31 de diciembre de 1950. Cátedra matutina en el cierre de la etapa por el entendimiento humano

1 ¡Mi Paz sea con vosotros!

2 Yo os bendigo, pueblo de Israel. Estáis en este instante orando y preparando vuestro espíritu para recibir mis últimas palabras.

3 Voy a hablaros a vosotros, pueblo, y a la Humanidad de la cual formáis parte; los cielos están mudos y guardan reverente silencio escuchando la palabra del Padre. En todas las moradas de vuestro planeta donde habita un espíritu, solamente se escucha el palpitar del mismo, sobrecogido de temor: es el día de la hora final de esta etapa, llena de gracia que concedí al pueblo escogido de Israel.

4 Mi amor ha sido con vosotros, la gracia de mi Espíritu ha bañado el vuestro. Desde el instante en que abrí los labios de la primera portavoz os he hablado con suma claridad, para que pudieseis comprender que éste es el tiempo de despertar y del cumplimiento. Todo aquello que no habéis hecho en los tiempos pasados, hacedlo ahora. ¡Espiritualizaos! Guardad en vuestro ser toda la esencia que he venido a derramar en el vaso de vuestro corazón.

5 Yo, la Fuente, Yo, el Padre Eterno y vuestro Divino Maestro, he venido a entregaros mis lecciones para llenaros de este saber.

6 Os encontré en el camino temerosos, titubeantes vuestros labios, y vuestro corazón no encontraba la entereza para dar principio al cumplimiento de la misión que os confié antes de enviaros a la Tierra.

7 Buscabais por Oriente y por Occidente la luz para dar principio a la jornada y Yo os llamé por conducto de mi emisario, Elías, quien llamó a la puerta de vuestro corazón y os condujo a Mí, y estando en mi regazo os habéis recreado.

8 Vuestro espíritu ha confesado que es el cumplimiento de la palabra dada a vuestro espíritu el que habéis mirado verificarse de esta manera.

9 Está contrito vuestro espíritu, mas habéis aceptado la forma que Yo he escogido para comunicarme con vosotros: ¡El hombre!, vosotros mismos, de quienes me he servido para hablaros con el Verbo que hay en mi Espíritu.

Los portavoces espiritualistas, preparados desde antes que los tiempos fueran

10 Yo he preparado a los portavoces desde antes que los tiempos fueran, desde siempre; estas criaturas, desde el principio de su formación han sido preparadas por Mí para que llegasen al cumplimiento de su misión, y el pueblo de Israel me ha escuchado por medio de ellos; su fe le ha dicho que en el fondo de esta palabra está mi verdad, prevaleciendo ésta sobre la pequeñez de la condición humana.

11 Yo he envuelto en mi amor a vuestro espíritu, Yo he señalado vuestra senda, Yo os he iluminado, pues Yo os había prometido que mi Espíritu había de iluminar a todas las criaturas, que mi luz había de descender sobre todo espíritu y sobre toda carne, sobre toda conciencia, y el Espíritu de Verdad, que Soy Yo, ha venido a cumplir mi promesa a la Humanidad.

12 Escrito está, dicho por Mí en el Segundo Tiempo, que había de venir una vez más; los hombres me esperaban, recordando mis palabras, y velaban y oraban buscando las señales dadas para saber con certeza si el tiempo ya estaba cercano, y Yo alimentaba su esperanza y les decía: - Ya se acerca el tiempo en que he de abrir el libro del Tercer Tiempo.

13 Cuando os hice el llamado, cuando pudisteis contemplar la forma humilde en que Yo me presentaba, por un instante se estremeció vuestro corazón y os preguntasteis si ésta era la forma más perfecta, si había escogido el mejor medio para comunicarme con los hombres, que ha sido a través de vosotros mismos.

14 En verdad os digo, ésta es la forma que me ha placido; vosotros que poseéis el espíritu, que es parte de mi mismo Espíritu, estáis capacitados para transmitir e interpretar mi palabra.

15 Yo os he dado a conocer mi voluntad, Yo he esclarecido todo aquello que estaba envuelto en misterio para que los hijos del pueblo de Israel fueran los hijos de la luz, y pudiesen llevar por los caminos de la Tierra esta enseñanza como semilla fructífera.

16 Mi palabra se ha derramado en el pueblo de Israel, en las diferentes congregaciones que éste ha formado.

17 Yo he hablado con la misma esencia, con la misma intención, con el mismo amor y Yo me he derramado según la preparación de estas congregaciones, porque estáis sujetos a prueba, ya que según los méritos espirituales que hagáis presentes al Padre así alcanzaréis.

18 Todo lo recibiréis por vuestros méritos; cuanto más os elevéis, más podréis comprenderme y mayor gracia recibir, y hoy que me encuentro entre vosotros el día postrero de mi comunicación por el entendimiento humano, os digo: ¡Bendito seáis, Israel, porque habéis llegado hasta este día siguiendo Mi huella!

19 Los unos habéis tropezado y los otros habéis caminado con lento y firme paso para alcanzar la elevación del espíritu. Yo contemplo a todos en este día y a todos hablo en la misma forma, a todos bendigo y juzgo también.

20 La obra del pueblo de Israel está escrita, Yo puedo leerla. Cada uno de vosotros me presenta su obra y Yo os digo: En los tiempos venideros Yo os diré cuál es el fruto de vuestra obra. Vais a experimentar la paz de mi Espíritu según vuestro cumplimiento, vais a sentir mi presencia según la elevación espiritual que alcancéis.

21 Vais a experimentar mayores cosas espirituales según vuestro adelanto y vuestro esfuerzo. Sí, pueblo, pues es el tiempo de justicia y Yo, en conjunto juzgaré a todos mis labriegos.

22 Yo a todos en conjunto diré: Habéis dado vuestros primeros pasos, vais convirtiéndoos en discípulos, vais presintiendo lo que mi Obra encierra. Aún no la habéis reconocido en toda su plenitud, pero Yo os estoy preparando para que lleguéis a ser mis discípulos.

23 El discípulo debe imitar a su Maestro y vosotros no me habéis imitado todavía. Vuestras obras, aun reuniendo mérito y virtud no son todavía perfectas, pero Yo os contemplo con amor, os aliento y os animo a seguir adelante y os digo: El camino que he trazado es infinito, nunca llegará al límite; siempre habréis de encontrar sorpresas gratas que alienten vuestro espíritu.

24 Yo estaré en cada uno de vuestros pasos, Yo inspiraré vuestro entendimiento cuando emprendáis una obra espiritual.

25 Yo haré, pueblo de Israel, que de vosotros broten grandes prodigios que den pruebas a la Humanidad de que sois mis discípulos, de que habéis recibido mi unción, de que estáis llenos de los dones del Espíritu de Verdad.

26 Todos los elementos van a levantarse en contra del hombre; la Humanidad va a experimentar gran dolor. La paz todavía por un tiempo estará retenida en mi seno. Este será el tiempo de lucha para el pueblo de Israel, pues en él estarán el bálsamo y la luz, la fortaleza y la caridad para sus hermanos.

27 La oración de Israel librará muchas veces a la Humanidad de conflictos y dolores; la perseverancia y el cumplimiento de este pueblo será como un escudo para las naciones y en vosotros se habrán de cumplir, pueblo, las profecías que he dado para Israel a través de los patriarcas desde el principio de los tiempos.

La Doctrina divina, barquilla de salvación para la Humanidad

28 Vos, pueblo, estaréis como centinela, como guardián, mirando cómo la palabra del Señor, llena de justicia se cumple y vosotros estaréis orando, temerosos en vuestro espíritu al contemplar cómo vienen sobre la Humanidad las pruebas y confusiones, mas Yo seré la luz para todo espíritu; todo aquel que permanezca con su lámpara encendida no caerá, todo aquel que asido de Mí se encontrare, estará a salvo. Yo he preparado una barquilla y esa barquilla es mi Doctrina, es mi palabra, pues todo aquel que se hallare naufragando encontrará en ella el puerto de salvación.

