El amor divino, como un sol

1 Mi amor, como un sol infinito, os alumbra y os envuelve a todos.

2 Aquí me tenéis, desbordando sobre vuestra mente mis pensamientos que hechos palabra, son gratos al corazón, dulcísimos al espíritu, y que no deja nunca amargura en vuestro paladar.

Los labriegos espiritualistas, como abejas en un panal

3 Como las abejas que fabrican un panal y lo van llenando gota a gota de miel, así estos pequeños por quienes me comunico y doy mi palabra, con la esencia que es vertida por sus labios, gota a gota van llenando los corazones de un pueblo ávido de dulzura espiritual.

4 Aún es corto el número de mi pueblo, mas Yo os entrego mi enseñanza como si se tratase de grandes multitudes. Mi amor no podría detenerse ante esa pequeñez, porque en el Maestro no existen ni pueden existir prejuicios, propios de humanos egoístas.

El Doctor de Doctores en el Tercer Tiempo

5 Bienvenidos seáis ante la luz del Redentor, pueblo atormentado por las pruebas, por las luchas, por las dudas y las incertidumbres, por la tristeza y el dolor.

6 Necesitáis la medicina del espíritu y hoy vengo a vos, como en aquel Segundo Tiempo llegué convertido en doctor de los males del cuerpo y del espíritu.

7 Cuando venís atormentados por graves problemas, abrumados por la pobreza o angustiados por las penas que os causan algunas pruebas, buscáis en mi palabra alguna frase para mitigar vuestro dolor, alguna palabra que denote que mi mirada os ha descubierto y que estoy escuchando vuestras voces. Entonces Yo toco vuestro corazón, probándoos que nada hay oculto para Mí; derramo sobre vosotros mi paz, os doy el manjar exquisito de mis enseñanzas y os envío fortalecidos nuevamente al camino de la vida, de la lucha, de la restitución.

Cristo es amor

8 Yo soy el que se acerca a vuestro corazón cuando lloráis; soy Cristo, y Cristo quiere decir Amor.

9 En mi Cátedra aprendisteis que en vuestras pruebas dolorosas vosotros ponéis vuestra pequeña parte de fe, de esperanza, de paciencia y de fortaleza, y que lo demás lo hace el amor de vuestro Padre.

10 El que confía en Mí no podrá desesperar, y cuán dulce es el premio para el que supo confiar en el amor y en la misericordia de su Señor.

Quiénes serán los primeros que se comuniquen de espíritu a Espíritu con el Padre

11 Así vengo a sanaros y a fortaleceros, pueblo amado, porque vendrán los tiempos en que Yo escogeré a los míos entre los más preparados y entre los más fervientes, entre los que más hayan adelantado en el análisis de mi palabra, y ellos serán mis primeros emisarios, mis primeros testigos, y también los primeros que se comuniquen de espíritu a Espíritu con el Padre.

12 Y no penséis que gusto Yo de escoger a unos y de rechazar a otros, eso jamás, discípulos; pero Yo me voy sirviendo de vosotros conforme vais alcanzando el grado de preparación que necesitáis para poder servirme.

13 Así como ahora los que lograron prepararse alcanzaron la comunicación espiritual a través del entendimiento humano, vendrán tiempos en que mi voz, como armonía celestial, llegue a vuestro espíritu, asombrando y maravillando a vuestra mente humana con la sabiduría de mis revelaciones y las luces que mi Espíritu os envíe.

14 Llegará ese tiempo, no lo dudéis, mas no vengo a fijarlo. Mucho depende de vosotros, de vuestro ahínco y amor, el que ese tiempo deje de pertenecer al futuro para hacerse presente.

Revelaciones asombrosas mediante el análisis minucioso de cada palabra del Maestro

15 Pero no despreciéis lo que os estoy entregando a través del entendimiento humilde de vuestros hermanos portavoces, porque estas enseñanzas mías que así llegan a vosotros os preparan para que vuestro espíritu evolucione y sepa esperar la comunicación de espíritu a Espíritu. ¡Ah, si supieseis buscar el sentido oculto de cada palabra del Maestro, cuántas revelaciones asombrosas hallaríais! ¡Cuánta luz encontraríais para aplicarla en vuestra vida!

