Espíritus: Nuestro origen

1 Mi luz y mi poder se manifiestan entre vosotros.

2 Desde el principio, la luz de mi Espíritu ha iluminado el sendero de la Humanidad. Cada era, cada edad, ha sido testigo de mis revelaciones. Vuestro espíritu sabe que le he hablado bajo muchas formas. Esa luz os muestra el camino que mi caridad os ha venido trazando, para que por él podáis llegar a mi Divinidad, donde estuvo vuestro origen.

3 En el hombre está el espíritu; el espíritu es luz de la Divinidad; por eso es que en vuestro espíritu estoy en cada uno de vosotros.

Amor: El primer mandamiento

4 Si hoy no valoráis la grandeza de la forma en que me estoy manifestando, mañana la comprenderéis. Aquí tenéis el camino limpio de impurezas humanas; con esto no quiero deciros que vuestras religiones sean malas; no vengo a dividiros, porque si en verdad cada quien cumpliese lo que su religión le manda, se salvaría. ¿Acaso no todas enseñan a amar a Dios y a sus semejantes? Pero Yo contemplo que en muchas ocasiones hasta la verdad la tomáis para desconoceros.

5 Lo que vengo a enseñaros es el amor, porque de él brotan los sentimientos más puros y elevados, las más altas inspiraciones.

6 Carecéis de amor, por eso andáis entre tinieblas.

Templo interior: La iglesia del Espíritu de Verdad

7 Si vengo derrumbando ídolos y aboliendo ritos, es para que podáis contemplar con mayor claridad la luz de la verdad.

8 Os he hablado de la iglesia del Tercer Tiempo, de la iglesia del Espíritu de Verdad que he venido a levantar entre vosotros, mas comprended que ésta es en sentido figurado.

9 Os he dicho que la levantaré y que vosotros sois los primeros cimientos sobre los cuales Yo seguiré edificando; por ello es que tenéis que ser fuertes, para que aquéllos que vengan detrás de vosotros, contemplen la firmeza de los primeros y sigan formando la iglesia que es mi voluntad construir.

10 La iglesia de la que os hablo es espiritual, no es la casa hecha de canteras, pues es la fe de esta Humanidad la que quiero levantar; es su espíritu que quiero elevar hasta Mí; es su corazón que quiero acrisolar, purificar y perfeccionar para hacerlo grande.

Mensaje divino: El Libertador de espíritus

11 Si sabéis prepararos iréis haciendo el bien, no tan sólo a lo vuestros y los que os rodean, sino que la luz en vuestro espíritu irradiará y se difundirá por doquier, llevando ese amor que habéis recibido del Padre a aquellos huérfanos de amor, a los que están esperando un rayo de luz, a los que han llorado en su obscura prisión esperando la llegada de su libertador.

12 El divino Libertador se acerca a todos los corazones para romper las rejas de la prisión. Mi palabra les dará la libertad anhelada; de ellos caerá su dolor, la vestidura desgarrada será apartada, y sólo la gracia y mi amor vestirán a su espíritu.

Pueblo: Estando con el Señor, ¿qué podéis temer?

13 Pueblo: Si me habéis tenido siempre, si Yo os he dado a través del tiempo la Ley y la enseñanza, si os he tendido la mano en todos los instantes, si conozco hasta lo más profundo de vosotros y estoy dentro y fuera de vuestro corazón, ¿qué podéis temer? ¿Por qué se atemoriza vuestro corazón pensando en los tiempos venideros?

14 Os preparo de esta manera, pueblo, porque ciertamente vendrán tiempos de prueba, pero aun cuando lleguen entre vosotros, no debilitaréis, la fe será vuestra salvación.

15 Recordaréis entonces mi palabra, sentiréis mi presencia y os diréis: "El Maestro nos dijo que nunca nos abandonaría, nos enseñó que Su presencia está entre nosotros; que Él se comunicaría con nosotros de Espíritu a espíritu, que estaría atento a todas nuestras necesidades y que toda vicisitud que encontrásemos a nuestro paso sería prueba útil para hacer escalar nuestro espíritu."

Hombre: Portavoz del mensaje divino

16 Como Maestro vengo a entregaros mis enseñanzas; una de ellas es la de que estoy dando mis lecciones por conducto de hombres, sin que para ello sea indispensable que sean justos y limpios de corazón.

17 Cuántas veces será más pecador ante mis ojos el portavoz del cual me sirvo, que aquéllos a quienes me encuentro adoctrinando; mi poder y mi sabiduría lo inspiran para que de su boca broten ideas santas, justas y puras. Por eso es que, cuando estos entendimientos se ponen en comunicación con su Señor, la vida espiritual se refleja a través de ellos y os revelan mucho de lo que está más allá de vuestra vida.

