1 Mi Paz sea con vosotros.
El secreto para alcanzar y conservar la paz verdadera
2 Es mi palabra la que viene a dar calma a vuestro corazón y paz a vuestro espíritu. Lo más grande que tengo destinado para él es la paz; quien posee ese tesoro lo tiene todo; quien conoce ese estado espiritual no lo cambiaría por las pasiones o tesoros más grandes de la Tierra.
3 Si me preguntáis cuál es el secreto para alcanzar y conservar la paz, Yo os digo que el secreto consiste en hacer la voluntad de vuestro Padre; y si me preguntáis cómo se cumple con la voluntad divina, os contestaría que aplicando mi Ley y mi Doctrina a vuestra vida.
4 Oyéndome decir que lo más grande que vengo a daros es la paz, hay quienes sufren una decepción, porque les agradaría oírme decir que vengo a repartir tesoros y bienes de este mundo. Es que ellos no saben lo que es la paz, mas no sólo ellos: ¿Quién conoce la paz, qué humano puede decir que la posee? Nadie, pueblo, por eso veo a muchos a quienes les parece poco el que Yo traiga como máximo don para vosotros la paz. Cuando lleguéis a saber lo que es ese estado del espíritu, pondréis cuanto esté de vuestra parte por no perder esa gracia, ya que a través de ella habréis tenido una idea de lo que será la vida espiritual en el reinado de la luz.
5 Como no sabéis lo que es la paz verdadera, os conformáis con suspirar por ella, y tratáis por todos los medios posibles, y en todas las formas imaginables, de lograr alguna tranquilidad, comodidades y satisfacciones, pero nunca lo que es verdaderamente la paz del espíritu. Yo os digo que a ella sólo la conquista la obediencia del hijo hacia la voluntad de su Señor.
El verdadero sentido del mensaje de Cristo. No basta con repetir maquinalmente la palabra de Cristo
6 Hacen falta en el mundo buenos explicadores de mi palabra, buenos intérpretes de mis enseñanzas; por eso, gran parte de la Humanidad, aun llamándose cristiana, vive espiritualmente atrasada, porque no hay quien la haga estremecer con mi verdadera Doctrina, no hay quien cultive su corazón con el amor con que Yo vine a enseñar a los hombres.
7 Día tras día, en recintos, iglesias y templos, se pronuncia mi nombre y se repiten mis palabras, mas nadie vibra, nadie se estremece con su luz, y es que el sentido de ellas lo han equivocado los hombres.
8 Creen las mayorías que la virtud de la palabra de Cristo consiste en repetirla una vez tras otra, maquinalmente, sin comprender que no es necesario decirla, sino estudiarla, meditarla y, lo más importante, practicarla y vivirla.
9 Si los hombres supiesen buscar la esencia en la palabra de Cristo, cada vez la encontrarían nueva, fresca, viva y palpitante, pero la conocen tan sólo superficialmente, y así no pueden ni podrán alimentarse con ella.
10 ¡Pobre Humanidad perdida entre las tinieblas, teniendo tan cerca la luz; llorando angustiosamente y estando a su alcance la paz! Mas no pueden contemplar esa divina luz porque ha habido quienes han vendado sus ojos sin piedad.
El amor, el secreto para la salvación del hombre
11 Yo que os amo en verdad, vengo en vuestra ayuda, apartándoos de las tinieblas y probándoos que cuanto os dije en aquel tiempo fue para todos los tiempos, y que no debéis considerar aquella divina palabra como una doctrina antigua, pasada de época, porque el amor que fue la esencia de toda mi enseñanza es eterno, y en él está el secreto de vuestra salvación en esta era de confusiones, de inmensa amargura y de desenfrenadas pasiones.
12 Tampoco es una nueva doctrina lo que os traigo en este tiempo, sino una luz para que podáis comprender todo cuanto os ha sido revelado, desde los primeros tiempos hasta el presente.
13 La Humanidad se sorprenderá cuando reciba este mensaje espiritual y se convenza del amor infinito de mis pasadas enseñanzas, amor que ni siquiera presentía. Entonces comprenderá que ha sido ingrata, infiel, indiferente para con su Padre, a quien sólo buscó cuando alguna necesidad o pena material la afligía.
14 Yo os perdono; os amo y tengo verdadera caridad de vosotros. Bienaventurado el que se prepare de espíritu, de corazón y entendimiento, porque él recibirá directamente mi luz, que desde ese instante lo guiará por sendas muy distintas a las que sus hermanos le trazaron en el mundo.
La lucha y la misión de los discípulos de la Palabra Divina. No es lo mismo pedir que dar
15 Os hago sentir mi calor para que no os falte ánimo en la lucha. El Tercer Tiempo es de lucha espiritual, es crisol y también es heredad, porque he venido a legaros un testamento divino.
16 A los labriegos que han trabajado en mis tierras los inspiro a preparar su simiente, para hacérmela presente en aquel día de gracia que ya se aproxima, y que será al terminar el año 1950, último de mi comunicación por el entendimiento humano con vosotros. Quiero que traigáis el grano dorado, el más limpio y hermoso que hayáis recogido en las campiñas; entonces Yo tomaré vuestra cosecha para bendecirla y deciros: Sea esta semilla la que sigáis sembrando en mis tierras.
