El tiempo propicio para orar y meditar, en cualquier hora y en cualquier lugar
1 Venís recorriendo un sendero espinoso, y en cada pena que tenéis oís la voz de la conciencia que os dice que aún estáis distantes de cumplir la Ley de vuestro Padre, y que por eso flaqueáis. El espíritu conserva la intuición de haber partido hace tiempo del seno del Creador, y sabiendo que aún tiene por delante un extenso camino que recorrer para retornar al punto de partida, se entrega a la oración porque sabe que al menos en ese instante puede comunicarse con su Padre; el espíritu sabe que en la oración encuentra un consuelo que lo acaricia, conforta y sana.
2 Yo bendigo a los que oran; mientras más espiritual es su oración, mayor es la paz que les hago sentir; esto os lo podéis explicar fácilmente, porque aquél que para hacer oración necesita postrarse delante de imágenes u objetos para sentir la presencia de lo divino, no podrá experimentar la sensación espiritual de la presencia del Padre en su corazón.
3 "Bienaventurados los que sin ver creen", dije en aquel tiempo y ahora lo digo nuevamente, porque el que cierra sus ojos para lo del mundo, los abre para lo espiritual, y quien tiene fe en mi presencia espiritual, tiene que sentirla y gozar con ella.
4 ¿Hasta cuándo dejará esta Humanidad de privar a su espíritu del deleite de sentirme en su corazón por medio de la oración directa o, lo que es lo mismo, por medio de la oración de espíritu a Espíritu? Hasta que sea mi luz la que ilumine la vida de los hombres, conozcan la verdad y comprendan sus errores.
5 Éste es tiempo para orar y meditar, pero con oración libre de fanatismo y de idolatría, y con la meditación serena y profunda en mi divina palabra.
6 Todas las horas y todos los sitios pueden ser propicios para orar y meditar; nunca os dije en mis enseñanzas que hubiesen lugares o momentos destinados a ello. ¿Por qué buscar en el mundo lugares determinados para orar, siendo vuestro espíritu más grande que el mundo que habitáis? ¿Por qué creer que sólo me hallo en imágenes y en sitios tan limitados, siendo Yo infinito?
7 La razón más grande de la pobreza espiritual de los hombres y de sus vicisitudes terrestres, es la forma imperfecta de orar, por lo que os digo que es necesario que este conocimiento llegue a toda la Humanidad.
8 Estáis a las puertas de la era espiritual, por tanto, no os extrañe que os hable mucho de lo que al espíritu corresponde.
La nueva llegada del Maestro estaba anunciada
9 Nadie debería sorprenderse de mi nuevo mensaje y del sentido de mi palabra, porque los profetas del Primer Tiempo, así como Cristo en el Segundo Tiempo, anunciaron con suma claridad la era que hoy vivís.
10 Muchos se han levantado por el mundo, reconociendo que éste es el tiempo del cumplimiento de aquellas profecías, mas debo deciros que no todos han comprendido el sentido de las escrituras, cuando le dan una interpretación material, semejante a la que los judíos dieron en aquel tiempo a la venida del Mesías y Su Reino.
11 Cuando Yo estuve en la Tierra, os dije: "Mi Reino no es de este mundo", y en otra ocasión dije: "Yo debo partir porque voy a prepararos la morada a donde habréis de llegar".
12 Pues bien, discípulos, si Yo vine con una Doctrina que hablaba de una vida superior, que revelaba la vida espiritual, y os señalaba el camino para que por él llegaseis hasta ella, camino que debéis comprender que no fue tan sólo mi palabra, sino también la Ley del Primer Tiempo y cuantas profecías fueron entregadas por mis enviados que hablaron a los hombres de la vida espiritual, ¿por qué materializasteis el sentido divino de aquellas revelaciones?
El sentido verdadero de las parábolas de tiempos anteriores
13 En parábola y en sentido figurado he hablado a los hombres en los tiempos pasados, porque ni las mentes ni los espíritus estaban capacitados para recibir la luz en plenitud; entonces era indispensable traducir e interpretar espiritualmente aquel lenguaje, aquellas figuras y parábolas, hasta encontrar el sentido verdadero de ellas.
