El verdadero sentido de la vida es el perfeccionamiento del espíritu
1 Discípulos: Venid ante mi Cátedra y meditad en mis enseñanzas; veréis cómo de vuestra meditación llegaréis a encontrar la esencia que contiene esta palabra, la cual os descubrirá el verdadero sentido de vuestra vida.
2 Si los hombres desde un principio, y a través de todas las edades, hubiesen reconocido que el perfeccionamiento del espíritu constituía su finalidad, otra hubiese sido su existencia y otras sus obras. Pero el hombre desde sus primeros pasos se consideró dueño de lo que sólo se le había prestado por breve tiempo, y utilizó para fines impuros todo cuanto se le confió para obras nobles.
3 Ved a este mundo esforzándose por descubrir con su ciencia sólo la grandeza y el poder de la Tierra, sin preocuparse por su perfeccionamiento espiritual; y si el espíritu no desarrolla su potencia ni emplea las virtudes que en él existen, no podrá haber paz en su vida, ni amor, ni sentimientos de verdadera caridad.
4 Muchos quisieran libertar a su espíritu de esa vida materialista, viciada y egoísta, que reina en el mundo, y no pueden liberarse porque les es tan complicada, amarga y difícil la lucha para vivir, que aun el mismo espíritu está atado a las preocupaciones y problemas de la vida humana.
Mientras más sencilla la existencia en la Tierra, menor es la lucha y mayor la libertad y tiempo para cumplir
5 Si vuestra existencia en la Tierra fuese más sencilla, también la lucha sería menor, y tendríais libertad y tiempo para que vuestro espíritu se ocupase en cumplir las misiones que a él corresponden.
6 A vosotros, mis pequeños discípulos, no toca realizar la transformación de la Humanidad, porque es una obra superior a vuestras fuerzas, pero sí podéis y debéis extender este divino mensaje, que habrá de apartar a los hombres de los grandes errores en que han vivido.
Perdonar nosotros en vez de pedir al Padre que perdone a algún hermano
7 Y el Maestro con amor os dice y os enseña: No me pidáis perdón por aquél que os ha ofendido, ya que por anticipado yo he entregado el perdón a la Humanidad entera; desde el primer instante, todas las faltas cometidas y que estén por cometer, perdonadas están por el Padre; mas os digo una vez más que vosotros sí debéis perdonar a quienes os ofendan, mis hijos.
8 Yo, a unos y otros os he perdonado ya, mas si perdonáis de todo corazón y todo espíritu, daréis un gozo muy grande a mi Espíritu, y una satisfacción y tranquilidad muy grandes al vuestro.
9 Esta labor de sembrar la semilla espiritual en tierras tan áridas, requiere fe, amor y esfuerzo, como todas las grandes obras, por lo cual os digo que no debéis dudar ni un instante de la realización de mis planes divinos, porque si dudaseis, nada efectivo lograréis. A vosotros corresponde actuar como miembros que sois de este conjunto de discípulos que estoy preparando.
Los discípulos espiritualistas trinitarios marianos, continuadores de las obras de hermanos en tiempos anteriores
10 No creáis ser los iniciadores de esta Obra espiritual; comprended que sois los continuadores de otros esfuerzos anteriores, de otras obras realizadas por vuestros hermanos en tiempos pasados.
La Doctrina divina de hoy, la misma de ayer y de siempre
11 Por eso os he dicho que la Doctrina que hoy os he traído es la misma de ayer y de siempre, y que si alguna diferencia le encontráis ésta es superficial, porque la forma en que os he manifestado en cada era mi enseñanza ha sido de acuerdo con la evolución espiritual adquirida por la Humanidad en cada periodo, y también según el pueblo al que me he dirigido.
12 A vosotros tocó recibirme en este tiempo, mas vuestra misión no será menos importante que aquélla que confié a mis enviados y apóstoles de los tiempos pasados. Mi palabra, unida a la limpidez de vuestras obras, será la semilla fecunda destinada a florecer en el corazón de la Humanidad.
13 ¿Podríais cambiar, con mi palabra y vuestro ejemplo, la vida de los hombres y de los pueblos que por muchos siglos han vivido una existencia alejada de lo espiritual? Comprended que antes tenéis que prepararos, hasta que logréis ser maestros en esta enseñanza, y podáis tomar con amor a vuestros hermanos como si fuesen párvulos, para llevarlos paso a paso, desde la primera lección hasta la última.