La suma importancia de entender y practicar las enseñanzas divinas

16 A vosotros, discípulos de esta Obra y testigos de esta palabra, os dice vuestro Maestro que si esta lección, que a través del entendimiento humano os he revelado, no la entendéis ni practicáis, no podréis pasar a la nueva enseñanza prometida a vuestro espíritu, la cual será directa entre el Maestro y el discípulo; íntima, sin necesidad de medios ni formas exteriores.

17 Aún no estáis a la altura de la enseñanza que os estoy manifestando, y ¿ya queréis poseer aquella gracia?

18 Si estuvieseis en el grado de adelanto que mi palabra exige, estaríais actuando bajo la luz de vuestro espíritu, y estaríais haciendo sentir vuestra influencia saludable en los demás, pero no es así, y por eso, muy a vuestro pesar, las lecciones se repiten.

Un sólo Espíritu Divino en tres manifestaciones distintas. La sencilla explicación de la Trinidad

19 Tres manifestaciones distintas de un solo Espíritu Divino han sido las revelaciones que el hombre ha recibido de Dios, a lo largo del tiempo dividido en tres eras. Muchas veces y en muchas formas, os he explicado lo que confusamente llamabais Santísima Trinidad, y aún no lo sabríais explicar vosotros, porque no lo habéis asimilado.

20 Os he explicado que lo que llamáis Padre, es el poder absoluto de Dios, del Creador universal, el único increado. Que lo que llamáis Hijo, es Cristo, o sea la manifestación del amor perfecto del Padre hacia Sus criaturas; y que lo que llamáis Espíritu de Verdad, es la sabiduría que Dios os envía como luz en este Tercer Tiempo, en el cual vuestro espíritu está capacitado para comprender mejor mis revelaciones.

21 Esa luz del Espíritu de Verdad, esa sabiduría de Dios, reinará pronto en esta tercera era que veis nacer, iluminando el pensamiento de una humanidad necesitada de espiritualidad, sedienta de verdad y hambrienta de amor.

Los tres reinados

22 Tres reinos he establecido entre los hombres, tres reinados que pronto se unirán en uno solo.

23 El primer reinado fue el del poder y la fuerza, el segundo el del amor, el tercero es el de la sabiduría.

24 Cuando el hombre viva de acuerdo con la Ley, las enseñanzas y revelaciones que en cada reinado le he traído, podrá decir verdaderamente que el Reino de los Cielos ha penetrado en el corazón de la Humanidad.

El poder, el amor y la sabiduría

25 Pueblo: Tan es verdad que un solo Dios se ha manifestado a los hombres, aunque bajo tres aspectos distintos, que si en las obras del Padre de aquella Primera Era buscáis amor, lo hallaréis, y si buscáis la luz de la sabiduría también la encontraréis, así como en las obras y palabras de Cristo, encontraréis no sólo amor, sino también poder y sabiduría.

26 ¿Qué de extraño tendría que en las obras del Espíritu de Verdad en este tiempo descubrieseis la fuerza, la ley y el poder, así como el amor, la ternura y el bálsamo?

El elevado Reinado de la Luz divina

27 Éste es el reinado más elevado, no por la luz, que siempre es la misma, sino porque los hombres están ya más capacitados para una vida superior.

28 Será el Reinado de la Luz que ilumine las mentes y los espíritus, luz que habrá de transformar a la Humanidad. La claridad será tan grande que todos los que me han negado dejarán de hacerlo, y los que han sido necios abandonarán su necedad, porque podrán contemplar la verdad con la claridad del día y la transparencia del firmamento.

