El Tercer Tiempo se proyecta en la eternidad

1 Bienvenidos seáis, discípulos y párvulos; sois perseverantes en recibir mi enseñanza.

2 Vuestro Maestro viene a vosotros, porque es el tiempo anunciado en que os he llamado para ayudaros a dar los primeros pasos en el camino de la espiritualidad. Vosotros habéis conocido las primeras luces de esta etapa, que dio principio en el año 1866 y no sabéis cuándo terminará.

3 En el año 1950 cesará mi palabra a través del entendimiento humano, mas Yo seguiré enseñándoos en un lenguaje superior: el del espíritu.

4 Si cumplís vuestra misión, pueblo de Israel, dejaréis un ejemplo, y después de vosotros vendrán los que habrán de continuar esta Obra.

El poder de la oración verdadera

5 Enseñaréis la oración verdadera, predicaréis el amor y lo testificaréis con vuestras obras; las naciones, al oír vuestras palabras, penetrarán en meditación y profunda oración, para encontrar la solución a sus grandes conflictos. Y Yo el Padre, descenderé sobre todos, para fortalecer y vivificar a todos mis hijos.

6 ¡Oh Humanidad que os encontráis hambrienta y sedienta de mi palabra, mientras el pueblo de Israel está harto de ella! Vos no habéis contemplado descender al Espíritu de Verdad entre los hombres; he venido a iluminar vuestro espíritu y os llamo por tercera vez.

7 Quiero, Humanidad, que abráis vuestro corazón y dejéis penetrar a este viajero, para dejar en todos lo que os hace falta. Abrid vuestros oídos, y mi palabra caerá en vuestro corazón como un bálsamo. Sentiréis mi paz, y mi luz iluminará vuestro camino, y podréis contemplar el porvenir; Yo os acompaño en las grandes y pequeñas pruebas.

El Armagedón espiritual

8 Estoy preparando el valle donde he de reunir a todos mis hijos para el Gran Juicio Universal. Yo juzgaré con perfección; mi amor y caridad envolverán a la Humanidad y en ese día encontraréis salvación y bálsamo para todos vuestros males. Si hoy expiáis vuestras faltas, dejad que el espíritu se purifique; así estaréis preparados para recibir de Mí la herencia que tengo destinada para cada uno de vosotros.

9 Si he llamado antes al pueblo de Israel y lo he preparado como el hijo primogénito, es porque él siempre ha traído un mensaje de mi divinidad a los hombres; es mi emisario que lleva en sus labios mi esencia y en su corazón mi verdad.

10 Vais a conocer vuestros errores; sabréis por qué tropezabais, pues mi luz iluminará vuestro ser; y vuestro corazón, que se había cerrado para Mí, volverá a abrirse y de él brotará un torrente de agua cristalina.

11 Yo os hablo desde el Más Allá; si eleváis vuestro espíritu podréis contemplarme.

La Gran Prueba que espera a la Humanidad

12 Humanidad amada: Todavía os falta recorrer un espacio del camino de vuestra evolución para que llegue el día de vuestro retorno a Mí. Yo, vuestro Padre, endulzaré vuestros días; os daré paz para que podáis atravesar la última gran prueba que os espera.

13 Las profecías correspondientes a este tiempo se están cumpliendo. Los que han dormido se han sorprendido al contemplar los acontecimientos; es que no habéis leído en el libro de los profetas, en el libro de vuestro Dios, mas Yo haré de vosotros mis discípulos que sepan interpretar mi palabra de todos los tiempos.

14 La Humanidad despierta lentamente. Todos esperan la luz de un nuevo día, la aurora que ha de aparecer trayendo para ella paz, comprensión y luz que todo lo ilumine, una fuerza que haga volver al orden a todo lo que ha sido cambiado en su principio. Espera también al guía que ha de corregir las imperfecciones, que ha de darle la salud a los enfermos y la resurrección a los muertos.

15 Esa luz ya ha sido entre los hombres, os dice el Maestro, y no habéis sabido reconocerla.

16 Yo vengo a ayudaros en la restauración de todo lo que habéis profanado.

Propagar la palabra divina sin adulteraciones ni complicaciones

17 Pueblo de Israel: En el tiempo cercano de la propagación de mi palabra, no adulteréis ni compliquéis esta enseñanza. Si os preparáis en espíritu y en verdad, tendréis para los que os interroguen buena respuesta, mostraréis un mundo infinito de luz. Hablaréis de la simplicidad de mi enseñanza, en la cual se refleja mi pureza, mi sabiduría y mi verdad.