No esperar el futuro para cumplir
14 Nadie desperdicie un tiempo tan valioso como éste, ni espere el futuro para cumplir su misión sin haber aprovechado debidamente el presente, que es por ahora el que debe preocuparos, para que llegada la hora de la lucha no os acobardéis; que vuestra confianza en lo que vais a predicar sea absoluta, para que desechéis el temor de que vuestros consejos sean fácilmente destruidos por los escépticos y materializados.
15 El que teme es porque no está plenamente convencido de mi verdad, y a éste es necesario probarlo, hasta que de su corazón surja la llama de la fe.
Cuando se alcance la gracia de ser maestro. Dejar atrás la vestidura de la hipocresía
16 Cuando el discípulo haya alcanzado la gracia de ser maestro, su presencia y sus palabras serán dulces, amistosas, persuasivas; obrará de tal manera que inspire confianza desde el primer momento. Su palabra demostrará que verdaderamente tiene conocimiento de lo que habla, que hay una absoluta convicción en lo que enseña, y que una luz superior lo inspira. Cuando el buen discípulo se vea atacado por sus adversarios, sabrá esperarlos tranquilo, porque su corazón nada temerá y porque su confianza en Quien le enseñó es plena.
17 En verdad os digo que el que quiera seguirme para ser mi discípulo, tiene que dejar la vestidura de hipocresía, y cubrirse con la pureza y la verdad que viste el Maestro, porque Yo soy la Verdad. Es necesario que surjan en la Tierra los sembradores de la verdad, esparciendo mi bálsamo por todos los caminos, para que los sordos oigan y los ciegos vean la luz de mi Mensaje.
18 Dios sólo quiere el bien para sus criaturas; bienaventurados todos los que ayuden en la realización de ese bien.
Aun cuando la palabra es ya conocida en muchas partes, todavía no es aceptada por los incrédulos
19 El eco de mi palabra y lo que estáis haciendo ha sido ya conocido en muchas partes, más allá de donde vosotros creéis, y aunque los hombres escépticos, a quienes han llegado noticias de mi comunicación, no pueden creer en una Doctrina que transforme a este mundo de discordias en una familia fraternal, no os importe aquella incredulidad ni cuántos años deban pasar para que se conviertan. Vosotros luchad, trabajad por esta Obra, porque así iréis formando poco a poco un mundo de armonía, y la semilla se irá extendiendo.
20 Pueblo, este momento es de prueba para vos, aprovechadlo. De nada os servirá arrepentiros después y decir: "Señor, perdona mi debilidad". Os digo que con ello no podréis recuperar la oportunidad desperdiciada, sino con obras y testimonios de mi Ley.
El discípulo debe trazarse un plan para cumplir su misión de amor
21 Os dejo estos consejos paternales para que meditéis en todo lo que os he dicho, y así como vuestro Padre en los Cielos se trazó un plan de amor, de vida y de enseñanza para Sus criaturas, también vosotros, inspirándoos en Él, os tracéis un plan de amor, de humildad, de obediencia, perseverancia y redención.
22 Al hombre le ha preocupado más su vida humana que su vida espiritual, aun sabiendo muchas veces que lo humano es pasajero y lo espiritual eterno. Ésa es la causa por la que, habiendo adelantado en su civilización y en su ciencia, espiritualmente se encuentra estacionado y adormecido en sus religiones.
Del atraso y falta de evolución de todas las religiones
23 Observad una a una las religiones y veréis que ninguna está dando pruebas de evolución, de desarrollo o perfeccionamiento; cada una es proclamada como la suma verdad y quienes la profesan, creyendo encontrar y conocer todo en ella, no se esfuerzan en dar un paso hacia adelante.
24 Las revelaciones divinas, la Ley de Dios, mi Doctrina y mis manifestaciones, os han dado a entender desde el principio que el hombre es un ser sujeto a evolución. ¿Por qué, entonces, ninguna de vuestras religiones justifica o prueba esta verdad?