29 Por ahora tengo que apartar del resto de los hombres a un pueblo formado por corazones de buena voluntad que me sirvan, llegada la hora, como labriegos de la espiritualidad. Aquí, en el silencio y en la humildad, Yo los estoy preparando y aleccionando.

La dedicación para llegar al conocimiento superior de la vida

30 Así como el labrador cultiva su tierra, como el obrero se entrega a su trabajo, como el hombre de ciencia se dedica a sus cálculos, y el sabio y filósofo sueña; así como todos los hombres se debaten en angustiosa y desesperada lucha por vivir, así quiero formar un pueblo, inspirado en la espiritualidad, en la paz, en el bien, en el conocimiento superior de la vida; que trabaje y vele como el buen sembrador, que se desvele como el científico, que sueñe como el filósofo, que luche por el sustento verdadero del espíritu, como lucha la Humanidad por el pan de cada día.

31 El verdadero espiritualista será aquél que, uniendo las leyes del espíritu a las de la materia, llegue a hacer con ellas una norma de vida virtuosa, consciente y elevada.

32 Hoy sois mis pequeños discípulos, los que en vuestras meditaciones solitarias vais forjando poco a poco vuestro espíritu, para después poder ayudar a vuestros hermanos a forjar su bienestar.

Quién es el verdadero discípulo de Cristo

33 El verdadero discípulo de Cristo es aquél que subyuga con la palabra que persuade y consuela, que levanta y resucita, haciendo del vencido un vencedor de sí mismo y de la adversidad.

El apóstol de Cristo no es egoísta

34 El apóstol de Cristo no puede albergar egoísmo en su corazón, pensando solamente en sus propios sufrimientos o preocupaciones; él desatiende lo suyo para pensar en los demás, con la confianza absoluta de que nada ha quedado desatendido, porque de inmediato el Padre asiste a quien ha abandonado lo suyo por atender a un hijo del Señor que necesita el sustento del espíritu.

35 Y aquél que supo olvidarse de sí mismo para llevar a un semejante una sonrisa de esperanza, un consuelo a su tristeza, una gota de bálsamo a su dolor, al retornar a su hogar lo encuentra iluminado con una luz que es bendición, alegría y paz.

El amor, la base de la gran ciencia de la vida. Significado de la repartición del pan

36 Cuando los hombres se sientan un poco hermanos de sus semejantes, y un poco padres de los niños de toda la Tierra, entonces habrán dado un paso firme en mi Doctrina.

37 ¡Cuán pocos saben de la gran ciencia de la vida, cuya fuerza y principio tiene por base el amor!

38 El que aprenda a ser bueno por medio de la divina enseñanza que mi Doctrina encierra, tendrá que ser semejante al pan que se parte en la mesa para repartirlo a todos los que a ella se acercan a comer.

39 No podréis decir que vais dentro de mi camino de amor mientras os coloquéis al margen de la bondad, y descuidéis vuestro adelanto espiritual mientras os ocupéis de lo ajeno para censurarlo y juzgarlo.

Sin limpidez en el corazón y el pensamiento, éstos serán un estorbo para la iluminación

40 En tanto no limpiéis vuestro corazón y vuestro pensamiento, tened la certeza de que éstos serán un estorbo para que mi luz pueda llegar y penetrar en vuestro ser, porque los malos pensamientos, palabras y sentimientos, son obstáculos para que esa luz, que es toda pureza, pueda habitar en vuestro espíritu.

La perseverancia en la limpidez para imponerse sobre el mundo y sus tentaciones

41 Necesitáis limpiar esa estancia interior para que Yo pueda penetrar en vuestro corazón, pero no para un instante, sino para siempre. Yo quiero morar en la estancia oculta de vuestro corazón, pero dejad de hacerme el llamado para estar ahí unos breves instantes, tan sólo mientras dura vuestra intención de prepararos, para luego ser arrojado en cuanto renacen vuestras pasiones.

42 Fuerte es el mundo y sus tentaciones, por eso vuestros propósitos deben ser más fuertes aún, para que en medio de la lucha y de las pruebas, vuestra voluntad no flaquee.

