La importancia de la constancia de los discípulos en la Obra divina
1 Pueblo amado: En vos descubro al espíritu luchador que quiere apegarse a mi Ley, que trata de inspirarse en mi palabra y dejar una huella de luz en el camino de la Humanidad.
2 Para que este pueblo se multiplique como se multiplicó Israel en el Egipto, y para que otros pueblos se le adhieran, necesitáis dar pruebas de verdadera obediencia a mi Ley. Yo vengo a estimularos para que prosigáis en la jornada espiritual que os he confiado como misión, por lo que os digo que es difícil que desmaye quien haya dejado penetrar mi palabra en su corazón, la haya analizado y comprendido.
3 No os pido todo vuestro tiempo para el desempeño de esta misión, mas sí os pido vuestra constancia. Me basta con que cada día dediquéis unos minutos al estudio de mi palabra, que realicéis una buena obra, o que en alguna forma deis un paso hacia adelante en el sendero espiritual.
4 Sois como un espejo al cual quisiese asomar mi caridad y mi amor, el cual está empañado y no deja reflejar la luz y la verdad; limpiadlo y veréis a mi Espíritu reflejado en el vuestro.
5 Cuando desde lo más profundo de vuestro corazón me digáis: "Maestro, soy vuestro siervo, estoy presto a obedecer vuestra voluntad", ése será el instante en que verdaderamente comience a manifestarme en vosotros.
El cumplimiento de la Ley debe estar inspirado en el amor
6 Hoy, a pesar de vuestra buena voluntad, vuestro corazón aún está dormido para mi amor y es necesario que comprendáis que vuestro cumplimiento ha de estar inspirado en el amor. El discípulo que se levante movido por esa fuerza, será en su vida un apóstol, será capaz de grandes obras, porque a nada temerá, nada lo hará flaquear.
7 Si vais a hablar de paz, llevad paz en vuestro corazón; si vais a hablar de Mí y de mi Obra, conocedme primero para que nunca deforméis la verdad; no vayáis a creeros sus únicos poseedores, porque pecaríais de ignorancia y de fanatismo.
8 Yo quiero que, a la vez que prediquéis con enseñanzas que encierran verdad, sepáis encontrar la verdad en vuestros hermanos. Unos tendrán mucha luz, otros sólo un átomo, pero mirad que en todos encontraréis mi presencia, porque todos sois mis hijos.
9 Dad gracias a vuestro Padre y gozaos porque habéis asistido al tiempo de la restauración, y recreaos mañana, cuando ya en el mundo espiritual contempléis el fruto de vuestras obras en la Tierra.
10 Sí, discípulos, este valle de lágrimas y expiación se convertirá en tierra de paz y de progreso espiritual.
La Humanidad no levanta aún el templo verdadero para amar a Dios, el del espíritu
11 Hasta ahora la Humanidad no ha construido el verdadero templo para amar a su Señor. Muchos cultos ha elevado, muchos ritos ha establecido, y muchas religiones ha fundado; pero aquel templo del espíritu, cuyos cimientos sean inconmovibles, no lo ha levantado hasta ahora.
12 Cuando ese santuario sea edificado sobre la piedra inconmovible y eterna del amor, de la verdad y la justicia, se desvanecerán todas vuestras diferencias de credos y veréis desaparecer vuestras guerras.
13 Sólo en mi verdad podréis descubrir vuestra hermandad, mas si estáis distantes de ella, os olvidaríais hasta de que sois hermanos.
14 Vos, mi pueblo espiritualista, tendréis por misión fraternizar con todos, para enseñar con ejemplos mis máximas de amor.
15 Todavía no sabéis cómo vais a trabajar, ni sabéis hasta dónde llegará la fuerza de vuestro espíritu; pero Yo sí lo sé y os digo: No temáis, confiad en Mí, mi luz os mostrará la brecha, y mi voz os marcará el instante para que iniciéis la jornada.