25 Yo os digo que aquella doctrina que despierte al espíritu, que haga luz en él, que lo desarrolle y le revele lo que él encierra, que lo levante cada vez que tropiece y lo haga caminar hacia adelante sin detenerse, esa doctrina está inspirada en la verdad. Y ¿no es eso lo que mi enseñanza os ha revelado en todos los tiempos?
Las falsas expectativas y autoengaño al seguir las religiones
26 Sin embargo, espiritualmente os habéis detenido mucho tiempo ha, porque os ha preocupado más lo que toca a vuestra vida en la Tierra, que lo que corresponde a vuestro espíritu; mas para no abandonar completamente lo espiritual, habéis hecho de tal manera vuestras religiones que ellas no os estorben en lo más mínimo para el desempeño de vuestras faenas, deberes y trabajos en la Tierra. Ya cumpliendo con aquella tradición religiosa, os imagináis estar cumpliendo para con Dios, tratáis de tranquilizaros ante la conciencia y creéis estar asegurando vuestra entrada en la Gloria.
27 ¡Cuánta ignorancia, Humanidad! ¿Hasta cuándo vais a despertar a la realidad? ¿No os dais cuenta de que al cumplir con vuestras religiones nada me dais a Mí, y tampoco nada le proporcionáis a vuestro espíritu?
28 Cuando salís de vuestros templos y decís: "Ya cumplí con Dios", habéis incurrido en un gran error, porque creéis haber venido a darme algo a Mí, cuando debierais saber que nada tenéis que darme y sí mucho que recibir de Mí y mucho que proporcionaros a vosotros mismos.
29 Creéis que el cumplimiento de la Ley se reduce a asistir a aquellos lugares, y ése es otro grave error, porque esos lugares deberían ser la escuela donde el discípulo fuera aprendiendo, para que después, ya en la senda de la vida, pusiera en práctica la lección aprendida, que es el verdadero cumplimiento de la Ley.
Las trágicas consecuencias de la falta de educación espiritual de la Humanidad
30 ¿Veis cuánta discordia entre hermanos, cuántas tragedias entre esposos, cuánta inmoralidad y vicios, cuántas guerras entre pueblos? Todo es a causa de vuestro abandono y alejamiento de las Leyes divinas. Le falta educación espiritual a la Humanidad, le falta el conocimiento de su evolución.
31 El dolor intenso que se abate en múltiples formas sobre este mundo, es el efecto de las faltas cometidas por los hombres, mas ya no se dan cuenta de mi justicia, cegados unos por la ambición y otros por el odio.
32 ¿Quién podrá abolir el mal entre los hombres? ¿Acaso un dolor sobrehumano o una prueba infinitamente dolorosa? No, pueblo; el dolor sólo lo detendrá momentáneamente, pero ese instante les servirá para meditar, para despejarse y serenarse, y entonces sentirán la única fuerza, la única luz, que puede salvarlos, que es mi Ley.
Como en tiempos anteriores, las religiones negarán las nuevas revelaciones divinas
33 ¡Ah, si todos supieseis que, al mencionar vuestras religiones y formas que tenéis de practicar, no trato de condenaros ni de heriros! ¡Si comprendieseis el divino anhelo del Maestro de encontraros amándoos los unos a los otros y aplicando la Doctrina del espíritu a vuestra vida humana!
De la persecución a los nuevos emisarios de la palabra divina
34 Pero sé que vuestro corazón aún está endurecido y que vais a perseguir, como lo hicisteis en los tiempos pasados, a mis nuevos emisarios y a mofaros de mis nuevas revelaciones, negándolas.
Debe profundizarse en la trascendencia de esta revelación
35 Discípulos: Comprended la trascendencia de esta revelación que os he hecho; no deis vuelta a la página de esta lección sin profundizar en ella, pensad en la importancia de este mensaje para el espíritu de la Humanidad y entonces comprenderéis por qué he venido a hablaros, y por qué mi manifestación ha permanecido por algún tiempo entre vosotros.
36 A pesar de todo, mi luz, como el resplandor del relámpago, cruzará desde el Oriente hasta el Occidente, libertando espíritus.
37 Vosotros debéis luchar por comprender la Obra que he venido a confiaros, porque será la única forma con la que logréis que vuestros testimonios encierren esencia y verdad. Comprended también que si vuestro conocimiento en mi Doctrina no es suficiente, vuestra fe y vuestras convicciones estarán en peligro, cuando los enemigos de la luz ataquen en vosotros mi Obra.
