1 Mi Paz sea con vosotros.

2 El Maestro os recibe en Su caridad infinita para que escuchéis Su palabra.

La Doctrina divina en los tres tiempos y la Obra Espiritualista Trinitaria Mariana

3 Mi Obra no es nueva, estáis ya en el Tercer Tiempo, en el cual la Humanidad se encuentra evolucionada.

4 ¿Acaso mi palabra os ha confundido, pueblo amado? Os encontré en diversos caminos: a unos en el fanatismo, a otros en la idolatría, atribuyendo el destino de los hombres a los astros, y a otros más negando mi presencia en este tiempo, y por eso os encontré débiles. He venido espiritualmente en este Tercer Tiempo para alimentaros con mi palabra.

5 En tres tiempos os he adoctrinado, y en este Tercer Tiempo algunos habéis negado la verdad de mi Obra Espiritualista Trinitaria Mariana, y habéis caído nuevamente en idolatría y en confusión, creyendo cumplir con mi voluntad.

6 Desde el Primer Tiempo comenzó mi Obra a manifestarse, haciéndoos reconocer a un solo Dios Verdadero.

7 En este tiempo he preparado cerebros humildes a través de los cuales os he entregado mi palabra, porque siempre he buscado la sencillez.

8 Así, en el Primer Tiempo preparé el entendimiento de Moisés, hombre humilde lleno de virtudes, espíritu grande. Por su conducto promulgué la Ley a mi pueblo de Israel y lo guié por el desierto durante 40 años, para llevarlo a la Tierra de Promisión.

9 En el Segundo Tiempo vino el Verbo de Dios a encarnar, como los profetas lo habían contemplado, mas Elías vino primero a preparar Su camino.

10 Ahora estáis en el Tercer Tiempo, el tiempo del Espíritu de Verdad. Desde 1866 preparé el entendimiento humano para que sirviera de pedestal a mi Rayo Divino, y desde ese tiempo os estoy hablando a través de varones y mujeres.

11 Es la era en la cual el espíritu debe doblegar con amor a la materia y la materia debe ser dócil al mandato del espíritu.

12 El espíritu evolucionará de un plano a otros de la escala, y así cumplirá su misión, que en la materia no pudo llevar a su final.

Los nuevos mercaderes del templo

13 ¿Dónde está la mentira? En donde han convertido mi Obra en mercadería, donde han interpretado mal mi palabra dada en todos los tiempos.

14 Yo siempre os he pedido mi templo en vuestro espíritu, pero ha sido grande vuestra confusión cuando, en lugar de eso, habéis erigido templos de granito y los habéis adornado con ricas pedrerías e imágenes hechas por la mano del hombre.

Cristo jamás enseñó la idolatría

15 Humanidad: Os he encontrado convertida en idólatra, buscando mi Espíritu en figuras limitadas. ¿No recordáis que en el Segundo Tiempo Yo os conduje a la ribera de los ríos para daros mi enseñanza? ¿Acaso Yo os enseñé la idolatría en aquellos tiempos? No.

16 Ahora, en este tiempo, vengo buscando el templo de vuestro corazón, el templo que no será destruido por los elementos, porque mi Obra que daréis a conocer, será blanca y pura como es mi lección; en esa forma serán destruidos el fanatismo y la idolatría.

17 Yo quiero contemplar el templo de vuestro corazón siempre preparado para que Yo more en él, y al cual no adornaréis con flores de los campos, sino con las buenas obras de vuestro corazón, con la oración.

18 En ese templo quiero contemplar una antorcha cuya luz nunca se extinga: la fe. Así, cuando los elementos se encuentren desatados, vosotros seréis la barquilla de salvación para vuestros hermanos.

19 Venid a Mí, oh pueblo amado, para que sea en vosotros el maná de mi palabra; dejad que su esencia sea vida en vuestro espíritu. He venido en este tiempo a entregaros nuevamente mi Ley, mi verdad y mi amor.

20 Contemplad a la Humanidad que se encuentra menesterosa por sus pecados; vosotros debéis levantaros para ayudarla, entregándole mis enseñanzas, para que ella se eleve en oración.