18 Les diréis que con mi llegada en este tiempo, se cumplen las profecías y mis promesas dadas en tiempos pasados; que Elías vino antes que Yo a preparar el sendero por donde habría de pasar mi Divinidad; que él llamó a los espíritus a oración y congregación, anunciando que era llegado el tiempo del Espíritu de Verdad.

19 Todas estas lecciones con las cuales os habéis familiarizado, serán para vuestros hermanos gran revelación, y conmoverán las fibras más sensibles de su ser.

20 La comunicación de mi Espíritu por conducto del hombre, la venida de Elías, la presencia del Mundo Espiritual aconsejando; todo esto lo testificaréis y ellos, a su vez, habrán sido testigos de otras manifestaciones espirituales, con las cuales confirmarán mi palabra.

21 No os conforméis con lo que hasta hoy habéis alcanzado, seguid estudiando siempre, cuánto más podáis; ensanchad el conocimiento de mi Doctrina practicando las virtudes, y siempre os revelaré nuevas lecciones para alentar vuestro espíritu en la senda de evolución.

22 Reposad unos instantes, pueblo amado, escuchad y analizad la palabra del Maestro.

23 Preparándoos estáis para llegar al final. Presurosos se encuentran los que han recibido en su entendimiento la gracia de transmitir mi palabra, atentos a mi enseñanza los discípulos que han tenido comprensión para el espiritualismo, para esta Doctrina que hará de quien la abrace, un hombre nuevo.

24 Sois aún mis discípulos a quienes todavía no puedo llamar maestros; por tanto, seguid interpretando mi enseñanza, tomando como principio su esencia y su sencillez. No la compliquéis a través de vuestros análisis materiales, y trabajad porque sea uniforme en este pueblo la interpretación, para que no aparezca entre vosotros la división.

Sobre el Más Allá

25 Vais a encontrar en el camino a los que sabiendo que sois los discípulos del Espíritu de Verdad os hagan la siguiente pregunta, muy natural en quien desea saber más de lo que conoce: ¿Cómo es el Más Allá? Vosotros simplemente les explicaréis la transformación que el espíritu sufre al dejar de vivir en un cuerpo humano para habitar en las regiones espirituales. Les diréis que nadie conoce aún aquella vida en toda su plenitud. Ésa ha sido siempre una idea que ha preocupado a los hombres, una interrogación sin respuesta que los intriga. De esa necesidad espiritual de saber y comprender, ¡cuántos se han valido para lucrar con la ignorancia, sembrando su semilla de falsedad en corazones de buena fe! Nadie puede decir con toda certeza cómo es el Más Allá; nadie puede decir justamente cómo es el espíritu y en qué forma viven en otros mundos.

Las limitaciones de la mente humana. No caer en el misticismo y la inútil contemplación

26 Aún es limitada la mente humana para concebir lo que sólo el espíritu elevado puede conocer y penetrar. Limitaos, por ahora, a comprender y explicar hasta donde os ha revelado mi enseñanza, que encierra infinita luz y sirve de firme cimiento a vuestro futuro espiritual. No dejéis libre vuestra imaginación para que sea la que dé la explicación de aquellos misterios, porque parecerán a la Humanidad extrañas teorías, y mi Doctrina se funda en la verdad.

27 Cada revelación os la aclaro para que no haya nada que no sea debidamente comprendido por vosotros. Por ahora no necesitáis conocer más de lo que os he revelado, porque si alcanzáis a comprender de la vida espiritual más de lo manifestado por Mí, perderíais el interés por esta vida, caeríais en misticismo o en fanatismo; viviríais en una inútil contemplación, y dejaríais de desempeñar la importante misión que en el mundo tenéis que cumplir.

Explicación sobre la comunicación por el entendimiento humano

28 Muchos han intentado sondear la morada del espíritu, sin lograr mirar más allá de lo que está permitido, mas a quien pregunta "¿Cómo se comunica el mundo espiritual a través de un entendimiento humano?", Yo le contesto: Haciendo uso de vuestras facultades de entendimiento y de intuición, tal como lo hace vuestro propio espíritu.

29 Mi Doctrina, en éste como en el Segundo Tiempo, conmoverá a la Humanidad. Los hipócritas tendrán que enfrentarse a la sinceridad; la falsedad dejará caer su máscara y la verdad brillará. La verdad se impondrá sobre la mentira que envuelve a este mundo.

