 ¿Os dais cuenta de cómo necesitáis en la Tierra una enseñanza que venga a facilitaros la comprensión de lo espiritual de manera lícita, justa y sencilla?
77 Aquí tenéis mi palabra, pueblo, la palabra prometida, el mensaje anunciado por Mí desde el Segundo Tiempo, aquél cuya esencia sería el Espíritu de Verdad, la luz divina que habría de venir a esclarecer todo el misterio que la mente de los hombres no alcanzaba a penetrar.
78 ¡Mi Paz sea con vosotros!