14 "Mi Reino no es de este mundo", vuelvo a deciros; Mi Reino está en lo espiritual, porque Yo soy Espíritu, esencia, mas como vosotros sois hijos de esa esencia, natural es que también pertenezcáis a aquel Reino, para llegar al cual os he inspirado una Doctrina, y revelado una sabiduría que os eleven sobre vuestra condición humana, y podáis acercaros paso a paso al Reino espiritual.
15 Orad y meditad, pueblo, y no caeréis en confusión ni seréis confundidos por nadie, porque sois la simiente de una nueva era, y llegáis ante el monte invisible a escuchar la voz de vuestro Padre.
16 De las tinieblas y de los abismos están surgiendo los espíritus para venir a engrosar las filas del pueblo de Dios, en cuyos hijos está la simiente de Abraham, la de Jacob, la de Moisés, la de Elías y la de todos aquéllos que con sus obras supieron honrar el nombre de su pueblo y glorificar el nombre de su Dios.
17 Una voz ha venido a despertaros, voz dulce y consoladora que os llama al Reino de la luz y de la vida, pero que puede tornarse en justicia si optáis por seguir profanando vuestro espíritu y desoyendo la Ley.
18 Al obediente y humilde mi palabra le dice: "Perseverad, porque mucho alcanzaréis de mi gracia y mucho haréis alcanzar a vuestros hermanos". Al necio le dice mi voz: "Si no aprovecháis esta bendita ocasión para salir del cieno del pecado o de las tinieblas de la ignorancia en que habitáis, veréis pasar los tiempos y las eras sobre vuestro espíritu, sin saber qué fue lo que el Señor trajo en Su mensaje, ni cuáles fueron los dones que a Su pueblo reveló".
El inicio de la era de la luz
19 Cierto es que para todos habrá un tiempo propicio para salvarse y remontarse a las alturas, pero ¡ay del que retarde ese día! ¡Ay del que pierde las oportunidades de lograr la evolución de su espíritu, por dedicarse a lo superfluo de este mundo! El tiempo que habrá de esperar la nueva ocasión, no sabe cuán largo será, ni lo amargo de su restitución. En ello no existe la menor venganza o el más leve castigo por parte del Padre, pero sí Su más estricta e inexorable justicia.
20 ¿Acaso ahora que me he presentado entre vosotros, sabéis si habéis perdido o desaprovechado anteriores oportunidades, y el tiempo que vuestro espíritu ha esperado para recibir esta nueva ocasión de cumplir una misión que hace tiempo le fue encomendada? ¿Qué sabe vuestro corazón o vuestra mente del pasado de su espíritu, de su destino, sus deudas, misiones y restituciones? Nada, es por eso que no debéis dificultar el perfeccionamiento del espíritu, ni tentarlo con el amor a los bienes del mundo; él tiene que seguir por otro camino, a otros fines, a otros ideales.
21 Éstos son los primeros días de una era que se inicia luminosa ante la Humanidad; ha surgido entre tempestades, relámpagos, estremecimientos y dolores, pero las densas nubes se disiparán y la luz de la verdad iluminará en toda su majestad.
22 Hoy aún vivís los días sombríos que precederán a la luz; sin embargo, esa luz, aprovechando los pequeños claros de vuestro cielo nebuloso, lo atraviesa con rayos fugaces que llegan a algunos puntos de la Tierra, tocando corazones, estremeciendo y despertando a los espíritus.
Como Saulo en el camino de Damasco. Los pequeños seguidores
23 Todos los que han sido sorprendidos por esta luz se han detenido en su camino para preguntar: "¿Quién sois?" y Yo les he respondido: Soy la luz del mundo, soy la luz de la eternidad, soy la verdad y el amor. Soy Aquél que prometió volver a hablaros, Aquél de quien se dijo que era el Verbo de Dios. Como Saulo en el camino de Damasco, han humillado toda su soberbia, han abatido su orgullo e inclinado humildemente su faz, para decirme con el corazón: "Padre y Señor mío, perdóname; ahora comprendo que sin darme cuenta os estaba persiguiendo".
24 Desde ese instante, esos corazones se han convertido en pequeños seguidores, porque en este Tercer Tiempo, hasta este instante, no ha aparecido entre mis nuevos discípulos un apóstol con la elevación de aquél que tanto me persiguió en mis discípulos, para después amarme con tanta intensidad.