Éste es el tiempo de lucha para Israel

21 Israel: El tiempo de la lucha ya es entre vosotros, y no está lejano el instante en que la Humanidad saboreará un cáliz muy amargo; entonces vosotros os elevaréis en oración, sintiendo el gran dolor de vuestros hermanos; mas comprended que por amor a vosotros y a toda la Humanidad os mostré el sendero del cumplimiento, derramando hasta la última gota de mi sangre y, por lo mismo, he venido a preparar al mundo con mi palabra a través de vosotros mismos.

22 Pueblo: ¿Qué os hace falta para que os levantéis a cumplir mi voluntad? Levantaos con la cruz del cumplimiento.

23 Bienaventurado aquél que cumpla, porque Yo le entregaré todo lo que he prometido y cuando lleguéis a mi Reino os diré: Bienvenidos seáis, pueblo amado, preparad vuestro corazón cual libro abierto, para que en él grabéis mi divina enseñanza.

24 Soy entre vosotros porque necesitáis mi luz. En este Tercer Tiempo no habéis espiritualizado vuestro corazón, mas Yo he venido a prepararlo con amor.

El Espíritu Consolador prometido. El mundo, un nuevo Lázaro

25 Soy el Consolador de los afligidos, soy el Padre amoroso que vengo a alentaros en vuestros caminos. Las naciones claman, ellas han de menester mi palabra, me buscan y al no saber encontrarme, van siendo azotadas por los aires huracanados y en los mares de su maldad encuentran la muerte. Y vos, pueblo, levantaos cual soldado fuerte para que la Humanidad sea Conmigo en este tiempo.

26 Israel: Vengo a prepararos con mi fuerza, apoyaos en mi Ley, arrepentíos para que el mundo del pecado quede a vuestros pies.

27 Mi palabra viene a entregaros la luz de la verdad.

28 No quiero contemplar esta Tierra sembrada de cadáveres; quiero que como un nuevo Lázaro el mundo salga del sepulcro y con la potestad que a vosotros os he entregado, lo ayudéis a encontrar la vida eterna.

29 Vengo a daros el consuelo y os he probado para que os deis cuenta de si habéis aprovechado mi palabra. Cumplid mi Ley y encontraréis la verdadera felicidad, pues cuando habéis sido desobedientes, sólo habéis sentido dolor.

30 Muchos me han reconocido, han escuchado mi voz y se han elevado cerca de Mí. También el mundo, cansado de su materialismo, busca a su Padre. Mas vosotros sois mis escogidos a quienes he alimentado con mi palabra, para que hagáis el llamado a vuestros hermanos, para que ellos también reciban la luz que a vosotros he dado.

31 Os he estado preparando, porque quiero que a imitación mía hagáis obras de verdadero amor.

32 La Humanidad se encuentra confundida, va apurando el cáliz del dolor y desconociendo lo que en mi Obra le he entregado con tanto amor; ha dado cabida en su corazón a la tentación y ha hecho florecer la mala yerba, no siendo ésta mi Voluntad.

Dios y los hombres de buena voluntad. La tentación, el dragón de la visión de Juan, quiere despojar a Israel de la gracia y la luz divinas

33 En el Tercer Tiempo he venido a servirme de hombres de buena voluntad; en unos he encontrado la buena intención, en otros la inspiración, y en otros, la obediencia y la práctica de mis enseñanzas.

34 Mas en verdad os digo que la tentación, el dragón de la visión de Juan, toca a mi pueblo para despojarlo de mi gracia y de mi luz. Grande es la lucha del Maestro, mas Yo derramo mi caridad en mi pueblo escogido, porque contemplo desgarrada la vestidura blanca que le he entregado.

35 Todo lo que ha hecho falta a vuestro espíritu se lo he concedido; os he dado mi palabra para que podáis espiritualizar vuestro corazón.

36 Preparaos, mi pueblo, el mundo os necesita; mirad cómo alimenta sus guerras, la tentación lo ha tocado y por eso no se puede levantar; mas Yo me encuentro iluminando a la Humanidad para que reciba mi paz.

