1 Mi Paz sea con vosotros.
En qué consiste la oración. Las partes de la oración
2 Os he confiado la oración, Humanidad, como el arma más fuerte que cualquier arma material, para defenderos de las acechanzas en el camino, pero la mejor arma la tendréis cuando cumpláis con mi Ley.
3 ¿En qué consiste la oración?
Me preguntáis en qué consiste la oración y Yo os digo: en permitir que vuestro espíritu se eleve libremente a Mí con plena confianza y fe, para recibir en el corazón y la mente el efluvio divino. Ése es el medio que he concedido al hombre para acercarse a su Creador.
Aprended a orar y meditar a la vez, para que surja en vosotros el conocimiento de la verdad. Con la oración se adquiere sabiduría y a través de ella descubre el hijo el lenguaje para conversar con su Señor.
Velad siempre, pues no basta un instante de oración para salvarse, sino una vida de perseverancia, paciencia y obras elevadas.
Cuando el ser humano logra armonizar con la mente y alcanza la comunicación con el Padre, se siente inspirado para esparcir el bien, para llevar un destello de luz al necesitado, una gota de bálsamo al enfermo, un hálito de vida al que desfallece.
4 La oración verdadera no es sólo petición: es también intercesión, adoración y contemplación. Todas sus partes son necesarias y una brota de la otra.
¡Cuántos hombres han encontrado en medio de la guerra el secreto de la oración,
aquélla que nace del corazón como un llamado imperioso, como una imploración, y
cuando han visto realizado el milagro, han sabido que la forma de hablar a Dios no
requiere de palabras, sino de elevación espiritual!
Cuando oréis, buscadme en el infinito, más allá de todo lo que es material y cuando retornéis a vuestro mundo, miraréis disipadas vuestras dudas y podréis derribar los obstáculos que no os permitían mirar con claridad el futuro. Entonces no seréis ya azotados por las vicisitudes, porque estaréis aprendiendo a comunicaros y a vivir en armonía conmigo.
¿Por qué aprisionáis a vuestro espíritu con pensamientos materiales, cuando él tiene un mundo de luz más allá de todo lo terreno? ¿Por qué sujetáis al espíritu a la vida humana, cuando él tiene un espacio infinito para desenvolverse? No habéis logrado penetrar todavía en esos mundos del pensamiento y del espíritu, porque os ha faltado elevación.
Cuando el hombre llega a ser semejante a los ángeles.
Cuando aprendáis a orar, podréis llegar espiritualmente a los umbrales de
la eternidad, donde no pesa el tiempo y todo es paz y beatitud. Yo os digo que
entonces seréis semejantes a los ángeles.
La oración no es sólo petición o intercesión, sino elevación y contemplación; si la practicáis así, vuestro espíritu penetrará en el éxtasis, que es el estado más alto que podréis alcanzar, para fundiros en mi Espíritu que es fuente de vida.
La petición. Saber pedir Pedid y se os dará. El hijo tiene derecho a pedir a su Padre, y Él, a su vez, tiene el deber de atender al hijo.
6 "¡Pedid, pedid que se os dará!" os dije en el Segundo Tiempo, mas ahora añado: -Sabed pedir.
7 Mas ¡cuán pocos han sido los que verdaderamente han sabido pedir! Muchas veces no sabéis cómo ni qué pedir, mas mi caridad siempre se adelanta y en mi providencia os doy más de lo que necesitáis.
En verdad os digo, mis hijos, que el Padre escucha la petición y da a cada uno lo que más necesita, siempre que sea para su bien.
8 No siempre os concedo lo que habéis solicitado en vuestra petición, porque sólo Yo sé lo que más conviene a cada quien.
9 Aunque cuando vosotros pidáis para ahora mismo, Yo os doy para el futuro lo que es bueno para vuestro espíritu.
10 Mirad que cuando sólo pensáis en pedir para vuestro mejoramiento material, Yo pienso en vuestro perfeccionamiento espiritual. En verdad os digo, pedid por lo que atañe a vuestro espíritu, porque lo que es de la materia os es dado por añadidura.
