1 1o. de enero de 1949
La presencia del Juez. El Libro de la Vida
2 Hoy principia un año entre vosotros, precisamente el penúltimo de mi comunicación por el entendimiento humano, y es natural que mi palabra se manifieste justiciera para con el pueblo que por mucho tiempo ha recibido estas lecciones.
3 Mi presencia en este día es de juez; mi luz penetra en el santuario de vuestro ser.
4 Llegáis ante mi presencia a darme gracias por los beneficios recibidos y por el buen resultado de vuestras obras en el sendero espiritual. Hay quienes llegan arrepentidos ante Mí; son los que traen el peso de algún remordimiento, y ante mi voz de justicia se estremecen y se llenan de temor. Unos y otros buscan mi perdón y oran para que no les falte el sustento en los tiempos venideros.
5 Vengo a recibir y a daros, vengo a escucharos y a que me escuchéis, vengo a recibir el fruto de la buena siembra y a daros nueva simiente qué cultivar.
6 Quiero recibir vuestro fruto porque lo habéis logrado con un ideal de amor, con esfuerzo y con el fin de agradar a vuestro Padre. En medio de pruebas habéis luchado; sobre guijarros habéis caminado; han llorado los ojos de vuestro cuerpo y ha sollozado también vuestro espíritu.
7 Calla vuestro labio y no se queja el espíritu en este instante, y toda la amargura recogida la convertís en esperanza en Mí, y en perdón para vuestros hermanos; Yo os bendigo por vuestra obediencia.
8 Incontables veces me he manifestado como Padre y como Maestro; hoy es mi voluntad mostrarme como Juez, porque os confié un año del cual vengo a pediros el fruto. En la eternidad ese lapso de tiempo es sólo un instante, pero las obras hechas por vosotros dentro de él quedan anotadas en un libro donde vais escribiendo la historia de vuestra vida. Ese libro espiritual, escrito en la conciencia, guardará la huella de vuestras luchas por alcanzar la meta y será el que representéis ante el Supremo Juez.
9 Todas mis obras están escritas por Mí en un libro que se llama vida; el número de sus páginas es incontable; lo infinito de su sabiduría no podrá ser alcanzado por nadie, fuera de Dios que es su autor; pero allí, en cada una de sus páginas, existe un resumen en que el Padre ha limitado cada una de Sus obras, para ponerlas al alcance de todo entendimiento.
10 También vosotros estáis escribiendo el libro de vuestra vida, en el que quedan escritas todas vuestras obras y cada uno de vuestros pasos a lo largo del camino de evolución. Ese libro queda escrito en vuestra conciencia, y será la luz del saber y la experiencia con las que mañana iluminéis la senda de vuestros hermanos menores, tal y como lo hacen con vosotros vuestros hermanos mayores.
11 Todavía no podéis presentar a nadie vuestro libro, porque ni siquiera conocéis su contenido; pero pronto se hará la luz en vuestro ser, y podréis mostrar a vuestros hermanos las páginas que hablan de vuestro desarrollo, de vuestra restitución y de vuestras experiencias que habéis recogido; seréis entonces un libro abierto delante de la Humanidad.
12 Hoy sólo me mostráis una página que representa un átomo de tiempo en el cual disteis un paso hacia adelante en el camino de evolución. A medida que vayáis escalando por ese camino, vuestras obras irán alcanzando mayor perfección e iréis concibiendo más grande y profunda mi Obra; para ello, os inspiro confianza en mis promesas, os levanto, os despierto y os sano.
De la responsabilidad con el Padre y ante el mundo. En lo humano, el tiempo es tesoro precioso
13 Sentís que despertáis a un nuevo día, que estáis dando un paso hacia adelante, y que desde ahí os ilumina aún más vuestra conciencia y me comprendéis mejor; también medís con mayor certeza vuestra responsabilidad contraída con el Padre y ante el mundo.
14 Hoy, en cuanto humanos, sabéis que el tiempo es tesoro precioso que no debe desaprovecharse, y que vuestros dones son como joyas que no deben permanecer ocultas. Estoy recibiendo el resultado del trabajo de seres encarnados, porque la vida material está medida por el tiempo. Cuando penetréis en la vida espiritual, veréis que la eternidad no puede medirse por horas, días o años, porque el tiempo no tiene acción sobre lo espiritual.
15 El tiempo de las tinieblas y la ignorancia ha pasado para vosotros; hoy, como apóstoles tenéis el deber moral de saber lo que decís, lo que hacéis y lo que pensáis, para que procuréis hacer méritos para haceros acreedores a mis bendiciones. Vivís en medio de la luz, y si alguno se cegara con ella, será solamente por la falta de limpidez en la mirada.
16 Con fuego de amor y de justicia os hago comprender mi enseñanza, escrita desde el principio en vuestra conciencia, para que mañana sepáis testificar sobre esta verdad.
El justo reclamo del Padre hacia el pueblo de Israel
17 Multitud: Mi palabra es la llave con la que vengo a abrir vuestro corazón, ese corazón que tan poco ha latido para Mí.
18 He aquí mi justicia en el fondo de mi palabra.
19 Hoy comenzáis el segundo año de los tres últimos que os fueron confiados para que, preparándoos, os unifiquéis en criterios y prácticas alrededor de mi Doctrina. ¿Qué habéis logrado hasta este día en cuánto a eso? Nada en lo absoluto; después de vuestro examen ante la luz de la conciencia, habéis comprendido que no habéis dado un solo paso adelante hacia la unificación y hacia la espiritualidad en vuestras prácticas como pueblo.
20 Os habéis familiarizado con mis reclamos y por eso permanecéis recostados indolentemente, mas no os confiéis demasiado; desechad la falsa creencia de que voy a prolongar el tiempo de mi manifestación entre vosotros, porque si cayeseis en ese error, viviréis engañados y engañando.
21 ¿Quién osará pedir una nueva oportunidad, después de las que le he concedido? Sólo el necio o el ignorante, mas vosotros no sois ignorantes, puesto que os he hablado sin cesar año tras año.
