1 Mi Paz sea con vosotros.
2 Discípulos de mi Divinidad: Bienvenidos seáis ante mi cátedra. No os sorprendáis ante el saludo con el que mi Espíritu Divino os recibe, porque en verdad os digo que en el último año de mi manifestación entre vosotros, bajo esta forma me haré reconocer en el momento de mi llegada.
Lo divino está más allá del tiempo
3 Todo paso que deis en el camino de la espiritualidad, será premiado por Mí; todo recinto que rompa su rutina y se levante en pos de la perfección en sus prácticas, también recibirá el galardón del Padre, y no seré Yo quien señale con fechas especiales los días de mis manifestaciones, porque Yo estoy sobre el tiempo, más allá de él.
En el camino de Emaús. El saludo de la paz
4 En aquella Segunda Era, días más tarde de la crucifixión de Jesús, caminaban tres de mis discípulos por un sendero; iban en pos de una cabaña solitaria en la cual poder concentrarse en el recuerdo del Maestro que había partido; iban caminando con el corazón destrozado por el dolor, sintiendo el vacío en su espíritu. A su paso se cruzaron con un caminante, quien los acompañó, y al preguntarles el porqué de sus tristezas tan manifiestas, le informaron con palabras conmovidas, de todo lo que a ellos les acontecía, de lo que había pasado en Jerusalén, de lo que había sucedido en el Gólgota, y así llegaron a la cabaña, penetraron en ella y cuando reunidos se encontraban, no sólo en materia, sino también en espíritu, en una comunicación de pensamiento y de recuerdos, aquel caminante se transfiguró y les dijo: "Mi Paz sea con vosotros". Los discípulos, sorprendidos, reconocieron al instante la voz de su Maestro y ante sus plantas se postraron.
5 Contemplaron Su faz radiante, Su forma humana llena de luz, de amor, plena de vida. Desde ese instante, cuantas veces se hizo presente ante Sus discípulos, se hizo reconocer con esa frase bendita: "Mi paz sea con vosotros". Así quiero que vosotros me escuchéis, como aquellos discípulos. Después de la partida de mi palabra a través de estas manifestaciones, escucharéis, ya no con los oídos materiales, sino a través de vuestra conciencia, el eco de mi divina voz que os dice eternamente: "Mi Paz sea con vosotros".
El Maestro y Sus discípulos del Tercer Tiempo
6 Todos sois mis discípulos, aun los postreros, aun aquéllos que por primera vez me escuchan, porque no es ésta la primera lección que les vengo a dar; mucho tiempo ha que de mi Espíritu brotaron, y desde ese instante he principiado a ser el Maestro para ellos. Por eso en este Tercer Tiempo, cuando han escuchado mi voz humanizada en los portavoces, los llamo mis discípulos, porque han recibido de Mí infinitas lecciones.
El Libro de la Vida en su Sexto Capítulo
7 La vida misma la he preparado para que sea para vosotros como un libro de elevada sabiduría; el número de sus páginas es incontable, su contenido es profundo y no es suficiente una vida para llegar a conocerla en su totalidad, y menos aún para comprenderla. Su volumen es grande, ha sido escrito por el Ser perfecto, por el Autor de la vida y de todo lo creado, pero ese libro, tan lleno de sabiduría, está escrito con sencillez, con claridad, como son todas las obras de Dios.
8 La primera lección, o sea la primera página, es la más sencilla, mas si no es comprendida a pesar de su sencillez, viene la segunda a explicar el contenido de la primera y así sucesivamente, hasta el final de este gran Libro de la Vida que he puesto delante del hombre, el cual está abierto en su Sexto Capítulo, para que conozca al Padre, para que conozca su vida y su destino, para que comprenda su pasado, su presente y, hasta donde sea mi voluntad, su futuro.
9 Ha llegado para la Humanidad, con el Tercer Tiempo, la era del Espíritu de Verdad, la de la práctica de la espiritualidad, y para llegar a esta etapa, ¡cuánto habéis tenido que vivir y qué sufrir en el camino!