De los discípulos con el espíritu despierto
16 Vuestro espíritu ya me escuchó y despertó; por tanto, ya nunca os dejará dormir. Él tiene anhelos de elevarse a través de sentimientos puros, porque presiente mi amor en su destino. Dejadlo cumplir, dadle libertad para su misión, y no desoigáis su voz cuando os haga sentir que aquella hora le pertenece para alguna obra elevada.
17 Los que desde ahora se consagren al estudio de mis revelaciones, los que se desvelen meditando en mi palabra, serán los que encuentren más transitable el sendero y más liviana la cruz; la palabra brotará de sus labios como torrente, y el bálsamo será milagroso en sus manos espirituales.
18 ¡Benditos los que me escuchen y aprovechen mi enseñanza, porque tendrán mucha satisfacción, goces y triunfos en su espíritu!
El buen discípulo debe ser humilde
19 Los buenos discípulos tendrán que ser humildes, y sus obras de caridad serán las que digan quiénes son, no como algunos de mis párvulos que, sin tener noción aún de lo que significa un cargo dentro de mi Obra, van haciendo alarde de ser de mis escogidos y quisieran que el mundo contemplase en su frente la señal de mi Marca.
20 Esta Humanidad, intuitiva y despierta, descubrirá muy pronto a los que predican con verdad y a los que sólo la fingen.
21 Si Yo os he hablado a todos, prueba es de que quiero que todos poseáis la luz.
La responsabilidad con los labriegos descarriados
22 Vuestra responsabilidad no se limita a enseñar el camino al que nunca había venido por él; sabed que a vuestro paso tendrán que cruzarse los labriegos descarriados del sendero; a ellos tendréis que aconsejar para hacerles retornar al redil.
23 Velad todos por lo que os he confiado; caminad con humildad y prudencia, y triunfaréis. Si apuráis el cáliz de amargura, hacedlo con paciencia y él pronto pasará.
24 Si presentís o sabéis que ya es el juicio en vosotros y que ha llegado la hora de las grandes pruebas, elevad vuestro espíritu, aumentad vuestra fe y fortaleced vuestro corazón.
25 Si hasta ahora os habéis sentido como desterrados, si os sentís lejos de la Patria, o ausentes de la casa paterna, no temáis; vuestros méritos os llevarán a la patria por la que ha suspirado vuestro espíritu y, por otra parte, vuestras obras habrán hecho que se aproxime el tiempo de la paz en la Tierra, cuando améis a vuestro Padre Celestial, amando y perdonando a vuestros hermanos.
26 No os podéis imaginar el gozo del espíritu que ha salido avante en esta vida de pruebas y llega a la presencia de su Señor. En el sublime lenguaje espiritual le dice a su Padre: "¡Vencí, Señor, vencí por la luz que disteis a mi Espíritu, por el amor que me revelasteis! Muy grandes fueron mis pruebas; muy fuertes las tempestades que me azotaron; pero con vuestro poder triunfé en todo y aquí estoy ante vos".
27 Esa flama de amor la encendieron las pruebas, porque en la vida del espíritu, si este careciese de lecciones, dejaría dormidas en él todas sus potencias.
Tristeza en los discípulos al ver que aún no llegan al mundo los tiempos de paz
28 Veo tristeza en muchos de mis discípulos porque presentís que no tardará mucho mi llamado, y que al dejar esta Tierra, vuestro espíritu no tuvo la dicha de contemplarla en paz. Yo os digo también: No temáis, que ya vuestro espíritu gozará desde el reino espiritual de donde vino, cuando vea llegar a este mundo los tiempos de paz.
29 Ya se acerca el tiempo en que mi palabra de vida florezca en el corazón de la Humanidad, en que veáis cumplida día por día mi palabra, y si para entonces ya no pertenecieseis a esta Tierra, desde la morada espiritual todo lo miraréis y testificaréis con absoluta claridad y comprensión.
30 Calmad vuestra sed de saber y os maravillaréis a cada paso en el trayecto de vuestra vida, y si vuestra cruz fuese pesada, aprenderéis a hacer la existencia breve y llevadera.
31 Elevaos en virtud como discípulos, para que descienda mi enseñanza a vuestro espíritu, y en ella encontréis toda la fuerza que necesitáis para vencer en las tentaciones y en las pruebas.