22 ¿Por qué os digo esto? Porque veo el deseo y la intención oculta en el fondo de algunos corazones, intención y deseo que aun sin haberlos llevado a cabo, ya están profanando la verdad y la pureza de mi Obra.
Intentar negar perfección en lo dispuesto por Dios es profanación
23 Ese deseo de que mi palabra prosiga indefinidamente, de que todo siga como hasta ahora, es una prueba de que el tiempo precioso que les fue confiado a esos corazones lo han desaprovechado, y ahora quisieran un tiempo más para poder hacer algo; mas cuando el tiempo señalado haya llegado a su término, nadie podrá hacer variar una determinación divina, porque intentarlo equivaldría a negarle perfección a lo dispuesto por Dios.
24 No vayáis a intentar pasar sobre mis mandatos, oh pueblo, porque si alguien lo hiciere, será testigo de mi justicia y verá venir sobre esta nación a los elementos desencadenados, haciéndole comprender su desobediencia, ya que no supo obedecerme, a pesar de mis palabras de amor.
25 ¡Qué amargura y qué vergüenza para esos espíritus, cuando despierten de su equivocación y se den cuenta de su retraso espiritual, al ver que todavía el Padre tiene que despertarlos y tocarlos a través de los elementos, como acontecía con los hombres de la antigüedad!
26 Yo levantaré de entre este pueblo toda la simiente impura y sólo dejaré la buena semilla, por la cual pueda reconocerme mañana la Humanidad. ¿Cómo podrían los hombres mirar el esplendor de mi verdad a través de un pueblo confundido, desobediente o fanático?
Paz en quienes acaten los mandatos divinos, y pruebas inexorables en quienes desobedezcan
27 El desobediente siempre es soberbio, mas ¿quién es el que cree tener derecho de hacer su voluntad o hacer variar la voluntad de su Padre? ¿Quién cree haber recibido por verdaderos merecimientos, los dones que en sí lleva? ¿Quién cree que este pueblo me sea indispensable para el cumplimiento de mis planes divinos?
28 Estos días de preparación son de profunda meditación para vos, pueblo, con el fin de que después de esa reflexión y de ese examen ante la conciencia, elijáis la senda que vais a seguir, con la advertencia de que quien haga mi voluntad podrá caminar en paz, y el que haga la suya tendrá que decidirse a aceptar las pruebas que, llegado el tiempo, inexorablemente lo tendrán que sorprender.
29 En quien acate mis mandatos habrá paz verdadera, porque será hombre de buena voluntad para obedecer a su Padre; en el que desconociera mis órdenes, no habrá un instante de paz; incesantemente el reclamo de la conciencia será en él y vivirá en continuo sobresalto.
30 No estoy sentenciando a nadie, me concreto a revelaros a tiempo lo que podréis encontrar como resultado natural de vuestras obras. Os lo digo a tiempo porque os amo y para que lo evitéis, para que miréis de frente hacia la verdad y no os desviéis del camino.
31 No dejéis que vuestra mente se ofusque, no acalléis la voz de la conciencia, no dejéis que las tentaciones de la materia hagan flaquear a vuestro espíritu, porque sería muy doloroso.
Prepararse para el tiempo de gran confusión, egoísmo y materialismo que se avecina
32 Estoy presente invisiblemente delante de toda la Humanidad, cuya vida palpita en Mí porque soy su Padre, el único que con perfección puede juzgar su vida y sus actos. La veo agitarse en el caos, llevando la guerra en el corazón y aun en el espíritu, llevando el arma homicida y destructora no sólo en las manos, sino en el corazón, y desatando la lengua como verdadera espada de dos filos. Unos atacan, otros se defienden; unos siembran la muerte mientras otros se aferran a la vida.
33 Y como una sombra se va extendiendo el manto de las nuevas doctrinas basadas en el egoísmo y el materialismo, que avanzan de corazón en corazón y de espíritu en espíritu. Ante esa amenaza tiemblan hombres y pueblos, y se preguntan por qué el Omnipotente no impide el avance de estas calamidades, a lo que el Padre contesta: Yo las permito germinar, crecer, florecer, extenderse y fructificar, para que esos árboles sean reconocidos por la Humanidad por sus propios frutos.
34 Doctrinas, teorías e ideas de toda índole, se extenderán en el mundo para que los hombres, después de haber comido de todos los frutos, puedan volver sus ojos al Árbol de la Vida y comprender que el verdadero fruto, el que tiene dulzura en su sabor y vida en su substancia, es el que os ofrecí en mi Ley de amor desde el principio de los tiempos.
35 Haced todo cuanto podáis por penetrar preparados y fuertes en el tiempo de la confusión que se avecina. No vayáis con vuestra confusión a aumentar la que originen las sectas, las religiones, las filosofías y las doctrinas, llegado el tiempo en que todas se disputen la verdad.
36 Quiero que este pueblo, adoctrinado en forma espiritual por Mí, penetre sereno, consciente, celoso y humilde en ese tiempo, y que su presencia sea un rayo de luz y un hálito de calma sobre aquella tempestad.
Limpiar el camino de pedruzcos a las generaciones futuras
37 Benditos seáis vosotros que habéis logrado apartar de vuestras prácticas muchas de las ceremonias superficiales e inútiles que os legaron los primeros, conservando tan solo lo esencial, pero reconoced que aún os queda algo por depurar y mucho por espiritualizaros.
38 Os digo que mientras más depuréis vuestras prácticas y perfeccionéis vuestro culto, menos tendrán que sufrir aquéllos que vengan tras de vosotros, y que vuestros méritos ante Mí serán mayores, porque no trabajasteis para vosotros, sino que lo hicisteis pensando en vuestros hermanos, sintiendo en vuestro corazón caridad hacia ellos.
39 ¿Ya habéis visto cuánto habéis tenido que luchar por depurar lo que recibisteis de vuestros hermanos que os antecedieron? Pues no deis esa penosa labor a quienes vengan en pos de vuestras huellas.