38 Orad, discípulos, y que vuestra oración sea el indicio de que habéis comprendido esta enseñanza, para que mañana expreséis, a través de vuestras obras, el conocimiento adquirido en mi cátedra.
No existe ninguna oración que sea en vano
39 Penetrad en la más ferviente de vuestras oraciones, sentid como vuestro el dolor de este mundo, y entonces Yo penetraré en vuestra consciencia y corazón, extenderé por el infinito hasta el más íntimo de los latidos de vuestro corazón, y por ése me derramaré en el Universo, aun cuando no sabréis en qué corazones, mas os prometo que derramaré misericordia, bálsamo y perdón entre vuestros hermanos; en el mismo valle espiritual alcanzarán gracia muchos espíritus por vuestra oración, y contemplaréis que la alcanzan también los vuestros por la sangre.
40 Mirad, pueblo, que las naciones se encuentran apurando un cáliz muy amargo; no viváis indiferentes ante su dolor ni os alejéis de ellas; he enviado a encarnar espíritus de luz en todos los pueblos, como profetas, emisarios de mi paz; ayudadlos, Israel, con vuestra oración, con vuestro pensamiento, porque grande es su lucha y difícil su misión.
De los espiritualistas intuitivos en todo el mundo
41 Os he dicho que veréis surgir espiritualistas por todo el mundo, aun cuando no hayan escuchado esta palabra, y cuando observéis sus prácticas y escuchéis sus palabras, os quedaréis asombrados al ver la intuición y la visión tan clara que del espiritualismo han tenido.
De los falsos espiritualismos que surgirán
42 Pero también os anuncio que después de mi partida aparecerán grupos y sectas llamándose a sí mismas espiritualistas, aunque su vida y sus obras serán la negación de la espiritualidad. Ellos vendrán contra vosotros, buscando vuestras imperfecciones para negaros y llamaros impostores. Aunque lo pongáis en duda, también habrá, de entre los mismos que se han sustentado de esta palabra, quienes se levanten contra sus hermanos, esgrimiendo las armas de la confusión y la vanidad.
43 ¿Qué armas podríais oponer ante aquellas fuerzas si vuestra fe no es firme y vuestro conocimiento no es grande? No creáis que pretendo daros armas innobles para defender vuestra fe de las asechanzas; no quiero que disputéis, ni mucho menos que las desconozcáis y les cerréis vuestras puertas.
En la verdad de las obras están las mejores armas para defender al Espiritualismo Trinitario Mariano. El Padre no quiere legiones de fanáticos entre Sus discípulos
44 Mi voluntad es que permanezcáis serenos en vuestro puesto, con el fin de que nunca seáis sorprendidos, y de que todo aquél que llegase a escudriñaros, os encuentre orando y estudiando mi palabra. En la verdad de vuestras obras estarán las mejores armas que esgrimáis contra los que quisieran destruiros.
45 Quiero entre mis filas soldados firmes, soldados fuertes, que sepan defender la verdad, no legiones de fanáticos que en su ignorancia, en vez de honrar mi Obra, la profanen. No quiero multitudes de hombres de poca fe, que ante la lucha se acobarden y huyan, considerándose impotentes para contender.
46 Analizaos a vosotros mismos, y si después de haberme escuchado por tanto tiempo os sentís incapaces de luchar, eso os hará comprender que habéis desaprovechado mi palabra, que no habéis comprendido la finalidad de mi llamado y que habéis dormido, sin escuchar la voz de alerta que vibra incesantemente en mi comunicación.
47 Yo no vengo a deciros que estáis perdidos y que forzosamente habréis de ser vencidos por vuestros perseguidores; no, por lo contrario, vengo a deciros que aún es propicio el tiempo para que juzguéis detenidamente vuestras obras, ya sean de índole espiritual o humana; que observéis minuciosamente vuestras prácticas, con el fin de que descubráis todo aquello que fuese erróneo, superfluo e indigno de mi Obra. Una vez que haya verdad y limpidez en vuestras prácticas, nada tendréis que temer, porque el verdadero espiritualismo os colocará en el camino del cumplimiento de todas las leyes, por lo que nadie podrá sancionaros.