37 Mi Reino es de paz y amor. Os pido, mi pueblo, un átomo de buena voluntad, un propósito firme y un deseo infinito de servir a la Humanidad. Quiero que sintáis su dolor en lo más recóndito de vuestro ser, que tengáis caridad de aquéllos que no han escuchado mi palabra y que se debaten en sus sufrimientos. Mirad, mis hijos, cómo el ¡ay! de dolor es en todas las comarcas, cómo se estremece la Humanidad, cómo se lava el culpable.

38 Multiplicad entre vuestros hermanos la simiente del amor, utilizad vuestros dones para que alcancen su salvación, porque vosotros sois los indicados para hacerlo, porque en vuestras manos he confiado la llave para que abráis las puertas de mis nuevas revelaciones a la Humanidad.

39 Cuando hayáis cumplido vuestra misión, Yo recibiré vuestra semilla multiplicada. Sois la lámpara que debe alumbrar la tiniebla de los pueblos.

Los labriegos de Israel son siervos, no señores de la Humanidad

40 Comprended que lo que os he entregado es eterno, porque lo he depositado en vuestro espíritu. He puesto mi Obra en vuestras manos para que trabajéis por la salvación de la Humanidad. Os he dado la Ley, por la cual han de regirse las naciones, mas no os confundáis en el camino.

41 Si colaboráis con el Padre en esta Obra universal, no practiquéis ritos ni alimentéis la idolatría. Analizad mi divina enseñanza, comprended mi intención divina, lo que en inspiración vengo a entregaros, puesto que Yo me comunico con vuestro espíritu.

42 Yo os he enviado a este mundo, sois mis servidores. Los unos se encuentran encarnados y los otros en espíritu, y éstos se han comunicado por conducto de los cerebros preparados, ellos han venido a una restitución; en estos mis siervos existe el amor, están iluminados porque mi luz divina los ha bañado y a todos los he donado. Mas ellos en su humildad serán siervos y no señores de la Humanidad.

Elías, en el Segundo y Tercer Tiempos

43 El espíritu de Elías el profeta vino al mundo en otro tiempo, en otra materia y con otro nombre, Juan el Bautista, y fue el precursor de mi venida en el Segundo Tiempo. Fue el profeta de la verdad a quien Yo envié, y fue voz que clamó en el desierto porque la Humanidad estaba siendo guiada por falsos profetas y era menester que todos retornaran al redil, porque todos han de llegar al Reino de los Cielos.

44 En el Tercer Tiempo envié a Elías nuevamente en espíritu para comunicarse a través de Roque Rojas, para que el hombre recibiera después mi manifestación a través de los portavoces.

45 Sentid el sufrimiento de la Humanidad, porque no encuentra la barquilla salvadora, no ha logrado contemplar la luz de la nueva aurora.

46 En cumplimiento de las profecías de los tiempos pasados, he venido en espíritu en este Tercer Tiempo y me he comunicado por conducto del entendimiento humano. Mi Espíritu ilumina a la Humanidad desde la nube.

47 Soy la verdad que vengo a preparar los corazones para que reconozcan mi camino y se den cuenta de que Yo no he abandonado al mundo.

Dios, como un libro abierto ante la Humanidad

48 Me encuentro entre vosotros como libro abierto. Os estoy entregando la misma enseñanza que en los tiempos anteriores ha recibido vuestro espíritu, mas ahora habéis evolucionado, y por eso en el Tercer Tiempo mi Verbo Divino se ha manifestado a través del entendimiento humano.

49 Envío mi Rayo universal para aleccionar, despertar y hacer reconocer a vuestro espíritu cuál es su restitución y cómo ha de levantarse en el camino a cumplir su misión; porque los tiempos lo han sorprendido, y no ha sabido alcanzar la debida evolución en sus distintas reencarnaciones.

50 No habéis sabido doblegar vuestra materia para hacerla dócil y obediente a mi Ley, porque os habéis sentido débiles y habéis caído en tentación, porque no os habéis fortalecido con la esencia de mi palabra divina.