El cumplimiento en naciones distantes sin poner pie en ellas

29 Mas ¿cómo podrá ser dada a conocer esta palabra? ¿Cómo llegará a todos los corazones si es reducido el número de los que me han oído y son tan grandes las porciones que ignoran estas cosas? El pueblo de Israel se multiplicará, crecerá en número y en virtudes y sembrará esta simiente, y Yo la multiplicaré al cien por uno. Solamente quiero contemplar vuestra preparación, pues ya os he enseñado y profetizado que podéis cumplir en las naciones distantes sin necesidad de poner pie en ellas, os he enseñado cómo podéis influir en los espíritus, cómo podéis defenderlas con vuestra espada de fortaleza y de amor, por medio de vuestra oración y la comunicación de espíritu a espíritu.

30 Vosotros viviréis orando y velando, y desde esta humilde nación en donde moráis enviaréis vuestro espíritu como un mensajero de paz y de luz a las naciones. Vosotros sabréis aquilatar las pruebas, y sabréis comprender hasta dónde llega el rigor de la justicia de tu Padre; vosotros, como encomendados míos estaréis preparados en todo instante.

Las doce puertas simbólicas de la Nueva Jerusalén. El número de los escogidos está ya completo

31 Las doce puertas de la Nueva Jerusalén están abiertas, por ellas penetrarán los espíritus; quedan preparadas desde este día para el ejercicio y cumplimiento de todos mis mandatos.

32 Hoy todos los espíritus que pertenecen al Gran Pueblo del Señor están presentes y están reunidos, unos en materia y los más sin ella. No es menester que los que encarnados se encuentran lleguen a las plantas del portavoz en el seno de estos recintos para que ellos hayan sido preparados por mi mano. Los unos en esta nación y los otros en diferentes naciones de la Tierra están ungidos y preparados por Mí. El número de mis escogidos está completo; Yo había de cumplir con estas cosas.

33 Doce mil señalados de cada una de las doce tribus dejo entre la Humanidad para su salvación. Cada uno de ellos es un soldado, es un centinela que vivirá alerta, que irá en busca de sus hermanos que han tomado el camino torcido y hará que vuelvan al verdadero camino. Cada uno de ellos me representará y llevará en sus labios mi palabra, y de su corazón brotará la inspiración divina; la luz es en ellos. Todos los dones de Mi Espíritu he derramado en esos espíritus.

El verdadero israelita no se pertenece a sí mismo sino a la Humanidad

34 No os pertenecéis a vosotros mismos, pertenecéis a la Humanidad. Yo os entrego a ella para que ésta os reciba, mas ¡ay! de la Humanidad si os rechazare, ¡ay! del mundo y de las naciones si desconocieren a los que Yo he preparado y enviado para su redención, porque esas naciones me responderán y su juicio será grande.

35 Yo os envío como mansas ovejas entre lobos hambrientos. Vais a luchar con el corazón de los hombres, vais a padecer por amor a ellos. Vais a llorar también, como Jesús lloró por amor a la Humanidad, mas jamás os desalentéis, no os acobardéis ante estas palabras. Esa es vuestra misión de discípulos y tenéis que imitarme.

El corazón del hombre se ha cerrado a Dios

36 Yo como Padre he sido desconocido. Yo he venido a llamar a las puertas del corazón del hombre como el necio peregrino que soy, y esas puertas se han cerrado para Mí. He llamado una, otra y otra vez, mas mientras unos han abierto la puerta, los otros la han dejado cerrada y el Divino Peregrino ha pasado sin haber sido reconocido, mi amor ha sido despreciado. Si eso han hecho Conmigo ¿qué otra cosa podríais vosotros esperar? Por eso a vosotros, mis discípulos, os digo: no os desalentéis ni desmayéis en vuestro corazón.

37 Llamad por primera, por segunda y por tercera vez, Yo os doy el cincel para que forjéis corazones, para que los preparéis para el amor de mi Divinidad. Mas si llamaseis por tercera vez y no fueses atendidos, dejad entonces esa causa en Mí.

38 ¿Cuál es el sustento que la Humanidad recibe en este tiempo? ¿Cómo puede ella vivir espiritualmente si no se alimenta? Yo la encuentro hambrienta, desnuda y sedienta de todos los bienes espirituales. El espíritu ha sido atado, ha sido confinado por la fuerza y pasiones de la materia y está retenido, pero Yo vengo a romper esas cadenas.

La llegada del Libertador en el Tercer Tiempo

39 Yo, el Libertador, he venido a todos los espíritus que claman justicia y caridad, y esos espíritus serán libertados. Ya hoy, en este día, les doy la luz y la potestad para que puedan libertarse de sus pesadas cadenas.

40 Yo os digo: Si queréis vivir la verdadera vida, si queréis recibir la paz de mi Espíritu, ¡oh Humanidad! acercaos a Mí, amadme, guardad Mis preceptos y cumplidlos; someteos a la Ley y respetaos los unos a los otros. ¡Amaos los unos a los otros como hermanos en Mí!

41 Todos los que habéis vivido en la consciencia espiritual, todos los que no habéis dejado apagar esa lámpara y esperáis el tiempo de la liberación, el tiempo de la paz y de la justicia, ¡héme aquí sobre vuestro espíritu, derramando infinitos rayos de luz para que podáis reconocerme y seguirme!

42 En este día, todo espíritu encarnado y desencarnado ha sido estremecido por Mí, ha sido lleno de la luz de mi Espíritu para que él pueda reconocer que es el día solemne en que el Señor habla por última vez por el entendimiento humano en el mundo y el espíritu me ha oído, siente dentro de sí una extraña inquietud y no sabe a qué atribuirla.

Todo lo que el labriego espiritualista no pueda hacer, el Padre lo hará

43 Yo hago obras poderosas en este día en todas las criaturas que habitan el orbe; todo lo que vosotros no podéis hacer, Yo lo haré. Todo aquello que me pidáis, todas esas obras superiores a vuestras fuerzas que encomendéis en mi mano, Yo las haré; por vuestra oración, por vuestra petición, Israel, por la limpidez que contemplo en vuestro corazón, por la sana intención con que me habéis pedido, por la consciencia que me presentáis, Yo os concedo estas cosas.

44 Estáis envolviendo al mundo con vuestra oración, estáis consolando su espíritu, le estáis haciendo promesas y un día tendréis que cumplir con todas ellas.

45 Lo que Yo os he entregado no es sólo para vosotros, es para que lo compartáis con vuestros hermanos. Yo os he hecho depositarios de un grande caudal de inspiración para que podáis derramarlo sobre el mundo inocente, ignorante.

46 ¿Quién me ha pedido luz que no haya recibido un torrente de esa misma luz? ¿Quién me ha pedido el don de la palabra que no le haya concedido este precioso don? ¿Quién me ha dicho «Señor: Enciende el amor en Mi corazón para amar y redimirme por ese mismo amor» que no haya dejado todo mi amor en él?

47 Yo soy entrega absoluta a mis hijos. Yo he venido a enseñaros en este tiempo, una vez más, cómo mi amor se ha derramado sobre vosotros, cómo mi ejemplo del Segundo Tiempo se ha repetido, cómo he amado y perdonado a la Humanidad, cómo he venido sin contemplar sus yerros y le he entregado mi caridad, y vosotros, Israel, habéis juzgado mi Obra, mas lo habéis hecho con respeto.

La orden para fusionar los tres testamentos

48 Unid la Obra de los primeros tiempos a la del último tiempo y formad con ello un libro; mi Obra del Primero, Segundo y Tercer Tiempos se complementa.