11 El afán desmedido por los goces materiales sólo trae sufrimiento, no solamente en este mundo, sino aun después de la transición al mundo espiritual, porque hasta allí puede llegar la influencia de esos deseos materiales, ya que al no poder librarse de ellos el espíritu en su mente, sigue atormentado por esos anhelos y desea regresar una y mil veces a la Tierra para reencarnar y seguir viviendo materialmente. Por eso, mis hijos, pedid solamente lo que en verdad necesitéis para el bien de vuestro espíritu.
Cuidaos de pedir lo que esté en oposición para la salvación de vuestro espíritu, porque aquéllos que solamente piden dones materiales, goces materiales, poder temporal, están pidiendo encadenar a su espíritu.
Éste es el tiempo en que los hombres van a comenzar a conocerse espiritualmente. Ya se encuentran ante el Arcano, donde hallarán la explicación de los misterios que hasta hoy no han podido descifrar.
La intercesión
12 La segunda parte de la oración verdadera, la intercesión, brota del amor al prójimo, del amor que os enseñé como Maestro cuando vine a este mundo. Rogad por vuestros hermanos cercanos y distantes, aquéllos que en las naciones están sufriendo las consecuencias de la guerra, que están sufriendo la tiranía de los gobiernos temporales de este mundo.
Cuando veáis desatados los elementos, orad por todos, no penséis sólo en vosotros.
Pedid por la Humanidad antes que por vosotros. Ella es como un náufrago en medio de un mar de tinieblas y tribulaciones que, en su confusión, no encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo. Ese faro lo lleva dentro de sí, es la conciencia.
Os he visto llorar por el dolor ajeno, benditos seáis. ¡No sabéis cuánto alcanza el mundo por vuestra oración!
Aprended a sentir y a vivir las penas de aquéllos que por estar distantes no podéis mirar, de quienes habitan en otras comarcas o naciones, de los que moran en otros mundos en regiones distantes del Universo o en el valle espiritual. No temáis si en vuestra oración os olvidáis de vosotros y sólo pedís por los demás. Sabed que quien ora por sus semejantes, lo hace por él mismo.
Yo entiendo lo que cada uno de vosotros me hace presente, sin necesidad de palabras ni pensamientos humanos. El lenguaje del espíritu está más allá de vuestros idiomas.
¿Cómo va a expresar la materia lo que siente el espíritu? Siempre hablará mejor al Padre una lágrima que nadie ve, un dolor que me ofrecéis en silencio y apuráis con paciencia, o el fruto de vuestras obras calladas.
La pobreza espiritual de los hombres y sus tropiezos en la Tierra, provienen de la
forma imperfecta de orar, por eso es necesario que este conocimiento lo llevéis a toda la Humanidad.
Preparaos, oh mis hijos, rogad por vuestros hermanos, pero también en esta intercesión debéis saber pedir, porque lo que importa es el espíritu. Si vosotros tenéis a un hermano, a vuestros padres o a vuestros hijos enfermos, rogad por ellos, pero no insistáis en que se queden en esta vida, si esto no es lo que el espíritu necesita. Pedid mejor que su espíritu sea libre, que se purifique en sus sufrimientos, que el dolor propicie la elevación espiritual. Por eso el Maestro os ha enseñado desde el Segundo Tiempo a decir: "Padre, cúmplase Tu voluntad", porque es el Padre el que sabe mejor que cualquiera de Sus hijos lo que el espíritu necesita.
La adoración
14 La tercera parte de la oración, la adoración al Espíritu Divino, significa la adoración de todo lo que es perfecto, porque a través de esta forma de oración podéis uniros con la perfección, con el amor que abraza a todo el Universo.
15 En la adoración podéis encontrar el estado perfecto que cada uno de vosotros debéis alcanzar.
La contemplación y la unificación con el Espíritu Divino
16 Y por la adoración llegaréis a la contemplación que, surgida de la oración verdadera, os llevará a la unificación con el Espíritu Divino, a la fuente de la vida eterna, a la fuente que os da fuerza día tras día, para llegar al Reino del Padre.
17 Así debéis orar, empezando con la petición hasta llegar a la contemplación. Esto es lo que os dará fuerza.
La llave del santuario de Dios en el corazón del hombre
18 Yo tengo mi santuario en vuestro corazón, os he dado la llave para que podáis abrirlo, mas esto debe nacer de vuestra propia voluntad, ése es el deber que os corresponde.
Enseñad a orar a la Humanidad.