40 ¡Cuán feliz será vuestro espíritu si desde esta Tierra logra ofrecerme el culto que de él espero! Mas si de aquí partiese al valle espiritual dejando entre sus ejemplos algo que no fuese digno de mi Obra, las nuevas generaciones, analizando la herencia que les legasteis, sabrán apartar cuanto de impuro hayáis dejado, dando así el paso que no hayáis podido dar.
Profecía sobre la propagación del mensaje divino entre todas las naciones y pueblos
41 Quiero que sepáis que antes de que empiecen a llegar al mundo aquellas generaciones de hombres espiritualizados que os he anunciado, este mensaje será extendido en las naciones y los pueblos, a fin de que cuando ellas vengan a la Tierra, encuentren las sendas preparadas por el pueblo que oyó la voz del Señor, y por los que a este pueblo se unieron porque creyeron en su testimonio.
42 Cuántos en su corazón me están diciendo: "Maestro, ¿por qué en este tiempo no vinisteis a nosotros en cuanto hombre para poder contemplar vuestra presencia?", y Yo os contesto con otra pregunta: ¿No os dais cuenta de que al desear en esta forma mi presencia en el mundo, estáis pidiendo nuevamente mi sangre? Tenedme así, en Espíritu, invisible sólo a vuestros ojos materiales, pero perceptible a todos los sentidos de vuestro espíritu.
43 En aquel tiempo derramé mi sangre para sellar con ella el amor que en mi Doctrina prediqué; ahora estoy derramando esencia divina sobre todos, como una prueba de que mi amor por los hombres, a pesar de sus ingratitudes, es el mismo y que por eso me aproximo a ellos, para enseñarles el sendero luminoso que los lleve a habitar Conmigo en mi Reino por la eternidad.
Orden de formar el libro con las enseñanzas y esencia del Arca verdadera
44 Otros, espiritualmente me dicen: "Si al menos esta palabra que con tanto amor nos habéis hecho oír, no la apartaseis nunca de nosotros". A éstos Yo les digo que si verdaderamente aprovechan mis enseñanzas y tratan de comprender mis propósitos, no les será doloroso renunciar a esta comunicación, cuando llegue la hora de darla por concluida. Y no os será doloroso porque vuestro espíritu quedará impregnado de mi esencia y saturado de mi luz, mas si algunas, o muchas, de mis enseñanzas no las hubieseis podido retener en vuestra memoria, por eso he ordenado la formación del libro que contenga mi palabra de este tiempo.
45 En ese libro que se haga de mis divinas lecciones, encontraréis el Arca verdadera, conteniendo la esencia que los primeros espiritualistas no lograron comprender, y por eso tuvieron que representarla con objetos o símbolos.
46 El Arca verdadera está en mi palabra, porque quien la abra, y penetre en ella con respeto, espiritualidad y amor, encontrará en su fondo la sabiduría, la profunda revelación, la profecía y todos los dones del espíritu.
47 A esa Arca os asomaréis cuando ya mi palabra no sea escuchada a través de los imperfectos portavoces humanos, y seréis testigos de cómo en medio de vuestras meditaciones, en los instantes en que estudiéis o en los momentos de vuestra oración, sentiréis llegar a lo más sutil de vuestro ser una luz superior, aclarándolo todo, una influencia paternal envolviéndoos y una voz que no es humana hablándoos en forma pura y perfecta. Será la luz de mi inspiración llegando hasta vosotros en una verdadera comunicación de Espíritu a espíritu.
El conocimiento infuso en los discípulos por medio de las sencillas enseñanzas divinas
48 Mi lección prosigue mostrando hoja tras hoja el Libro de la Vida a vuestro espíritu, porque él habrá de quedar fuerte y preparado para cuando termine este tiempo de enseñanzas.
49 No necesitaréis conocer de ciencia humana para contestar al científico, ni saber teología para responder al teólogo. Una palabra de luz lo ilumina todo y Yo quiero que de vuestros labios broten palabras de luz.
50 Os he simplificado hasta el máximo mis lecciones para que las comprendáis y podáis analizarlas en busca de su esencia y, llegado el instante, tengáis una fácil respuesta para cada interrogación que os hiciesen. No necesitaréis hablar mucho para convencer; si estáis verdaderamente preparados, vuestra palabra además de ser sencilla, será breve.
51 No todos los que me han oído en este tiempo van a levantarse a testificar mi palabra; se levantarán los que en verdad me amen, los que me amen en sus propios semejantes, y vayan en busca de los necesitados en quienes desborden su caridad y su consuelo.
52 Los que comprendan mi Enseñanza y la sientan profundamente, la abrazarán con fe; ellos serán los que tengan que enfrentarse a toda adversidad, los que tengan que esgrimir las armas de la verdad, del amor y de la justicia a través de sinsabores. Y en un mundo del cual esa justicia y esa verdad mucho tiempo ha que se han apartado, irán estos sembradores llenos de paz y de confianza en su Dios, extendiendo por el mundo el mensaje espiritual del Tercer Tiempo.
53 Si en verdad anheláis elevaros como los profetas del Primer Tiempo y, como ellos, ser faros de luz en el sendero de la Humanidad, id hacia la espiritualidad que no os será difícil encontrar, ya que cada una de esas enseñanzas es una lección de espiritualidad para los hombres.
La partida del Divino Maestro en el Segundo y en este Tercer Tiempo. Los labriegos espiritualistas, como ovejas entre lobos
54 En el Segundo Tiempo llegó mi Enseñanza a su culminación cuando estaba ya muy próxima mi partida. Los discípulos, sabedores de que eran los últimos instantes que estarían con el Maestro, ponían toda su atención para escuchar y guardar en el corazón hasta la última de aquellas palabras.
55 El anhelo divino de Cristo era que Sus discípulos se convirtiesen en los sembradores de Su Doctrina redentora; por eso, en el instante supremo de Su última cátedra a los discípulos, que fue también la última conversación entre el Padre y los hijos, les dijo con acento dulce: "Voy a dejaros un nuevo mandamiento: Amaos los unos a los otros", encendiendo con la luz de aquella máxima la esperanza más grande de la Humanidad.
