Vestidura: La luz del espíritu
1 Con vestidura de gracia os he cubierto, para que sea ella lo que os distinga entre los pueblos y religiones de la Tierra.
2 Sólo con la práctica de mi Doctrina podréis conservar limpia esa vestidura que no es material, sino que la lleváis hecha de luz en vuestro espíritu.
3 Es tan delicada que hasta una mala mirada, que refleje malos sentimientos para vuestros semejantes, es capaz de imprimir en ella una mancha; ya podréis comprender que si cometéis faltas mayores, entonces no serán manchas, sino jirones los que arranquéis a vuestra vestidura.
4 Todos, al brotar de mi Espíritu, fuisteis dotados de esa vestidura que es pureza espiritual. ¿Quién ha logrado conservar intacta esa gracia hasta su retorno, quién ha salido impecable a través de todos los combates y de las tentaciones? Muy pocos, la mayoría viste andrajos y muchos van desnudos de virtud.
5 Ahora he venido a cubriros, a vestiros nuevamente, derramando mi luz sobre los espíritus, como un inmenso manto que hago jirones para engalanaros. Sabed, oh pueblo, que es precisamente esa luz por la que el mundo os reconocerá.
6 Os estoy librando de la maldad, para que seáis dignos de poseer mi semilla y de sembrarla; ¿cómo podría enviaros desnudos o harapientos, manchados o impuros, a dar testimonio de mi palabra?
Discípulos del Tercer Tiempo: ¿Cómo llegar a ser maestros en espiritualidad?
7 Ahora que habéis iniciado una jornada de regeneración, no os detengáis, no vayáis a dormiros en mitad del camino, porque entonces retardaréis vuestro adelanto espiritual.
8 Quiero que cada paso que deis dentro de mi Obra sea un peldaño más que os eleve en vuestra caminata, y que sepáis que cada obra tiene un fruto que daros. No dejéis de recogerlo; no os conforméis con sembrar para luego descuidar la cosecha.
9 Si verdaderamente anheláis llegar a ser maestros en espiritualidad, tenéis que ser perseverantes, pacientes, estudiosos y observadores, porque entonces tendréis ocasión de ir recogiendo a vuestro paso el fruto de vuestras obras, con lo que iréis acumulando experiencia, que es luz, que es conocimiento de la vida verdadera.
10 Los que enseñen en el mundo mi Obra tendrán que ser verdaderos conocedores del ser humano, tanto en lo que corresponde al espíritu, como en lo que respecta a la materia.
11 Un consejo para que sea acertado; una palabra para que resuelva un problema; un juicio para que sea recto; una enseñanza para que sea persuasiva, tendrá que provenir de un espíritu acrisolado en la experiencia, fortalecido en la lucha y purificado en el bien.
12 ¡Cuántos hay en el mundo que se dedican a guiar espiritualmente a través de las diversas religiones y sectas que existen, y que en lugar de guiar a sus hermanos por la senda de la verdad, los hacen perderse entre tinieblas y los arrojan a los abismos de la ignorancia! ¿Por qué? Porque no conocen a la Humanidad, porque no tratan de comprenderla; mas ¿cómo podrán conocer a la Humanidad, si ni a sí mismos se conocen?
13 No quiero que esto os vaya a acontecer a vosotros, discípulos amados del Tercer Tiempo.
14 Mirad cómo he venido a enseñaros a penetrar primero en vuestro interior, a conoceros íntimamente, a saber juzgaros a vosotros mismos.
15 Ved a cuántas pruebas, grandes y pequeñas, os voy sometiendo a fin de que podáis llevar a la práctica mis enseñanzas, y viváis en verdad mi palabra.
16 Cuando ya estéis preparados, cuando hayáis sido pulimentados por el fino cincel de mi justicia y de mi amor, entonces os enviaré hacia vuestros hermanos con mi mensaje de consuelo, de esperanza y de paz.