49 Yo en el Primer Tiempo os di a conocer la Ley en los mandamientos, promulgados por conducto de Moisés. Mi voz repercutió y fué grabada la Ley en el corazón de los hijos, mas los profetas anunciaron a Aquel que había de venir a cumplir la Ley de amor de Jehová, que había de enseñar a la Humanidad con suma paciencia el cumplimiento de todos los preceptos divinos, y Jesús fué entre vosotros. Marcó con Su vida una nueva era, un nuevo tiempo para el espíritu de los hombres y la luz fue derramada entre la Humanidad. El Espíritu de Verdad iluminó toda criatura y la palabra de Jesús llegó a todos los corazones, palabra de vida, de amor y de redención.

Las señales de la apertura del Sexto Sello, cumplidas

50 Jesús prometió que el Cristo una vez más habría de venir a la Tierra, y sus apóstoles le preguntaban cuándo serían estas cosas, y el Maestro contestaba a Sus discípulos: "Éstas serán las señales: Los hombres se levantarán en guerra, la confusión será grande. Habrá señales en el firmamento y los hombres harán armas para destruir su vida; los principios de la Ley habrán sido borrados por los hombres, se desconocerán los padres y los hijos, los hermanos no se amarán entre sí, el esposo y la esposa se desconocerán. No existirá el amor ni la paz, todo será tiniebla. Cuando estas cosas viereis aparecer, es que Yo vendré una vez más en la nube con gran potestad y majestad, y descenderé a los hombres; es mi promesa".

Desde la nube

51 Y los profetas miraron, pueblo, que el Mesías había de venir sobre la nube y desde allí enviaría infinitos rayos sobre la Tierra y Yo he cumplido mi promesa, he venido sobre la nube, sin pisar el polvo de la Tierra; no he venido a confundirme con lo que es materia, he venido en Espíritu sobre los espíritus.

52 Yo os he llamado al Más Allá en estas reuniones, el Espíritu de Verdad ha venido a invitar a Su pueblo para habitar en el mundo de la paz, en la región espiritual en donde todo es amor y armonía, y ahí me habéis oído, pueblo; por lo tanto, mi palabra está cumplida.

El Gran Álbum de la Sabiduría

53 Os he entregado lección tras lección en este tiempo y con todas ellas quiero que forméis un libro, el Gran Álbum de la Sabiduría para toda la Humanidad, es la herencia que os entrego.

54 No he prometido a los hombres los bienes materiales, solamente he venido a entregaros los bienes del espíritu, que son los que dan redención y vida eterna y vosotros, que habéis habitado cerca de Mí, ansiosos siempre de recibir mis palabras y mis enseñanzas que traen siempre una nueva página, una nueva palabra para vosotros y que me habéis oído hasta el final, habéis sido purificados antes de llegar a escuchar mi palabra; los unos desde la niñez y los otros en la edad madura.

55 En distintas edades os he llamado y a todos he purificado, mas habéis llegado a Mí en busca de paz y consuelo, en busca de luz, porque os habéis sentido huérfanos y Yo he venido a devolveros todos los dones y atributos que pertenecen a vuestro espíritu, todo lo que habéis perdido en vuestro peregrinar sobre la Tierra lo he devuelto y os contemplo en este instante llenos de vida, de energía y fortaleza para emprender la jornada.

Los discípulos espiritualistas quedarán en lugar del Divino Maestro. Los dones y facultades en todos los hombres

56 Vais a quedar en el lugar mío, os he preparado para eso y entre vosotros se levantarán aquellos que con su palabra explicarán todas las cosas que Yo he dado a conocer en este tiempo.

57 Todos tenéis las facultades, los dones y atributos necesarios, mas os contemplo en distintos grados de elevación todavía; los unos, prestos a llegar al sumo desarrollo de vuestros dones, los otros en el principio todavía, pero todos con el anhelo de estudiar y de comprender mi palabra, mas pensad, siempre que habléis en nombre mío, que Yo estoy presidiendo vuestro acto, que todos los espíritus y los ángeles que me circundan están atentos contemplando vuestra obra. No quedaréis solos, no estaréis distantes de Mí, nada podréis ocultarme, pues Yo estoy en el fondo de vuestra conciencia y desde ahí os hablaré y os juzgaré, os prepararé y os alentaré.

58 Pueblo de Israel: Os he preparado para que en este tiempo pudieseis alcanzar la gracia. ¿Quién hay de vosotros que haya sufrido pacientemente, ofreciéndome su dolor y bendiciéndome en él, que no haya recibido mi confortación y mi paz? Yo me he servido de vosotros y he purificado al pueblo de Israel, pues ¿cómo podría grabar mis últimas páginas en su corazón si éste estuviese manchado?

59 Menester es que todos estéis purificados. El dolor ha llegado a vosotros, mas no os ha hecho morir, ni siquiera ha enfermado al obediente.

60 El dolor, como fuente de regeneración y purificación donde os habéis lavado, ha permitido que el espíritu se levante lleno de fortaleza reconociéndome y amándome. Hoy que os sentís puros, os sentís dignos de Mí. ¡Bienaventurados seáis! ¡Bienaventurados seáis todos, porque todos en este día sois dignos de escucharme!

61 Habitáis por mi voluntad esta nación que Yo he mantenido en paz, para que el pueblo de Israel, asentado en ella, pudiera escucharme, mas en derredor vuestro se agita el torbellino, las grandes pruebas, la amenaza y la zozobra que amenazan con llegar a terminar con esa paz.

62 Israel permanece en la barca y desde allí contempla la tempestad, mas ¿vais a permanecer indiferentes ante el dolor y el sufrimiento de vuestros hermanos? ¿Qué vais a hacer, pueblo, en estas grandes pruebas que esperan a vuestra nación y a la Humanidad toda? ¿Cuál es vuestro propósito y cuál es el plan de cumplimiento espiritual que habéis formado dentro de vosotros?

63 El tiempo en que Israel ha de levantarse para poner en práctica mi palabra está a la puerta. Yo os daré innumerables oportunidades para que podáis desempeñar vuestra misión, mas esa misión la cumpliréis en silencio, sin hacer alarde de espiritualidad.

De la parcela de cada labriego espiritualista

64 Si os consideráis discípulos del Espíritu de Verdad entonces no querréis que vuestro nombre brille, no querréis que el mundo os adore; ¡servid al mundo, servíos a vosotros mismos! ¡Usad todos vuestros dones, desatad todas vuestras potencias, reconocedme en vosotros mismos!

65 Yo os dejo preparados, mis hijos, para que cumpláis delante de la porción que Yo señale a cada uno de los labriegos, a cada uno de vosotros que sois soldados en la gran contienda universal. Dejad que mi mano os guíe, dejad que sea mi Espíritu el que os ilumine y os inspire en las grandes pruebas.

66 Cuando el dolor llegue a vuestro corazón, retiraos a la meditación y comunicaos Conmigo; Yo os confiaré mis inspiraciones y os diré cómo debéis llevar la solución, el consuelo y la paz, no sólo para vosotros sino para vuestros hermanos; mirad que vuestras pruebas, Israel, aun cuando os parezcan ser grandes, son pequeñas comparadas con aquellas que afligen a todo el mundo.

67 Vosotros habéis sido mimados, acariciados con esta palabra, habéis vivido en el regazo del Padre por largo tiempo, os habéis acostumbrado a recibir mis caricias y mi palabra de perdón, mas esta palabra en su forma humanizada va a callar.

Israel, el buen sembrador entre la Humanidad

68 Ya os encontráis en la madurez, pueblo; ya os he hecho crecer en la senda de evolución, ya os contemplo como el mancebo fuerte y hoy os encomiendo y pongo en vuestras manos todas las armas, las herramientas para que podáis convertiros en un buen sembrador entre la Humanidad.