56 También en este tiempo, cuando estoy por concluir mi comunicación entre vosotros, contemplo el recogimiento y la atención con que escucháis mis lecciones; ellas se marcarán indeleblemente en la conciencia de mis nuevos discípulos.
57 Así como en aquel tiempo dije a mis apóstoles que iban a quedarse en el mundo como ovejas entre lobos, a fin de que viviesen siempre alerta, ahora a vosotros os digo que os preparéis, que veléis y oréis, porque muchos se levantarán contra vosotros, empleando armas traidoras, y usando todos los medios para confundiros.
La Escala de Jacob, el camino espiritual que conduce hasta la presencia del Creador
58 Bienaventurados los que se posesionen de su misión; ellos sentirán que ascienden por la escala que en sueños viera Jacob, que es el camino espiritual que conduce a los seres hasta la presencia del Creador.
59 Tomad con amor todas las pruebas de vuestra vida, sabiendo que son lecciones que ilustran a vuestro espíritu y lo fortalecen para caminar por el extenso camino que aún le falta recorrer; mientras mayor sea vuestra comprensión, más grande tendrá que ser vuestro amor hacia Aquél que os envió al camino de la lucha por el perfeccionamiento, y que siempre os ha ayudado en el cumplimiento de vuestras pruebas.
60 Ciertamente Yo os pruebo, os toco y os juzgo; pero al mismo tiempo os sustento, os perdono y os levanto; jamás saldrá defraudado un espíritu de mi presencia, porque en Mí no cabe la injusticia.
61 Yo os bendigo, multitudes que habéis aprendido a escucharme en silencio, acallando los sollozos que os arrancan los abrojos del sendero. Vuestro labio calla para no dejar alguna queja; en cambio, vuestro corazón me bendice y ¿cómo a su vez no ha de bendeciros el Padre, que así se siente comprendido por Sus criaturas?
62 La luz se está haciendo en vuestro espíritu; es el tiempo en que las tinieblas se levanten del pueblo que ahora vengo buscando y reuniendo.
63 Muchas congregaciones forman este pueblo, y de cada una de ellas estoy recibiendo en este día su tributo, o sea, el fruto de su trabajo, a fin de que cada cual reciba el galardón según sus obras, sus aspiraciones e ideales.
Advertencia contra canjear la paz y la felicidad en el seno divino por honores, alabanzas o dinero en lo terrenal
64 El que vaya buscando honores y alabanzas del mundo terrenal, en él las tendrá, pero serán de poca duración y de nada le servirán el día de su entrada en el mundo espiritual; el que vaya en pos del dinero, aquí tendrá su retribución, porque fue a lo que aspiró; mas cuando sea llegada la hora de dejarlo todo aquí para presentarse en el Más Allá, no tendrá el menor derecho a reclamar compensación alguna para su espíritu, aunque crea haber hecho mucho en pro de la caridad.
65 Por lo contrario, el que siempre haya renunciado a los halagos y favores, el que haya amado limpia y desinteresadamente a su hermano y haya renunciado a todo galardón material, ocupado en sembrar el bien, gozando al realizar la caridad, ése no estará pensando en galardones porque no vivirá para la satisfacción propia, sino para la de sus semejantes; ¡cuán grande será su paz y su felicidad cuando sea en el seno de su Señor!
66 El que desprecie los dones del espíritu y los frutos que brotan de la práctica limpia de mi Doctrina, porque lo seducen más las alabanzas y las recompensas materiales, hártese de vanidades y de falsas satisfacciones que no alimentan el espíritu. Eso es lo que ama en la Tierra y lo que ha venido a buscar en mi Obra, y Yo le concedo que lo tenga.
67 Mas de cierto digo a quienes no lleven a cabo lo dispuesto por Mí, y que no salgan del estancamiento ni renuncien a su fanatismo, a sus vanidades y a su materialidad: Serán el obstáculo que no deje avanzar a los que aman mis mandatos y quieren llevarlos al verdadero cumplimiento.
68 ¿Con qué palabras o razones me responderán los que desobedezcan mis órdenes, cuando les presente al pueblo estacionado, envuelto en fanatismo y en tradiciones inútiles, cuando les presente a los pueblos que se quedaron esperando la llegada de los apóstoles del Tercer Tiempo?
Del juicio que vendrá a los árboles de frutos venenosos. Del juicio de la religiones y sectas que existen
69 Es menester dejar crecer los árboles para reconocerlos por sus frutos; entonces será la hora del juicio en el que serán destruidos en el fuego de mi justicia de amor todos aquéllos que hayan dado frutos venenosos, y sólo serán respetados los que hayan producido frutos de vida y de salud.
70 Así serán juzgadas las religiones y todas las sectas que existen en la Tierra, de manera que sólo queden aquéllas que amen y sigan la verdad, y desaparezcan todas las que la oculten tras el velo de la mentira, de la falsedad y la hipocresía.
Una sola Ley y una sola forma de darle cumplimiento. Los labriegos deberán ser como patriarcas, profetas y apóstoles
71 Sólo una Ley existe; por tanto, una sola forma de darle cumplimiento es la que debéis buscar todos, para que os encontréis unificados espiritualmente.
72 Juzgaos íntimamente en este instante, vosotros que oís mi voz; preguntaos si vuestro ideal es elevado y vuestras obras limpias; preguntaos si ya estáis preparados para que después de mi partida sepáis quedar entre la Humanidad como patriarcas, profetas y apóstoles. Decid si ya os habéis espiritualizado, si estáis haciendo honor al nombre de espiritualistas que os he dado para designaros.
El toque de la justicia divina cuando Israel cae en letargo fanático o de la rutina
73 En el año 1948 una conmoción ha sacudido a este pueblo; ha sido el toque de mi justicia que os ha venido a despertar, como en todos los tiempos, cuando habéis caído en el letargo del fanatismo o de la rutina.