17 ¿Verdad, discípulos, que si bien habéis luchado en este camino, al mismo tiempo habéis recogido goces, y que si bebisteis del cáliz de amargura, con ello comprendisteis mejor a Cristo, vuestro Maestro? ¿Verdad que después de vuestras pruebas me habéis amado más? Sí, pueblo, de cierto os digo que es muy distinto pedir y recibir, a dar.
18 El día se acerca en que os vais a quedar sin mi palabra, para que seáis vosotros los que habléis de mi enseñanza, explicándola con obras y con lenguaje claro y persuasivo.
19 Orad para que entréis con paso firme en el tiempo de vuestros hechos, en el tiempo de vuestra lucha; pero orad con la sencillez con que Yo hacía orar a las multitudes cuando me siguieron al desierto, al valle, o bien, a la montaña.
20 Orad por toda la Humanidad; orad también por vosotros, espiritualistas, porque se aproxima la hora de vuestra prueba.
Profecía sobre la división de Israel en tres grupos
21 No os turbéis si os digo que a mi partida tendréis entre vuestra congregación confusiones que habrán de dividiros temporalmente.
22 Por un tiempo quedaréis divididos en tres grupos mientras lleguéis todos a la comprensión de mi mandato, mas desde ahora bendigo a los que comprendiendo mi voluntad, la obedezcan con amor y buena voluntad, porque sobre sus espíritus Yo me desbordaré en inspiraciones. Éstos llevarán sobre sí la responsabilidad de prepararse, de espiritualizar sus prácticas y ser fieles en todo a mi Obra, para que, llegada la prueba que deba uniros a todos nuevamente, sepan abrir su corazón sin reclamos, sin vanidades, sin sentir superioridad sobre sus hermanos.
23 Una nube de tristeza ha hecho sombra a la paz de vuestro corazón cuando habéis escuchado el anuncio de estas profecías, mas sirva este dolor que sentís para que no seáis de los que se tornen infieles, de los que pasen sobre mi palabra tratando de hacer su voluntad.
24 A los que me vuelvan la espalda les digo desde ahora, que mucho habrán de llorar antes de confesar su error y volver al camino de la obediencia; y a los que me van a ser fieles, les anuncio que la lucha que les espera va a ser grande, y que mientras los demás no se sometan al divino mandato que todos conocéis, porque lo lleváis escrito en la conciencia, mucho tendréis que llorar por la desunión, mucho tendréis que soportar, sufrir y esperar.
25 Bienaventurados los que perseveren, porque verán la unificación de este pueblo y el principio de la lucha espiritual.
Ir por el camino con firmeza y fuerza
26 Orad, discípulos, para que os llenéis de luz y de fuerza, y no vayáis a caer en tentación.
27 Aprended a beber con amor vuestro cáliz de amargura, he ahí el mérito del discípulo. Caminad con firmeza y llegad hasta la cima del calvario, bendiciendo a vuestro Padre y a la Humanidad. Yo os digo que el que sabe conducirse por mi senda con fe y con obediencia, ése no cae ni se pierde, ése siente mi presencia y experimenta mi paz a lo largo de la jornada.
28 ¿Cómo quieren algunos salvarse en el instante de su muerte corporal, después de haber llevado una vida de pecado? ¿Cómo quieren muchos vivir entre fango y pisar sobre cardos, sin mancharse ni herirse?
La claridad de la Enseñanza Divina como baluarte ante la miseria del mundo
29 Yo os traigo una enseñanza clara y sencilla, para que aprendáis a vivir entre pecadores sin contaminaros y sin caer en el *puritanismo*; a cruzar entre espinos sin heriros, a contemplar horrores e ignominias sin escandalizaros; a habitar en un mundo de miserias sin tratar de huir de él, sino más bien deseando permanecer en su seno, para hacer todo el bien posible a los necesitados, sembrando la semilla del bien en todos los caminos. Ya que este Edén fue convertido en infierno por el pecado de los hombres, es menester que ellos sean quienes laven sus manchas, devolviendo a su vida su pureza original.
La misión de Israel. La verdad será otra vez mofada, negada y combatida. El verdadero culto del espíritu
30 Discípulos: Observad cómo en cada una de estas lecciones os voy definiendo mi plan divino y os doy a conocer vuestra misión, y gracias a ello vais comprendiendo el sentido de este mensaje.
31 Mi Doctrina se extenderá y conquistará muchos corazones. Sin embargo, abundarán los que se mofen de ella, los que la nieguen, los que la combatan, pero eso no será nuevo; será lo mismo que se ha hecho contra la verdad en todos los tiempos.