30 El hombre estará capacitado para comprender y reconocer todo aquello que encierra razón y verdad, y todo lo que se le obligó a creer aun cuando no lo comprendiese, él mismo lo rechazará; por eso mi Doctrina cundirá, porque desborda luz de la cual los hombres están necesitados.

La Obra divina, un tesoro

31 A vosotros toca una gran parte de esta obra, revelando a vuestros hermanos su principio y su fin; guardaos bien de no adulterarla, porque es un tesoro que os he confiado y que me tenéis que devolver. Vuestra responsabilidad es grande, no así la de los que no han escuchado directamente mi palabra, porque mientras ellos obran con ignorancia, vosotros lo hacéis con absoluta seguridad, porque sabéis qué es lo que debéis aceptar y lo que debéis rechazar. Si presentís un peligro y en tentación caéis, es por vuestra voluntad, con todo conocimiento de lo que estáis haciendo. Ya en vosotros no existe justificación para obrar mal.

32 Ahí donde la materia quiere hacer su voluntad, demostrad la fuerza y superioridad de vuestro espíritu. ¿De qué os serviría adquirir conocimientos si no practicáis? Tenéis ante vuestros ojos un libro de sabiduría que os explica lo que debéis hacer en cada paso que el espíritu dé. Si ese libro lo cerraseis egoístamente, y de su conocimiento no tomaseis para dominaros o conduciros, ¿cómo podríais después predicar sus verdades si vuestras obras demuestran lo contrario de lo que vais enseñando? ¿Cómo podréis servir de báculo a vuestro hermano si vais cayendo en el camino? ¿Cómo levantar al caído si no tenéis fuerzas para levantaros a vosotros mismos? Tened presente que si queréis ejercer en vuestros hermanos una benéfica influencia, tenéis que adelantaros a dar ejemplo.

La verdad encima de todo. La importancia de escuchar la voz de la conciencia

33 No olvidéis que en vosotros debe siempre imperar la verdad.

34 Para llegar al final del camino, tenéis que encontrar muchos tropiezos. El que más méritos tenga, será aquél que haya vencido la tentación; el trabajo en mis tierras es duro, pero lleno de satisfacciones.

35 No vayáis a cerrar vuestros oídos a la voz de la conciencia, porque podría abrirse un precipicio ante vuestros pies, y ya puestos en la pendiente, es difícil retroceder.

36 Recoged el maná espiritual que desciende sobre vosotros, para que os alimentéis a lo largo del desierto que estáis cruzando.

37 Aquí está el oasis, caminantes; descansad unos instantes bajo esta palmera y recobrad las fuerzas perdidas; mirad que aún queda mucho por andar y necesitáis energías para llegar hasta el final.

38 ¿Qué puede deteneros en vuestro camino? ¿Qué temores abrigáis? Orad y destruiréis obstáculos; tened fe en la oración y lo imposible lo veréis hecho posible.

39 Necesitáis ser un pueblo fuerte para que triunféis, y nada os dará mayor fuerza que el cumplimiento de mi Ley.

40 Muchas tentaciones, persecuciones y acechanzas vendrán sobre vosotros; habrá quienes se complazcan en sembrar de abrojos vuestro camino, pero de todo ello saldréis triunfantes si confiáis en Mí, si permanecéis unidos, y si perseveráis en el cumplimiento de mi enseñanza.

El tiempo venidero del testimonio de Israel unificado

41 Este pueblo irá aumentando día a día; mas si ahora os parecen grandes las multitudes que acuden a escuchar mi palabra, en verdad os digo que resultarán pequeñas cuando las comparéis con las que habrán de congregarse después de mi partida, cuando sea llegado el tiempo de vuestro testimonio.

42 Mas debo deciros que el rumor del nuevo pueblo del Señor, sólo cundirá hasta que por vuestra unión y fraternidad os hagáis merecedores de los grandes prodigios y pruebas de poder que tengo reservadas a mi pueblo.

El Padre no exige suma perfección a Sus discípulos

43 No exijo de vosotros ningún sacrificio sobrehumano, no exijo de vosotros la suma perfección; sólo espero el propósito inquebrantable de obedecer mis mandatos y un poco de caridad hacia vosotros y hacia vuestros hermanos, lo demás lo hago Yo; mas cuando hayáis dado con firmeza ese paso, entonces os pediré que deis uno mayor para que no os detengáis en el desierto, porque allí no es vuestra morada. Ya sabéis que en su evolución encontrará vuestro espíritu la Tierra bendita de Promisión, que es hacia donde dirijo vuestros pasos.