El dolor a pesar del adelanto de la Humanidad
10 Yo os contemplo en esta era llevando en vuestro espíritu un adelanto que os ha convertido en una tierra fértil para mi simiente, pero aún encuentro que vuestro espíritu está sediento y hambriento de verdad. Vuestro espíritu se ha desarrollado en el dolor, en el sufrimiento, en los desengaños, pero hay otro desarrollo que no veo en vosotros y es aquél que sólo lo da la práctica de mis enseñanzas, el cumplimiento de mis leyes, el desarrollo del verdadero amor, del cual se derivan todas las virtudes.
11 El cerebro del hombre, con su ciencia, escudriña, transforma vuestra vida; su corazón se engrandece en las pasiones, en las posesiones terrestres, en el dominio sobre este mundo, y esa grandeza no es real delante de Mí. Es grandeza pasajera, es vanidad humana, y esta vida transformada ahora por los hombres, Yo la purificaré. Ya la luz de mi Espíritu, cual semilla de verdad, está derramándose sobre todo espíritu, mas para que el despertar sea en todos mis hijos, habrán de soportar una prueba más.
El Padre no quiere ni busca la derrota del hombre
12 Los hombres han resistido el rigor de mi justicia acallando la voz de su conciencia, ocultando mis leyes y volteando la espalda a mis preceptos divinos. Han dado muerte a mis profetas y han escarnecido a mis enviados, pero mi poder es infinito; no vendré a descargar sobre los hombres toda mi fuerza, porque son muy pequeños delante de Mí; no vendré abatiendo a su espíritu para obligarlo a seguirme sobre su propia derrota, porque Yo quiero contemplar al hombre, al ser donado con mis atributos divinos, de pie, con su faz en alto, rebosante de satisfacción, con la grandeza real en su espíritu, con la verdadera dignidad en todo su ser.
13 Así quiero contemplar a mi hijo, a la criatura que es espejo e imagen del Creador. Solamente lo apartaré de sus yerros, de su pecado, de sus imperfecciones, pero siempre sostendré a su espíritu con la luz de la esperanza, con la confianza en Mí, y siempre pondré delante de él, cuando el abismo se abra bajo sus plantas, la palma de mi mano para que no caiga.
La Gran Prueba: El caos universal que viene
14 Pero ha de venir una prueba más, que será un cataclismo universal, y en ese caos no serán únicamente los elementos de la Creación los que se desencadenen como en los tiempos pasados; serán también las fuerzas mentales, las fuerzas morales de esta humanidad, será el espíritu el que se agite y luche, el que combata y el que forme parte de ese caos universal.
15 Los principios de esto ya se ven entre vosotros; la contienda irá aumentando más y más, y de cierto os digo que en medio de esa tempestad, serán salvos todos aquéllos que penetren en el arca de salvación, y el arca en este tiempo, el Padre os dice, es la caridad.
16 Todo aquél que, cumpliendo con mi Ley, sintiere el amor y lo practicara en alguna de sus formas con sus hermanos, ése será salvo.
17 Todo aquél que sienta la caridad y la practique con sus semejantes, verá abierta la puerta del arca y en su interior será salvo.
La mala simiente será cortada de raíz. De cómo sólo reencarnarán los verdaderamente arrepentidos
18 Toda la mala simiente será cortada de raíz y mi justicia solamente respetará la buena semilla, dejando una vez más, limpia esta Tierra, porque después de pasada la prueba, vendrá una nueva vida para esta Humanidad. A todos aquéllos que como mala simiente Yo haya cortado de esta vida, los llevaré en espíritu a la región bendita que vosotros llamáis Más Allá; los prepararé, haré que la conciencia los ilumine y allí restituirán, con su propio arrepentimiento, todas sus faltas.