43 A veces repito mis lecciones porque quiero sensibilizar vuestro espíritu y estremecer vuestro corazón; si así no lo hiciera, caeríais en conceptos errados y falsos supuestos sobre la verdad de mi palabra.

La antigua y falsa idea del Dios que castiga, un gran error

44 ¿Recordáis cómo aquel pueblo antiguo de Israel, veía en su Dios sólo justicia inexorable, rigor y dureza, y que por tener de su Señor ese concepto, el temor al castigo era lo que lo hacía obedecer la Ley de Dios?

45 Vosotros ya conocéis el error en que aquéllos estaban, ya que habéis descubierto el amor infinito del Padre hacia los hombres.

No caer en un nuevo error al no comprender el amor y perdón divinos

46 Vosotros ya miráis en Dios, antes que a un Juez, al Padre de amor perfecto e inagotable, y os digo que está bien que miréis en Dios a vuestro Padre; sin embargo, debo deciros, para poneros alerta, que también vosotros podéis caer en un nuevo error como aquel pueblo antiguo, y ese error puede ser que no os preocupéis en mejoraros moral y espiritualmente, o que no os preocupe pecar continua y gravemente, en la confianza de que el Padre ante todo es amor y habrá de perdonaros.

47 Ciertamente, Dios es amor, y no existe falta -por grave que sea- que no perdone, pero debéis saber precisamente que de ese amor divino procede una justicia que es inexorable. Todo esto sabedlo para que con lo que llevéis en vosotros como conocimiento de mi Doctrina, que encierra verdad, destruyáis todos los conceptos equivocados que en vosotros pudiese haber. No olvidéis que el amor del Padre os perdona, pero que la mancha, a pesar del perdón, queda impresa en vuestro espíritu y que vosotros tendréis que lavarla con méritos, correspondiendo así al amor que os perdonó.

Es justo que aquél que ha impreso manchas en su corazón sea quien deba lavarlas

48 Habéis sido afectos a cerrar los ojos a vuestras malas obras, a vuestros pecados, y llevar la carga indeseable para dejarla en lugar ajeno; pero llegaréis a comprender que las manchas nadie deberá lavarlas más que aquél que las ha impreso en su corazón.

49 ¿Por qué es tardo vuestro paso, a pesar de que es el puerto salvador y la fuente de la gracia lo que os espera? Es porque el sentimiento de frialdad en la fe en Dios, el escepticismo mundial, os contagia, y por momentos sentís como los hombres sumidos en su escepticismo, que nada esperan ya de mi caridad.

No buscar la felicidad en la vida pasajera de los placeres mundanos

50 Pueblo que me escucháis en este día, hombres que buscáis la felicidad en la vida pasajera de los placeres: De cierto os digo que al final sólo quedará en vuestros labios la amargura y el reclamo de la conciencia, cuando veáis cuán distinto y contrario a vuestras ilusiones es el resultado de vuestros afanes.

51 En verdad os digo que para vivir, luchar, gozar, para sufrir y morir, solamente podréis caminar apoyándoos en el espíritu cual si fuese un báculo, y el espíritu debe escuchar siempre la voz de su conciencia.

Sólo la fe trae fortaleza al espíritu

52 La fortaleza para vuestro espíritu sólo la podréis encontrar en la fe.

53 ¡Oh humanidad entristecida, ensombrecida por el dolor y la amargura! Abrid vuestros ojos para que miréis la llegada del Reino de la luz, del Espíritu de Verdad, que desciende a los espíritus y a las mentes hasta hoy adormecidas, para despertarlos.

Cristo en espíritu es intérprete entre Dios y el hombre

54 Os habla Cristo en espíritu, vuestro intérprete entre Dios y el hombre, porque Cristo es la palabra, es el Verbo de Dios, el Verbo del amor y la verdad.