32 Ya he recogido en mi granero las primicias de vuestro cumplimiento como sembradores de mi campiña, y con mi palabra os he alentado para que sigáis propagando la semilla. No desfallezcáis si algunos corazones no responden pronto a vuestro mensaje; sabed que así como hay espíritus a punto de despertar, los hay también que serán tardíos.
33 Ya contemplo a las grandes multitudes llegando a la fuente de la gracia que es mi Doctrina, a lavar sus manchas, a despojarse de sus vestiduras impuras, y a revestirse de mi luz.
34 Un nuevo día será para el pueblo espiritualista el tiempo en que, no escuchándome bajo esta forma, me reciba y me sienta en lo más sublime de su espíritu.
Después de 1950 muchas lecciones serán finalmente comprendidas. Alerta contra el falsear de la Doctrina
35 Cuando dejéis de escucharme a través del pedestal humano, meditaréis profundamente en mi enseñanza, y llegaréis a comprender muchas de las lecciones que ahora no lográis explicaros.
36 Así, cuando seáis interrogados por quienes no me escucharon, cuando os pregunten el porqué de mi venida y de mi manifestación, vosotros, con palabra clara, sabréis decirles que mi retorno obedeció a la misma causa que me hizo venir al mundo como Cristo en cuanto hombre en aquel tiempo: a encaminaros por el camino de la verdad, de la Ley, de la cual os habíais alejado, porque tratabais de sustituir el verdadero cumplimiento con tradiciones, ritos y cultos idólatras, y eso no es lo verdadero, aunque a veces lleve la buena intención de adorar al Padre y de agradarle.
37 Si en aquel tiempo se habían dado falsas interpretaciones a los mandatos divinos, en este también se había falseado mi Doctrina, y fue necesario que el Maestro viniese de nuevo a ayudaros a salir de vuestros errores, ya que por vosotros mismos, muy pocos son los que logran librarse de las confusiones.
38 Ciertamente Yo os prometí desde aquel tiempo que volvería; mas también debo deciros que lo hice porque sabía que llegaría un día en que la Humanidad, creyendo vivir dentro del camino de mis enseñanzas, andaría muy alejada de ellas y éste es el tiempo que Yo anuncié para mi vuelta.
39 Os he cumplido mi palabra: he venido en espíritu, tal como os lo prometí en aquel tiempo, cuando por última vez fue contemplada mi silueta por mis apóstoles. Si me he comunicado a través de estos portavoces, ha sido porque mi presencia en espíritu no la hubieseis podido sentir, ni hubieseis captado mi inspiración.
40 Se hacía necesaria mi manifestación al alcance de vuestro espíritu y aun de vuestros sentidos, la cual sirviese de peldaño para la comunicación de espíritu a Espíritu; por eso me habéis tenido temporalmente comunicado a través de estos entendimientos, por los cuales he señalado el día de mi última manifestación.
La etapa de la comunicación por el entendimiento, forma intermedia y transitoria. Semejanza con los caminantes de Emaús
41 Ésta ha sido la forma intermedia elegida por Mí para hablaros, antes de que llegase el tiempo de la comunicación espiritual entre los hijos y el Padre; intermedia, porque no vine en cuanto hombre, visible y tangible como en aquel tiempo, ni absolutamente en Espíritu, sino comunicado por medio de entendimientos iluminados por Mí.
42 Esta forma de comunicación ha servido para infundiros confianza en mi presencia.
43 Algo semejante concedí a mis apóstoles en el Segundo Tiempo cuando, después de mi sacrificio, me manifesté delante de ellos a través de la forma de un cuerpo que ni era divino, ni era completamente humano, pero sí visible y tangible y, por tanto, capaz de infundir confianza hasta a los más incrédulos.
44 ¡Cuánto hubieseis querido tener en este tiempo mi presencia como la tuvieron aquellos caminantes de Emaús, y cómo hubieseis querido escuchar a través de aquella forma la palabra que escucharon los apóstoles, pero era otro tiempo y, por tanto, eran otras lecciones!