19 Hay tanta luz en los espíritus en este tiempo, que os bastará solamente un instante de verdadero arrepentimiento, para formar un propósito firme y eterno de regenerarse y de practicar mi Ley; y cuando hayan alcanzado ya esa preparación todos aquéllos que fueron levantados por Mí, Yo los volveré a este planeta: a unos, a comenzar nuevamente el camino; a otros, a restaurar lo destruido y, finalmente, a otros más a concluir sus misiones ya iniciadas, y así en cada uno será mi justicia de amor.
El Arca de Noé
20 En los primeros tiempos de la Humanidad había inocencia y sencillez entre los hombres, pero a medida que ellos se multiplicaban, por razón de su evolución y de su libre albedrío, también sus pecados se multiplicaban, e iban en aumento no sus virtudes, sino su perversidad y sus flaquezas delante de mi Ley, colmando y retando la paciencia divina.
21 Fue entonces que Yo preparé a Noé, con el que me comuniqué de Espíritu a espíritu, porque esta comunicación la he establecido con los hombres desde el principio de la Humanidad, mas esta gracia que fue de unos cuantos en los tiempos pasados, será de todos, será universal en los tiempos venideros.
22 La comunicación entre el Padre y todos Sus hijos será por medio de la oración, de la inspiración que da el amor y la práctica de mis enseñanzas.
23 Le dije a Noé: "Yo purificaré al espíritu de los hombres de todos sus pecados, porque la Tierra está llena de violencia a causa de ellos; para ello enviaré un gran diluvio. Prepara un arca y en ella haz entrar a tus hijos, a sus mujeres, a los hijos de tus hijos, y también haz penetrar una pareja de toda especie del reino animal."
24 Noé fue obediente a mi mandato y llegó el cataclismo, en cumplimiento a mi palabra. La mala simiente fue cortada de raíz; y la buena semilla, conservada en mis graneros, con la cual formé una nueva Humanidad que llevó la luz de mi justicia y supo cumplir con mi Ley y vivir en la práctica de las buenas costumbres.
25 ¿Pensáis acaso, que aquellos seres que encontraron muerte tan dolorosa, perecieron y se perdieron en materia y en espíritu? De cierto os digo: No, mis hijos, sus espíritus fueron conservados por Mí, y despertaron, milenios después, ante la luz de Cristo que descendió, después de Su crucifixión, a donde ellos se encontraban para mostrarles el camino de la salvación a través del juicio de su propia conciencia, y prepararlos para volver nuevamente a la senda de la vida, para que en ella encontraran el progreso espiritual.
La obediencia y la práctica de la Ley divina para entrar en la nueva Arca de salvación
26 El día en que las aguas cesaron de cubrir la Tierra hice brillar en el firmamento el iris de la paz, como señal del pacto que Dios establecía con los hombres. Ahora os digo a vosotros, ¡oh Humanidad del Tercer Tiempo!, que sois la misma que habéis pasado por todas las pruebas, en las cuales os habéis purificado, estáis próxima a experimentar un nuevo caos, pero vengo a prevenir al pueblo aleccionado por Mí, y a la Humanidad en general, a la que me he dado a conocer en este tiempo. Escuchad, mis hijos: He aquí el Arca, penetrad en ella, Yo os invito.
27 Para vosotros, oh Israel, el Arca es la práctica de mi Ley; todo aquél que cumpliere mis mandatos, en los días más amargos, en el trance más difícil, estará dentro del Arca, estará fuerte, y sentirá el abrigo de mi amor.
28 Y a toda esta Humanidad, una vez más le digo: El Arca es la caridad, mi Ley de amor; todo el que practique el amor y la caridad con sus semejantes y consigo mismo, será salvo. Yo bendeciré esta virtud, y por ella haré que los hombres encuentren espiritualmente el arca de salvación en este Tercer Tiempo, no solamente para la salvación de su vida humana, sino para la salvación y la paz de su espíritu.
La guerra de ideas
29 Se acerca el tiempo de las grandes pruebas, en que se desatará la lucha de secta contra secta, de religión contra religión.