74 Si desde que comenzasteis a tener mi manifestación en este tiempo hubieseis tratado de comprender la esencia de mi nuevo mensaje, ¡cuánto dolor, cuánta discusión y cuántas luchas interiores os hubieseis evitado! Pero os inclinasteis, como siempre, al culto exterior que impide libertad y elevación al espíritu, y tuvo que llegar el instante de poner límite a vuestros errores.
75 ¿Sois espiritualistas? Pues necesitáis demostrarlo en vuestro culto hacia Dios, en vuestra vida y en vuestras relaciones de los unos con los otros.
Del cisma tradicional en Israel. Cristo vino a borrar las tradiciones y las ceremonias inútiles
76 Mientras unos han despertado comprendiendo cuál es la verdad y se han levantado pugnando por la espiritualidad, otros, aferrados a sus pasadas costumbres, se han abrazado a sus símbolos, a sus formas y a sus hábitos, diciendo que Yo os mostré y entregué todos los símbolos y que, por tanto, son para ellos la Ley.
77 La lucha ha surgido, mas no es la primera vez que esto sucede entre el pueblo adoctrinado por Dios. Ya en el Primer Tiempo, en uno de los mandamientos dictados por Dios en la cumbre del monte Sinaí, les ordenaba a los hombres no emplear figura alguna que representase lo divino, y al mismo tiempo les hacía comprender que el verdadero culto era el del cumplimiento de aquella Ley, que se encerraba toda en amor a Dios y en amar al prójimo.
78 Sin embargo, el pueblo creó infinidad de tradiciones, creciendo cada día en fanatismo y en idolatría. Ya el símbolo no era la forma a través de la cual se recibía la explicación de algo superior, sino el objeto de idolatría y de adoración.
79 Fue menester que viniese Yo al mundo a enseñaros el camino del que os ibais alejando; mas cuando los sacerdotes y los fariseos se dieron cuenta de que Yo no venía predicando tradiciones, me acusaron diciendo al pueblo que mi palabra venía en contra de la Ley de Moisés.
80 Ahí, mi voz se levantó para replicar a los hipócritas representantes de la Ley, que Yo no venía en contra de lo instituido por el Padre, sino a darle cumplimiento con mi vida, que lo que venía a borrar de los corazones eran las tradiciones y las ceremonias inútiles, por las cuales se habían olvidado de cumplir con la Ley, o sea, la de amar a Dios amándose los unos a los otros.
Tradiciones y cultos externos atrasan al espíritu
81 ¿No creéis justo que ahora, en que vivís el tiempo del Espíritu de Verdad, venga a apartar de vuestro corazón cuanta tradición y culto externo hayáis introducido en esta Obra divina, a la que conocéis por Espiritualismo Trinitario Mariano?
82 Bien está que al iniciaros en cada una de las tres revelaciones que a la Humanidad ha entregado Dios, os hayan sido permitidos algunos símbolos y algunos actos para facilitar vuestra comprensión y asimilación de las divinas enseñanzas, mas no para que las conservaseis perpetuamente, y mucho menos para que las adoraseis. Ésa ha sido siempre la causa de vuestro estancamiento espiritual, y la razón por la cual Yo he venido en todos los tiempos a rescataros del camino incierto, para conduciros al verdadero sendero de la luz.
83 Ahora tampoco vengo a desconocer lo instituido por Mí en los tiempos pasados, sino a enseñaros a que le deis cumplimiento, elevando vuestra vida y vuestras obras a un grado mayor de espiritualidad que es, al mismo tiempo, verdad.
84 Así, cuando Yo deje de hablaros en esta forma, no tendréis necesidad de materias, ni de ritos, ni de formas, porque ya os habréis libertado de la idolatría y del materialismo, para buscar con el espíritu la presencia del Padre, que es también Espíritu.
85 Vais a penetrar en el seno de una humanidad cansada de cultos externos y hastiada de su fanatismo religioso, por lo que os digo que el mensaje de espiritualidad que vais a llevarle, llegará a su corazón como fresco y vivificante rocío.
86 ¿Creéis que si llegaseis con cultos fanáticos y prácticas opuestas a la espiritualidad, podría el mundo reconoceros como portadores de un mensaje divino? En verdad os digo que os tomarían por fanáticos de una nueva secta.
Ya no es el tiempo en que Moisés y Roque Rojas necesitaron recurrir a símbolos para que el pueblo comprendiera las revelaciones divinas
87 Ante la claridad con que os vengo hablando, hay quienes me dicen: "Maestro, ¿cómo es posible que desconozcamos muchas de las prácticas que Roque Rojas nos legó?", a lo cual Yo os digo que por eso os puse aquel ejemplo del Segundo Tiempo, cuando hice comprender al pueblo que por cumplir con ritos, formas, tradiciones y fiestas, se había olvidado de la Ley, que es lo esencial. Os recordé ese hecho de vuestro Maestro, para que comprendieseis que también ahora debéis olvidaros de tradiciones y ceremonias, aunque las hayáis aprendido de Roque Rojas, como en aquel tiempo el pueblo las había heredado de Moisés.
88 Ahora bien, no quiero deciros que ellos os hayan enseñado algo malo, no; ellos tuvieron necesidad de recurrir a símbolos y actos que ayudasen al pueblo a comprender las divinas revelaciones; pero, una vez logrado aquel objetivo, ha sido necesario venir a borrar toda forma o simbolismo ya inútil, para hacer que brille la luz de la verdad.
89 Lo que vengo pidiendo de vosotros es limpidez, desde el portavoz que transmite mi palabra, hasta el último de los párvulos.
En los profetas y portavoces de la palabra divina está la mayor responsabilidad
90 La mayor responsabilidad pesa sobre los profetas y portavoces, porque a través de sus labios estoy explicando la Ley; pero ellos no han comprendido cabalmente su responsabilidad. A ellos les digo: ¡Despertad! ¡Oíd la voz de vuestra conciencia! Mirad a este pueblo, inocente, ávido de mi palabra; se ha revestido de humildad y de conformidad ante lo que vosotros le ofrecéis, mas ¿qué sería de vosotros si el pueblo se levantase exigiéndoos preparación y espiritualidad? ¡Y cuánta razón y derecho tendría, puesto que se trata de su fe, de su espíritu, de su paz en la Tierra, y de su camino hacia la eternidad!