45 Creedme que esta forma en que ahora me escucháis es más adelantada que aquélla, porque ésta se verifica en vuestro ser, brota del entendimiento, de la conciencia, del espíritu, y aquélla que contemplaron y escucharon mis discípulos estuvo fuera de ellos y sólo se manifestó a sus sentidos.
46 Hoy no necesitáis abrir vuestros ojos para contemplar forma humana en Mí, ni recibir de mi mano un pan para creer en mi presencia, ni hundir vuestros dedos en mis heridas para creer que soy Yo.
El misterio de la resurrección de Jesús aclarado. Múltiples naturalezas entre la divina y la del hombre
47 Preguntáis cómo contemplaban mi forma humana mis discípulos y aun pudo tocarme uno de ellos, no perteneciendo ya al mundo de los hombres. Mucho tendréis aún qué aprender de Mí para conocer la verdad de cuanto os he mostrado, pero todos los misterios se disiparán a su debido tiempo; que os baste saber, por ahora, que entre la naturaleza divina y la naturaleza del hombre, existen muchas otras de las cuales el Señor se sirve para sus altos fines.
48 Cristo se adelantó mucho tiempo con sus revelaciones y enseñanzas, para que cuando llegasen los tiempos en que el hombre despertara para lo espiritual y se interesara por todo lo relacionado con aquella vida superior, a cada paso encontrase en Jesús al Maestro que todo lo reveló, lo dijo y lo legó a Sus hijos.
49 Orad y meditad en mi palabra, porque vienen los días de trabajo y de lucha para este pueblo que tuvo esta manifestación de su Maestro, de la cual tendrá que llevar el testimonio por todo el mundo.
Israel, guardianes de las doce puertas espirituales de la Nueva Jerusalén
50 Pueblo de Israel, discípulo amado: Os habéis preparado como guardianes de la Humanidad; guardáis las puertas de la ciudad bendita de la nueva Jerusalén, las doce puertas espirituales por las cuales entrará el forastero, en busca de luz.
51 ¡Benditas sean las doce tribus! ¡Cuántas bendiciones habéis recibido, cuántos privilegios!
52 He descendido a vos en todos los tiempos, a conversar de espíritu a Espíritu; os he preguntado por vuestro afán y me habéis contestado: Nuestro anhelo es que la Humanidad se salve.
53 Consideráis que vosotros estáis a salvo, que podréis vencer las vicisitudes de la vida, y miráis en vuestro derredor una Humanidad empobrecida, ignorante y materializada, que no aspira a elevarse, y sufrís por ella; oráis, pidiéndome que llegue a poseer los dones espirituales para ser salva. Y Yo os digo: Yo salvaré a todos los espíritus, la Buena Nueva llegará a ellos.
54 Sólo un reducido número ha escuchado mi palabra por el entendimiento humano. No todos conocerán esta fase de mi Obra, pero estoy buscando en cada ser la comunicación espiritual. Mi Verbo se derrama en múltiples formas, por medio de la conciencia, por pruebas que hablan de Mí, por los elementos, o por mis hijos espirituales. Mi Verbo es universal.
Todos pueden oír la voz de Dios. Del amor perfecto y desinteresado
55 Todo el que se prepare oirá mi voz
56 Mi Doctrina os enseña el amor perfecto, el amor desinteresado. Os he mostrado mi amor de Padre, de amigo y de hermano; así quiero que os améis los unos a los otros, que sintáis por vuestro hermano verdadera caridad; que levantéis al que cae, que perdonéis siempre.
57 Mi vida, que estuvo tan cerca de vosotros en el Segundo Tiempo, es un ejemplo para que cada uno pueda imitarme. Esa lección que os di, es para los hombres de todos los tiempos.
58 Devolved a vuestro espíritu toda la gracia de que ha sido revestido desde el principio, y que habéis ido dejando en jirones en el camino, a través de los tiempos. Quiero que lleguéis a ser el templo donde Yo pueda morar eternamente.
59 ¡Oh Israel amado! Id en ayuda de la Humanidad. Preparad su sendero, fortificad su fe, llenad de esperanza su corazón.