30 ¿Cuánto tiempo durará esa contienda? No lo podéis saber, pero de cierto os digo que será el tiempo suficiente para preparar el espíritu de los demás hombres; será el tiempo necesario para que todos, hasta la última de las criaturas, despierte aun en su edad infantil, para que todos podáis daros cuenta del tiempo en que vivís, y tengáis el conocimiento de vuestra responsabilidad ante la Justicia Divina que llama a la regeneración a todos los espíritus.
Del tiempo de paz y bienandanza que vendrá después de la Gran Prueba
31 Esta tempestad pasará, y nuevamente veréis en el firmamento la señal de mi pacto con los hombres, mas no será el iris material con sus siete colores, sino la luz del Espíritu de Verdad en plenitud la que se manifieste a todos los espíritus, tanto encarnados como desencarnados.
32 La voz del Espíritu de Verdad dirá a todos Sus hijos: Yo soy la paz; Yo soy el camino, la verdad y la vida; Yo soy el que vengo a establecer con vosotros un nuevo pacto de alianza con mi Espíritu, con mi Ley, porque en este tiempo quedaréis rescatados con mis enseñanzas de las cadenas de la ignorancia.
33 Y un nuevo tiempo de paz y de bienandanza ofreceré a la nueva Humanidad formada por seres despojados de materialismo, regenerados hasta la médula de sus huesos. En ella vendrán a encarnar los espíritus que han despertado ante la luz, los que han sido grandemente preparados para volver a los caminos del mundo a sembrar la virtud y la verdad, en cumplimiento a mi Ley.
34 Por eso vosotros, discípulos muy amados que conocéis mis enseñanzas, tenéis tan grande responsabilidad contraída con vuestro Padre, porque sabéis lo que el porvenir os depara; pero no debéis medir por años, ni aun por siglos, el tiempo que mis profecías van a tardar en cumplirse. Sólo debéis pensar en depositar en Mí vuestro tributo de amor y de confianza, cumpliendo lo que a cada uno os corresponde en mi Doctrina; lo demás, lo haré Yo, y con ello siempre os sentiréis tranquilos delante de vuestra conciencia.
La fortaleza de Israel, cuando la cruz será liviana y la muerte vista como amiga que libera
35 Veréis entonces, oh Israel, cómo por amarga que sea la vida para otros, plácida será para vosotros, y no podrá asediaros el dolor, por vuestra fortaleza adquirida en el cumplimiento de mi Ley, y en la obediencia a mis mandatos.
36 Ya no temeréis el peso de vuestra cruz, como tampoco temeréis la llegada de la muerte en esta vida; la sabréis esperar tranquilamente, y la veréis venir como a una amiga, como a vuestra hermana, como aquélla que viene para libertaros, para acortar en vuestra vida los días de dolor, de miseria y de trabajos.
El paso futuro a planos más elevados
37 Incluso ella os conducirá, para guiaros y ayudaros a cruzar con paso firme los umbrales de la eternidad, de aquel Más Allá que ni vuestro mismo espíritu conoce, porque si ya lo habéis habitado, no lo habéis hecho en los planos más elevados, que es a donde llegaréis en las etapas venideras.
38 Vosotros ya conocéis algunas de sus regiones, pero no todas, pueblo. Jesús ya os dijo: "En la casa de mi Padre hay muchas moradas" y hoy os dice el Espíritu de Verdad: En la casa del Padre hay un número infinito de moradas.
39 ¿Cómo se desarrollará aquella vida de luchas, de pruebas para vuestro espíritu? No lo sabéis, ni tan siquiera tratéis de imaginároslo, porque sería solamente vuestra fantasía la que os haga forjar imágenes falsas.
40 Que os baste saber que esta vida terrestre, maravillosa y perfecta en todas sus partes, solamente es un símbolo, un débil reflejo del Más Allá; pero no tratéis de imaginaros aquellos planos en su completa perfección, porque es ¡oh Israel!, como si a un ciego de nacimiento, le quisierais hacer comprender cómo son los colores de todo lo que os rodea.