51 Siendo el juez y el Todopoderoso, no os he abandonado ni os he juzgado, no obstante que me habéis ofendido e infringido mi Ley.

52 Nuevamente os he dado a conocer cómo habréis de llegar al camino perfecto que os he trazado, para que podáis encontrar la vida del espíritu.

53 Todos habéis venido en este tiempo al cumplimiento de la misión que os he encomendado, mas cuando os he visto durmiendo, os he hablado reclamándoos el no haber sabido escuchar la voz de vuestra conciencia.

54 He derramado mi Verbo Divino como agua cristalina en vosotros. Mi amor y la esencia de mi palabra los he depositado en vuestro corazón, cual enseñanza perfecta y única y ¿cuál ha sido el ejemplo que habéis dado a vuestros hermanos?

La división en la Humanidad y en Israel

55 El mundo no ha reconocido, por vuestra falta de preparación, la magnitud de la Obra que en vuestras manos he confiado. La Humanidad no ha sentido en su corazón la paz de mi Espíritu Divino; se encuentra dividida, alimentando distintos ideales, buscando nuevas deidades y nuevas leyes para nombrarse ellos mismos los representantes de Dios en este mundo.

56 Os he hablado con justicia para que reconozcáis vuestros errores y seáis ejemplo para los demás, porque vosotros sois los hijos de la luz, el sabor y la sal del mundo, reconocidos como el pueblo de Israel en espíritu y verdad.

57 Soy vuestro Maestro que os envío mi luz para apartar de vosotros toda tiniebla, para convertiros en los buenos discípulos que practiquen mis enseñanzas y convirtáis a vuestros hermanos.

De los apóstoles en el Segundo Tiempo

58 Os he hablado de los apóstoles que mi caridad entresacó en el Segundo Tiempo; a ellos les concedí una prueba para que creyeran en Mí y me siguieran; al reconocer que en verdad se encontraban ante el Maestro, de hinojos ofrecieron seguirme para convertirse en mis discípulos, en los predicadores de mi Ley, de mi Obra.

59 Sus corazones eran frágiles al igual que los de vosotros; era necesario que el Maestro los pulimentara hablando delante de ellos; era menester que el Maestro grabara en su corazón sílaba tras sílaba de la Ley, para convertirlos en los buenos discípulos, y después de que recibieron mis enseñanzas y todas las pruebas de amor que les concedí, fue mi voluntad enviarlos a los caminos, para que ellos hablaran de lo que de Mí habían escuchado.

60 Mas antes de que el Maestro partiera, era menester probar sus corazones; para ello los envié a distintos caminos para ver su confianza, fortaleza y convicción en mi verdad. Mas al encontrarse sin la presencia del Maestro, se sintieron como niños, decayó su ánimo, se debilitó su voluntad. Escasa era aún la elevación y la confianza en ellos mismos; así fueron saboreando la amargura y derramando su llanto, mas el Maestro los reunió nuevamente para darles confianza y amor.

Cristo no se inspiró en ningún ideal humano ni en ninguna religión o filosofía.

61 Cuando vine a este mundo, Yo no me inspiré en ningún ideal humano, ni tomé enseñanzas de ninguna religión o conocimiento humano alguno. Yo era el saber, la perfección en el amor del mismo Dios, el Verbo cuya irradiación se hizo hombre en este mundo, para dar ejemplo fiel del cumplimiento de la original ley mosaica que habían desconocido, sin que esto significara que el resto del Universo se quedó sin Cristo para venir éste a vosotros solamente.

62 Cuando las multitudes se reunían para escuchar las enseñanzas de Jesús, mis apóstoles concentraban su atención, y con respeto escuchaban mi palabra. Una frase era suficiente para que conocieran la infinita caridad del Verbo Divino. Una palabra era bastante para que forjaran un libro de inmensa sabiduría y conocimiento de la Doctrina que Yo me encontraba esparciendo, porque Yo les di una enseñanza perfecta, para que mis escogidos pudieran estar al frente de la Humanidad y guiarla por el camino del amor, de la paz y de la comprensión.