69 La simiente es mi palabra, el agua es el amor, las herramientas de la labranza son la fe y la perseverancia. Yo os confío los vastos campos de la Humanidad, las corrientes cristalinas, la simiente preciosa; los elementos los pongo a vuestra disposición, para que les ordenéis y así todo sea favorable para la siembra espiritual, todo sea realización, cumplimiento y bendición.

70 Yo presidiré vuestra obra, Yo contemplaré vuestro esfuerzo y miraré la fe que habéis puesto en mi palabra; Yo probaré vuestro corazón tantas veces como fuere necesario para forjarlo y conducirlo. Siempre que estéis al borde de un abismo, mi mano os detendrá para haceros volver al camino.

71 En Mí encontraréis, pueblo, al Padre que vela siempre por el hijo, al Maestro cuya palabra no cesa de caer en el corazón de los que se han preparado, al Juez perfecto que juzga todos vuestros actos, al amigo que os acompaña y es confidente de todas vuestras cuitas; en Mí todo lo tendréis, pueblo.

72 Yo he venido a vuestra morada por un tiempo a comunicarme con vosotros, a invitaros a elevar vuestro espíritu mediante el cumplimiento de vuestra misión, para descansar después en la paz de mi Espíritu.

La herencia que Israel habrá de dejar entre la Humanidad. La consumación de la Obra divina

73 ¡Cuánta alegría, pueblo de Israel, sentiréis al contemplar cómo cada labriego va desempeñado su misión, cómo va lleno de amor, de abnegación y de conformidad con el destino que le marqué y entrega su espíritu en mis manos, porque ese labriego no habrá sido perdido para la Humanidad! ¡Ese labriego habrá dejado sembradas en su camino innumerables simientes que hablarán de esta Obra! Ese labriego habrá dejado una herencia de paz, de consuelo y de amor entre sus hermanos.

74 Contemplaréis cómo la vida cambia, cómo todo marcha hacia adelante, cómo mi Obra se consuma, cómo mis órdenes y mandatos se cumplen inexorablemente en el Universo. La voluntad del hombre es pequeña cuando ella es injusta o impura; en el momento debido Yo detengo en el camino a ese espíritu y en él solamente dejo que se haga mi voluntad.

La unificación de Israel, necesaria para que la Humanidad se espiritualice

75 Una nueva etapa os espera, pueblo amado, etapa para el trabajo de lucha, pero en el que tendréis recreo, porque Yo voy a otorgaros a través de la comunicación de Espíritu a espíritu el conocimiento anticipado del cumplimiento de las profecías más próximas. Os recrearéis en ello, mas debéis esforzaros por vivir unidos, Israel, unidos en espíritu y en verdad, y cuando os hayáis reconocido como hermanos y os améis y os hayáis perdonado, entonces este mundo caminará hacia la espiritualidad.

76 Hoy contemplo a mi pueblo disperso, disgregado. Yo he pedido siempre la unificación, el amor y la concordia en Israel, y estoy esperando veros unificados en el mismo ideal, en el mismo amor; quiero que la luz que os guíe sea la misma en todos, para que el mundo pueda contemplaros y reconoceros como mi verdadero discípulo.

77 Los cargos y dones que os he entregado, pueblo, y que no habéis desarrollado todavía, estudiadlos, reconocedlos y llevadlos a la práctica; cada uno de ellos encierra un mundo infinito de perfección.

78 Si queréis reconocerme por medio de ellos, practicadlos y en esa práctica encontraréis la grandeza de cada una de esos cargos y dones, mas sed sinceros, sed amorosos con la Humanidad, abrazadla como una hermana, estrechadla contra vuestro corazón porque a ella vais a entregaros si me amáis; si obedientes tomáis vuestra cruz y vais al cumplimiento de todos mis mandatos, encontraréis en esa lucha la redención para vuestro espíritu.

79 Presentadme en cada día vuestros sufrimientos, vuestro desvelo y vuestra lucha por la Humanidad, así como vuestros triunfos también y Yo, como Padre, os bendeciré y multiplicaré vuestra simiente.

María, la Divina Intercesora

80 La Madre os contempla y bendice desde el Más Allá. María intercede por la Humanidad; María, cuyos labios se abren llenos de ternura y amor, solamente vierten palabras de bendición y de consuelo sobre todas las criaturas. ¿Os habéis percatado acaso y sentido todo lo que Ella os ama, todo lo que Ella ha sufrido por vosotros? No lo sabéis, no habéis presentido siquiera cómo el Espíritu Maternal os envuelve y os ha conducido por esta senda.

81 Unida María está en Mí en esta Obra de paz y redención universal, Su Espíritu no permanece indiferente, Su Espíritu es todo amor, todo actividad, todo oración y velación por los hijos.

82 Orad en este instante, pueblo, orad porque vuestro Señor en el Más Allá ha reunido a todas vuestros hermanos mayores, a los patriarcas, a los profetas y todos aquellos seres que fueron mis enviados a la Tierra en distintos tiempos, y todos en este día escuchan el corazón del pueblo de Israel, todos ellos os están inspirando, os están ayudando en vuestra preparación para que podáis hacerme presente en este día vuestra obra con pureza, y los corazones y espíritus de ellos piden y se elevan en inmenso ruego para vosotros en este instante. ¿Qué más podéis pedir? Todo os será concedido para el bien y redención espiritual. Yo en este día entregaré inmensamente a cada espíritu para que pueda llegar al conocimiento y cumplimiento de su destino.

Los 144,000 espíritus marcados

83 Todos los 144,000 marcados en este día quedarán señalados, en ésta y en otras naciones así como en en el valle espiritual.

84 Doquiera que se encuentren los espíritus pertenecientes al pueblo de Israel, recibirán la luz de Mi Espíritu para que por ella puedan reconocerse a sí mismos, y sentir todos los dones que hay en ellos. Yo los bendigo en este instante, presentes se encuentran ante mi palabra.

85 Yo os ilumino y os doy fortaleza, porque habéis venido a cumplir una delicada misión a la Tierra y Yo he venido a cumplir mi palabra entre vosotros. Dicho está que el pueblo de Israel había de habitar una vez más la Tierra para consuelo y redención de los hombres y las naciones; vosotros pertenecéis a ese pueblo del cual Yo me sirvo en este tiempo, para enviar mi palabra a todas las naciones.

86 A cada uno de vosotros tomo como mensajero de la Buena Nueva, espíritus que habitáis en distintas naciones y en esta nación en donde la mayor parte del pueblo de Israel se congrega; dejo vuestro corazón preparado como la fuente inagotable de bendiciones y beneficios espirituales para la Humanidad.¡Consoladla!

87 La Humanidad está enferma, ha perdido el sosiego y la esperanza, se encuentra envuelta en confusiones, ha perdido la ruta y llora su desolación. Israel: ¡Conducidla a Mí! Sembrad en ella la fe, devolvedle las fuerzas que ha perdido, dadle vida, alentadla con mi Palabra, para que esta Humanidad vuelva al camino y en corto tiempo pueda llegar al cumplimiento de su destino.

88 Todo el que ha sido señalado en este día, sienta mi paz, sienta en su corazón la confianza de que su Dios ha estado en él mismo, le ha visitado y le ha llenado de dones. El espíritu que me conoce sabe que Yo en este día lo he llamado para prepararlo, y él sabrá transmitir a su materia todo lo que a él le he confiado. Haced de la materia una sierva dócil, llevadla tan sólo como un vestido, como un instrumento para habitar la Tierra, mas ¡no la dejéis enseñorearse sobre vosotros, espíritus! Sed vos el guía de vuestra carne para que así podáis cumplir con la Obra que Yo os encomiendo.