17 ¿Quién podrá resistir la fuerza de la verdad que brote de vuestras palabras? ¿Quién no se sentirá cautivado y conmovido ante la comprensión, la indulgencia y la persuasión de vuestros consejos? Habrá fe en los corazones, habrá conversión, habrá salud y prodigios innumerables. Ése es el fruto que quiero que recojáis, ésa es la cosecha que espero que levantéis.
El fruto: Su significado espiritual
18 No os confundáis. Cuando en mis enseñanzas os hablo del fruto, no ha faltado quienes interpreten esta palabra en forma completamente material, y busquen el fruto de sus obras en forma de adulación, de honores, de atenciones y hasta de pago en monedas. ¡Cuán lejos está ese fruto de ser al que Yo me refiero en mi palabra! Ya habéis sabido que Yo he hablado del fruto de la experiencia, de la pureza, de la comprensión, de la serenidad y de la espiritualidad.
Discípulos: Hay que cuidar la vestidura espiritual
19 Los que aún buscan recompensas en la Tierra a través de monedas y de adulaciones, son espíritus de corta elevación, que no quieren contemplar la verdad, y que todavía se conforman con el pago que da el mundo.
20 Ya despertarán de sus sueños y se darán cuenta de su desnudez, cuando creían estar engalanados, y comprueben su miseria espiritual, cuando creían poseer un tesoro inagotable y se sientan menesterosos de espíritu.
21 Discípulos: Cuidad vuestra vestidura espiritual; aprended de Mí para que mañana podáis y sepáis enseñar a vuestros semejantes.
22 Despojad vuestro corazón de toda mala tendencia, convirtiéndolo en tierra fértil, donde mi palabra germine y fructifique para gozo de vuestros hermanos, y para gloria de vuestro espíritu.
Comunicación divina: El cumplimiento de una promesa
23 Yo siempre estoy con vosotros, mas vosotros no siempre estáis Conmigo. Por eso os digo, cuando llegáis ante la manifestación de mi luz divina a través del portavoz: ¡Sed bienvenidas, oh multitudes ansiosas de sabiduría!
24 Mientras vosotros venís a cumplir con una cita, Yo me presento a cumplir una promesa y os bendigo porque no me habéis dejado predicando solo en el desierto.
25 No os he encontrado preparados, porque hace muchos siglos que la Humanidad, en vez de estudiar mi Doctrina, se entregó a los ritos y cultos externos que no iluminan el sendero del espíritu; pero os perdono y vengo en vuestra ayuda, para haceros alcanzar el conocimiento que aún está oculto en mi palabra del Segundo Tiempo. Así, cuando hayáis asimilado aquella lección, os daré mi nuevo mensaje que habrá de llenaros de gozo, por la esencia y la sabiduría que él os traerá.
26 Quiero que esta Humanidad deje de ser el párvulo en el conocimiento espiritual, para convertirse en el buen discípulo, que comprenda la responsabilidad que tiene ante el Padre en esta era de juicio, restitución y elevación espiritual.
27 Y vosotros, pueblo, tendréis que dar testimonio de mi enseñanza con vuestras obras de amor, para que otros pueblos surjan a la luz, que es liberación, verdad y vida.
28 Mucho tiempo os he estado haciendo gozar de esta comunicación, pero a muy pocos encuentro preparados; los más se desvían de la misión a la que deberían consagrar todas sus fuerzas, su amor y su fe, ya que será ella la cruz que los eleve y los acerque hasta Mí.
29 Si algunos no han comprendido mi palabra, no es porque a ella le falte claridad; es que no han sabido preparar su entendimiento, no han sentido hasta ahora la caridad en su corazón, no han dejado que la esencia de mi palabra penetre en su corazón, para despertarlo al amor verdadero.
Amonestación: La falta de preparación y su consecuencia
30 Os quejáis a veces de que el número de los adeptos de mi palabra aumenta con lentitud, mas Yo os digo que debéis quejaros de vosotros mismos, porque sois los que tenéis la misión de hacer crecer y multiplicar las multitudes que forman este pueblo.