Los espíritus en etapas venideras, hijos mimados de la Divinidad, no esclavos ni reos
41 Así como vuestro espíritu encarnado en un niño que en la vida humana va descubriendo a cada paso maravillas, y al penetrar en la juventud sigue encontrando nuevas lecciones, que llega a la edad madura sin acabar de conocer la Creación, penetra en la ancianidad y se va de esta vida lamentando no haber conocido todo lo que lo rodeaba, así vuestro espíritu pasará de esta vida preparado para la otra, e irá de sorpresa en sorpresa, de lección en lección, de maravilla en maravilla, hasta la eternidad, y no alcanzará a contemplar a su Creador en toda Su magnitud infinita; lo concebirá y lo comprenderá grande en Sus leyes, en Su amor, en Sus atributos, pero ¿llegará a abarcarlo? Jamás, mi pueblo, porque el Creador es y será siempre el Padre, y los hijos Sus criaturas.
42 Podrán sentarse los hijos a la diestra del Señor, pero nunca en Su sitial; mas desde aquel sitial, Jehová, que es el origen del amor perfecto, jamás humillará a Sus hijos; los contemplará siempre como a Sus criaturas mimadas, como a Sus discípulos, nunca como a siervos o como a reos. Quiero que llegue el tiempo en que os sintáis, no como reos o como siervos del Señor, sino como Sus hijos muy amados.
43 No quiero tener en éste ni en ninguno de los mundos, esclavos; no quiero tener lacayos, ni vasallos; no quiero tener reos; quiero ser comprendido y amado, con el mismo amor con el que Yo amo a todos mis hijos.
44 Con estas enseñanzas, pueblo, vengo a daros testimonio de mi presencia entre vosotros como Espíritu de Verdad; con mi palabra os vengo a construir el arca salvadora en este Tercer Tiempo.
Israel, preparado y a salvo cuando llegue el gran caos profetizado
45 Comprended el sentido figurado en todas mis lecciones y conservad su esencia cumpliendo con mi Ley, porque quiero que cuando el gran caos que os he profetizado llegue entre los hombres, os encuentre a vosotros ya preparados y a salvo, para que hagáis el llamado a los que naufragan, a los que perecen, y a los que infringen y a tiempo se arrepienten.
46 No busquéis solamente vuestra seguridad, porque si así lo hicieseis, y vuestros labios se cerraran en el tiempo de la palabra, y ocultaseis mis revelaciones a la Humanidad porque os invadiera el temor, aunque ya os creáis a salvo en el Arca, de cierto os digo que estaréis entre los náufragos.
Olvidarse de sí mismo para pensar solamente en los demás, requisito ineludible para la salvación
47 Para que verdaderamente os encontréis a salvo, tenéis que olvidaros de vosotros mismos, para pensar solamente en los demás. Sentid caridad por vuestros hermanos sin distinguirlos por su color, por su sangre, lengua o ideología. Debéis contemplar en cada uno de vuestros semejantes la imagen de vuestro Padre, que es universal y está derramado en todos Sus hijos.
48 Miradme y amadme en todos vuestros hermanos, recordad que os he dicho que ninguno de mis hijos sucumbirá para toda la eternidad; ninguno encontrará la muerte para su espíritu, porque ésta no existe. Yo no la he creado, porque Yo solamente le doy muerte al pecado.
Todo ser será salvado. Del concepto equivocado del fuego y la muerte eterna
49 Aun aquellos seres a los que llamáis de tentación o demonios, de cierto os digo que no son más que seres turbados o imperfectos, de los cuales el Padre se sirve sabiamente para llevar a cabo sus altos designios y planes; pero esos seres, hoy envueltos sus espíritus en las tinieblas, y muchos de ellos haciendo un mal uso de los dones que Yo les he concedido, serán puestos a salvo por Mí a su debido tiempo, porque llegará el momento, oh Israel, en el que todas las criaturas del Señor me estarán glorificando eternamente; dejaría Yo de ser Dios si con mi poder, mi sabiduría y mi amor, no lograse rescatar a un espíritu.