El culto del hogar, el segundo templo en la vida del hombre
32 Para que este pueblo salga avante en medio de la tempestad que habrá de sorprenderlo, tendrá que afirmar su planta en la senda de mi Ley, tendrá que dejar brillar en su corazón la flama de la fe. Su espíritu tendrá que buscar como barca salvadora el verdadero culto del espíritu, y su corazón tendrá que refugiarse en el culto del hogar, que es el segundo templo en la vida del hombre.
Las doncellas como guardianes del hogar. No cegarse por las bajas pasiones del corazón o los sentidos
33 Especialmente le hablo en este día a las doncellas, las que mañana habrán de iluminar con su presencia la vida de un nuevo hogar; que sepan que el corazón de la esposa y el de la madre son lámparas que iluminan ese santuario, así como el espíritu es quien ilumina el templo interior.
34 Desde ahora disponeos para que vuestra vida nueva no os tome por sorpresa; desde ahora id preparando la senda por la que habrán de caminar vuestros hijos, aquellos espíritus que aguardan la hora de acercarse a vuestro seno, a tomar forma y vida humana para cumplir una misión. Sed mis colaboradoras en mis planes de restauración, en mi obra de regeneración y de justicia.
35 Apartaos de tantas tentaciones que acechan vuestro paso en este tiempo. Orad por las ciudades pecadoras, donde tantas mujeres se pierden, donde tantos santuarios se profanan y donde tantas lámparas se apagan.
36 Extended con vuestros ejemplos la semilla de vida, de verdad y de luz, que contrarresten los efectos de la falta de espiritualidad en la Humanidad.
37 ¡Vírgenes de este pueblo, despertad y preparaos a la lucha! No os ceguéis por las bajas pasiones del corazón ni de los sentidos, no os deslumbréis ante lo irreal. Desarrollad vuestros dones de intuición, de inspiración, vuestra delicadeza y ternura, fortaleceos en la verdad, y tendréis preparadas vuestras mejores armas para hacer frente a la lucha de esta vida.
38 Para que vosotras transmitáis el amor en vuestra sangre, para que sustentéis a vuestros hijos con la esencia de la vida que es el amor del que tanto os hablo, necesitáis antes vivirlo, saturaros de él y sentirlo profundamente. Esto es lo que viene a hacer mi enseñanza en vuestro corazón.
39 Bienaventurado el corazón de la esposa, porque es refugio del hombre. Bendito el corazón de la madre, porque es manantial de ternura para sus hijos; mas también os digo que son benditas las vírgenes que saben amparar bajo su manto a los necesitados, porque su ternura será como un desposorio y como una maternidad que está más allá de lo humano. ¡Cuán pocas han sabido renunciar a los deberes del mundo, por cumplir con los deberes del espíritu!
La paternidad y maternidad más allá de lo humano
40 No todas ni todos traéis la misión de ser padres en el mundo. Los hijos son como cadenas para sus madres, y hay espíritus que necesitan libertad para el desempeño de alguna elevada misión, que está más allá de los hijos de la carne.
La Humanidad como una familia
41 ¿Cuándo llegará a formar esta Humanidad una sola y verdadera familia, que al sentarse a la mesa con su Padre o al orar y elevarse hacia Mí, me muestre cada quién el regocijo de estar cumpliendo su misión?
42 Todavía andáis lejos de esa obediencia, de esa conformidad y de esa armonía, porque mientras unos equivocan el sendero, otros se muestran inconformes con su destino.
El tiempo de la espiritualidad
43 Es menester que la Doctrina Espiritualista, la que os he venido a revelar por el entendimiento de estos portavoces, sea extendida por la Tierra para que las tinieblas comiencen a dar paso a la luz de la espiritualidad, para que la Humanidad beba el agua de la verdad.
44 Ahora mi enseñanza se concreta a prepararos para la lucha, mi profecía sólo os anuncia las grandes pruebas. Mi palabra os previene, os corrige y os juzga, mas vendrá el tiempo de gracia cuando la Humanidad se comunique de espíritu a Espíritu, y entonces, en lo elevado de su ser, sentirá vibrar la palabra divina, que sin formas ni acentos humanos, sea comprendida por quienes la reciban.
45 Esa palabra ya no traerá juicio, ni reclamos, ni prevenciones; ese mensaje estará lleno de sabiduría y de amor. Quisierais ver llegado ese tiempo, mas tendréis que esperar, no con espera pasiva, sino con lucha y trabajo incesante.
46 Yo os he enseñado a orar y os he revelado la forma de alcanzar la espiritualidad, porque en ella está la llave que abrirá la puerta hacia la comunicación perfecta entre Dios y el hombre, a través del espíritu.
El camino a la comunicación perfecta
47 Para lograrlo, pueblo amado, haced méritos para contrarrestar los pecados del mundo. Multiplicad vuestro esfuerzo, llegad al sacrificio si es menester. Si vuestro cáliz es amargo, sed pacientes.
48 Confiad en Mí, mirad que sois mis discípulos y debéis imitarme; entonces, si habéis creído, si vuestra fe es grande, apurad las pruebas, pasad llenos de fortaleza por las vicisitudes, y si vosotros dais testimonio de Mí, Yo daré testimonio de vosotros.