El sometimiento a la Ley y el correcto uso del libre albedrío
60 ¿Cómo podréis hacer volver al camino a ese mundo lleno de confusiones, si él mirase en vosotros sus mismos errores e imperfecciones? Vos, párvulo, hablad íntimamente con vos mismo; examinaos, gobernad con amor la envoltura que os he dado, guiad sus pasos y formad de espíritu y materia un solo cuerpo y una sola voluntad.
61 Someteos a la Ley. Usad el libre albedrío para amar sin límite, y haced una existencia útil y armoniosa. Cumplid con las leyes del espíritu y las del mundo, que ambas Yo las he dictado y son perfectas.
62 Yo, el Padre, siempre os he mirado con benevolencia, y he preparado y dispuesto todo para que lleguéis a poseer todos los dones espirituales.
El pan de los ángeles. No dejarse seducir por las falsas promesas de los placeres terrestres
63 He ofrecido a vuestro espíritu el pan de los ángeles y a vuestra materia los frutos de la Naturaleza creada por Mí. Habéis tenido oportunidad de venir a la Tierra a concluir el trabajo empezado, para perfeccionar vuestro espíritu y en todo esto, ¿no descubrís mi amor? ¿No habéis penetrado en vosotros mismos, para mirar que sois semejantes a Mí? Todo os lo he dado porque os amo y quiero que estéis Conmigo en la perfección.
64 Rechazad el pecado; no os dejéis seducir por falsas promesas, aun cuando sean gratos a vuestro corazón los placeres terrestres.
65 Mientras mi camino está sembrado de espinas, tomad este sendero, porque éste es el que conduce a la paz. Yo tengo para cada herida un bálsamo, mientras que el mundo no tiene para vosotros amor ni caridad.
66 La Humanidad prepara para Mí una cruz. Su falta de fe hiere a cada instante mi Divino Espíritu, mas Yo ocultaré bajo el manto del perdón divino todas mis heridas, y acallaré mis quejas para que no os acobardéis.
67 Velad al pie de la cruz del Tercer Tiempo. Mi cáliz es muy amargo; vosotros me pediréis una gota de ese cáliz para conocer su sabor, y Yo desde ahora os digo: Si vuestra vida ya es muy dolorosa, si estáis viviendo una vida de expiación, más bien endulzad vuestros días, sonreíd de amor, gozad contemplando mis revelaciones que os anuncian que después de este tiempo vendrá la paz, que todo será renovado y la gracia y la virtud serán las fuerzas que moverán al hombre.
La última batalla de la Humanidad. El Reino que se acerca
68 Yo estoy preparando a todas las naciones, a todos los hogares y corazones, para enviar mi mensaje de paz y unión, y después de la última batalla que la Humanidad librará, mi Reino se acercará al espíritu de los hombres, para establecerse eternamente en él.
69 Yo os dejo a vosotros como luchadores del bien contra el mal, para que destruyáis todo elemento de guerra, todo germen de vicio o de enfermedad. Acompañad en ese trance a la Humanidad, y desplegad todo vuestro amor para aliviar sus penas.
70 En este tiempo he dado mi palabra por conducto de muchos portavoces; ha sido manifestada siempre con la misma esencia, su sentido es el mismo. Me he servido de mujeres y hombres rudos, sencillos, que he tomado como instrumento para entregar mi palabra vivificante, amorosa y sabia.
71 Después de mi partida, cuando hayáis reunido mis enseñanzas y analicéis cada una de mis inspiraciones, distinguiréis lo perfecto y apartaréis lo imperfecto. No me atribuyáis a Mí la parte que corresponde al portavoz.
Profecía sobre la fusión en un solo libro de los tres testamentos divinos
72 Yo os iluminaré para que unáis en un solo libro las tres partes que he entregado en los tres tiempos, y que forman una sola obra. Por eso, a cada instante os hablo de Moisés, el enviado del Primer Tiempo. Avivo el recuerdo de Jesús y sus hechos y uno a ellos mi manifestación del Tercer Tiempo, como Espíritu de Verdad.