Las armas de la fe son para defender a los demás
48 Es necesario que sepáis que las armas de la fe no serán para que os defendáis tan sólo vosotros, sino que vuestra responsabilidad irá más allá de defender vuestra personalidad, porque a cada uno de vosotros le ha sido confiada una porción por la que ha de velar, orar y luchar, hasta sacarla avante de las pruebas.
49 Aún podréis escucharme unas albas más y afirmar vuestros conocimientos y vuestra fe; entonces sentiréis dentro de vuestro ser una fuerza desconocida y una confianza ilimitada; esa seguridad en vosotros mismos y esa serenidad ante la lucha, os la dará la fe y el saber valorar lo que habéis encontrado en mi palabra.
El Arcano divino siempre dispuesto para los discípulos humildes
50 Mi Arcano se encuentra siempre dispuesto y preparado para desbordarse; Yo sólo espero vuestro propósito, vuestro ideal, vuestro deseo vehemente de saber más de Mí, y cuando esa aspiración, ese anhelo, hace profundizar vuestro espíritu en mi seno, entonces Yo os muestro mi sabiduría y os abro mi corazón de Padre, para que podáis conocerme mejor y, conociéndome mejor, podáis amarme con perfección.
51 Quiero que forméis un pueblo de paz, para ello os envuelvo en el manto de mi amor. Pueblo amado: ¡Hoy me habéis hablado en el lenguaje del espíritu y os he respondido con mi Paz!
52 Cuando pensáis que pronto vais a dejar de oír esta palabra que ha sido vuestro baluarte, os llenáis de tristeza y pensáis que mi venida en este tiempo, en apariencia prolongada, fue en realidad breve. Mas Yo os pregunto: ¿A qué llamáis mi nueva venida o mi Advenimiento? ¿Por ventura, al lapso comprendido entre 1884 y 1950 que señalan el tiempo en que os estoy dando mi palabra?
53 En verdad os digo que esta comunicación a través del entendimiento humano sólo ha sido la preparación para que penetréis en el tiempo de la comunicación de Espíritu a espíritu, en la cual tendréis mi nueva venida en plenitud, en Espíritu sobre la nube, como les fue anunciado en Bethania a mis discípulos.
Una nueva promesa y una nueva meta para el pueblo de Israel: La comunicación de Espíritu a espíritu
54 Ésta es la nueva promesa y la nueva meta para vosotros.
55 Tomad esta lección que a través del portavoz os doy, como la preparación para aquel tiempo en que no será el entendimiento el que reciba la luz del Maestro, sino vuestro espíritu.
56 No olvidéis que el mensaje que habéis recibido por medio del portavoz ha sido dado a través del hombre y que éste, por muy espiritualizado que se encuentre, no está completamente limpio de imperfecciones e impurezas, con lo cual ya podéis suponer la perfección con que recibiréis el concierto de mi palabra cuando ella llegue directamente a vuestro espíritu, sin necesidad de intermediarios, sin tener que pasar primero por vuestro oído humano o vuestro cerebro. Llegará primero a la conciencia, y ésta se encargará de iluminar al espíritu y de ennoblecer al corazón.
57 Por mucho tiempo habéis escuchado esta enseñanza, a la cual habéis tenido que buscar su esencia para sustentaros de algo divino; mañana, cuando ya estéis en aptitud de recibir de Espíritu a espíritu la inspiración, no será palabra humana la que reciba vuestro espíritu, sino esencia divina, y esa esencia, vosotros os encargaréis de traducirla en pensamientos, en palabras y en obras, para que seáis los intermediarios entre vuestro Señor y la Humanidad.
58 Comprended, discípulos, que esta etapa de comunicación por medio de mis portavoces, ha sido con el fin de enseñaros a entender el divino lenguaje; ha sido la lección elemental del Maestro hacia los párvulos.
59 Ahora, mientras estáis escuchando esta palabra, tenéis la sensación de mi presencia, por lo cual teméis el día en que ya no la escuchéis; mas Yo os digo que cuando estéis comunicándoos Conmigo de espíritu a Espíritu, mi presencia será sentida por mis discípulos con mayor claridad y pureza.