La misión de Israel, extender la Buena Nueva
49 Mi Espíritu se ha derramado sobre todos los hombres, pero vos sois el pueblo que ha sabido sentir mi presencia. El resto de los pueblos de la Tierra ignora las revelaciones de este tiempo; no saben que la Tercera Era ha llegado y por ello vuestra misión aumenta, porque tendréis que ser los que deis la voz de alerta, los que extendáis la Buena Nueva.
50 Cierto es que ya muchos hombres han reconocido las señales de mi nueva venida; que escudriñan las escrituras en busca de profecías, que sienten que las pruebas que hoy pesan sobre la Humanidad hablan del juicio del Señor; me buscan, me esperan, me desean, pero no saben que mi vibración divina ya está entre los hombres; ignoran la forma en que me he manifestado a este pueblo y la forma en que estoy vibrando sobre toda materia y sobre todo espíritu.
51 La Buena Nueva llegará a las naciones en labios o escritos de los que me escucharon durante mi comunicación; entonces todo el mundo sabrá de mi llegada y conocerá mi mensaje. Cuando conozcan el tiempo en que principió esta manifestación y el tiempo en que ella terminó, se sorprenderán al comprobar que cada nación, cada pueblo y cada hombre, tuvo en sí pruebas y acontecimientos que anunciaron mi presencia.
Dios no se volverá a comunicar por el entendimiento humano
52 De cierto os digo que no volveré a comunicarme en la forma que me habéis tenido, ni aquí ni en otros pueblos, porque el mérito consistirá en que este pueblo extienda por la Tierra el testimonio de mi palabra, y en que la Humanidad crea en mi mensaje.
53 En verdad os digo que si en aquel Segundo Tiempo hasta los reyes se maravillaron de la humildad en que nací, en este tiempo también habrá sorpresa cuando todos sepan el medio humilde que elegí para entregaros mi palabra.
54 En torno a mi mensaje se suscitarán las discusiones: unos afirmando que es una verdad, otros tratando de desmentirlo; unos dando testimonio de sus propias experiencias espirituales, y otros negando la existencia de tales manifestaciones; pero la verdad se impondrá, porque éste es el tiempo en que los dones y potencias dormidos en el espíritu se desaten y manifiesten a través de los hombres, porque ya las materias en este tiempo han alcanzado la evolución y la sensibilidad indispensables para la comunicación con lo espiritual.
La profecía de Joel
55 Desde los niños hasta los ancianos, pasando por la juventud, todos tendrán manifestaciones que en un principio les parecerán extrañas, porque mucho tiempo ha que la Humanidad vive alejada de lo espiritual, pero que después las tomarán como algo absolutamente natural en la vida superior del hombre. Será cuando los niños hablen de enseñanzas profundas, cuando los hombres y las mujeres tengan mirajes espirituales y sueños proféticos, y cuando se propague el don de la curación por toda la Tierra.
56 ¡Cuán combatidos serán los primeros que manifiesten el despertar de los dones de su espíritu!, mas Yo les daré fuerza y paciencia para resistir las críticas, los juicios y la mofa.
57 No temáis, testigos amados, Yo os anuncio que esta Humanidad materialista, que por tanto tiempo sólo ha creído en lo que toca, ve y comprende con su limitado entendimiento, y en lo que comprueba con su ciencia, se tornará en espiritual y sabrá mirarme y buscar la verdad con su mirada espiritual.
La fusión de los Tres Testamentos
58 Yo os preparo en este tiempo con estas últimas lecciones que os doy por el entendimiento humano. Todas ellas forman parte del Testamento del Tercer Tiempo, el cual será unido a los dos anteriores, los del Primero y Segundo Tiempos; con los tres formaréis un solo libro.
59 Es la consumación de los tiempos en la que vivís, es el tiempo anunciado por los profetas, es el cumplimiento de todas mis palabras el que quedará escrito en ese libro.
60 Los profetas hablaron de este tiempo, los apóstoles recibieron en miraje lo que hoy estáis contemplando y viviendo. Los profetas temieron a este tiempo, lloraron al contemplar lo que esperaba al mundo: Las grandes pruebas, la lucha que habría de desatarse, y vosotros sois testigos en este tiempo de todas estas cosas.
61 Así que no temáis; pensad que el Divino Maestro os dejó una herencia para las generaciones de todos los tiempos, que mi palabra es para siempre y que los dones que os he confiado son eternos.
Lo que ha de venir
62 Esta es mi palabra para lo que ha de venir, pueblo. Estudiadla y encontraréis en ella un gran significado, que no es ya para los tiempos presentes, sino para el futuro, pues Yo estoy escribiendo en ese libro grandes profecías para que vosotros, apoyados en ellas, podáis ser fuertes el mañana.
63 Yo he permitido que mi pueblo de Israel palpe, sienta y viva en este tiempo para que veáis el cumplimiento de las profecías dadas en tiempos muy remotos. Sí, pueblo, Yo he llamado a vuestro espíritu y cerca de Mí le he hecho contemplar el panorama universal. Os he mostrado todas las cosas porque sois mi discípulo, os he estrechado contra mi divino corazón y os he dicho: Así como os estoy enseñando a vos, quiero enseñar a la Humanidad. Esta misma palabra en que os he dado testimonio de mi amor, pertenece a todas las criaturas, y así como os amo a vosotros las amo a todas.