73 Siempre que estéis en paz y unidos, oh discípulos, os daré mis revelaciones. Que vuestra faz refleje al espíritu lleno de sinceridad. Os dejaré en posesión de todos vuestros dones y, desde el Más Allá, seguiré vuestros pasos, miraré vuestros actos, porque estaré muy cerca, en el templo y en el hogar de vuestro corazón.
No alejar a los niños por creer que no comprenden la palabra
74 Yo contemplo que alejáis a los niños, porque creéis que no comprenden mi palabra, y no recordáis que os he dicho que dentro de esos pequeños cuerpecitos habitan grandes espíritus que saben mucho de Mí. No queráis cerrar sus pupilas para la luz de esta Obra, cuando ellos están ansiosos de palpar el cumplimiento de las profecías. Vuestra obra será ratificada por ellos. Recreaos con la luz de esos espíritus y velad por su cumplimiento, desde sus primeros pasos.
75 Este mundo no se detendrá en su evolución hacia la espiritualidad. En diferentes edades os llamo, porque el espíritu no tiene edad, ni sexo; su esencia es eterna, es semejante a Mí.
Nadie llega a la Tierra por el azar
76 Ningún espíritu está en la Tierra por el azar, porque todos habéis sido enviados por mi voluntad, porque cada uno tiene una gran misión o restitución que cumplir. Por eso os dice el Maestro: Respetaos los unos a los otros, respetad el destino de vuestro hermano, porque no sabéis lo que Yo tenga deparado para cada quien.
77 No preguntéis por qué a una criatura se le ha señalado éste o aquel destino; Yo soy el que conozco de dónde viene un espíritu así como la deuda o restitución que en él lleva. Cada uno cumple según mi mandato, con el destino que le he señalado.
No todos los espíritus son israelitas. La parcela a cargo de cada uno de los 144,000 marcados
78 No todos los espíritus pertenecen al pueblo de Israel, y Yo os he enseñado que vosotros no habéis venido tan sólo para salvaros a vosotros mismos, sino que os he señalado una porción, una parcela espiritual, para que la busquéis, la preparéis y, por el cumplimiento, la podáis salvar.
79 Os he convertido en sembradores de mi palabra; los dones y potestades que he depositado en vosotros son de infinito valor, y podréis salvar a la Humanidad con ellos.
80 Meditad: Si uno solo de vosotros puede salvar a una nación entera con su fe y con su virtud, ¿cómo no ha de salvarse esta humanidad cuando al dispersarse por el mundo los 144,000 marcados de Israel, lleven mi palabra en sus labios y la esencia de mi enseñanza en su espíritu y en propia vida, cuando cada uno de ellos sea un guardián de la paz, del respeto en toda nación?
81 Vuestra oración en este día es una invocación de paz para el mundo. Yo me convierto en mensajero vuestro.
82 Seguid orando, seguid preparando las tierras donde vais a sembrar. Seguid cultivando vuestro propio corazón con mi enseñanza, pues sólo así, pueblo, podréis salvaros y salvar a los demás.
83 Trabajad, Israel, trabajad por la causa divina, trabajad por vuestro espíritu.
84 Vuestros méritos serán tomados en cuenta por mi Divinidad, y derramaré sobre la Humanidad el amor que vosotros me hiciereis presente.
La multiplicación infinita de las buenas obras
85 Por cada perdón vuestro, pueblo amado, perdonaré a una nación y multiplicaré mis beneficios entre la Humanidad.
86 Por cada acto bueno y por cada simiente que sembréis con amor, Yo también los multiplicaré infinitamente, pues soy el Padre de infinito amor.
Perdonar sin juzgar
87 Si queréis ver brillar el sol de la razón y la paz entre la Humanidad, si queréis contemplar el florecimiento de la verdad de mi Espíritu y ver que mi Ley está en todo corazón, ¡cuánto tenéis que amar y perdonar también a la Humanidad, pueblo amado!
88 No tomaréis la causa de vuestro hermano para juzgarla, y toda causa, justa o injusta, vuestra o ajena, la pondréis en mis manos, y Yo la juzgaré con toda perfección.
89 ¡Mi Paz sea con vosotros!