44 Nunca vayáis a decir: Yo he luchado mucho y nadie ha visto mis esfuerzos y mis sacrificios. No olvidéis que Yo estoy viendo cada uno de vuestros pasos y anotando cada una de vuestras obras. No esperéis recompensas del mundo, ni una comprensión o justicia completa por parte de vuestros semejantes.

45 Confiad en Mí, porque en verdad os digo que jamás me quedaré con lo que en justicia os corresponde como galardón.

Frutos de la cosecha que pueden darse en vida

46 Tampoco penséis que forzosamente tenéis que morir para recoger vuestra cosecha, no; algunos frutos os serán dados en esta vida como premio a vuestros méritos dentro de la vida humana; en cambio, aquellos méritos que hayan sido espirituales, sí tendrán que aguardar el instante en que estéis en el Más Allá.

47 Hágase la luz en vuestro entendimiento, oh pueblo, para que podáis comprender y más tarde practicar la divina inspiración.

48 ¡Discípulos amados! Venís a Mí, habiendo limpiado vuestro corazón, como un vaso al que limpiáis por dentro y por fuera para recibir mi palabra. Todo lo que brota de Mí es puro, y si vosotros queréis conocerme, tenéis que prepararos con limpidez, para que podáis recoger la esencia y comprendáis el sentido de mi palabra y la llevéis después a la práctica.

No juzgar las causas ajenas

49 Amaos y respetaos unos a otros, sea cual fuere vuestra creencia, ideal o condición espiritual. Practicad la unión. Perdonad también. No toméis las causas ajenas para juzgarlas. Mas si queréis interceder, hacedlo, y día llegará en que os uniréis, e iréis en pos de este ideal.

50 He probado vuestra caridad. He acercado a vosotros al enfermo, al afligido y al debilitado por los grandes dolores de este tiempo; he enviado en el seno de vuestra familia innumerables pruebas para que tengáis ocasión de aplicar mi enseñanza. Habéis sufrido por los vuestros y, llenos de fervor, me pedís por ellos y Yo os digo: Pedidme también por los ajenos, por todos los que crucen en vuestro camino como lo habéis hecho por vuestros padres o por vuestros hijos, para que practiquéis la verdadera caridad.

51 El dolor ha sensibilizado los corazones, y en su afán de encontrar consuelo, me buscan. Yo dirijo sus pasos y sé el momento propicio en que han de penetrar en mi Obra. Hay muchos que no están preparados todavía para oírme, y a ellos retardaré su paso, hasta que puedan encontrarse dispuestos a recibir mis revelaciones.

52 Para creer en mi Obra, necesitáis fe; todo en ella es espiritual. No os he entregado manifestaciones materiales, sólo os he pedido que os elevéis para llegar a mi presencia y sentir mi amor y mi caridad que os envuelven.

53 He preparado los ojos del espíritu, los ojos de la fe, para que podáis mirarme; y he guardado puros los sentimientos de vuestro corazón, para servirme de ellos. Vuestros dones están latentes y mi palabra viene a despertarlos, para que deis principio al cumplimiento de vuestra misión.

54 Todo lo que he puesto en vuestro derredor es perfecto y grato, y aun así, contemplo que no sois felices, que no estáis conformes con vuestro destino. Es que no habéis analizado la vida, ni habéis comprendido vuestra verdadera misión. No seré Yo quien enumere los beneficios que os concedo, sino seréis vosotros los que por gratitud reconozcáis el amor que profeso a cada uno y el bien que os entrego.

La restitución espiritual, manifestación del amor divino

55 Os he enviado a restituir porque os amo y quiero contemplaros limpios y dignos de Mí. Habéis encontrado el camino sembrado de espinos, como Jesús en el Segundo Tiempo, y es que quiero que me imitéis, que aprendáis a luchar para que en cada victoria que obtengáis, seáis más fuertes.

56 Todo lo he preparado para vuestro beneficio, todo está hecho según mi amor y mi justicia, porque soy Padre y Juez inexorable, que no vuelve atrás en sus determinaciones.

El camino de la abnegación y el cumplimiento

57 Pueblo amado, dejadme hacer mi voluntad. Someteos a mi Ley y Yo os llevaré a la paz y gloria espiritual, éste es el destino de todas mis criaturas; tomad vuestra cruz y seguidme.

58 Estáis llenos de dones, poseéis la inteligencia, la voluntad y la razón, para llevar a cabo vuestra obra. Vuestro tránsito es largo, ¿por qué os detenéis a cada paso? Si tomaseis el recto camino, el de la abnegación y cumplimiento, seríais dichosos, apreciaríais la vida, sabríais amar, conoceríais el valor de vuestros dones espirituales y no desearíais lo que otros poseen.