31 Pero si falta fe en vuestro corazón, si vuestros dones carecen de desarrollo, si en vuestro entendimiento falta la luz de los conocimientos espirituales, ¿cómo vais a conmover a vuestros hermanos con vuestra fe y con vuestro amor, si esas virtudes no están desarrolladas en el corazón?
32 Quien no comprenda, no podrá hacer comprender; quien no sienta, no podrá hacer sentir. Sabed ahora por qué vuestros labios han temblado y titubeado cuando habéis tenido necesidad de dar testimonio de mi palabra.
33 El que ama no puede titubear; el que cree, no teme; el que siente, tiene muchas formas de probar su sinceridad y su verdad.
34 Os hablo incesantemente de que debéis prepararos, analizando mis enseñanzas; de que pongáis en práctica mi palabra; porque quiero que vuestros pasos en este camino sean firmes.
35 El que no llegue con verdadera espiritualidad al tiempo en que ya no se manifieste mi palabra en esta forma, y mi mundo espiritual ya no os hable a través de mis escogidos, cuando ya no haya símbolos ni ritos entre mi pueblo, los que no me hayan comprendido verdaderamente quedarán en peligro de caer en confusión, quedarán al borde del abismo. Mas ¿por qué teméis que eso suceda, cuando con tanto tiempo y en tantas ocasiones he venido a preveniros para que evitéis peligros, caídas y pruebas?
36 Es tiempo de que meditéis sobre los pasos que debéis dar en esta senda, sobre la forma de cumplir vuestra misión de la manera más limpia y agradable ante Mí, porque de cierto os digo que quienes se inspiren en estos ideales, serán los que lleguen a tener una visión verdadera de su futuro y una certeza de cuanto tienen que llevar a cabo en la vida. Para ellos no habrá abismos, ni tinieblas, ni incertidumbres.
37 Esos espíritus fuertes quiero que lo seáis todos; por eso os hablo incansablemente de preparación, de meditación y de análisis.
38 Os veo arrepentidos, llorando en silencio al escuchar mis palabras, y os bendigo, porque habéis dejado llegar la esencia divina de mis enseñanzas a vuestro corazón, hasta hoy adormecido para el amor, para la caridad, para el bien.
39 Vuestro espíritu ha tenido un instante de reposo que ha sido un descanso en la dura prueba que soporta a través de la materia.
Comunicación de espíritu a Espíritu: El premio al adelanto
40 ¡Cuántos espíritus, de los que llegan ante esta manifestación, no habían tenido un instante de reposo desde el día que llegaron a encarnarse en ese cuerpo, hasta que oyeron por vez primera mi palabra!
41 ¡Cuántos seres sólo encuentran paz en los instantes de mi comunicación! A ellos y a todos os digo que sigáis gozando con intensidad de mi palabra; pero que también penséis que vendrá el día en que dejéis de escucharla, y que será entonces cuando debáis levantaros a probar vuestra fe, vuestra espiritualidad y vuestra obediencia, en la seguridad de que entonces veréis premiado vuestro adelanto con la comunicación directa de Espíritu a espíritu.
La gran batalla: El dominio de la materia
42 Os he mirado luchar con vuestra materia para doblegar su reaciedad; habéis tenido que sostener grandes batallas con vuestro corazón para imponerle obediencia y sumisión; su naturaleza se rebela a los dictados de la conciencia, mas si perseveráis en la oración, si veláis, haréis de ella la mejor colaboradora en el cumplimiento espiritual. Esa lucha forma parte de vuestra restitución en este tiempo.
43 Todos vuestros atributos han estado latentes desde el momento en que fuisteis creados: la inteligencia, la sensibilidad, la razón, han existido en vosotros para que pudieseis librar la batalla final.
44 Cuando hayáis vencido al mal y vuestro espíritu sea el piloto que guíe a la materia, estaréis en condiciones de ir en busca de vuestros hermanos, presentándoles un ejemplo claro, un testimonio verdadero de cómo lograr la evolución del espíritu.