91 Portavoces, intérpretes de mi palabra, profetas del Tercer Tiempo: No es vuestra torpeza, ni vuestra pequeñez, ni vuestra pobreza, obstáculo para que Yo pueda manifestarme por vuestro conducto ante la Humanidad; es vuestro pecado y falta de preparación las que limitan la esencia y ocultan la verdad que Yo he traído para mi pueblo.
De la lucha entre conservadores de tradiciones y quienes pugnan por la esencia y espiritualidad de la Doctrina
92 El tiempo es de lucha, todos lo sabéis para que ninguno se vea sorprendido.
93 Para que podáis representarme dignamente y ser mis testigos fieles, debéis aprovechar mis enseñanzas y profundizaros en mi palabra, para no caer en confusiones que os dividan, haciendo que mientras unos defiendan y traten de conservar los cultos exteriores y las tradiciones, otros se levanten pugnando por la esencia y la espiritualidad de mi Doctrina.
94 Recordad que en el primer precepto de la Ley que por Moisés di a la Humanidad, dije: "No haréis imagen ni semejanza de las cosas del Cielo ni de la Tierra ni de las aguas, para postraros a adorarlas u honrarlas". Desde entonces quedó trazado con claridad el camino para el hombre y el camino para el espíritu.
De las leyes secundarias instituidas por Moisés
95 No se concretó Moisés a transmitir a los hombres las tablas de la Ley donde venían mis mandamientos; también instituyó leyes secundarias y normas para la vida humana e implantó tradiciones, ritos y símbolos dentro del culto espiritual, que él juzgó necesarios y de acuerdo con los pasos que daba entonces el espíritu humano.
96 Mas no os confundáis: comprended que esas reglas y normas temporales de Moisés habían de ser pasajeras, ya que no eran mandamientos divinos, los cuales están en la eternidad de todo espíritu.
97 Y vino el Mesías prometido y borró tradiciones, ritos, símbolos y sacrificios, dejando intacta solamente la Ley; por eso cuando los fariseos dijeron al pueblo que Jesús venía en contra de las leyes de Moisés, les respondí que Yo no venía contra la Ley, antes bien venía a darle cumplimiento, y que si mis enseñanzas venían borrando las tradiciones, era porque el pueblo -por cumplir con ellas- se había olvidado de observar la Ley.
Roque Rojas, como antes Moisés, creyó necesario tolerar cultos externos y símbolos materiales
98 El caso se ha repetido en este tiempo, pueblo. En 1866 la inminencia de mi presencia a través del entendimiento humano fue revelada a Roque Rojas, quien os la dio a conocer; mas él también creó tradiciones, cultos y símbolos, que creyó necesarios para ayudaros a comprender el sentido de las revelaciones.
99 Ahora que está próximo el momento en que os deje de hablar bajo esta forma, quiero borrar de vuestro corazón todo el materialismo y fanatismo que pueda existir en el interior de vuestro culto y prácticas, para que podáis ostentar dignamente el nombre de discípulos del Espíritu de Verdad; pero comprended que si he venido a borrar tradiciones y costumbres superfluas, no por eso estoy en contra de mi Ley pues, como en el Segundo Tiempo, por cumplir con las tradiciones, faltáis al verdadero culto espiritual y a vuestros deberes con la Humanidad.
100 Si ya estáis libres de todo materialismo en vuestro culto al Padre, no os levantéis vanidosos, creyendo haber escalado la cúspide de la espiritualidad, desde donde creáis ver pequeños a todos los que profesan sectas o religiones, porque mirando la paja en el ojo de vuestro hermano, Yo os podré descubrir la viga que cargáis.
101 La Humanidad se encuentra cansada de tradiciones, de formas y ritos, y Yo quiero mostrarles la luz de mi Doctrina como remanso para el espíritu, fatigado de buscar la luz.
No mezclar tinieblas a la verdad. La importancia de separar lo superfluo de lo esencial
102 En verdad os digo que quien no se sienta capaz de espiritualizarse, mejor cierre sus labios para no mezclar tinieblas a la verdad, porque las multitudes que escuchan no saben separar aún la paja y la cizaña del trigo, o sea, la mentira de la verdad, lo superfluo de lo esencial.
103 Mi palabra es severa y terminante, mas mirad que también esta manifestación está llegando a su término, y es menester que vuestro mejor trabajo sea la coronación de la labor espiritual que os he confiado.
104 Vengo a reunir de nuevo a mi pueblo y a ratificarle su misión espiritual ante la Humanidad, convirtiendo a los parias en seres útiles a sus semejantes, y a los que se creían desheredados haciéndolos profetas y doctores del espíritu.
De los emisarios y nuevos enviados que llevarán la Buena Nueva del Advenimiento a otras naciones
105 Hacia otras naciones he enviado emisarios de mi palabra; orad por ellos y con vuestro pensamiento dadles fuerza. Ellos levantarán simiente y congregarán multitudes, las que, una vez espiritualizadas, se unirán a vosotros con lazos de fraternidad y comprensión.
106 Estoy preparando a nuevos enviados de mi palabra, que también tendrán que llevar esta Buena Nueva a otros países; sobre todos extiendo el manto de mi paz.
Este mensaje espiritual viene a derrumbar reinados, imperios y tronos
107 Sabed que esta palabra que ha brotado por vuestros labios es el mensaje espiritual que viene a derrumbar reinados, imperios y tronos, para que se establezca en el espíritu de la Humanidad el Reino de los Cielos, que es reino de amor, de paz y de justicia.
108 Este tiempo que vivís es de transición, de evolución, de pruebas, cambios y sorpresas. Vivid alerta, velad y orad, y perseverad en mi Ley.