64 Yo dejo impreso este testimonio en vuestro espíritu, para que recordéis siempre estas horas de paz que vivisteis oyendo mi palabra, para que comprendáis todo lo que os he entregado en estas horas de desmateralización, de éxtasis espiritual, de amor, dándole a mi palabra el valor que ha tenido en este tiempo, y Yo os encargo a vosotros que, llenos de ese amor, envueltos en esa luz purísima que vierte mi palabra, vayáis a la Humanidad a entregar sin adulteración alguna todas las cosas que Yo os he hecho conocer.
Israel, el ejército del bien
65 Vos, pueblo de Israel, formáis en este tiempo el ejército del bien, aliado de Mi Divinidad, discípulo mío. Me amáis y por este ideal os estáis preparando para luchar en los tiempos venideros con la Humanidad; vais a luchar en contra del mal, no vais a destruir lo que es bueno, lo que Yo he creado, los principios que Yo he enseñado a la Humanidad, mas sí vais a ir en contra de todo lo que es imperfecto, de todo lo que pertenece al reino del mal: Ésa es la misión de Israel.
66 Yo he puesto en vuestra diestra una espada y en la siniestra un escudo, para que podáis luchar y al mismo tiempo defenderos.
67 Vais a ir en nombre mío sin decirlo a vuestros hermanos, sin ostentación, basta con que sepáis que Yo os he dado mandatos, y que esos mandatos vais a cumplirlos a través del camino de vuestra vida, y que no vais a hacer obra perfecta en el primer día de vuestro cumplimiento, ya que sabéis que estáis sometidos a la ley de evolución y que poco a poco iréis perfeccionando todos vuestros actos.
68 Yo os ayudaré en esa gran lucha y en ella también estarán los ejércitos espirituales. Yo los he enviado en el Tercer Tiempo para inundar de luz a la Humanidad; ellos han trabajado junto con los labriegos, ellos han preparado el camino de todos mis discípulos; ellos, como siervos míos a imitación de Elías, han sido precursores en el camino de cada uno de vosotros.
Elías, el rayo que todo lo ilumina
69 Elías como Pastor lo ha preparado y dispuesto todo, pues Él es el precursor mío en todos los tiempos; Él con el fuego de amor que posee en Su espíritu, Él con la luz de mi Divinidad que es rayo que lo ilumina todo, ha preparado el sendero de todos los que me han escuchado, y está preparando a todos los que han de recibir en corto tiempo la Buena Nueva.
70 Elías es infatigable, Elías vela por la Humanidad, Él es vuestro báculo. Ya veis, pueblo de Israel, cómo no estáis solo en esta lucha que el Padre os anuncia, cómo otros hermanos vuestros también os ayudan, pues esta Obra está encomendada a muchos espíritus, a grandes legiones de seres de luz. Es la lucha del Tercer Tiempo, y todo espíritu virtuoso se ha unido a Mí para luchar en este tiempo por el bien de todos los espíritus.
Profecías e instrucciones para el futuro de Israel
71 Mas ¿cómo vais a luchar en el futuro, pueblo de Israel, después de que haya levantado mi palabra por el entendimiento del hombre? ¿Cómo vais a enseñar a la Humanidad?
72 Tenéis, antes de levantaros a llevar la buena nueva, que penetrar en vosotros mismos y conoceros, para que podáis saber qué es lo que hay en vosotros, cuál es vuestra capacidad y cuáles vuestros dones, y entonces, pueblo, seguros de lo que habéis recibido, de lo que habéis estudiado, iréis a la Humanidad para enseñarle.
73 Yo os miraré en esta lucha, Yo os bendeciré. Mi brazo estará en vuestro brazo cuando, llevados por vuestro celo y vuestro amor, hayáis de destruir las cosas impuras que hacen pecar a vuestros hermanos, porque Yo aprobaré todo aquello que hagáis cumpliendo mis leyes, sin prejuicios ni fanatismos.
No juzgar a nadie
74 Ya sabéis que mis leyes son de amor, de caridad y de perdón ante todo. Ya sabéis, pueblo, que no vais a causar ni el más mínimo dolor al corazón de los hombres.
75 Pensad: ¿Si Yo, el perfecto, no os he castigado jamás, por qué habréis de levantar acusación y causa contra vuestros hermanos castigándoles por sus errores?
76 Imitadme, pueblo, y así no erraréis jamás.
77 Yo solamente os he enseñado el amor. Yo os he perdonado cuantas veces habéis errado, Yo os he ayudado cuando habéis caído en pecado para que os levantéis una vez más.