55 Ahora os estoy hablando en una de las infinitas formas en que puedo manifestaros mi Verbo; mañana, cuando esta forma haya pasado, mi palabra quedará escrita, y así, en escritos irá de comarca en comarca, de hogar en hogar, de corazón en corazón, despertando a unos, convirtiendo a otros, consolando a otros más, aunque también os digo: Habrá quienes blasfemen contra Mí. No importa, pueblo, tiempos llegarán en que las multitudes ansiosamente busquen mi palabra a través de los escritos; aun este pueblo, queriendo recordar la esencia y el encanto de aquella palabra que fue maná en el desierto de su vida, acogerá con amor y respeto las páginas donde grabasteis mi palabra.

56 El hombre está necesitado de sabiduría espiritual y vengo a dársela, como en el tiempo pasado en que, viendo a la Humanidad necesitada de amor, vine a enseñárselo.

No existen imposibles para Dios

57 Para Dios no existen imposibles. El hombre ha necesitado de Dios y Él ha venido al hombre; ha necesitado de un conocimiento superior, y el Señor ha venido a revelarle profundas lecciones; ha necesitado fortalecer su fe, y el Padre ha alentado la fe del hijo muy amado.

58 No os extrañe que en este Tercer Tiempo me esté manifestando en la forma que atestiguan vuestros oídos y que ha sentido vuestro corazón.

Para inducir a la Humanidad a la espiritualidad, en este tiempo era inconveniente que Cristo encarnara en un hombre

59 Ahora no me habéis visto encarnar en un hombre; la presencia de Cristo se manifiesta en el Tercer Tiempo a través de la inspiración y de la facultad de comunicarse con mi Espíritu, que ha sido dada como misión a algunos de mis hijos.

60 Llegaron los hombres a un estado de gran confusión debido a sus torcidas interpretaciones sobre lo revelado por Dios en los tiempos pasados, por su incapacidad para penetrar en lo incomprensible, por su falta de fuerza espiritual para alcanzar a mirar la luz de lo eterno, más allá del muro de su materialismo.

61 Tuve que venir ante vuestra inmensa necesidad de luz, luz que quiere decir sabiduría, amor, elevación.

62 Para daros esta luz, no era conveniente que Yo me presentara como hombre ante vosotros, porque para induciros a la espiritualidad era menester que manifestara mi presencia en forma espiritual, invisible y, sin embargo, sensible para vuestra fe y amor.

Ésta es la Era de la Luz en que la Humanidad debe destruir el fanatismo

63 La llegada del Espíritu de Verdad en este Tercer Tiempo es tan sólo la manifestación espiritual de Dios, de aquel poderoso y justiciero Jehová, manifestado a través de los elementos en el Primer Tiempo, del amoroso Jesús, hombre verdadero en quien habló el Padre en la alborada de la Segunda Era.

64 Hoy Cristo viene a los hombres nuevamente, pero viene en Espíritu, sabiendo que ya estáis en condiciones de concebirle y creerle comunicándose directamente con vosotros.

65 Ésta es la Era de la Luz, cuya claridad os hará comprender lo que juzgabais impenetrable; Yo dejaré en vuestro corazón la esencia de las lecciones de los tiempos pasados, pero el fanatismo que en torno a ellas habéis levantado, debe ser destruido por la propia Humanidad, en el instante que prosiga en el sendero de su evolución.

La división espiritual y los cismas, obras de los hombres. Nadie está libre de culpa

66 Aquí estoy hablando para todos, sin detenerme a distinguiros por religiones o credos. La división espiritual y los cismas los han hecho los hombres; son ellos los que se juzgan unos a otros, se combaten y se niegan verdad.

67 Yo a todos amo y a todos busco, porque veo que todos andáis fuera del camino. Que hayáis hecho de la verdad y de la Ley muchas religiones, no os lo reprocho; por el contrario, os fue permitido en virtud de encontraros en diferentes grados de comprensión, de adelanto y de espiritualidad; pero que una religión mire como enemigas a las demás, y se amenacen, se hieran y se den muerte, eso jamás lo ha prescrito mi enseñanza. Yo os digo que quienes así lo hacen, no son defensores de la verdad, sino enemigos de ella.