109 Hoy es la lucha, hoy se hacen méritos, hoy se sufre, se batalla y se trabaja; mañana, cuando todos estéis en Mí, cuando hayáis conquistado la perfección del espíritu, tendréis vuestra morada en el seno del Padre, donde llega y queda guardado todo lo que alcanza su perfección; seno que encierra sabiduría, perfecciones y bellezas que aquí no podéis concebir.
110 Muchos me escuchan con gran júbilo en su corazón, pero hay quienes al oír mi palabra se dejan invadir por una gran tristeza; éstos son los que, a semejanza del Israel del Primer Tiempo en el Egipto, se sienten esclavos, traen aún las señales del látigo, y su hambre es de libertad y de luz.
111 Sabed que es por vosotros por quienes he venido, porque os he visto hambrientos y sedientos de justicia, de libertad y amor.
112 Venid y oíd esta voz que viene a infundiros valor, a llenaros de fortaleza y a iluminaros para que le volváis la espalda al Faraón y salgáis de sus tierras, donde habéis sido cautivos, heridos y humillados.
Consejos para escalar la Divina Montaña. Israel debe testificar la llegada del Señor en este Tercer Tiempo
113 Levantad la vista y contemplad la Divina Montaña, ¡cómo os invita a escalarla! Venid a ella, tened fe en que llegaréis a la cumbre; caminad los primeros pasos, ascended, y pronto vuestro gozo será grande, cuando sintáis que las cadenas que os sujetaban, y el yugo que os oprimía, han quedado atrás.
114 En esta senda los ciegos ven, los fatigados recobran la fuerza, los tullidos andan, los enfermos sanan, los tristes cantan de alegría.
115 Sois los que tendréis que testificar mi llegada en este Tercer Tiempo. Sé que las naciones y las comarcas necesitan vuestro testimonio; mas sabed que cuando os levantéis, ha de ser para mostraros como los hijos de la luz.
116 Antes quiero que comprendáis la grandeza espiritual de la misión que os estoy confiando; sólo así vuestro espíritu se dará cuenta de la responsabilidad de vuestra misión.
117 Pero si creéis que Yo debo esperar hasta que sea vuestra voluntad prepararos para llevar este mensaje de luz al mundo, estáis en grave error, porque soy Yo el que viene a salvar a los hombres y a rescatar a su espíritu; vosotros sólo vais a ser precursores, anunciadores, profetas, servidores. Para cumplir estas misiones es para lo cual os estoy adoctrinando.
118 Una esencia he depositado en el corazón de cada discípulo; esa esencia estará presente en vuestros pensamientos y oraciones, en vuestras palabras y en vuestras obras de caridad.
119 ¿No recordáis que os he dicho que seréis el sabor espiritual entre la Humanidad? ¿Qué más podéis desear en la Tierra que ser consejeros, guías y doctores espirituales de los necesitados?
La caridad, una de las flores más bellas del amor
120 La caridad es una de las flores más bellas del amor, y es precisamente la flor que quiero que se abra en vosotros para esparcir su esencia entre vuestros hermanos. En verdad os digo que si tenéis el ideal o el anhelo de darle grandeza a vuestro espíritu, os brindo el camino de la caridad, os ofrezco esa senda poco transitada por los hombres, para que a través de ella os elevéis hasta Mí.
121 Yo quiero que lleguéis al final de esta etapa con la satisfacción de haber permanecido fieles escuchando mis lecciones. Mi palabra viene a fortaleceros para que continuéis con firmeza hasta el fin de la jornada.
122 Muchas tentaciones y obstáculos habrán de presentarse a vuestro paso en los últimos días de mi comunicación, por lo que os prevengo y os doy la voz de alerta, para que veléis y oréis.
123 Sed fuerte, oh pueblo, que la prueba pasará, porque si no os sostuvieseis en la obediencia y en la fidelidad, y cayereis en tentación, os crearéis una cadena interminable de pruebas, que confundirán a muchos entendimientos y acabará con la fe de muchos corazones.
El perfecto y sencillo plan divino
124 Ya está trazado el plan para vuestra misión y no debéis apartaros de él.
125 Os he dicho que una vez que ponga término a mi palabra, os daré tiempo suficiente para prepararos, estudiando, meditando y practicando entre vosotros mi enseñanza. Cuando Yo encuentre que mi pueblo se ha espiritualizado, abriré los caminos por donde habrán de encaminarse, llevando el mensaje de luz que os he confiado para darlo a conocer a la Humanidad.
126 Claro y sencillo es el plan que os he trazado para que no lo modifiquéis ni lo alteréis en lo más mínimo, si es que queréis llamaros espiritualistas.
127 El que anhele tener potestad para convertir a sus hermanos, poder para sanar enfermos como no lo habéis visto hasta ahora, y virtud para obrar prodigios, sea fiel a mi Ley, sumiso a mis mandatos, y nunca se verá huérfano de inspiraciones ni de fuerza para llevar a cabo grandes obras llenas de amor y de sabiduría.
128 Os he dado fuerza, mas no para que impongáis mi voluntad a vuestros hermanos por medio de ella. He libertado a vuestro espíritu, mas no para que llegue a hacer mal uso de esa libertad. Mis armas son la verdad, el amor, la caridad, la paz, el perdón.
La justicia y el amor divinos son inseparables. El Padre corrige, jamás castiga
129 Pueblo: Dejadme ser vuestro juez, escuchad mi voz que os habla en vuestra conciencia; no busquéis aún en Mí el galardón o la alabanza, no vengáis en pos del premio, porque si Yo os adelantase estas satisfacciones, no las sabríais poseer y os convertiríais en reyezuelos.
130 Venid a buscarme humildemente, como el más pequeño de mis hijos. Si traéis un remordimiento, inclinaos ante Mí, que Yo sabré ser vuestro juez y os hablaré con suma verdad, y Yo os corregiré con caridad.
131 Entonces veréis, más allá de mis palabras, la promesa divina de algo jamás presentido, de algo superior a todo anhelo.