La Doctrina divina no conoce anatemas
78 No impondréis vosotros por la fuerza de mi Doctrina, no haréis amenaza alguna, no obligaréis a nadie en creer; vosotros solamente sembraréis así como Yo he hecho en este tiempo. Mientras los unos me han oído y han creído, los otros me han oído y se han apartado, mas no les he castigado, pueblo, solamente les digo: -Llegará el momento en que me buscaréis, en que reconoceréis que esta forma en que me he manifestado a la Humanidad en este tiempo, es la forma que Yo escogí y es perfecta.
79 Yo no os dejo el dolor para que lo extendáis; Yo solamente os he dicho: Vuestras armas son de amor, de luz, de paz y buena voluntad. Todo podréis lograrlo con ellas, pues el amor vence al más duro corazón y la luz hace caer los más grandes errores. El perdón, la paz y la buena voluntad hacen prodigios.
80 Si vais en nombre mío, pensad que lleváis en vosotros mismos mi Ley, y que vais a representarme en vuestros actos: si estáis preparados Yo hablaré por vuestra boca, derramaré la luz de mi Espíritu sobre todo aquel que se acerque a vosotros, hambriento o sediento de conocimiento.
81 Muy delicada es vuestra misión, Israel, y es menester que la estudiéis profundamente para que sepáis conocerla y comprenderla.
Los caminos largos y el camino corto
82 No os perdáis más, no toméis más los caminos que os alejan de mi presencia, de mi enseñanza. Tomad el camino más corto, que es el del cumplimiento. Yo dejo en todos preparada vuestra conciencia, alerta vuestro espíritu, orando y velando en estos días, para que podáis llegar con vuestra cosecha en la última hora ante Mí.
83 La Humanidad va a juzgaros, grandes murmuraciones van a levantarse en torno de vosotros. Yo os he prevenido y os he dicho: Haced cada día más espirituales vuestras prácticas, dejad que vuestro corazón ame más y se profundice en mi enseñanza, para que no haya un solo punto débil que la Humanidad pueda tener razón en censurar.
84 Después de la partida de mi palabra estudiaréis, penetraréis en hondas y profundas reflexiones y diréis para vosotros: ¿Qué es lo que debemos hacer? ¿Cómo daremos principio al cumplimiento? ¿Qué es lo que el Maestro miraría con agrado de nosotros?
85 Yo os he hablado mucho, os he iluminado y entre vosotros voy a dejar a aquellos que han de dar grandes pasos muy presto.
86 Mi palabra viene a preveniros, porque cada una de estas prevenciones os van a hacer falta.
Del tiempo en que la Doctrina parezca languidecer y estacionarse
87 Ciertamente os digo, vais a penetrar en un tiempo en que mi Doctrina parezca languidecer y estancarse, y vuestros hermanos, los que no os han mirado con buenos ojos, van a decir: "Esta Doctrina va a desaparecer".
88 Mientras vosotros, los escasos fieles y perseverantes, permaneceréis calladamente en estudio y en meditación, aparentemente esta Obra parecerá estacionada, mas después, cuando la preparación de cada discípulo sea la debida, por doquiera brotarán vuestras obras como plantas fecundas, como agua cristalina; esto será cuando os hayáis dispersado en las otras naciones, pueblo.
89 Por eso no temáis, no toméis en cuenta ni os desasosieguen los juicios en contra vuestra. Concentraos en vuestra propia labor, en vuestro trabajo, en vuestra preparación, porque la Obra que os encomiendo es muy delicada, pueblo, porque todos tenéis que dar el mismo testimonio, la misma palabra de verdad, la misma esencia; vosotros señalaréis el mismo principio y la misma finalidad de mi Obra.
90 Sí, pueblo. Yo estaré contemplando desde el Más Allá y siempre mi mano protectora os envolverá. En esos días Yo haré prodigios a vuestro paso, acorde con vuestra preparación.
Por los niños el Señor se manifestará
91 Los ojos de los niños contemplarán grandes cosas y los unos sabrán explicarlas y los otros, aun siendo sus palabras torpes y confusas, hablarán de las cosas que han visto y que vosotros analizaréis por ellos.
92 Levantaré en el seno de esta humanidad hombres y mujeres virtuosos, hombres que cambiarán el orden de las cosas, que apartarán los vicios, la falsedad y la impureza en las costumbres espirituales de sus hermanos, en las prácticas que ellos harán, en el culto que me ofrecerán. Todo lo que sea imperfecto, caerá.
De la era de luz y verdad que se acerca
93 Una era de luz y de verdad se acerca y el espíritu de la Humanidad no podrá ser engañado más, pues él sabrá lo que es verdad y lo que es falsedad.
94 En todo el mundo levantaré a esos espíritus dando avisos de alerta, preparándoles para la llegada de mis discípulos, y cuando vosotros entréis en esas ciudades, en esas congregaciones, contemplaréis cuánto se han purificado, cuánto se han espiritualizado para recibir vuestra visita.
El desatamiento de todos los dones
95 Voy a desatar todos los dones, y entre vosotros van a levantarse los grandes analizadores de mi palabra para que puedan explicársela al pueblo, y de esta manera éste se levante apoyándose en esa palabra para dar principio a su cumplimiento.