50 Todos seréis salvos, y si habéis leído del fuego y de la muerte eterna, en verdad os digo que debéis buscar allí el sentido figurado, y no debéis hacer una mala interpretación de mis enseñanzas, porque con ello me estaríais atribuyendo imperfecciones que Yo no tengo. Yo soy perfecto y de ello no vengo a hacer alarde entre mis hijos, porque si es cierto que hoy sois imperfectos, Yo os estoy conduciendo a la perfección con mi amor y con mi luz.
La comunicación por el entendimiento humano, preludio para la comunicación de espíritu a Espíritu
51 Debéis saber, discípulos, que al final de 1950, cuando haya retirado mi palabra que os estoy haciendo llegar a través de estos portavoces, quiero dejaros formando un solo espíritu y un solo corazón. Yo os seguiré manifestando mis divinas lecciones, pero ellas serán elevadas, más definidas, y además marcarán el principio de la comunicación de espíritu a Espíritu. Mientras más os unifiquéis en la obediencia a mi Ley, más cerca estaréis de la perfecta comunicación espiritual.
El estudio y análisis de las enseñanzas divinas deben hacerse unidos, no separados
52 Cuando haya terminado esta etapa de mi comunicación entre vosotros, os confiaré un tiempo de meditación, de preparación y análisis; pero esos estudios no los debéis hacer separados, sino que siempre estaréis unidos. Antes de buscar mis enseñanzas en vuestra memoria y en los escritos, os prepararéis y os comunicaréis por medio de la oración con vuestro Señor, y en ese instante seréis ayudados por Él, y cuando penetréis en el análisis de mi palabra, será el Espíritu de Verdad quien os revele el verdadero contenido de cada lección, porque no quiero contemplar entre mis discípulos diversas interpretaciones.
Del final del fanatismo religioso, la idolatría, los ritos y altares materiales
53 Quiero que el conocimiento de todo lo fundamental dentro de mi Obra sea poseído por todos; que el fanatismo y la idolatría desaparezcan; que no existan las supersticiones entre vosotros; que lleguéis a ofrecerme el culto más sencillo, exento de ritos y de inútiles ceremonias, para practicar solamente mi verdad. Por eso os dije al principio de mi cátedra, que todo paso que deis en la espiritualidad, será premiado por Mí.
54 El tiempo de los ritos, de los altares y las campanas de bronce, va a pasar ya de entre la Humanidad. La idolatría y el fanatismo religioso darán sus últimas señales de vida; vendrá ese tiempo de lucha y de caos que os he estado anunciando, y cuando la paz haya vuelto a todos los espíritus, después de la tempestad, los hombres no volverán a construir palacios en mi honor ni las muchedumbres serán llamadas con la voz de los bronces, ni los hombres que se sienten grandes levantarán sobre las multitudes su poder. Vendrá el tiempo de la humildad, de la fraternidad, de la espiritualidad, trayendo consigo igualdad de dones para la Humanidad.
El culto exterior ni ritos y tradiciones forman parte de la esencia de la enseñanza divina
55 ¡Seguid depurándoos, oh Israel! A la esencia de mi enseñanza nada tenéis que corregirle, porque es perfecta. Mirad siempre mi Obra más allá de todo lo vuestro, porque el conjunto de vuestro culto exterior, ritos y tradiciones, no forman parte de ella.
La Obra divina todo lo abarca
56 Mi Espíritu, que es universal, existe en todo lo creado por Mí, ya sea en lo espiritual o en la Naturaleza material; en todo está mi Obra, dando testimonio de mi perfección en cada uno de sus planos. Mi Obra divina todo lo abarca, desde los seres más grandes y perfectos que habitan a mi diestra, hasta el animalillo más imperceptible, el vegetal o el mineral, en el átomo o la célula que forman todas las criaturas, y en esto os muestro una vez más la perfección de todo lo creado por Mí, desde los seres materiales hasta los espíritus que ya han llegado a alcanzar la perfección. ¡Ésa es mi Obra!