Cuando enseñéis a orar, debéis probar la verdad, la fuerza y la eficacia de la oración espiritual. Vais a sanar al enfermo con vuestra elevación, a llevar la paz donde impere la discordia, a salvar a quien se encuentre en peligro. Entonces sí seréis creídos y querrán imitaros; vuestra enseñanza despertará la fe en los corazones, maravillados ante la verdad de la pruebas; cuando eso sea, abriré los caminos y haré el llamado a las multitudes.
Educad al entendimiento, enseñándolo a despojarse de toda idea superflua en el instante de vuestra comunión espiritual. Antes de tomar una determinación o si os sentís abatidos, elevaos en oración, para que recibáis de vuestro Padre la iluminación que os permita distinguir con claridad lo que os conviene. En los momentos de dificultad decidme, como os enseñé en el Segundo Tiempo: "¡Padre, hágase tu voluntad!"
Doquiera podréis comunicaros con vuestro Señor, no importa el lugar donde os encontréis, ya sea en la cumbre de una montaña o en la profundidad de un valle; en la inquietud de una ciudad, en la paz del hogar o en medio de la lucha.
Si me buscáis en el interior de vuestro santuario, en el silencio de vuestra elevación, veréis abrirse las puertas del recinto universal e invisible, el cual lleváis en el espíritu.
La oración verdadera acerca al espíritu al Padre.
Dos requisitos tan sólo necesitáis para que vuestra oración os acerque verdaderamente a Mí: Vuestra manera de vivir, recta, útil, inspirada siempre en el bien y una fe, de tal manera grande, que os dé fuerza para libraros de los peligros y elevaros sobre toda miseria humana.
Orad no sólo en vuestras horas de congoja, sino también en los momentos de alegría. A Mí nada más me ofrecéis lágrimas, penas y tristezas, pero en vuestras alegrías me olvidáis.
Son pocos los que saben orar para gozar y muchos los que oran para llorar; a éstos les digo: haced de vuestras tristezas un canto de fe y esperanza tan grande, que podáis sorprenderos al ver cómo vuestro llanto se convierte en un himno de amor y de paz.
No dejéis pendiente nada en el mundo. Amad a la Humanidad como a vuestra propia
familia. Orad por todos, por distantes que estén. Sanad a los enfermos. Dejad con
vuestra vida una estela de luz. Velad, para que recibáis mi inspiración y entreguéis el mensaje a vuestros hermanos.
No os dé vergüenza llorar. Todos sois niños delante de Mí. Dejad correr las lágrimas, haced que salga el dolor y penetre la alegría. Esas lágrimas hablan más que todas las palabras y dicen más que todos los pensamientos. En ellas hay sinceridad, humildad, gratitud, contrición y promesas.
Al que sienta el dolor de su semejante, al que viva la aflicción de su hermano, le será concedido que sean mitigadas sus pruebas.
Siempre que necesitéis un confidente, un amigo bondadoso, buscadme y depositad en
Mí vuestras penas; Yo os aconsejaré el mejor camino y os daré la solución que
buscáis.
El espíritu en el hombre, parte de Dios
19 Yo os he dado espíritu, que es parte de Mí mismo, y una envoltura material para vivir en la Tierra, y en verdad os digo que si sabéis vencer la pruebas que os corresponde atravesar en esta vida, alcanzaréis la liberación espiritual.
20 En el Primer Tiempo Yo mandé espíritus iluminados para que encarnaran en este planeta y hablaran como profetas a la Humanidad.
21 En el Segundo Tiempo encarnó mi Verbo Divino por mi gran misericordia, para que comprendieseis mejor a vuestro Dios. Vine en Jesús para hablaros de amor y ahora, en el Tercer Tiempo, una vez más he venido en Espíritu, para entregaros mi enseñanza.
No caer en los extremos: Es tan perjudicial el materialismo como privarse de todo lo bueno que el mundo ofrece
22 Largo tiempo ha tenido que transcurrir para que la Humanidad alcanzara la madurez espiritual.
23 Siempre habéis caído en los dos extremos; uno ha sido el materialismo, por el que tratáis de alcanzar mayores goces mundanos y esto en verdad es perjudicial, por apartar al espíritu del cumplimiento de su misión; pero también debéis evitar el otro extremo: la mortificación de la materia, la negación completa de todo lo que pertenece a esta vida, porque Yo os mandé a esta Tierra a vivir como hombres, como humanos, y os he indicado el camino recto, para que viváis dando al César lo que pertenece al César y a Dios lo que corresponde a Dios.