El Padre amoroso jamás ha abandonado a la Humanidad

63 Nunca os he abandonado, siempre he velado por vosotros, por toda la Humanidad, dando a cada uno lo que le hace falta, para que vuestro espíritu pueda fortalecerse y, por sí mismo, pueda romper los eslabones que lo atan a la materialidad.

64 Nuevamente he venido en Espíritu en este tiempo, como poder y amor sobre esta Humanidad, cuando perdida se halla y los hombres han hecho el llamado a la guerra, cuando los elementos se han desatado y las pruebas y las enfermedades abaten a las comarcas, y en los hogares es colocado el crespón de luto, cuando el corazón solloza y la materia afligida va transitando por los caminos de la vida, sin encontrar la orientación ni la mano que con bondad le brinde el pan, la fortaleza y la ayuda.

65 El Padre amoroso no puede abandonar a la Humanidad en su incertidumbre, en su pena o en su aflicción. Las profecías que os he entregado cumpliéndose están.

66 Apartaos de la materialidad para que podáis cumplir con la Ley divina y espiritual que Yo os he entregado; es perfecta, pura y llena de luz para que encontréis la vida, la caridad, y sepáis conduciros por el camino del amor, de la comprensión y de la moral.

67 Vuestro corazón no se ha doblegado ante mi amor; vuestra tiniebla e incomprensión no os han permitido encontrar la esencia de mis enseñanzas dentro de la luz perfecta que estoy derramando en vuestro espíritu y vuestro oído no me ha escuchado, ¿Queréis, por ventura, que Jesús descienda a materializarse para que lo sintáis cerca de vosotros, y podáis con la mano tocar su herida, tocar sus vestiduras? No, ese tiempo ya pasó.

El Espíritu Divino, estrella refulgente ante los discípulos espiritualistas

68 Discípulos amados: En verdad os digo que estoy derramando mi Espíritu de Verdad entre vosotros y la esencia de mi palabra en vuestro corazón.

69 Recibo como Padre a todo el que está escuchando mi palabra y a todo el que está dispuesto a llevar su planta por doquiera de los caminos, según mi voluntad.

70 Vengo en este tiempo para que sintáis nuevamente la fe, la confianza y el calor de mi amor, para que viváis Conmigo por toda la eternidad, para que podáis recrearos y leer como en un libro abierto mis revelaciones y enseñanzas.

71 Mi Espíritu Divino se encuentra en este tiempo como una estrella refulgente ante vuestro espíritu. Os entrego mi luz y mi amor, para que siempre tengáis confianza en vuestro Padre y Creador, porque ha llegado el tiempo en el cual quiero contemplaros con la preparación en vuestro espíritu. Ya no quiero que digáis que vuestro Padre se ha alejado de vosotros; no, mis hijos, no estáis solos.

La luz divina, como la luz del mediodía, se encuentra iluminando el corazón de los labriegos. De la ceguera y sordera espirituales

72 No quiero contemplaros en vuestro camino con la turbación en vuestro espíritu, porque la luz del mediodía se encuentra iluminando vuestro corazón.

73 En este tiempo voy a entregaros lo que tenía para vosotros en mi Arcano; para eso es menester que sepáis buscarme en lo más recóndito de vuestro corazón; es menester que sepáis cumplir con mi Ley divina para que no os equivoquéis y no llevéis a la confusión a vuestros hermanos, sino que sepáis comprender y analizar mis enseñanzas, y seáis mis verdaderos discípulos que las practican.

74 Así la ceguera jamás existirá en vuestros ojos espirituales, y vuestros oídos estarán preparados para escuchar mi voz, para que en verdad sintáis que el Maestro, el Salvador del mundo, se aposenta en vuestro corazón y desde allí se manifiesta. Así daréis testimonio ante los hombres.

75 Para que este mundo sea purificado, es menester que espiritualicéis vuestra vida, que seáis un santuario vivo y os apartéis de lo que no os pertenece, y limpiéis vuestro espíritu de la lepra y de la escoria.