132 Mi amor es el que os habla, mi luz que vela sin cesar sobre vosotros os previene, para evitar que os labréis el cáliz de amargura en vez del adelanto espiritual.
Próximo el día en que todo cambiará para el pueblo espiritualista trinitario mariano
133 Yo os preparo para el día en que habré de hablaros por último; porque desde ese momento todo cambiará en lo espiritual para este pueblo. Por eso hace tiempo os he venido diciendo que no seáis tradicionalistas ni conservadores de formas exteriores; que no hagáis de vuestras prácticas, costumbres o hábitos que luego no podáis desarraigar de vuestro corazón.
134 ¿Creíais acaso que todo tendría que permanecer en la misma forma por tiempo indefinido? ¿Creíais que toda la vida ibais a estar reunidos dentro de estos recintos o estancias? No, pueblo; es menester que todo cuanto hasta ahora habéis tenido, desaparezca de vuestra vista para que sintáis surgir la luz de la verdadera espiritualidad. Hasta ahora no habéis comprendido la esencia de mi mensaje ni la finalidad de esta Obra.
135 Bien está que los primeros, carentes de doctrina y de enseñanzas, no acertaran a definir la esencia de una revelación que acababa de sorprenderlos, pero vosotros, que vais a ser de los postreros, de los que testifiquen el final de esta etapa, ¿consideráis justo que conservéis los errores de los primeros y que sigáis ignorando la esencia de este mensaje, como lo ignoraron los que contemplaron tan sólo el alborear del Tercer Tiempo?
136 No, me dice vuestro corazón. Os digo a todos que este convencimiento, que en estos instantes tenéis, no vaya a abandonaros en la hora de vuestras tentaciones. No olvidéis que en este día os digo que, a cambio de vuestra obediencia y de vuestra rectitud, tendréis la paz en vuestro hogar y en todos los caminos que recorráis.
137 Velad y orad para que nunca os falte la fuerza; meditad, juzgaos a vosotros mismos severamente y la conciencia estará presta a derramar su luz en vuestro entendimiento y en vuestro corazón, para que reine entre vosotros la paz.
Desde la nube. Los dones derramados en los discípulos fieles y perseverantes. El tiempo de meditación y preparación
138 Ya os he dicho que después de haberme tenido por el conducto del hombre, me tendréis de Espíritu a espíritu. ¿Acaso al día siguiente de mi partida, ya vuestra comunicación será perfecta? ¿Desde el nuevo día después de mi partida, comenzará ya el pueblo de Israel a tener las grandes inspiraciones y comunicaciones perfectas con mi Divino Espíritu? Desde ahora os digo que no.
139 Ya os he anunciado y ordenado un tiempo de meditación y preparación en estas prácticas, pues de cierto os prevengo que en ese tiempo, Elías será con vosotros, pero será espiritualmente. La mirada espiritual de los videntes dará testimonio de ello y vuestros corazones sentirán su presencia, su calor, su profecía y su aliento.
140 Cuando mi pueblo ya esté preparado, vendrá el Maestro sobre la nube, sobre esa nube espiritual y universal, a comunicarse con todo aquél que en verdad esté preparado, a ayudar en su preparación al que no lo esté y a despertar a los que lejos de esta enseñanzas puedan encontrarse.
141 Entonces no solamente tendré acceso entre vosotros; no sólo entre este pueblo doctrinado hallaré puertas abiertas para mi comunicación espiritual. De cierto, en todo el orbe ya me están esperando los marcados; no estarán todos preparados como os he dicho, pero están los fieles, los perseverantes, los que mucho han sufrido y se han convertido y los que han sabido conservar su preparación: allí están esperándome, Yo los contemplo y no los defraudaré, en ellos seré en Espíritu y en Verdad.
Profecía del cumplimiento cabal de lo anunciado por Joel. Será desatado el don de palabra
142 Surgirán los videntes en todo el mundo, los profetas, los que se comuniquen de espíritu a Espíritu; los hombres y mujeres de diferentes edades y nacionalidades, hablando de grandes inspiraciones.
143 Ese tiempo ya está próximo, oh pueblo, por eso os pongo alerta, os preparo y enseño, para que no caigáis en tentación ni en confusión, porque grandes confusiones van a levantarse en tiempos venideros entre esta Humanidad.
144 Os doy el don de la palabra para que ella despierte como la voz de las campanas a los que duermen, para que lleve esencia, bálsamo y vida. No esperéis que las calamidades hagan que la Humanidad vuelva a Mí; velad, orad y sembrad, y entonces la luz y la paz de mi Espíritu irán avanzando de corazón en corazón.
145 El que no se sienta capacitado para transmitir con pureza mi palabra, que se prepare; si no puede hacerlo, mejor calle y selle sus labios. Pero tened en cuenta que vuestra pequeñez, vuestra torpeza o vuestra humildad no son un obstáculo para mi comunicación; del torpe y del rudo me he venido a servir, para sorprender al mundo. Lo que Yo reclamo es la impureza, el pecado.
146 Quiero que os hagáis dignos de que en los últimos años de mi palabra, mis revelaciones se sucedan las unas a las otras, y no sean reclamos los que se escuchen bajo las bóvedas de los recintos.
147 Os estoy invitando incesantemente a dar nuevos pasos en este camino, que es de eterna ascensión. No os detengáis y cuando lo hagáis, que sea con provecho, porque hayáis tenido que madurar algún propósito, que afirmar la fe o que meditar; mas después, seguid hacia adelante.
Todo evoluciona, todo camina, avanza y se transforma
148 He recibido el tributo de todo el Universo, desde los astros mayores hasta los seres menos perceptibles a vuestra mirada. Todo está sujeto a evolución, todo camina, todo avanza, todo se transforma. Humanidad, cuando vuestro espíritu haya alcanzado la cumbre de la perfección, mi sonrisa espiritual, como una aurora infinita, será en todo el Universo, del que habrá desaparecido toda mancha, miseria, dolor e imperfección.
149 ¡Mi Paz sea con vosotros!