24 Yo he creado este mundo para vosotros, con toda su belleza y toda su perfección. Os he dado el cuerpo humano, a través del cual vosotros debéis desarrollar todos los dones que Yo os he dado para alcanzar la perfección.
25 El Padre no quiere que vosotros os privéis de todo lo bueno que este mundo os ofrece, mas no debéis dar preferencia a la materia sobre el espíritu, porque el cuerpo es pasajero y el espíritu pertenece a la eternidad.
26 Luchad, luchad para alcanzar la perfección espiritual, Yo os he mostrado el camino para llegar a esa meta.
La relación de cada hombre con los demás. Nadie es una isla, sino parte del todo
27 Cuando ya estéis bien preparados, lucharéis no sólo por vosotros sino por ayudar a vuestros hermanos a transitar en este camino, porque no podéis alcanzar la salvación tan solo para vosotros mismos, sino que debéis luchar para lograr la salvación de la Humanidad.
28 Los hombres exclaman: "Si hay un Dios de misericordia y de amor, ¿por qué entonces tienen que sufrir los buenos por los malos, los rectos por los pecadores?" En verdad os digo, mis hijos: Cada hombre viene a este mundo no sólo para alcanzar la salvación de sí mismo, no es un individuo aislado, sino que forma parte de un todo.
29 ¿Acaso en un cuerpo humano, un órgano sano y perfecto no sufre cuando los demás órganos están enfermos? Ésta es una comparación material para que comprendáis la relación que tiene cada uno de los hombres con los demás. Deben sufrir los buenos por los malos, pero los buenos no son completamente inocentes, si ellos no luchan por el adelanto espiritual de sus hermanos. Mas como individuos cada uno tiene su propia responsabilidad, y al ser parte de mi Espíritu y semejante a Él, posee voluntad e inteligencia para ayudar al progreso de todos.
30 Desde el Primer Tiempo os he hablado a través de mis profetas para guiaros, mas no para obligaros a cumplir mi Ley. Pero el tiempo ha pasado y el espíritu humano ha evolucionado, ha llegado a la madurez y ya puede comprender su misión como espíritu. La Humanidad, que se encuentra tan cerca del abismo, de la perdición, necesita la ayuda espiritual de vosotros.
La última lucha, la más terrible y tremenda entre la oscuridad y la luz
31 Esa lucha, la última lucha, es la más terrible y más tremenda entre la oscuridad y la luz; todos los espíritus en tinieblas están uniéndose, y todos los espíritus de luz tienen que hacer frente a ese poder.
32 Vosotros que me habéis escuchado, que lleváis la luz del Espíritu de Verdad, ¡despertad!, ya no perdáis el tiempo en placeres materiales, en ambiciones temporales. Luchad por la Humanidad, luchad para que venga el Reino del Padre a este mundo; es la misión que doy desde al más humilde hasta al más preparado. Mi Mundo Espiritual de luz está con vosotros, y sobre todos el Padre lleno de amor, lleno de misericordia, el Padre que con infinito dolor ve el sufrimiento que los mismos hombres están causándose los unos a los otros.
33 Ésa es la lucha de la luz contra la tiniebla, y cada uno de vosotros tiene que luchar hasta alcanzar la victoria. Orad, mis hijos, con toda sinceridad seguid el camino que el Padre os ha indicado al hablaros de la oración en esta alba. Ésta es vuestra misión, así alcanzaréis la espiritualidad para vosotros y la salvación para aquéllos por los que estéis orando.
34 Pueblo, no tendréis nada que temer del futuro si vosotros os unificáis con amor.
El amor de Dios es para todos, sin preferencias ni distingos. Los más perdidos son los más necesitados de la caridad divina
35 No penséis que sólo vengo a buscar a los limpios de corazón, no; vengo buscando a los perdidos, a los manchados, que son los que más necesitan de mi caridad. Tampoco creáis que tengo preferencias, ni por los que viven en la opulencia ni por los que habitan en la pobreza; Yo busco al espíritu necesitado de luz, al enfermo, al triste, al hambriento, y esas necesidades lo mismo las encuentro en ricos que en pobres.