El cumplimiento de varones y mujeres de Israel

89 Esta es mi palabra sobre vosotros. Los unos, varones, las otras, mujeres, espíritus todos que habéis venido en este tiempo para cumplir una delicada misión, todos estáis ante Mí espiritualmente. Todas las naciones, todos los reinos de la Naturaleza, todos en este día habéis recibido a mi Espíritu. Todos seréis juzgados espiritualmente; cada uno de vosotros, cada nación, sentirá el dictado de mi Espíritu por las consecuencias que comenzarán a venir, a partir del año 1951.

90 Habrá claridad en el entendimiento de los hombres, ellos confesarán sus errores y sabrán purificar su espíritu en las aguas del arrepentimiento y del amor. Todas las pruebas que han de venir sobre los hombres serán para su redención, para su purificación espiritual y para su retorno a Mí; nada será destinado por Mí que no lleve ese fin perfecto y justo, pues Yo soy justicia y perfección.

91 En vuestra manos dejo el bálsamo, el consuelo y la paz para que derraméis estos dones preciosos en todo aquel que se acerque a vosotros menesteroso. Sed mis emisarios, entregad todo cuanto los hombres os pidan para el conocimiento de mis leyes y mi palabra, llevad en vosotros la Ley grabada y viva, cumplidla en todo momento y sed ejemplo para vuestros hermanos.

Después de que se abra el Séptimo Sello

92 Yo legislaré sobre los pueblos, Yo inspiraré a todos los espíritus cuando ellos se encuentren preparados, Yo seré el Maestro de todos, Yo seré reconocido como Padre cuando mi pueblo de Israel, multiplicado en su simiente, haya esparcido mi palabra sobre todo el Orbe.

93 Confiad y perseverad, porque ésto sucederá después de que Yo haya abierto el séptimo de los sellos, como se os había profetizado.

El divino gobierno en las consciencias de todos los hombres por medio de la comunicación de Espíritu a espíritu

94 Sabed que cuando todos los hombres hayan aprendido a comunicarse de espíritu a espíritu Conmigo, Yo gobernaré en todas las consciencias, Yo guiaré los pasos de todos los seres que habitan la Tierra. No habrá distancia entre el Padre y los hijos y esa paz, ese don de paz prometido a la Humanidad, volverá a ella cuando los hombres se amen, cuando me hayan reconocido.

De la futura dispersión de los labriegos en toda la Tierra

95 He venido a este mundo y solamente una parte de él, una pequeña porción, es la que me ha escuchado, siendo que todos los espíritus son mis hijos y a todos amo por igual; mas esta humanidad que no ha escuchado mi palabra por conducto del hombre en esta forma, mediante el rayo universal, la escuchará por conducto de los labriegos, de los hijos del pueblo de Israel, cuando éstos sean dispersados por la Tierra por mi voluntad.

96 Pueblo de Israel: Unas horas más y una lección, la última, os entregaré. Guardad el recogimiento, guardad el temor que hay en estos instantes en vosotros, os encuentro anonadados. Los unos habéis llegado al final de esta etapa con paz, me dais gracias, estáis conformes, mas los otros no habéis satisfecho todavía esas ansias de escucharme, y Yo os digo: No temáis, que espiritualmente hablaré a cada uno de vosotros en el silencio de vuestro corazón, en el retiro, cuando entregados a la meditación y al estudio de mi palabra os encontréis. Allí estará el Divino Maestro inspirándoos, para que podáis hacer el justo y correcto análisis de mi palabra.

97 No temáis, pueblo, no os sintáis huérfano después de que las voces de los portavoces callen. Entonces será mi voz perfecta la que hable al espíritu de cada uno de los hombres, según su preparación. Yo he venido en este tiempo tan sólo para prepararos y enseñaros la comunicación espiritual, por la cual podréis alcanzar los dones perfectos, el completo cumplimiento de vuestra misión.

98 Por eso, pueblo, pasad en paz de una etapa a la otra, que Yo preparo grandes alicientes para todos mis discípulos.

99 Todo ha sido consumado, pueblo, todo ha sido dispuesto por Mí. ¡Bienaventurados los que han acatado mi voluntad y obedientes han inclinado su cerviz ante Mí y solamente me piden fortaleza para seguir trabajando! Se sienten pequeños y me dicen: «¿Cómo podremos ocupar el lugar Tuyo, si todavía nuestro corazón no está preparado?»

100 Mas Yo os he preparado y os preparé aún más en los tiempos por venir; sometidos estáis a la Ley de evolución y vosotros seguiréis adquiriendo experiencia, seguiréis trabajando, seguiréis conociendo y perfeccionando vuestro espíritu.

La responsabilidad es todos los discípulos espiritualistas trinitarios marianos

101 A los labriegos Yo bendigo; mirad que a todos vosotros os llamo labriegos, y en este día todos sois mis discípulos porque a todos he dado la misma palabra. A nadie he llamado a reclusión para darle mi palabra en secreto, todos me habéis oído; por lo tanto, todos sois mis discípulos, responsables de mi palabra.

102 Yo os guardo, todos estáis en mi seno. Cuando en los tiempos por venir los grandes torbellinos azoten el pueblo de Israel, él será resguardado por Mí, será ocultado por Mí a las miradas imprudentes de la Humanidad, al juicio que los hombres van a hacer de este pueblo.

103 Yo os he preparado para todas estas pruebas y vos seréis el centinela que vivirá alerta. Vosotros sabréis defender mi divina causa con las mejores armas: con la palabra, con la justicia y la verdad; así defenderéis esta causa que no os pertenece sino que es mía.

La divina protección a los labriegos obedientes

104 Mas si por mi causa los hombres os hicieren daño, Yo os daré mi fortaleza, Yo os consolaré, y en verdad, Yo os devolveré todo lo que aquellos apartaren de vuestra mano. Si ellos os negaren el pan de cada día, Yo os daré el maná; si os negaren su amistad, Yo os daré mi amor. Si os hicieren salir de una nación y os llamaren el elemento indeseable, Yo os haré atravesar los caminos y os llevaré ahí, donde es mi voluntad que establezcáis vuestra planta para beneficio de vuestra propia porción.

105 Nada temáis, pueblo. Pensad que vuestro Señor os anima, os guía y os conduce a la patria. Pensad que habéis estado por un tiempo en este destierro, pero que el lugar que os pertenece os espera, que la patria verdadera ha abierto sus puertas y en ella hay un lugar para cada uno de vosotros, un lugar que vosotros labraréis con toda dignidad. Yo os daré este galardón que he prometido a mis hijos y que os espera, y quiero que lo labréis en corto tiempo para que podáis llegar, por fin, al cumplimiento de vuestro destino en la Tierra.

106 Yo os dejo entre la Humanidad como consuelo y gracia para ella, Yo os dejo como un presente. Yo seré vuestro defensor en el instante de prueba.

107 La Humanidad no sabe lo que Yo le he preparado en mi amor por ella; no sabe que el pueblo de Israel ha venido a habitar una vez más entre los hombres para recreo y salvación de esa humanidad; para eso Yo os preparo, pueblo, con toda la luz de mi Espíritu para que seáis aquel que dé testimonio de todo lo que habéis visto, de todo lo que habéis sentido y oído en este tiempo, y mediante vuestra confesión y testimonio mi Obra alcanzará más y más adeptos. Esta Obra dejo en vuestras manos, obra divina, obra de gran trascendencia entre la Humanidad.

108 ¡Cumplid, multiplicaos y perseverad!

109 ¡Yo os bendigo, mi manto os cubre y mi Paz dejo entre vosotros!

Cátedra Vespertina diciembre 31, 1950

110 Mi Paz sea con vosotros.

111 Con gran zozobra os preparáis para escuchar mi palabra en este día.

112 Pueblo bendito: Ochenta y cuatro años el Maestro se ha encontrado cerca de vosotros para prepararos, mas he contemplado que aún estáis balbuceando la primera sílaba y habéis sido débiles ante mis mandatos.