96 Vuestro cumplimiento, discípulos amados, lo debéis empezar trabajando primero en vosotros mismos, preparando vuestro corazón, sometiéndolo a prueba vosotros mismos para contemplar vuestra fe, fortaleza y firmeza, y sólo cuando os halléis convencidos de que estáis verdaderamente preparados para dar un paso, lo haréis en mi nombre y Yo os ayudaré. Permaneced unidos, estudiando.
97 Voy a dejaros despiertos, con las pupilas espirituales abiertas contemplando el porvenir, analizando el instante que viváis, contemplando a la Humanidad que viva cerca de vosotros, contemplando las pruebas que aflijan en ese tiempo a la Humanidad.
Las reuniones de los discípulos espiritualistas
98 Yo os he dicho el porqué de las pruebas, vosotros bien lo sabéis, y en esas pruebas seréis báculo y consuelo para vuestros hermanos, y en vuestras horas de elevación y en vuestras reuniones Yo os haré conocer el tiempo en que esas pruebas van a llegar a su término, y cómo va a seguir conduciéndose la Humanidad después de atravesar por ellas.
99 No os alejéis los unos de los otros, pues en esas reuniones mi luz descenderá sobre todo espíritu, encarnado o desencarnado. Yo os animaré en las pruebas, Yo os fortaleceré en todo instante.
100 Sed pacientes en la lucha, pueblo, no desesperéis. Observadme y el mañana comunicaos Conmigo y Yo os diré: Sed pacientes, dejad caer vuestra palabra como una gota de agua cristalina, que al correr de los tiempos ha de taladrar el corazón más duro, ha de hacer luz en los entendimientos empedernidos.
101 Mientras la Humanidad no conoce el tiempo en que vive, mi influencia divina desciende a todos los corazones y llevo adelante mi Obra pacientemente.
102 Así como Yo Soy paciente, así como Yo no he medido el tiempo, ni he dado únicamente una sola oportunidad a los hombres sino las necesarias, vosotros también, cuando os convirtáis en maestros de la Humanidad seréis pacientes, sabréis esperar el tiempo oportuno y así me imitaréis, pueblo amado.
103 Yo he derramado una esencia y una verdad que no están al alcance de hombre alguno, Yo he venido a continuar lo que he empezado en los tiempos pasados.
104 Las dos primeras etapas concluyeron, y la tercera dio principio en el año 1866 y desde 1884 os he hablado, pueblo, desde entonces me manifesté en forma palpable.
La llegada del Consolador prometido
105 Todo lo que os había anunciado he venido a cumplirlo en este tiempo, en el cual mi Espíritu habría de venir una vez más a iluminar a todos los espíritus, a darles la mano para dar el paso final.
106 Yo habría de venir para acompañaros en la hora de juicio, en la hora de mayor expiación que ha sufrido la Humanidad, Yo, el Consolador prometido; y hoy que mi Obra, que mi palabra va a terminar en esta forma, mi Espíritu se encuentra en paz con vosotros.
107 Grandes cosas os diré de Espíritu a espíritu después de este tiempo y vosotros las escribiréis. Os permito saber estas cosas porque muchos de vosotros vais a recibirlas por inspiración en breve, cuando inicie esa etapa que será infinita, y es Mi Voluntad que las dejéis impresas por un tiempo más, para que vuestros hijos puedan contemplarlas, estudiarlas y comprenderlas.
108 Todo lo que os he dicho en este tiempo lo iréis palpando y comprobando; vuestra fe crecerá y me daréis infinitas gracias por todo lo que os he concedido mirar de las cosas por venir.
109 La luz de Mi Espíritu ha caído sobre todo espíritu e íntimamente los espíritus saben que algo nuevo, algo sobrenatural está desatado en este tiempo. Mas por el mismo letargo de los espíritus no se han levantado buscando mi presencia, pero en todas las naciones hay espíritus que presienten todas estas cosas, hay en ellos manifestaciones espirituales que hablan del desatamiento de los dones y de mi venida en Espíritu en este tiempo.
110 Vosotros confirmaréis todas estas cosas a vuestro paso en el futuro, pueblo; vais a comprenderme cuando emprendáis vuestro viaje, cuando vayáis al cumplimiento de vuestra misión.
La lucha que se avecina
111 Yo os preparo desde hoy, desde este tiempo, para la lucha que se avecina. Mi Obra de este tiempo ha venido a confirmar todas las cosas anunciadas en los tiempos pasados, os he hablado de mis primeros grandes profetas y os he señalado el tiempo en que muchas de estas profecías se han cumplido, mas en verdad todavía hay algunas que no están cumplidas.
112 Yo preparo la conciencia de todos los que han sido señalados desde siempre. Ellos han recibido los cargos, la misión, todo esto está desatado en ellos.
113 Si muchos no han contemplado palpables sus dones, es porque todavía no se han sentido preparados aún, y ésto es porque no se han espiritualizado, pero llegará el tiempo en que aquellos que tienen el don de analizar, analizarán, y en el que los que poseen el don de la palabra, hablarán, pues Yo os he dicho siempre: de la abundancia de vuestro corazón hablarán vuestros labios. Así hablaréis vosotros y la luz que brote de vuestras palabras será transmitida a los demás.