76 Sin saber a qué veníais y por qué, el Padre os hizo el llamado, os acercasteis y Yo os he recibido, y con amor os he preparado. Si por instantes el dolor os ha tocado, después Yo os he entregado el consuelo y os he dado vida, alentándoos y fortaleciéndoos con mi caricia, para que podáis arrepentiros de las malas obras, porque en verdad quiero que limpios y purificados os presentéis delante de Mí.

77 De no ser así, no estaríais aposentados en mi mesa en este Tercer Tiempo, no aceptaríais tomar las aguas que os purifican y os marcharíais por caminos equivocados; pero la voz del Padre resonó en vuestro corazón, removió vuestra sensibilidad y pudisteis haceros presentes ante vuestro Señor.

Cuál es el culto que Dios espera de Sus discípulos

78 Discípulos del Espíritu de Verdad: Yo os preparé y fortalecí cuando vuestra fe estaba presta a extinguirse, Yo soy el que la ha encendido para que la alimentéis, porque no quiero que se pierda.

79 Quiero que con vuestra preparación os desmanchéis, porque en verdad vosotros sois los escogidos; y a la vez, quiero que vosotros libréis a vuestros hermanos de la tiniebla; para eso debéis reconocer a vuestro Dios en el fondo de vuestro corazón, y extender el conocimiento de mi Doctrina por el mundo, encendiendo en cada corazón una antorcha. Ése es el culto que vuestro Dios y Señor espera de vosotros y el que también espera la Humanidad.

80 He venido a enseñaros a elevar y a comunicar vuestro espíritu con el Divino Espíritu; os pido regeneración y os digo: Vuestro Padre es todo amor y caridad, y me manifiesto en la plenitud de mi Creación.

81 Os he enseñado cómo debéis llevar mi amor, os he libertado y ya no estáis en la esclavitud, porque he quemado todo lo impuro que en vosotros existía, y ese fuego ha purificado vuestras obras y vuestros pensamientos; he roto los lazos que os unían a este mundo.

82 Ibais caminando por sendero equivocado, por caminos que os llevaban a la muerte; por eso mi palabra ha sido para enseñaros, como la voz que corrige y que os despierta de vuestro profundo letargo, viene ella a recordaros lo que habíais olvidado.

83 Os he ennoblecido y he convertido vuestro corazón en un santuario; ésta ha sido mi lucha por salvaros, para quitaros las vendas que os cubrían, para enseñaros a contemplarme en mi verdad.

Los hijos de la luz. La presencia de Cristo, el Príncipe de la Paz, de nueva cuenta en el mundo

84 De los parias que erais ayer, os he convertido en los hijos de la luz, en los hijos escogidos que llevan las mejores vestiduras, aun estando encarnados.

85 Ha sido mi voluntad que os dierais cuenta de mi presencia, para que os preparaseis y vivieseis en mi Reino. Yo he querido que vosotros seáis los primeros en verme y sentirme espiritualmente, para que deis testimonio a vuestros hermanos. Decidles que la hora ha llegado, para que se preparen, para que tengan fe los incrédulos. Decid a los hombres que mi Reino está presente en su propio espíritu; vais a tocar los corazones de puerta en puerta para despertar a los dormidos, porque en ellos la muerte se ha enseñoreado.

86 Los hombres han desatado las guerras para defender sus tronos y poderíos pasajeros. Id y decidles que Cristo, al que los profetas llamaron el Príncipe de la Paz, ha venido a luchar contra el mal, mas esta lucha es con armas de amor y de luz, porque he escuchado el gemido y el llanto de las viudas, el clamor de los huérfanos, he visto la inquietud y el odio de los hombres.

87 Id a decirles que ha llegado el Dios vivo, que no necesitan dioses hechos por su propia mano, ni templos materiales; que el Dios del amor, de la luz y de la paz, está llamando a todos Sus hijos, para que se regeneren y escuchen la voz de la conciencia.

El hombre, el hijo pródigo

88 Yo os digo: Bienvenido el hijo pródigo. Mucho habéis llorado, porque encontrasteis la maldad y os habíais apartado de mi caridad eterna; solamente contemplabais los abismos, los desiertos, mas ahora, contemplad las fuentes de agua viva que mitigarán vuestra sed para siempre; ved el Árbol de la Vida que os brinda sus frutos y su sombra bajo su follaje; os ofrezco abrigo y alimento y apartaré vuestro materialismo de los tiempos pasados.