68 ¿Por qué sois enemigos unos de otros, cuando ninguno está libre de culpa? ¿Por qué atacar la forma en que otros quieren buscar la perfección y acercarse hacia su Padre? ¿Quién es el que puede decir que lleva la verdad y está con Dios, que se considera a salvo, y quién es aquél que está destinado a perecer?

69 ¡Cuán torpes sois, aun juzgándoos los unos a los otros!

70 ¿No os avergonzáis de estar cometiendo faltas en pleno tiempo de la luz, y cuando ya vuestro espíritu debiera haberse elevado sobre la miseria humana?

La forma más adelantada, espiritual y perfecta de comunicarse con el Padre

71 Aquí tenéis, pueblo, la voz del Espíritu de Verdad, la manifestación espiritual de Dios a través de vuestro entendimiento, revelándoos no una nueva ley ni una nueva doctrina, sino una nueva forma, más adelantada, espiritual y perfecta, de comunicarse con el Padre, de recibirlo y de rendirle culto.

Todo lo que se construya sobre cimientos de amor tendrá vida eterna

72 Si os dijo el Señor "Amarás a Dios de todo corazón y espíritu, y a tus semejantes como a ti mismo", y si el Maestro os predicó la Doctrina del amor, esta voz espiritual que proviene de la misma fuente, viene a deciros que os abracéis a la Ley del Amor, porque ella tiene una fuerza que no encontraréis en los mayores ejércitos del mundo, y que sus conquistas serán firmes y duraderas, porque todo lo que construyáis sobre cimientos de amor, tendrá vida eterna.

73 Hoy la Humanidad está en desgracia, la mente humana está turbada, el corazón ensombrecido por el poder que el hombre ha alcanzado en la Tierra, y el remedio lo ha tenido en todo instante a su alcance, pero lo ha despreciado; ese remedio es el conocimiento espiritual.

74 Yo os digo que los que estéis despiertos, dándoos cuenta de lo que acontece, sois los indicados para encender la lámpara de la fe de los hombres en el Espíritu de Dios.

75 Comprended que vuestro espíritu tiene que desarrollarse de acuerdo con sus facultades, dones y potencias, las cuales hasta hoy desconocéis casi por completo.

Desechar la búsqueda de detalles de vidas pasadas movidos por la curiosidad

76 Mi palabra no viene hoy a revelaros detalles de vuestro pasado o de vuestro futuro espiritual, que a ningún buen fin os llevarían; mas sí vengo a enseñaros a cumplir con vuestra misión dentro de la morada a que habéis sido enviados.

77 Por tanto, todas aquellas ideas con que en esta etapa algunos quisieran maravillaros, hablándoos de vuestro pasado o de vuestro futuro en la vida del espíritu, desechadlas.

78 Sabed, discípulos, que la espiritualidad permite a la conciencia manifestarse con mayor claridad, y quien sepa escuchar esa sabia voz, no se dejará engañar.

La conciencia, voz amiga

79 Intimad con la conciencia, es la voz amiga a través de la cual asoma la luz del Señor, ya como Padre, ya como Maestro, ya como Juez.

80 Dejad que vuestra conciencia os diga durante las pruebas que no os estoy castigando, sino que os estáis purificando y que cuando veáis los elementos desatados, sembrando el terror entre los hombres, vosotros no blasfeméis diciendo que es castigo de Dios, sino que es solamente una prueba para purificaros.

Obtener la purificación por la práctica del amor entre los semejantes

81 Id en pos de la purificación, la cual podréis obtener por la práctica del amor entre vuestros semejantes.

82 Sólo la limpidez del espíritu podrá hacer que éste luzca el esplendor de su vestidura de luz.

83 ¡Mi Paz sea con vosotros!