18 No os ha sido necesario verme o tocarme para poder creer porque vuestro espíritu, en su evolución, se ha preparado para sentir mi presencia en forma espiritual.

19 Vuestro corazón se sorprende de poder concebir ciertas ideas; es que él no conoce el camino que ha recorrido el espíritu.

20 De la misma manera os sorprende la inteligencia precoz de la niñez de este tiempo, que os hace preguntas, demostrando que tiene conocimientos que no se le han enseñado en esta etapa de su vida espiritual. Es la luz que el espíritu ha ido recogiendo en su largo camino, la que se va reflejando en cada existencia.

21 Me preguntáis: "¿Si os manifestáis con tanta sabiduría y si nuestro espíritu se encuentra preparado, por qué no nos decís todo lo que para nosotros guarda vuestra enseñanza?" Es muy grande lo que os reservo y por ello no puedo dároslo en un instante, para no causaros turbación en el espíritu o en vuestra cordura.

22 Siempre os diré que si no queréis que la luz de la revelación se detenga, es menester que perseveréis en este camino de amor a vuestro Padre y a vuestros hermanos.

23 Id por el camino pausada y firmemente, no vayáis por él de prisa o atropelladamente, porque tropezaríais y al final no sabríais ni por dónde caminasteis.

Discípulos: Buscad la verdad en la esencia de la palabra

24 Discípulos: De vez en cuando debo deciros que no juzguéis mejor la enseñanza de un recinto que la del otro, ni el trabajo de un portavoz superior o inferior a éste o a aquél. El sentido de mi Doctrina es uno solo a través de todos, y la diferencia es exterior, es superficial, está en el lenguaje. Siempre os diré que busquéis mi verdad en la esencia de esta palabra.

Profecía: La misión de los 144,000 señalados

25 La Humanidad va a creer, mi Obra ha de esparcirse por el orbe.

26 Empezaré con 144,000 señalados, los cuales lucharán con obediencia, con amor y celo en el tiempo de las guerras de creencias y doctrinas, y en medio de esa batalla serán como un eslabón que proponga al mundo, no la cadena de esclavitud, sino la de la alianza espiritual que será de libertad y fraternidad.

27 Esos soldados no estarán solos, mi Mundo Espiritual los seguirá y protegerá, harán maravillas a su paso y darán así testimonio de mi verdad.

Humanidad: Reclamo divino

28 Recibid hoy mi palabra de amor, de perdón y de justicia, y presentadme vuestro corazón. No pretendáis ocultar vuestras faltas, porque todo lo sé. Habéis prometido amaros, y aún estoy esperando vuestro cumplimiento.

29 Un solo árbol os he entregado para que lo cultivéis, y vosotros me ofrecéis distintos frutos. Os he preparado humildes, sumisos y obedientes, para que sirváis a vuestros hermanos, y no encuentro en vuestras obras esa semilla.

30 El hijo no se inclina ante sus padres, la esposa se rebela al esposo, los hermanos se desconocen, todos hacen actos que revelan soberbia y vanidad, todos se sienten superiores, y Yo sigo enseñando únicamente amor y paz a todos los hombres.

31 Las naciones han firmado la paz y no hay en sus palabras amor ni buenos propósitos. Detrás de esa aparente paz, está el rencor, el anhelo de venganza y la guerra acechando. ¿En dónde está aquél que ha sabido perdonar, que me ha dejado la causa para que Yo juzgue?

32 El corazón humano se ha endurecido y no se conmueve ante el dolor de los niños, la angustia de las mujeres y el trágico destino de los jóvenes y de los hombres, que son arrojados sin piedad a la guerra. Mas ahí han estado los que me aman y sienten amor por sus hermanos, los que han sabido orar y hacer obras de caridad.

33 La prueba ha sido muy grande para esas naciones, su orgullo ha sido castigado, ellas mismas están destruyendo su poderío. Sólo el dolor las doblegará y las hará reflexionar. Yo he estado muy cerca de cada espíritu, para fortalecerlo en la prueba, y los que se han preparado han sentido mi presencia.

34 El ambiente de guerra ha penetrado doquiera, sembrando la destrucción; desde el pequeño hogar hasta las grandes naciones que no han velado, han caído en sus redes sin saber cómo librarse de este yugo.

Amaos los unos a los otros: El secreto de la paz

35 Os he enseñado, os he dado el secreto de la paz: Amadme amándoos los unos a los otros; inspiraos en Mí, cumplid vuestros deberes, conformaos con vuestro destino y tendréis mi bendición.