57 Vosotros sois los discípulos que os sentís pequeños y débiles ante mi presencia universal, pero Yo os digo: Pequeña y frágil es vuestra materia, pero vuestro espíritu será fuerte y de él me serviré; si hoy el Padre ha venido a buscaros para marcaros y revelaros vuestros dones, es porque sabe que cumpliréis y el Padre nunca se equivoca.
58 Él, como Maestro, sabe elegir entre las multitudes a aquéllos que han de cumplir una delicada misión. De cierto os digo que muchos, al oír mi llamado, han llegado delante de Mí para escuchar mis enseñanzas, y muy pocos son los que me han sido fieles y van desempeñando su misión.
Por los fieles y perseverantes, alcanzarán salvación los espíritus remisos
59 Cuántos de los llamados por Mí han dejado apagar su lámpara de fe y de amor, me han vuelto la espalda, me han negado y aun se mofan de mis manifestaciones. A ellos también los estoy llamando al interior del arca salvadora, y aún están a tiempo de que por su reflexión y arrepentimiento alcancen su restitución, mas por los fieles, por los perseverantes, alcanzarán los demás. Aquéllos que se han alejado de mis enseñanzas, ha sido por sus flaquezas ante las tentaciones y ofrecimientos del mundo.
60 Mi perfección les concede un nuevo tiempo, y les doy mi luz para su meditación y redención.
61 Elevad vuestra oración espiritual, pero no por vos ni por los vuestros, sino por toda la Humanidad que sufre y que rechaza mi amorosa caricia; pero ese amor vosotros lo sabéis sentir mejor, y aun cuando grandes pruebas vais encontrando a vuestro paso, no pereceréis.
62 Hay pruebas que mi justicia permite que os lleguen, pero la mayor parte de ellas, las dolorosas, vosotros os las vais labrando con las flaquezas de vuestro espíritu; mas en unas y en otras, os fortalece mi amor y os ayuda, para que sigáis hasta el final del camino.
63 En este instante uníos a vuestro Padre, velad y orad por la Humanidad.
La forma perfecta de orar
64 Quiero que seáis vosotros como una estrella en el firmamento y que desde allí enviéis rayos de luz, de amor, de perdón y de caridad sobre todos los pueblos de la Tierra. Yo os bendigo, oh discípulos.
65 Ni vuestro mismo espíritu alcanza a comprender su propia fuerza, así como el abrazo fraternal en el que habéis envuelto a la Humanidad, mas Yo sí lo sé y por ello os digo, pueblo, que así debéis orar siempre, porque ésa es una de las más elevadas misiones de vuestro espíritu.
66 Y cuando no puedan vuestros labios dar el consuelo, ni podáis alcanzar con las manos a los enfermos para ungirlos, sea entonces vuestra oración como alas para vuestro espíritu, que lo lleven en pos de los más distantes, para entregarles mi mensaje de paz y de amor. Y ya que habéis velado y orado por la Humanidad, Yo velaré por vosotros, penetraré en vuestro corazón y, al descubrir sus sufrimientos, sus necesidades, lo confortaré y le dejaré un presente, y ese presente será el cumplimiento de lo que me pedís en este instante; pero debéis ser pacientes, no me sometáis a prueba, no me exijáis.
67 No había necesidad de que me pidieseis porque Yo todo lo sé, pero si os lo permito, es porque no dejáis de ser los pequeños y las necesidades os agobian. Llegará el momento en el que nada me pidáis, sino que os presentéis ante Mí, para decirme: "Padre, hágase en mí Tu voluntad".
68 Bendita sea vuestra vida, vuestro camino y también vuestra mesa.
69 ¡Mi Paz sea con vosotros!