45 Sin hacer alarde de fortaleza y de dominio, mostraréis vuestras obras y ellas revelarán obediencia y acatamiento a mis leyes y serán las que animen a vuestros hermanos a seguiros por el camino de la evolución.
Discípulos: Su misión con la Humanidad cuando finalice la comunicación por el entendimiento humano
46 Cuando ya no oigáis mi palabra por medio de los portavoces, y vuestro espíritu se sienta ansioso de practicar lo que Yo os he enseñado en este tiempo, cada uno de mis discípulos deberá tomar al grupo que le sea señalado, como a su propia familia, para enseñarle y guiarlo.
47 Usad con ellos la caridad; corregid con amor y sabiduría; hacedles respirar un ambiente de paz, como éste que habéis formado hoy, y mi Espíritu se hará presente para inspiraros y bendeciros a todos.
48 No les preguntéis de dónde vienen ni por qué me buscan; Elías los conducirá cuando su hora haya llegado. Desde hoy preparo a los que han de venir en la hora postrera, y llamo bienaventurados a los que crean en esta palabra que os he dado por el entendimiento humano.
49 Os estoy enseñando para que seáis el buen sabor de la Tierra, para que vayáis a endulzar la vida de los hombres con la Buena Nueva de que el Maestro ha regresado y se ha manifestado en este tiempo de dolores, y ha dejado su palabra como una herencia, para que todos se sustenten y vivan eternamente con ella.
50 No os encargo a vosotros la transformación completa de esta Humanidad, mas llevad con celo mi palabra a los corazones y ella hará prodigios.
51 ¡Qué gran consuelo recibirán vuestros semejantes en sus días de prueba, si les enseñáis a escuchar e interpretar mi enseñanza!
52 Y vosotros, ¡cómo añoraréis estas horas que vivisteis cerca de Mí, bebiendo esta esencia divina, sintiéndoos niños para recibir de vuestro Padre toda Su ternura y Su amor!
53 La Humanidad es hoy campo fecundo para trabajar; mirad que son muy extensas las tierras y escasos los labriegos.
54 ¿Cómo vais a presentarme el adelanto espiritual de la generación que hoy habita este mundo, si no trabajáis diligentemente?
55 Tenéis un tiempo limitado, y es mucho lo que hay que preparar. ¡La hora es propicia! ¡Reedificad los templos que se han derrumbado en el interior de los corazones! ¡Ayudad a reconstruir hogares, predicad espiritualidad a vuestro paso! ¡Testificad con vuestras obras!
56 Velad para que la virtud torne a vuestros hermanos; que los niños sean dulce lazo entre el padre y la madre; y los jóvenes, cimiento fuerte de nuevas generaciones; el esposo y la esposa, imagen de Dios y Su Creación; y que todos, unidos a los ángeles guardianes que os acompañan, alcancen la armonía perfecta con vuestro Padre.
57 Vuestras peticiones llegan a Mí; la luz que he derramado en vuestro espíritu ilumina vuestro ser.
58 Todas vuestras obras están presentes y podéis juzgar vuestros méritos. Los dolores que vivís ahora, pasarán, y la paz brillará en el Universo.
59 Orad por las naciones que se debaten en guerra. Compartid vuestro pan y vuestro vestido con aquéllos que han caído en desgracia. Abrid vuestros graneros y dadles de comer con verdadero amor. Demostrad vuestra fraternidad en esta hora de angustia para el mundo.
60 Practicad la caridad con los enfermos, preparad al espíritu que ha de partir al Más Allá; levantad la fe de los tristes y llevad a todos la paz.
Trono de Dios: Un error de análisis
61 Pedid y Yo haré prodigios entre la Humanidad, con la que he estado en todas las eras, porque si pensáis que he dejado mi trono por venir a comunicarme con vosotros, estáis en un error, porque ese trono que vosotros os imagináis, no existe; los tronos son para los hombres envanecidos y orgullosos.
62 Comprended que mi Espíritu, siendo infinito y omnipotente, no habita en un lugar determinado, está en todas partes, en todos los sitios, en lo espiritual, en lo material, y en todo lo creado.