89 Vengo a confiaros el evangelio que vosotros predicaréis, para que la Humanidad me reconozca y se levante buscando mi amor.

90 Decid a vuestros hermanos que como Padre lleno de amor, los espero con mis brazos abiertos.

91 Decidles que ya es tiempo de su unificación espiritual, de borrar sus fronteras y de abolir el distanciamiento entre ellos, porque para Mí todos sois mis hijos y a todos os amo por igual.

92 Llevadles estos mensajes, id en mi representación, y en vuestro camino, imitadme: que vuestras palabras sean de aliento, de consuelo y de vida.

93 Luchad en vuestro camino y venced la tiniebla del mundo, apartad de los corazones la idolatría, preparad el camino para que todos lleguen a Mí. Por doquiera que hagáis el llamado, no seréis vosotros, sino Yo quien haga oír mi voz, y adonde vayáis, allí estaré Yo.

94 El Padre os dice: Preparaos, porque voy a morar en vuestro corazón; cuando seáis dignos y vuestros espíritus se encuentren fuertes, no seréis entonces vosotros los que vayáis entregando a la Humanidad, sino Yo con infinito amor.

Hablar de la espiritualidad sin temer las teorías y falsas doctrinas. Descender a los abismos para salvar al prójimo

95 Entended que voy a servirme de vosotros; debéis prepararos para dar testimonio de Mí, mostrando a la Humanidad el estandarte de la paz y de la Ley como puerto de salvación para los náufragos. Hablad de espiritualidad sin temor a las teorías, a las falsas doctrinas; decidles que el Padre no quiere la perdición de la Humanidad, que Él busca la salvación de todos Sus hijos.

96 Decid que vosotros también llegasteis a Mí sin bien alguno, que erais sordos y ciegos a la verdad. Decid que el pecador empedernido que ha perdido la fe podrá salvarse, que Yo sabré limpiar y purificar su espíritu. No temáis, por tanto, descender a los abismos para salvar a vuestros hermanos; subid a las montañas y ahí entregad también, mas sed humildes, mansos de corazón y virtuosos. Como guía os dejaré la luz del Espíritu de Verdad que se encuentra derramada en todo el Universo.

97 Cuando las interpretaciones equivocadas de vuestros hermanos se interpongan a vuestro paso, decidles que los que están sanos no necesitan del médico.

98 Velad y orad, elevaos espiritualmente a Mí, porque Yo derrumbaré la torre de Babel, destruiré los ídolos, confundiré a los sabios, mostraré mi luz, quitaré la ceguera a los hombres y arrancaré de raíz los odios y las malas voluntades.

99 Yo haré que los muertos resuciten, que los que se han creído grandes vean su pequeñez, y haré que los soberbios se dobleguen ante Mí.

100 Busco la salvación del espíritu y en este tiempo de gran lucha debéis hablar a aquéllos que quieren nuevamente crucificarme.

101 El Padre os dice: Si me amáis, dad cumplimiento a mi Ley, preparaos. Si os sentís débiles o algo os hace falta, pedid al Padre, que Yo os escucharé, mas pedid lo justo y Yo os llenaré de mi gracia.

102 Si os preparáis, Yo haré de vosotros mis apóstoles para que manifestéis mi amor. Mas no os engrandezcáis ni deis pasos agigantados, para que no os confundáis. Cuando sea llegado el tiempo, Elías, con la luz de mi Espíritu de Verdad os preparará.

Los dones son en el espíritu eternamente

103 Los dones que os he entregado no los quito ni los cambio, ellos serán en vuestro espíritu eternamente, y cuando lleguéis a la cumbre de la montaña, contemplaréis el fruto de vuestra lucha.

104 Guiaos con mi enseñanza perfectísima; en vuestro corazón llevad la calma y la paz, para que de ello deis a los demás.

105 ¡Mi Paz sea con vosotros!