59 Mi obra es de libertad. Vengo a iluminar a vuestro espíritu, para que podáis conocerme. Sois la criatura predilecta, a quien he formado a imagen y semejanza mía, y en vosotros he puesto mis complacencias.

60 La escala por la cual ascenderéis es grande y no sabéis en qué grado de evolución os encontráis. Según vuestra evolución, así os ha sido marcado el camino que hoy atravesáis, pues todo está relacionado y sujeto a leyes invariables y eternas.

El verdadero templo es el amor, no la cantera

61 El templo del cual os hablo en sentido figurado, es espiritual. No es la casa fincada con canteras, sino el templo de amor, la fe del hombre que quiere elevarse hasta llegar a Mí. Sobre los buenos cimientos que vosotros pongáis, las siguientes generaciones edificarán.

62 Grande será la alegría de los postreros cuando Yo les presente mi Obra, mi palabra. ¡Cuánto me han buscado! ¡Cuánto han sufrido por llegar a Mí! Su ideal es uno solo: encontrar el camino espiritual, llegar a la fuente, donde poder sustentar y perfeccionar su espíritu. ¡Y cómo adelantarán en sus prácticas! Ellos darán testimonio de lo que han recorrido buscando mi palabra, y vosotros, de que los esperabais, porque Yo os anuncié estas profecías.

63 Os he confiado una parte de mi Obra para su cumplimiento, y cuando hayáis concluido, sonreiréis de satisfacción por haber colaborado con vuestro Dios.

64 Descansad, dejad que se alimente vuestro espíritu; dejad que vuestro corazón, al sentir mi presencia, lata apresuradamente.

Desconocemos cuál es el grado de evolución de nuestro espíritu

65 Vengo a alentaros en el camino para que no detengáis vuestro paso, Yo soy Aquél que sabe quién ha aprovechado el tiempo y las oportunidades, quién ha perdido el tiempo y quién camina perezosamente en la senda de evolución espiritual.

66 Vosotros podréis daros cuenta de vuestro adelanto o retraso, sólo cuando os encontréis en espíritu.

67 Todo lo preparé para que en este tiempo, al venir vosotros nuevamente a morar en la Tierra, encontraseis al Maestro comunicándose por medio del hombre, para recordaros vuestra misión de trazar una huella de buenos ejemplos, para que por ella llegaran al camino los que vivieron en la ignorancia, en la idolatría y en el fanatismo religioso.

68 Os preparé para que vuestros labios humildes sorprendieran a la Humanidad con la luz, la profundidad y verdad de sus palabras. Sois mis testigos, mis emisarios, y aun mis precursores.

69 Si por instantes os corrijo y aun llego a reclamaros, es porque las pasiones, los torbellinos o las vicisitudes, llegan a empañar momentáneamente la luz de vuestro entendimiento, y os hacen caer en faltas, en materialismo o en frialdad.

70 Mi caridad os va guiando por el camino de salvación y ha apartado toda venda de ignorancia de vuestros ojos, para que contempléis las luces de esta jornada. Recordad que todo ojo pecador y no pecador me contemplará.

71 ¿Os habéis preguntado si existe verdadera fe en vuestro corazón? ¿Habéis sentido el calor de esa flama?

Quien posee la fe está en armonía con el Padre

72 Voy a deciros cuál es la prueba de que existe fe verdadera: Cuando el corazón no zozobra en la hora de la prueba, cuando la paz inunda al espíritu en los trances supremos. Aquél que tiene fe está en armonía Conmigo, porque Yo soy la vida, la salud y la salvación; quien busca de verdad este puerto y este faro, no perece. Quien posee esta virtud, hace prodigios fuera de toda ciencia humana, y da testimonio del espíritu y de la vida superior.

73 No podrá haceros desfallecer el incrédulo si vosotros creéis en Mí, ni podrá heriros la calumnia.

74 Yo he alentado la fe en vosotros; con pruebas os he fortalecido para seguir haciendo el llamado a las multitudes que se alimentarán con vuestra fe.

75 Guardad la esencia del Verbo, para que cuando ya no escuchéis esta enseñanza, sintáis que en lo más profundo de vuestro corazón resuena la palabra celestial que eleva e invita a penetrar en comunión directa con vuestro Señor.

76 ¡Mi Paz sea con vosotros!