36 Amad a todos por igual; practicad la unión; llevad por doquiera la fraternidad, la grandeza de espíritu. Perdonad también como el Maestro os ha perdonado.

37 No toméis la causa ajena que lastima vuestro corazón como propia, porque toda causa es a Mí a quien corresponde juzgarla; dejadla en mis manos y sentíos libres, llenos de confianza en mi Divinidad.

38 Mi palabra y mi Obra os dan esa libertad que vuestro espíritu había perdido, y en verdad os digo: Toda esclavitud será abolida.

El Hombre: La criatura predilecta del Señor

39 Vengo a hacer grande y libre vuestra consciencia, para que podáis conocerme. Vengo a deciros que delante de Mí sois grandes, que tengo puesta mi mirada en vosotros, que es el hombre la criatura predilecta formada a imagen y semejanza de su Creador y que en él he puesto todas mis complacencias.

40 He recibido el canto de alegría de aquéllos que después de la lucha han retornado al hogar, a la patria; mas también recibo el dolor de las madres que no vieron el regreso del hijo, el de los hijos que no vieron más al padre y el de la mujer que ha quedado viuda; a todos bendigo. Que Israel participe con aquellos pueblos en sus sentimientos; y esa oración que habéis elevado por la paz del mundo, seguid ofreciéndola y haced que sea como un canto de protección para todas las naciones.

Espíritus: Consuelo divino

41 Espíritus que dejasteis vuestro cuerpo en la tierra, iluminaos. Os he recibido. Confiad en Mí y seréis conducidos a la verdadera vida. No habéis muerto, porque el espíritu posee vida eterna. Yo os invito a la verdadera paz y a la justicia.

42 Porque Yo soy la vida y vengo a ofreceros el pan de vida eterna; pero os contemplo hambrientos, y es que no habéis comprendido que la esencia está en el fondo de mi palabra; si la miráis superficialmente, no podréis alimentaros. En ella se encierra mi amor, esa esencia divina que es vida, alegría y paz para el espíritu.

Exhorto: A los que se preparen como buenos apóstoles

43 Mientras no estudiáis mi palabra, hay muchos seres en ésta y en otras naciones, esperando la Buena Nueva para dar cumplimiento a mis mandatos. Pero llegará el día en que de entre vosotros se levantarán los buenos apóstoles, para ir por comarcas y naciones predicando mi enseñanza, y Yo hablaré a través de su entendimiento, como lo hice con aquéllos que en el Segundo Tiempo me siguieron. Todo el que así trabaje, sea lleno de valor y confianza en Mí.

44 Si encontráis obstáculos, haced como Moisés: Ordenad a los elementos que os favorezcan y ellos, sumisos, obedecerán.

45 Si queréis ver prodigios, preparaos, mas no esperéis que todos os crean. Yo os he dicho que en este tiempo no todos creerán en mi palabra; entonces dejadme la causa y seguid adelante. Ellos me reconocerán cuando estén en espíritu.

46 No os he hecho débiles ni imperfectos. Mis obras todas son perfectas y conducen a un solo fin, mas si no habéis estudiado, por ello os confundís. Pero Yo aparto toda confusión, toda tiniebla, para que podáis comprenderme y así podáis cumplir vuestro destino, vuestra restitución y vuestra misión.

47 Vosotros, respetad ideas y sentimientos, mas hablad como os he enseñado, con esta palabra que no lastima, y descorred los velos que oculten mi luz a los espíritus.

48 En vosotros he dejado el verbo como un don para que vayáis a los duros de corazón, a los que he fortalecido con el dolor, pues en este tiempo me he servido también del dolor para purificarlos, sensibilizarlos y acercarlos a Mí.

49 Habéis encontrado corazones ansiosos de conocer esta Verdad y les habéis dado humildes y titubeantes palabras, porque todavía teméis a los hombres, y ellos las han recogido en su corazón y han llegado al camino; son los espíritus que he preparado y que esperan de vosotros tan sólo una palabra.

50 Así se encuentra la Humanidad; todo corazón tiene una fibra sensible, tiene un dolor que calmar, tiene una pena que no ha desaparecido, y vosotros poseéis el bálsamo, la luz y la palabra que os he entregado como dones para que con ellos confortéis a la Humanidad.

51 Yo conduzco a cada espíritu, lo dirijo, sé a dónde va y cuál es el momento propicio en que he de acercarlo a Mí, para hacerlo beber en la fuente de las aguas cristalinas.

52 El tiempo del despertar para cada espíritu está señalado; Yo os prometo que todo aquél que se prepare, me verá en todo mi esplendor.