36 Vengo a todos, a traerles un mensaje de luz, de consuelo y esperanza, a través de una Doctrina llena de amorosa justicia. En verdad os digo que quien se acerque a beber de esta fuente, nunca saldrá defraudado, que todo el que busque en ella algo para su bien, lo encontrará. Cuanto os ofrezco es verdadero, cuanto os prometo es efectivo. En mi palabra no existe la mentira, de la que está lleno el mundo en este tiempo.
Palabras a los escépticos. De los gobernantes y la voz de la conciencia
37 Yo os concedo razón en que os hayáis vuelto escépticos en la Tierra, porque mucho os han ofrecido vuestros hermanos y nada os han cumplido. Por eso existen millones de hombres que nada creen ni nada esperan, porque los han hecho víctimas de un engaño tras otro engaño.
38 Mas Yo os pregunto: ¿Qué esperáis de un mundo materialista, egoísta e inhumano? ¿Qué esperáis de quienes, gobernando al mundo, no se dejan gobernar por la conciencia, que es la única luz que guía por la senda verdadera?
39 Volved a Mí, pero acercaos sin quejas ni rencores hacia vuestros hermanos. Llegad a Mí y dejad que mi palabra encienda nuevamente la luz de la fe en vuestro espíritu, porque entonces dejaréis de ser débiles, se apartará de vosotros la amargura, y en vez de desconfianzas y temores ante la Humanidad, tendréis fortaleza, esperanza y caridad.
40 Cuando mi luz haya penetrado en todos los corazones y los hombres que conducen a los pueblos, los que imparten enseñanza y todos los que desempeñan las más importantes misiones, se dejen guiar e inspirar por esa luz superior que es la conciencia, entonces podréis los unos esperar de los otros. Entonces podréis tener fe en vuestros hermanos, porque mi luz estará en todos y en mi luz estará mi presencia y mi justicia de amor.
Éste es tiempo de confusión de valores. De la falsa ciencia y la verdadera
41 Ahora vivís un tiempo de confusión, en el que llamáis bueno a lo malo, en el que creéis ver luz donde hay tiniebla, en el que anteponéis lo superfluo a lo esencial; pero mi caridad, siempre presta y oportuna, llegará a tiempo para salvaros, enseñándoos el camino luminoso de la verdad, camino del que os habíais apartado.
42 Avanzan los pueblos creciendo cada vez más en conocimientos científicos, mas Yo os pregunto: ¿Qué sabiduría es ésa que mientras más penetran en ella los hombres, más se alejan de la verdad espiritual, donde existe la fuente y el origen de la vida?
43 Es ciencia humana, es la sabiduría según la concibe un mundo enfermo de egoísmo y de materialismo; por tanto, ese saber es falso y es mala esa ciencia, puesto que con ella habéis creado un mundo de dolor: en vez de luz, es tiniebla, puesto que vais empujando a los pueblos a la destrucción.
44 La ciencia verdadera es luz, la luz es vida, es fuerza, salud y paz; ¿es esto acaso el fruto de vuestra ciencia humana? No, Humanidad, por eso os digo que mientras no dejéis que la luz de la conciencia atraviese las tinieblas de vuestro entendimiento, vuestras obras nunca podrán tener un principio elevado o espiritual, nunca pasarán de ser obras humanas.
45 La ciencia verdadera, la ciencia del bien, está en Mí, y Yo soy quien la inspira a los que me han ofrecido su mente humana como un depósito para mis revelaciones; son aquellos hombres que, con sacrificio de sí mismos, han consagrado su existencia en pos de un descubrimiento, de una revelación que beneficie a la Humanidad. Esos hombres sí han abierto caminos de luz, sí han llevado a sus hermanos un mensaje de paz, de salud, de consuelo. Unos han realizado obras completas, otros han sido precursores; pero unos y otros os han enseñado con obras, que el bien, el amor, la elevación de espíritu, han sido la clave de su triunfo.
El ideal del bien y la paz abre la más secreta puerta del Arcano. De los que hurtan descubrimientos.
46 En verdad os digo que con amor, con el ideal de hacer el bien y de llevar la paz a los necesitados de ella, podréis abrir la más secreta puerta de mi Arcano, porque no existe puerta que resista al llamado de mi amor. En cambio, el que busca sabiduría, ciencia y poder inspirado en fines egoístas y orgullosos, ése tiene que hurtar, tiene que robar, para poder poseer algo de lo que quiere que le sea revelado.