60 Grande será el gozo de los que así me sientan en su corazón; nunca dirán: "El Maestro pronto partirá" o "Ya se aproxima el día en que el Señor nos deje sin Su palabra", no; entonces sabrán los discípulos que el Padre siempre ha estado con los hijos, que jamás se ha ido, que han sido los hombres los que no siempre han sabido estar Conmigo.
61 Hoy decís "Dios está en nosotros", pero lo decís sin sentirlo ni entenderlo, porque vuestra materialidad os impide sentir mi presencia en vuestro ser; pero cuando la espiritualidad sea parte de vuestra vida, entonces sabréis la verdad de mi presencia en cada hombre. Mi voz resonará en las consciencias; el juez interior de la conciencia será escuchado y el calor del Padre será sentido.
Alegría, no tristeza, por la llegada del nuevo tiempo
62 Mucho os doctrino y preparo para que recibáis con alegría la llegada del nuevo tiempo, pero a pesar de ello veo en muchos corazones la tristeza, a medida que se aproxima el día de mi postrera palabra. Éstos que lloran y se dejan abatir por la tristeza son los que, escuchándome, no me han comprendido, y no sabrán estar preparados en la hora de la prueba.
63 Siempre os dije: Buscad la esencia divina en el fondo de esta palabra que vierten los portavoces en su éxtasis. Mirad que si os conformaseis con la forma exterior de estas manifestaciones, llegaréis a darle cariz divino a algunas palabras que no pasan de lo humano, y estaréis a un paso de caer en nuevo fanatismo y en nueva idolatría.
64 Es necesario que comprendáis que estáis destinados a llevar una Buena Nueva a la Humanidad, que vais a enseñar a vuestros hermanos con el amor, la paciencia y la caridad con que Yo os he adoctrinado, repitiendo las lecciones cuando sea necesario, y volviendo atrás cuando haga falta recordar las primeras páginas.
La educación espiritual del pueblo de Dios: Pasado, presente y futuro explicados por el Espíritu de Verdad
65 Recordad cómo en muchas ocasiones os he hablado de la vida espiritual, desde antes de que el hombre existiese, de la aparición del hombre en la Tierra, de mis primeros mandatos y mis primeras revelaciones.
66 Recordad con cuánta frecuencia os hablo de la jornada de la Humanidad a través de los tiempos, de sus aciertos y de sus errores, de su elevación y de su decadencia, de los iluminados cuyos nombres son guardados con respeto, por los grandes y elevados ejemplos que os legaron, así como los nombres de otros cuya perversidad escribió indeleblemente la historia de la Humanidad, para que no los imitéis.
67 Os he recordado los nombres de mis enviados, a través de los cuales recibisteis mensajes, mandatos, profecías y lecciones. Así, en una sola lección he reunido el contenido de todas las lecciones pasadas.
68 El Espiritualismo Trinitario Mariano es la herencia en la cual se unen los Tres Testamentos en un solo libro espiritual.
La misión verdadera del Mundo Espiritual de luz en este tiempo
69 ¿A qué vino el Mundo Espiritual de luz en este tiempo? A explicar con su palabra y sus obras mi Doctrina, a enseñaros a interpretar mis revelaciones y a ayudaros a comprender su esencia.
70 Jamás os dieron enseñanzas superfluas; jamás os descubrieron lo que aún no es tiempo de que conozcáis; nunca vinieron a despertar vuestra curiosidad ni a sugeriros ciencias ni poderes misteriosos. Su misión fue otra, su elevación y su luz no podía permitirles caer en vulgares materializaciones, porque han hecho de la Ley de amor el ideal de su espíritu.
71 Ese Mundo Espiritual vino por mandato divino a comunicarse en forma humana por breve tiempo, para dejar la impresión de su elevada fraternidad, el testimonio de su existencia y la prueba de su presencia entre los hombres.
72 Han venido a despertar entre vosotros la espiritualidad, a ayudaros para que por medio de ella lleguéis a la comunicación espiritual con lo divino, con lo espiritual, y podáis estar en disposición de recibir siempre las inspiraciones divinas, de escuchar el concierto celestial, la luz del Maestro que os hablará de cosas perfectas aún mayores, más grandes que las que os ha revelado a través del entendimiento humano, porque no existirá la barrera de la carne, del pecado, de la pequeñez de la materia y sus miserias.