53 Pedid y se os dará. Todo lo que deis en caridad para vuestros hermanos, pedídmelo. Orad, unid vuestro ruego al del necesitado y os concederé lo que solicitáis.

54 La luz de mi palabra será la vestidura blanca que os cubra a todos.

La nube: El símbolo de la comunicación espiritual

55 Por amor a vosotros he venido en la nube, símbolo de lo espiritual, a comunicarme con vuestro espíritu; pero al principio ha tenido que posarse esa nube luminosa sobre el entendimiento de los portavoces, como una preparación para cuando ya sepáis comunicaros directamente Conmigo, y sea en vuestro espíritu donde descienda a posarse la nube.

56 Elegí la nube como símbolo para que representase mi llegada al mundo en el Tercer Tiempo.

57 ¿No es la nube la mensajera que cruza sobre montes, valles y ciudades? ¿No es ella la que fecunda los campos con su lluvia y brinda sombra bienhechora? ¿No surge de ella el relámpago que anuncia la tempestad y el rayo vibrante que estremece?

58 Por eso elegí como símbolo a la nube; por eso mis apóstoles, cuando me vieron en Espíritu por última vez, y Roque Rojas en este Tercer Tiempo, cuando les hice contemplar el símbolo que era señal de mi nueva venida, comprendieron el significado de mi presencia en la nube.

59 Desde entonces, una dulce sombra envuelve al pueblo que se ha ido formando en torno a mi manifestación. Mi palabra ha sido lluvia fecunda sobre los campos ávidos de espiritualidad, y el rayo que en cada comunicación desciende sobre el entendimiento humano ha rasgado las tinieblas de vuestro pecado y de vuestra ignorancia, estremeciendo vuestras fibras y despertando a vuestro espíritu. ¡Cuán terrible ha sido, para muchos de vosotros, la tormenta que se ha desatado en vuestro espíritu al escuchar mi divina palabra!

60 ¡Cuánta majestad y qué imponente belleza habéis presenciado en esa tempestad de luz que surge de mi palabra, en los instantes de su manifestación!

61 Sobrecogidas de admiración, de respeto y de temor, permanecen mudas las multitudes, dejando que aquel torrente de amor, de justicia y de sabiduría, las bañe y las purifique.

62 Oh, pueblo amado a quien he llamado Israel, porque os estoy convirtiendo en el depositario de mis mensajes y revelaciones, ¿cuándo aprenderéis a traducir e interpretar justamente mi Palabra?

63 Mi promesa de volver, hecha en el Segundo Tiempo, os la he cumplido. Los apóstoles, en Betania, me vieron ascender de la Tierra al infinito, y vosotros me habéis visto retornar del infinito hacia vuestro corazón. ¿No encontráis también en ello una semejanza con las nubes que se levantan del mar y ascienden para ir a derramar su lluvia bienhechora en otros lugares, donde las tierras sedientas las llaman?

64 Me ha atraído vuestro dolor, mi Espíritu se ha sentido invocado por el vuestro y he acudido en la nube de amor y de justicia, a desbordarme en misericordia sobre los hombres.

65 No todos los pueblos me llaman, y son muy pocos los corazones que me esperan.

66 La nube espiritual llegará y cubrirá como un manto de paz a los pueblos que la invocan, a los corazones que la esperan.

67 A todos aquéllos que tratan de apagar la sed del espíritu con los placeres del mundo, la nube los sorprenderá con el resplandor de su relámpago, y el estruendo de su tempestad les llenará de pavor, porque hasta entonces recordarán que existe una justicia divina y que cada hombre es portador de un espíritu que tendrá que responder a Dios de todas sus obras.

68 La nube de amor, de luz, de misericordia y de justicia, es también una inmensa legión de criaturas espirituales, de siervos míos, de espíritus de luz que viven para cumplir mis designios y multiplicarse en el Universo, desempeñando con perfecta armonía su misión de amarse los unos a los otros, porque aquel divino mandamiento, aquella máxima que en el Segundo Tiempo revelé al mundo, no fue tan sólo para los hombres; esa máxima es la Ley que rige a todos los espíritus existentes.

69 Pueblo amado: Sobre esa nube de luz, que es la legión espiritual del amor y la fraternidad entre todos los mundos, descendí a través de mi rayo en este Tercer Tiempo, trayéndoos un nuevo mensaje de sabiduría, un consuelo infinito para vuestro dolor y una luz que os sirviese de guía para encontrar el camino olvidado, para que, una vez descubierto, vengáis hacia Mí, paso a paso, mérito por mérito, consciente y firmemente, en pos de vuestra perfección espiritual.

70 ¡Mi Paz sea con vosotros!