47 Podréis deducir de todo esto que si vuestra ciencia tiene por finalidad el bienestar y la elevación de la Humanidad, las puertas del Arcano estarán abiertas, revelando a los hombres los misterios infinitos de la vida.
48 ¡Cuán poco habéis logrado para vuestro bien y en cambio, cuánto habéis hurtado para haceros mal!
Toda oración es escuchada y toda súplica es atendida
49 Pueblo bendito de Israel: Elevaos en oración para que sintáis mi presencia. Bienaventurados aquéllos que por medio de la oración sienten la influencia de mi Espíritu Divino, porque ellos no se sentirán huérfanos cuando mi palabra haya cesado de manifestarse a través de los portavoces.
50 Bienaventurados los que practican la oración con amor, con limpidez, y se elevan para acercarse a Mí.
51 En verdad, Yo no juzgo si vuestras oraciones son elevadas o imperfectas, Yo atiendo toda súplica; mas soy Maestro y vengo a enseñaros a orar; soy perfecto y vengo a corregiros, para que no cometáis imperfección alguna.
Despojarse de toda materialidad para alcanzar la perfección espiritual
52 Pueblo amado: Cuántas veces el Padre ha contemplado a los hombres en la Tierra llevando a cabo una obra perfecta dentro de lo humano, y ésta ha sido grata ante Mí. Mas aún no me hacéis presente obras perfectas dentro de lo espiritual, porque la perfección espiritual la alcanzaréis cuando os hayáis despojado de toda materialidad; entonces, pueblo, vuestro espíritu contemplará una vida superior, verá mi faz y oirá mi dulce voz, comprenderá en verdad mi Ley, y sabrá quién es y quién ha sido y quién será en la vida eterna.
53 En este tiempo, pueblo de Israel, en esa envoltura en la cual os he enviado a reencarnar, os asemejáis al niño, mas no temáis; soñad con la perfección, buscadla y perseguidla, porque vuestro destino es preparar un sendero a la Humanidad, un sendero de paz, de virtud, de enseñanza y revelaciones.
54 Vuestra misión, pueblo escogido, es abrir brecha al espíritu humano, para que encuentre a su Creador en su propio ser.
La vanidad y el orgullo, causa de las caídas en la historia del pueblo israelita
55 En los tres tiempos habéis encontrado, pueblo, el camino que conduce a la perfección, porque vuestra conciencia es como un faro luminoso, dentro de sí tiene la antorcha encendida; pero habéis sido frágil, y no habéis sabido percibir en este camino la grandeza espiritual.
56 La vanidad y el orgullo se ha sobrepuesto a vuestro espíritu y habéis hecho uso de vuestros dones para formar reinos en este mundo, reinos que no os pertenecen y habéis sido señores y habéis tenido caudales, habéis tenido siervos y os habéis otorgado títulos, os habéis engrandecido delante de los demás y os habéis olvidado de vuestro Padre, os habéis olvidado de vuestra misión; mas después, el mismo mundo se ha levantado contra vosotros, os ha humillado y os ha sometido, pero dentro de aquella esclavitud en que habéis caído, Israel, no me habéis olvidado, habéis aprovechado el instante de vuestra preparación para transitar nuevamente en el camino que os conduce a Mí, y habéis escuchado la voz de vuestra conciencia.
De las caídas del hombre. El pecado no es parte de la Creación divina
57 ¿Por qué el Padre ha permitido esas caídas? ¿Por qué ha dejado el Padre que saboreéis y conozcáis todas las vanidades, todas las miserias y las falsas grandezas de esta vida? ¿Verdaderamente el Padre lo ha permitido? Sí, mi pueblo escogido, Yo he permitido que delante de Mí se levante también la torre de perversidad y del pecado humano; Yo he admitido que dentro de mi Creación se levanten los siete grandes pecados de donde se derivan todos los demás, pero de cierto os digo: El pecado no ha nacido en Mí, el pecado no tiene su origen en Mí; Yo sólo he permitido que exista para que adquiera experiencia vuestro espíritu, para que podáis apreciar la grandeza de vuestro Dios, Su perfección, Su justicia, Su amor, Su verdad, para que podáis apreciar lo perfecto y conocer también lo imperfecto.