114 Esta luz que hay en cada uno de vosotros será traducida en palabras, en actos, en miradas a la Humanidad. Todo vuestro ser será como una ascua de luz. A vuestro paso sembraréis la luz, la paz y el entendimiento entre los hombres.
Los dones derramados en los labriegos
115 ¿Acaso no os habéis reconocido como los labriegos que sois? ¿No sabéis que Yo he derramado todos mis dones en cada uno de vosotros? Sí, pueblo amado: Los unos por modestia no lo habéis reconocido, los otros porque os habéis detenido en vuestro desarrollo, mas llegará el tiempo de la gran comprensión, del desatamiento de los dones y entonces daréis al mundo lo que Yo os he dado.
116 Pensad que en este tiempo he materializado mi palabra para que pudieseis oírla, pero que voy a seguir comunicándoos mis inspiraciones y mandatos por conducto de vosotros mismos.
117 Pensad que mi Obra va a continuar con mayor fuerza y esplendor entre vosotros para que no haya ni siquiera un momento que vayáis a deteneros. Yo quiero que sigáis caminando con el mismo paso firme y seguro para que podáis en corto tiempo estar preparados y Yo pueda dispersaros cuando sea debido, no antes ni después del momento apropiado.
118 Yo os doy estas palabras para consuelo vuestro, pueblo, pues vos sabéis que mi Obra ha venido para mostrar el buen camino a la Humanidad, que es como un faro luminoso, como un puerto de salvación en medio de esta noche de tempestad que viven los hombres.
La sorpresa de los poderosos cuando confirmen la verdad del Advenimiento
119 Grande será la sorpresa en los señores y grandes de la Tierra cuando confirmen la verdad de mi retorno, porque en su corazón se preguntarán a qué habré venido. En los pobres será grande el gozo, porque su corazón les dirá que ya se acerca el instante de gracia, de libertad y de paz para los oprimidos y para los que han tenido hambre infinita de amor y de justicia.
120 Esta Obra que ahora miráis limitada a vuestra pequeñez y oculta en vuestra pobreza, surgirá como un resplandor divino, iluminando toda la Tierra, despertando a los espíritus dormidos, encendiendo la fe en los corazones, abriendo ante el entendimiento de la Humanidad el Libro de la Vida Verdadera, el Libro de la Verdad.
121 Pueblo: Si queréis conocer una de las razones por la cual ha sido tan prolongada mi comunicación con vosotros, es que siendo vosotros quienes me escucháis y retuvisteis en vuestro corazón mi palabra y la escribisteis en libros, tendréis que ser los emisarios y encargados de llevarla a los corazones.
122 El principio de una nueva etapa pronto llegará, y en ella buscaréis el florecimiento de vuestros dones, para que fluya la inspiración, se desate el don de la palabra, se perfeccione el don de la videncia y vuestro corazón se llene de sentimientos de amor y caridad hacia vuestros hermanos.
Los tres testamentos divinos, una sola herencia
123 En una sola herencia recibiréis los tres testamentos, y cuando a vuestro paso encontréis a los que esperan la venida del Espíritu de Verdad, les mostraréis mi mensaje y les diréis que no vayan a imitar al pueblo judío, que esperando al Mesías no supo reconocerlo cuando llegó entre ellos y aún lo siguen esperando.
124 Id por las sendas de vuestra misión espiritual, de tal manera que vuestros hermanos, al contemplar vuestra forma de vivir y escuchar vuestra palabra, os reconozcan como la simiente para un nuevo mundo, como las generaciones que servirán de base a una nueva Humanidad.
125 Padres y madres que habéis tenido el privilegio de guiar sobre la Tierra a estas generaciones y a las que están próximas a llegar: ¡Velad y orad por ellas, preparadles el sendero!, quiero encontrarlas dispuestas a recibir mis nuevas revelaciones. De entre ellas surgirán los profetas que conmuevan al mundo con sus predicciones, como lo hicieron los grandes profetas de los tiempos antiguos, los cuales fueron como heraldos en las horas de prueba y como antorchas en medio de las tinieblas.
El Mundo Espiritual de luz, un inmenso ángel custodio
126 Mi Mundo Espiritual, como un inmenso ángel custodio, velará por los pasos de estas criaturas, ayudando con ello a quienes reciban en su seno como hijos, a estos seres que os anuncio y os prometo.
127 Yo os bendigo, pueblo, porque en este día, apartándoos por unos instantes de cuanto al mundo pertenece, os habéis entregado al goce espiritual de oírme, reconociendo que en mi palabra se encuentra la paz, la alegría y el consuelo que necesitáis para soportar el peso de vuestra cruz.
128 Mi amor os envuelve, mi paz os acaricia, mi Espíritu os invita a orar por todos los que sufren y no encuentran en la Tierra una gota de bálsamo, o una palabra de consuelo y amor.
129 ¡Mi Paz sea con vosotros!