113 La Humanidad se encuentra desorientada, confundida, y es presa del lobo hambriento; estando tan próxima mi partida a través del entendimiento humano, no sabéis la gran prueba a que está sujeto vuestro espíritu desde estos momentos.

114 Mirad, Israel: Tres años os confié para que lograseis gran preparación, para que todos os encontraseis reunidos y congregados cual ovejas en el aprisco de mi amor, para que luchaseis y pudieseis levantar grandes cosechas, para que en ese día no llegaseis cabizbajos ante mi presencia y para que sólo me hicieseis presente la espiga dorada.

115 Pero no habéis reconocido plenamente mi palabra, ni habéis comprendido mi inspiración. Estacionados os encontráis aún; habéis dejado la cruz en el sendero y estáis desorientados por vuestra desobediencia. Vuestra lucha no ha terminado. Por revelación e intuición os hablaré para que sigáis trabajando en mi Obra y estéis unificados espiritualmente.

Profecía sobre la división entre los portavoces espiritualistas

116 Después de mi partida, los portavoces se dividirán los unos de los otros. Todo lo contempla mi mirada, mas es mi Voluntad que todos estéis con la misma preparación. Si así lo hacéis, Yo os mantendré alerta. En vuestro corazón he dejado grabada mi palabra y su esencia; y lo que las Plumas de Oro han grabado de mis enseñanzas, formarán el Tercer Testamento.

El Divino Maestro nunca se alejará de Sus labriegos

117 El Maestro nunca se alejará de vosotros, porque a todo el que sepa prepararse en verdad para buscarme, Yo le entregaré de Espíritu a espíritu, conforme a su elevación y espiritualidad. En revelación, en intuición y en inspiración, me manifestaré para que podáis conducir a las multitudes y llegar a la cúspide de la montaña.

118 Voy a dejaros sujetos a grandes pruebas, porque cada prueba os invita al cumplimiento y a la obediencia.

119 Así hablo en este día al rebaño que Elías entresacó en este Tercer Tiempo, y como Padre vengo a recibir vuestro cumplimiento, vuestra lucha y vuestra preparación.

120 Por conducto de los portavoces os dije que en el último día de 1950 escucharíais mi palabra por última vez, y que aquél que invocare mi Rayo después de este día o a mi Mundo Espiritual para comunicarse en esta forma, caería en la mentira, en la impostura. Hoy vengo a repetiros mis mandatos.

El manjar en la mesa divina

121 Discípulos: Os he sentado a mi mesa y en ella os he ofrecido el rico manjar de mi enseñanza, mi cuerpo y mi sangre, la palabra y la esencia de ella, para que por medio de este sustento seáis inmortales e invencibles en los grandes combates de la vida.

122 Vosotros me rodeáis y el Maestro penetra en vuestro corazón y contempla vuestra tristeza; ¿por qué, mis hijos? Yo he venido a prepararos para la verdadera comunicación, en este tiempo que he estado entre vosotros manifestándome por conducto del hombre sencillo y humilde, mas no ha sido ésta la mejor ni la más perfecta de las formas que Yo he elegido para comunicarme con la Humanidad.

La comunicación por el entendimiento humano, preparación para la comunicación perfecta con la Divinidad

123 Ésta ha sido una comunicación preparatoria para que los ojos de vuestro espíritu puedan pronto verme venir sobre la nube, y entonces pueda también vuestro espíritu fundirse con los ángeles en su elevación.

124 La comunicación perfecta con el Maestro es la que ha de venir después de la partida de mi palabra. La ausencia de estas manifestaciones, cierto es que va a debilitar a muchos en su fe, a los que no supieron comprenderme ni interpretar mis enseñanzas; mas aquéllos que analizaron bien mi palabra y que aprovecharon el tiempo en obras de amor, ellos sabrán que Yo puse límite a mi manifestación en la hora propicia, en el momento oportuno, para después dejaros ante el infinito, ante la eternidad, ante lo espiritual.

Es crucial velar y orar. El amargo cáliz de la incredulidad humana

125 Velad y orad, ¡el momento es crucial, la hora es de prueba, oh mi pueblo!

126 Debéis velar por la Humanidad y velar por vosotros; que vuestra oración sea como un manto que la cubra, también como un muro invulnerable que la defienda. La tentación bajo mil formas os acecha, no os dejéis seducir. El Maestro os entrega estas profecías, porque vais a beber un cáliz muy amargo que ha preparado el mismo pueblo, cáliz que en el Más Allá he bebido y que os lo voy a dar a beber, porque ya estáis fuertes, porque ya deposité en vuestro espíritu mi sabiduría y mi preparación y si veláis, podréis resistir las pruebas y los vendavales.

127 ¿Cuál es ese cáliz que ha dejado tan amargo sabor en los labios del Maestro? Es la incredulidad de este pueblo; es su desobediencia, su materialismo, su idolatría, su fanatismo, su falta de regeneración, la escasa espiritualidad que ha alcanzado y lo poco que ha estimado y aprovechado el tiempo de las enseñanzas; es la división y la guerra que siempre ha existido entre este pueblo, de labriego a labriego, de recinto a recinto; y todo eso acumulado, va a formar un cáliz que vosotros mismos vais a beber, pero os doy la fuerza para vencer la prueba.

128 A vosotros que oís esta palabra, os digo: No habéis colmado ese cáliz, pero sí vais a beber algo de él, porque vais a estar en la lucha y no vais a ser indiferentes; porque vais a palpar la falta de sensibilidad de los que aparentemente han estado siempre velando y orando y que, en realidad, han estado profundamente dormidos en su rutina; porque vais a tener que enfrentaros a los débiles, a las múltiples víctimas de la desobediencia, de la profanación de muchos, porque vais a ser soldados de mi Obra entre vosotros y fuera de vosotros.

Israel, el baluarte para el mañana

129 Quiero que seáis un baluarte para el mañana, pero ¡preparaos!, ¡acumulad fuerza espiritual para que no flaqueéis un solo instante! Con estas palabras os aliento a la oración y os preparo a la lucha, para que lleguéis a mi regazo, a la cumbre de la montaña donde me encuentro.

130 Venid a Mí, pueblo amado, y acatad mi mandato. Venid a Mí, Israel, y alimentaos con mi palabra, para que el hambre y la sed no os sorprendan. Bienaventurado aquél que al escuchar mi palabra la recibe con humildad y la guarda en su corazón, porque llegará el tiempo en que la Humanidad busque este pan y vosotros le entregaréis lo que os he confiado en mi Obra.

131 Los tiempos han pasado y vuestro espíritu ha evolucionado, ya estáis en el tiempo en que habéis alcanzado adelanto y espiritualidad.

Una sola enseñanza, una sola Ley y una sola Doctrina

132 En vuestras manos he depositado mi Ley en tres tiempos; mi Obra es la misma que os entregué desde el Primer Tiempo, cuando os confié las tablas de la Ley por conducto de Moisés y él fue vuestro guía en el desierto por cuarenta años.

133 En el Segundo Tiempo, Jesús vino a dar cumplimiento a esa Ley, para redimir a la Humanidad. Y en el Tercer Tiempo nuevamente he venido como Espíritu de Verdad a explicaros la misma Ley.

134 Después, iréis a entregar el testimonio de mi verdad a la Humanidad, esta Humanidad que espera verme con sus ojos materiales para creer y después negarme.

Tiempo de confusión en el mundo es tiempo de lucha para Israel

135 En este Tercer Tiempo os anuncié por medio de Damiana Oviedo, mi primera portavoz, que al finalizar el año 1950 dejaría de daros mi palabra a través del entendimiento humano, mas os he dejado palabra de consuelo y de orientación para que norméis vuestros actos, para que fortalezcáis vuestra fe y seáis mañana a imitación del Maestro.