58 Pero el Padre os dice: ¡Basta ya! Os encuentro cautivos, cargados de cadenas, miserias y enfermedades, mas en medio de vuestro cautiverio no os habéis olvidado de Mí y os digo: Tened fe en Mí y en vosotros, Israel; Yo vengo a libertaros.
59 Es grande vuestra evolución, vuestro espíritu es grande y me reconoce. Atesoraréis en él la verdad, la sinceridad, la caridad y el amor y con estos dones podréis llevar la paz, la concordia, la luz y la salud al mundo.
60 ¿Quién puede daros la paz en este mundo y apaciguar las guerras que envuelven a las naciones? Esos dones los poseéis vosotros, ésa es vuestra verdadera grandeza, basada en la humildad, en la mansedumbre.
Israel de la Tercer Era, modelo de humildad, mansedumbre y espiritualidad
61 Pueblo bendito: Nunca entreguéis la palabra de amor o la verdad, por el metal de la Tierra; nunca cambiéis un acto de caridad por la adulación, porque entonces no estaréis dando testimonio de que sois mis discípulos.
62 El pueblo de Israel de esta Tercera Era, será modelo de humildad, de mansedumbre, de espiritualidad.
63 Caminad por el sendero de perfección. Ahora sabéis, pueblo bendito, que la paz, la sabiduría y la enseñanza que estoy derramando en vuestro espíritu, no es tan solo para que la almacenéis, sino que esta Doctrina debéis esparcirla, entregarla, extenderla entre la Humanidad; vosotros sois los encargados de hacerlo.
No basta con no hacer el mal, se debe hacer el bien. Desde su creación, la gran misión del pueblo de Israel
64 El Maestro os dice: No os baste el no hacer el mal, debéis hacer el bien para que seáis dignos de mi gloria. Os he perdonado todos vuestros errores, todas vuestras caídas; os he lavado todas vuestras manchas con mi palabra, con mi sangre y mis lágrimas. Por eso os pido que luchéis, que trabajéis, para que podáis llegar al final de la jornada, donde estoy Yo.
65 Daos cuenta, pueblo, de la gran misión que el Padre os ha confiado desde el instante de vuestra creación; no sabéis si sea el último tiempo en que vengáis a morar en la Tierra, mas si dejáis sin concluir vuestra misión, Yo os enviaré nuevamente al mundo, los unos para que recojáis la cosecha y los otros para que podáis concluir la misión empezada. Mas otros no volveréis más a la Tierra; os entregaré misiones para que en espíritu podáis trabajar y luchar.
Las grandes lecciones del Más Allá y el camino a la verdadera vida
66 Yo os revelaré grandes lecciones del Más Allá, porque vengo preparándoos para la vida espiritual, para la verdadera vida, para esa vida que no tiene principio ni fin. Yo os prepararé, os mostraré el camino y os señalaré la puerta también, porque sois los primogénitos, a los que siempre he enseñado el camino que también vosotros debéis enseñar a los demás, y así como en este mundo os he señalado el sendero, en el Más Allá lo habréis de reconocer y seguiréis conduciendo a los espíritus por el camino que os lleva a la verdadera paz.
Éste es el tiempo de orar con el pensamiento elevado, sin necesidad de palabras
67 Pueblo: El tiempo en que debéis orar ha llegado entre vosotros. Hoy no vengo a deciros que os postréis en tierra, no vengo a enseñaros a que oréis con vuestros labios o que me claméis con palabras floridas en hermosas oraciones; hoy vengo a deciros: Buscadme con el pensamiento, elevad vuestro espíritu y descenderé siempre para haceros sentir mi presencia. Si no sabéis hablar con vuestro Dios, me bastará el arrepentimiento, vuestro dolor, vuestro amor.
68 Éste es el lenguaje que Yo escucho, el que Yo entiendo, el lenguaje sin palabras, el de la verdad y la sinceridad; ésa es la oración que he venido a enseñaros en este Tercer Tiempo.
69 Siempre que habéis hecho una buena obra, habéis sentido mi paz, la tranquilidad y la esperanza, y es que el Padre está muy cerca de vosotros.