El Mundo Espiritual de luz ya no se comunicará por el cerebro de los labriegos, sino de espíritu a espíritu
73 Todas mis lecciones tienden a prepararos para vuestra lucha después de 1950, tiempo en el que ya no escucharéis al Mundo Espiritual a través de facultades. Él también tiene delimitado su tiempo para esta forma de comunicación, mas estos seres benditos, guardianes, consejeros, consoladores y protectores de este pueblo, os prepararon para que después de este tiempo sigáis recordándolos, los sigáis llevando en vuestro camino, sintiendo su presencia y recibiendo su ayuda, ya no comunicados a través del cerebro de los labriegos, sino a través de una comunicación perfecta de espíritu a espíritu.
74 Ellos os han dicho que al dejar de hablaros por medio de labios humanos no van a ausentarse de vosotros; por lo contrario, anhelan que en futuros días vuestra sensibilidad os permita sentir más próxima su presencia.
75 Si vos, pueblo, aprendéis a usar vuestros dones, si verdaderamente llegáis a armonizar con el Mundo Espiritual de luz, de cierto os digo que en vuestro sendero iréis dejando una huella de prodigios.
76 Entonces la comunicación Conmigo será perfecta, mas os repito que esto será según la preparación de vuestro espíritu.
La tarea para los fuertes entre las multitudes al cesar la comunicación por el entendimiento humano
77 Es menester que para la alborada de ese tiempo surjan los fuertes dentro de estas multitudes, los buenos profetas, los buenos consejeros, aquéllos que con su vida y sus palabras sepan conducir al pueblo por el camino trazado por Mí, los que sepan conservar inmaculadas las páginas de mi enseñanza.
78 ¿Quiénes son esos fuertes de que os hablo? Sólo os digo que están entre vosotros y Yo los estoy preparando con mi palabra, para que cuando llegue el final de esta comunicación, se levanten alentando al pueblo y con su fe no dejen que las multitudes se disgreguen en su desobediencia.
79 La palabra que sus labios viertan os estará recordando siempre que Yo os dejé como testigos de mi comunicación con los hombres, y os dirán a cada paso que sois los indicados para anunciar a la Humanidad que Yo he venido en Espíritu.
Dios ya no se humanizará ni materializará de ninguna manera entre los hombres
80 Ya no vendré a humanizarme o a materializarme entre los hombres, no vendré a encarnar en esta Tierra. De esto hablaréis a vuestros hermanos; es parte de vuestra cruz, pero Yo sé que podréis con ella.
81 No temáis, que ya os he dicho que lo que el Cirineo hizo con Jesús cuando lo vio exhausto bajo el peso de Su cruz, ahora vengo a hacerlo con todos los que necesiten de mi ayuda, y sabré acompañaros paso a paso hasta la cima de la montaña que es vuestra vida, donde os elevaréis sobre la cruz de vuestro destino.
82 Ya veréis cuán dulce es llegar a la consumación de una obra, dejando que vuestro corazón se abra en aquel instante, como se abrió el costado del Maestro para manar sangre que hablaba de amor, de vida, de perdón.
El significado del pueblo Espiritualista Trinitario Mariano
83 Ésta es la Doctrina que vengo sembrando en el corazón del pueblo Espiritualista Trinitario Mariano.
84 Pueblo Espiritualista, porque recibe la luz y sabiduría del Espíritu Divino; Trinitario, porque en tres tiempos habéis vivido Conmigo, porque sois quienes habéis sido testigos de mi Ley y de mi palabra, recibiendo y aceptando mis revelaciones, y porque reconocéis a Dios bajo las tres fases en las que se ha manifestado a la Humanidad; y Mariano, porque reconocéis en María la ternura divina, como la escala que os eleva hacia el Padre, como el amor maternal divino que está entre Dios y los hombres, y porque la tenéis como intercesora cuando no tenéis la preparación debida para llegar hasta a Mí en la oración, o cuando desencarna un espíritu y os acogéis a ese dulcísimo amor que os envuelve, os consuela y purifica, apartando vuestra soberbia y convirtiéndoos en niños, llenos de mansedumbre y humildad ante el Señor; recordad que si no fuerais como los niños, no podréis entrar al Reino de los Cielos.
85 ¡Mi Paz sea con vosotros!