136 Es tiempo de confusión en el mundo, tiempo de lucha para vosotros. Tres años antes de finalizar 1950 os hablé grandemente para que os preparaseis y os unificaseis espiritualmente, y al finalizar 1950 muchos os habéis confundido en medio de vuestro materialismo.

137 La lucha os espera y como soldados debéis levantaros. Yo os he confiado las armas para que en la lucha seáis invencibles: Empezad por venceros a vosotros mismos.

La palabra del Padre Celestial, palabra de rey. Los falsos discípulos

138 Por muchos años os he confiado mi palabra y los que no han comprendido a su Maestro, piden que un tiempo más esté Yo comunicado por el entendimiento humano, mas mi palabra es de rey y debe de cumplirse.

139 Seguirán los falsos discípulos y confundirán a la Humanidad; entonces ella clamará: "¿Dónde estás, Dios mío, dónde está tu verdad, cuál es tu Obra y en dónde están tus escogidos?"

140 Aquéllos que desde 1950 sigan haciendo creer a sus hermanos que Yo me comunico aún por el entendimiento humano, estarán atrayéndose un juicio ellos mismos y, a su tiempo, tendrán las consecuencias y despertarán de su letargo.

141 Después de mi partida, daréis testimonio de mi presencia y seréis obedientes a mi Ley, para que deis a conocer esta Obra en toda su pureza.

142 Resurgirá el mundo a la espiritualidad, a la luz, a la paz, y cuando vengan las nuevas generaciones ya no existirán el fanatismo ni la idolatría. Entonces me buscarán en el templo del Espíritu de Verdad, invisible a los ojos humanos porque está en vuestro corazón, donde Yo he de estar para siempre.

Las doce tribus, congregadas al pie de la montaña

143 En este día de gracia reúno y congrego al pie de la montaña a las doce tribus que forman mi pueblo escogido de Israel.

144 En este Tercer Tiempo habéis sido preparados con mi palabra, con la luz del Espíritu de Verdad, para que cumpláis la misión que os he confiado desde el principio; para que seáis el pueblo obediente a mi Ley, los emisarios de mi divinidad ante la Humanidad.

145 En este día vengo a contemplar vuestra preparación y a recibir a vuestro espíritu. Mostradme lo que de Mí habéis aprendido, porque mi verbo Divino lo he derramado en vosotros para daros la enseñanza, la vida y la espiritualidad, para que seáis espiritualmente a mi imagen y semejanza.

146 Mi mirada de Padre en este día penetra en vuestro ser y todo lo escudriña. Contemplo vuestros espíritus preparados y a ellos vengo a entregar mis mandatos para que les deis cumplimiento, como escrito está desde el Primer Tiempo, y comprobado también en éste a través de mis portavoces.

El Divino Maestro, incansable dando la enseñanza divina a Sus discípulos

147 Como Maestro he sido incansable entre vosotros, dándoos la enseñanza para convertiros en mis discípulos; os he limpiado y os he dado vida con mi sangre. Os entresaqué de distintos caminos y aparté de vosotros el fanatismo y la idolatría. Limpios os encontráis de todo esto, porque he puesto en vuestro corazón y espíritu la verdad y con ella os he espiritualizado, y en este día os muestro una nueva página del libro de la sabiduría, mas la luz plena, la revelación, os la daré de espíritu a Espíritu.

148 Prepararéis vuestros corazones y elevaréis vuestros espíritus, para que recibáis mi sabiduría dentro de la comunicación perfecta de Espíritu a espíritu.

Del desarrollo de los dones espirituales

149 Desarrollaréis vuestros dones con la práctica continua de vuestras virtudes y del bien, estando siempre preparados para que mi Espíritu de Verdad se derrame entre vosotros.

150 En este día, ante mi presencia, ante la presencia de María, de Elías y de los patriarcas del Primer Tiempo, os digo: Espíritus que formáis mi pueblo escogido de Israel, Yo os consagro para que deis los primeros pasos en el cumplimiento de la misión grande y sublime para la cual os he preparado.

151 Tomad la caricia de mi amor y entregaos a vuestro cumplimiento entre la Humanidad.

Espiritualizar al mundo, la misión de los labriegos espiritualistas trinitarios marianos

152 Llevad vuestra planta a todos los caminos, mostrad a vuestros hermanos mi Obra y dad testimonio de Mí: y con mi sabiduría, con mi enseñanza, daréis vida a los muertos y mostraréis a los hombres mi Ley.

153 Compartid con todos la caridad que os he confiado, sentid la responsabilidad en vuestro espíritu de la Obra que os he entregado y llevad esta cruz para espiritualizar al mundo.

154 Los que estéis preparados, doctrinad con mi enseñanza a la Humanidad, a los primeros y a los postreros, sed como antorchas que iluminen a los espíritus, y preparad la mesa con el pan de vida eterna, para los que sientan hambre y los que busquen mi sabiduría.

155 Dad testimonio con vuestras obras de caridad que lleváis en el espíritu. Luchad incansablemente día tras día y velad por la Humanidad y por vosotros mismos, porque quiero contemplaros unidos ante mi Espíritu Divino.

156 Llevo en mi mano un libro, el Libro de la Vida; escribid en él vuestros nombres, Israel, para que llevéis vida eterna y recibáis de Mí todo lo que os he prometido desde el principio de los tiempos.

El templo de Dios son Sus discípulos

157 Os dejo mi presencia, la presencia de Elías y la ternura de María. Preparo los ejércitos espirituales para que se unan a vosotros en espíritu y en verdad; seréis el templo de vuestro Dios porque ésta es mi Voluntad.

158 Cual sombra bendita mi amor sublime desciende para cubriros en vuestro paso; porque contemplo el instante en el cual os encontráis y por la prueba que atraviesa vuestro espíritu.

El inicio de la etapa de la comunicación de Espíritu a espíritu en 1951

159 Al comenzar 1951, mi Espíritu de Verdad os iluminará para la comunicación de Espíritu a espíritu, y como Padre no apartaré mi mirada y mi amor de entre vosotros.

160 En este día, una lágrima de amor de mi Espíritu desciende a vosotros, porque supisteis aprovechar mis complacencias espirituales y sentir mi presencia en vuestro espíritu.

161 Vais a cumplir mis mandatos sobre la Tierra porque Yo os contemplo preparados, llenos de enseñanza, de fuerza, de sabiduría.

162 Habéis sido obedientes a mi Voluntad; en el camino os espiritualicé, aparté el materialismo que existía entre vosotros y os hice sentir mi presencia en la elevación de vuestro espíritu.

163 Abro una puerta más amplia, más llena de luz y de perfección espiritual, por la cual vosotros llegaréis y por ella haréis pasar a vuestros hermanos al Reino de la espiritualidad.

Los discípulos espiritualistas, clarines que despiertan a la Humanidad

164 Entrego profecía, revelación, intuición y verdadera comprensión de mi voluntad divina. Seréis como clarines y trompetas dando a conocer mi Doctrina, despertando con ella a la Humanidad.

165 Os espero en la cumbre de la montaña, y cuando hayáis dado cumplimiento a mis mandatos Yo os premiaré con la corona de laurel, os estrecharé en mis brazos paternales, y como premio a vuestra obediencia penetraréis en la Tierra Prometida, y cuando estéis ante Mí os diré: Bienvenido sea el discípulo ante el libro de la enseñanza perfecta.

166 Desde el instante en que fuisteis señalados con mi luz divina, recibisteis la delicada y gran misión de velar por la Humanidad.

No es el Padre quien pone el dolor en el camino del hombre

167 Yo contemplo las vicisitudes por las que habéis atravesado, y de cierto os digo que no he sido Yo el que ha puesto el dolor en vuestro camino. Vosotros lo habéis labrado así, y hoy estáis restituyendo a vuestro espíritu lo que a él pertenece, mas he venido a llenaros de mi gracia y a deciros: Vosotros seréis los fuertes de la Humanidad y le entregaréis mi luz.