70 En mi palabra está el fuego y con ese fuego vengo exterminando la mala hierba.
No mofarse del falso dios que adora el hermano. Respetar para ser respetados
71 Amaos los unos a los otros, no os moféis del falso dios que adora vuestro hermano; no hagáis escarnio de la doctrina de vuestro hermano por errónea que sea; si vosotros queréis que os respeten y os sigan, antes tenéis que respetar. No tengáis temor a nadie porque Yo os he entregado la verdad y el don de la palabra. Levantaos, hablad y convenced a vuestros hermanos. En la palabra está el bálsamo, el amor, la fuerza y la vida, en la palabra está la potestad para que os levantéis.
La orden de formar el libro del Tercer Testamento. De las Plumas de Oro de la Humanidad
72 Mi palabra quedará escrita para todos los tiempos, con ella formaréis el libro del Tercer Tiempo, el Tercer Testamento, el último mensaje del Padre, porque en los tres tiempos ha tenido Dios Sus plumas de oro para dejar Su sabiduría a la Humanidad.
73 Moisés fue la primera de muchas plumas de oro de las cuales el Padre se sirvió para que, inspirados por Mí, dejaran en escritos los hechos más relevantes del Primer Tiempo. Podéis decir que Moisés fue la pluma de oro de Jehová.
74 Entre mis apóstoles y seguidores del Segundo Tiempo, Jesús tuvo también variadas Plumas de Oro, entre los cuales estuvieron Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Mas alterados por los hombres están los escritos originales tanto del Primer como del Segundo Tiempo.
75 Ahora en el Tercer Tiempo en el cual tenéis nuevamente mi palabra, también he nombrado plumas de oro para que quede escrita.
De la fusión de los testamentos de los tres tiempos. No alterar la esencia divina
76 Cuando el tiempo sea llegado, formaréis un solo libro, y este libro, el de la Sabiduría del Tercer Tiempo, quedará también, cuando el tiempo sea propicio, unido al libro del Segundo y del Primer Tiempo y entonces, con las revelaciones, profecías y palabras de los Tres Tiempos, se formará el Gran Libro de la Vida, para recreo de todos los espíritus; entonces reconoceréis que desde la primera palabra hasta la última, se han cumplido en verdad y en espíritu; que todas las profecías fueron la historia anticipada que el Padre reveló a la Humanidad, porque sólo Dios puede revelar los acontecimientos que van a ser.
77 Cuando los profetas han hablado, no han sido ellos, sino Dios que lo ha hecho por su conducto.
78 He dejado la preparación suficiente en mis nuevos escogidos, como la tuvieron Moisés y profetas del Primer Tiempo y los discípulos del Segundo Tiempo, para que mi palabra sea grabada con toda limpidez, con toda claridad y verdad, porque es para las generaciones del mañana; y si alguien quisiera agregar o borrar de ese libro alterando su esencia, Yo os reclamaré.
Es menester que los libros de los tres testamentos formen uno solo. Profecía sobre el fin de la maldición de Babel
79 Ahora, mis hijos muy amados: ¿Quién da importancia al libro que estáis formando? Nadie, en verdad, mas llegará el instante en que la Humanidad llena de ansiedad, de curiosidad, os pida vuestro libro y ella entonces se desvelará, escudriñará mi palabra y discutirá sobre ella; en esa lucha de ideas se levantarán bandos, hombres de ciencia, teólogos y filósofos; a las naciones será llevado el testimonio de vuestra palabra y del Libro de la Sabiduría y todos hablarán de mi Doctrina; ése será el principio de la nueva batalla, de la guerra de palabras, de pensamientos, de ideas, y al final, cuando todos hayan reconocido, en verdad y en espíritu, que el Gran Libro de la Vida ha quedado escrito por el Señor, se estrecharán con fraternidad y se amarán como es mi Voluntad.
80 ¿Por qué no bastó la palabra de Jehová en el Primer Tiempo, para unificar al mundo, ni logró hacerlo la Doctrina de Jesús en el Segundo? ¿Por qué en este tiempo no ha bastado que desde 1884 me encuentre entregando mi palabra, para que las naciones se amen y vivan en paz?
81 Es menester que los tres libros formen uno solo, para que esta palabra ilumine al Universo. Entonces la Humanidad será en torno de esa luz y la maldición de Babel quedará borrada, porque todos los hombres leerán el Gran Libro de la Vida, todos practicarán la misma doctrina, y se amarán como hijos de Dios, en espíritu y en verdad.
82 ¡Mi Paz sea con vosotros!