Israel, ejemplo viviente de amor y caridad

168 Discípulos amados: Tenéis que ser ante vuestros semejantes un ejemplo viviente de amor y caridad al mostrarles mi Obra, porque sois los hijos que habéis sabido comprenderme, y veo que estáis dispuestos a escucharme siempre, y a seguir la huella de vuestro Maestro.

169 En este tiempo de evolución tanto en lo espiritual como en la mente humana, tiempo en que el hombre lucha consigo mismo contra una diversidad de ideas para encontrar la verdad, es cuando debéis empezar vuestro trabajo para lograr que la Humanidad abandone sus costumbres, ritos y hábitos del pasado, para que conozca y comprenda ampliamente la espiritualidad.

Dar la luz de las enseñanzas a los espíritus desorientados. El Padre amoroso es el mejor amigo del hombre

170 Mucho os dije que llegarían a vosotros los hombres desorientados a pediros mis enseñanzas. Hoy os digo: Mostradles en verdad que no sois los idólatras, que estáis viviendo el tiempo de la luz, para que me busquen de espíritu a Espíritu. Así encontrarán al Padre amoroso, al Dios omnipotente, al Doctor de los doctores y a su mejor amigo también.

171 Cuando los filósofos lleguen ante vosotros, les esclareceréis lo que ellos no han podido comprender, y cuando vengan los hombres de la ciencia, les daréis la luz de mi sabiduría, porque la luz de mi Espíritu de Verdad es con todo mi pueblo.

La Obra divina, barquilla de salvación

172 En este tiempo el mundo se desconoce: hermano con hermano se dan muerte; las mujeres olvidan su pudor y dignidad; los padres desconocen a sus hijos y los hijos a sus padres; el valor de una vida no es suficientemente estimado. Los hombres siguen distintos ideales y no hay unificación en ellos; los gobernantes de las naciones no se comprenden.

173 Para ello he venido en Espíritu y me he comunicado a través del entendimiento del hombre, para hacer comprender al mundo que mi Obra es la barquilla de salvación, y recordarle la misma Doctrina que le entregué en el Segundo Tiempo.

174 El Maestro no se apartará de vosotros, pero sí dejará de manifestarse en esta forma, porque vais a entrar en una etapa de evolución espiritual en la que es preciso que desarrolléis vuestros dones, porque sólo así daréis pruebas de que habéis aprovechado mi enseñanza y de que sois dignos de dar a conocer mi Obra.

175 Solamente una vez el Verbo del Padre, con todas sus facultades de poder y de amor, se manifestó en una materia perfectamente preparada: ésa fue la de Jesús. Pero en este tiempo, por mi caridad y misericordia, fueron preparados múltiples pedestales para que pudiera manifestarse el Espíritu de Consolación, que es mi mismo Espíritu. En los tiempos venideros, si os preparáis, recibiréis grandemente mi inspiración.

176 ¿Por qué he venido nuevamente a mis hijos? Porque el hombre ha ido inclinándose, por sus propios instintos, por sus propias pasiones, a todo aquello que lo aparta de la espiritualidad; ha seguido senderos tan distintos que, tratando de comprender mi Obra, la ha equivocado.

La evolución científica de la Humanidad no va acorde con la evolución espiritual

177 El hombre se ha estacionado espiritualmente, porque su evolución científica no va de acuerdo con su evolución espiritual. No es por las prácticas de ritos por lo que los humanos alcanzarán mayor elevación, ni por temor al castigo o por el premio de sus actos.

178 El espíritu, encarnado en una y otra materia, ha pasado por distintas experiencias para conocer las ventajas del bien y desdeñar el mal. Así, sintiendo la satisfacción de hacer el bien, por amor al Creador, podréis alcanzar la eterna perfección.

El amor se prodiga sin egoísmos

179 Mi Obra es amor y el amor se prodiga sin egoísmos, sin buscar beneficios para vosotros mismos; por ello es que fue necesario que viniera a recordaros mi Doctrina.

180 Cada uno de vosotros habéis sido preparados con mi luz, y también habéis sentido la presencia de seres elevados que os han ayudado en el preciso momento en que los habéis necesitado. Habéis sentido al Maestro cerca de vosotros; he convivido con mis hijos en los momentos de su aflicción y duda.

181 ¿Quién es aquél que pueda dudar de las manifestaciones que el Señor ha permitido en este tiempo, para consuelo de la Humanidad?

182 No dejo límites para nadie, mi Obra la prodigaréis y la daréis a conocer de acuerdo con vuestra preparación. La práctica de la caridad será para vosotros la mejor experiencia, y por esa virtud os elevaréis espiritualmente.

183 Estas manifestaciones que de Mí habéis tenido a través de un portavoz, tocan a su fin, pero seguiréis recibiendo mi inspiración, porque vuestro espíritu ha sido iluminado y preparado por Mí para la comunicación de espíritu a Espíritu.

184 Mi Obra espiritual no necesita símbolos materiales ni ritos, ella es la continuación de la Doctrina que Jesús dejó en el Segundo Tiempo.

El Espiritualismo Trinitario Mariano no es religión ni secta; es la Ley de todos los tiempos

185 El espiritualismo no es una religión, no es una secta, no es una nueva Doctrina, es la Ley de todos los tiempos. Es el amor, el perdón y la luz que Jesús dejó al mundo en el Segundo Tiempo. Cuando comprendáis mi enseñanza y la practiquéis, entonces seréis dignos de nombraros espiritualistas.

La palabra de orientación divina en los escritos del Espiritualismo Trinitario Mariano

186 El Padre deja de comunicarse en esta forma, pero queda escrito todo lo que os entregué.

187 Dejo mi palabra de orientación, en la cual derramé mi amor, para que en él inspiraseis todas vuestras obras.

188 Perdono todas las ofensas, porque soy perdón y amor, porque Yo me manifiesto en justicia, pero no en la forma en que vosotros la entendéis, creyendo que os castigo destruyéndoos con los elementos desatados; no, mi justicia se ha manifestado en vosotros cuando os he preparado y os he iluminado para que me comprendáis; cuando os he mostrado vuestra propia obra y os he hecho conocer lo que sois y lo que seréis; cuando os he revelado lo que el mundo se ha labrado y lo que la Humanidad ha de recibir por vuestro conducto.

Instrucciones para las reuniones espirituales de Israel

189 Os reuniréis a estudiar mi palabra que quedará escrita y cuanto más la comprendáis, mayor fuerza y preparación tendréis.

190 Os encargo que permanezcáis unidos y convencidos del alcance que mi Obra tendrá en el mundo para el futuro. Ya os he dicho que sois los sembradores, mas no recogeréis la cosecha en vuestra vida material. No, porque lo que sembréis en este tiempo, es para el mundo del mañana.

191 Mi Obra debe ser para vosotros como un espejo cristalino que refleje vuestros actos y os permita conoceros a vosotros mismos.

De la eterna presencia divina en el pueblo de Israel. La escala de purificación dará paso a la escala de elevación

192 Pueblo mío: No os dejo solos; cuantas veces sea necesario estaré con vosotros y cuando habléis en mi nombre, ahí estaré Yo prodigando amor y caridad.

193 Vosotros podréis recibir de Mí, de acuerdo con vuestra preparación, vida, inspiración, amor, conocimiento, comprensión, fuerza, facultad curativa y todo lo que os haga falta, siempre que estéis en armonía Conmigo.

194 Vuestra escala de purificación debe terminar para que empecéis vuestra escala de elevación; así sentiréis en vuestro espíritu el goce inefable al fundiros en el amor de vuestro Padre Celestial.

195 ¡Mi Paz sea con vosotros!