25 Esos corazones son pequeños imitadores y seguidores de aquéllos que escribieron en el mundo, con grandes obras de amor, su misión espiritual, grabando su huella junto a la del que tanto amaron y por el que murieron: su Maestro.
26 A veces a grandes rasgos, y en otras detalladamente, os hablo de los tiempos pasados, para que aprendáis a extraer de los grandes ejemplos, la esencia espiritual que es inmortal e inmutable.
27 ¡Aquí está mi corazón abierto a toda petición, a toda cuita, a toda confidencia! Soy para vosotros Padre, Maestro, amigo, enfermero, doctor y consejero. Depositad en Mí todas vuestras penas, secad vuestras lágrimas, compartid Conmigo vuestras esperanzas y anhelos, hacedme vuestro confidente.
El poder y virtud de la verdadera oración espiritual
28 Orad, mis hijos, porque con la oración se adquiere sabiduría, salud y fortaleza. El que ora no teme a los abismos o a los escollos, su espíritu siempre está sereno.
29 Yo quiero que lleguéis a ser verdaderos discípulos míos, seres conscientes de su destino, hombres que sepan elevar su espíritu para no tropezar en la Tierra. Cuando todos vosotros viváis así, habréis formado un santuario de amor para vuestro Padre, en cuyo interior vibrarán los ecos de un himno espiritual, que hable de fraternidad, elevación y armonía.
30 Os encontráis aún bajo mi enseñanza por medio del entendimiento humano, con el fin de que cuando encontréis a vuestro paso una prueba de difícil solución, en mi palabra sepáis la forma de resolverla, porque estos párvulos de hoy, mañana serán discípulos y aun maestros, por lo cual mucho tienen ahora qué aprender. Modelaré vuestro corazón, daré forma a vuestro entendimiento y puliré vuestros sentimientos, para poderos enviar a dar testimonio de mi llegada en el Tercer Tiempo.
31 Aquí entre vosotros me he manifestado ampliamente; no podéis decir que sólo se ha tratado de indicios o señales, porque mi palabra a través de la mente humana ha sido clara y definitiva, a pesar de que sólo es el mensaje de preparación para alcanzar la comunicación de espíritu a Espíritu. Ciertamente, mi palabra a través de estos portavoces ha sido una amplia y profunda lección, ha venido a confirmar verdades previamente reveladas, así como también a hacer nuevas revelaciones.
Amad a Dios y amaos los unos a los otros, el resumen de toda la Ley divina
32 Os he hablado del destino espiritual, de la evolución de los seres, de la reencarnación y de la restitución del espíritu. Os he hablado de las diferentes etapas de prueba y enseñanzas que en la Tierra ha tenido la Humanidad, simbolizándolas con un libro sellado con Siete Sellos; os he revelado que ésta es la Tercera Era, en la que vengo a vosotros en Espíritu, porque os encuentro capacitados para sentir mi presencia espiritual, y os he venido a decir que podéis resumir en dos preceptos o mandamientos toda la Ley: amando a vuestro Padre, y amándoos los unos a los otros.
33 Meditad y comprenderéis que no han sido señales las que a vosotros os he dado, sino una gran manifestación de mi amor de Padre. Los que sólo han tenido señales son otros pueblos, aquéllos que no han borrado de su corazón mi promesa de volver, los que escudriñan el espacio y observan el sentido de todos los grandes acontecimientos, con la esperanza de poder decir: "El Maestro está cerca".
34 ¡Cuán poco interesa al mundo mi nueva manifestación! ¡Qué pocos son los que están en vigilia esperándome, y cuántos son los que duermen!
No todos presienten la forma verdadera de la presencia divina en este Tercer Tiempo
35 De los que viven esperándome, puedo deciros que no todos presienten la forma verdadera de mi presencia en este tiempo, porque mientras unos, influenciados por antiguas creencias, piensan que voy a volver al mundo en cuanto hombre, otros creen que he de venir en alguna forma visible a todo ojo humano, y cuán pocos son los que aciertan con la verdad, presintiendo que mi regreso es espiritual.
36 Mientras unos se preguntan qué forma adoptaré, a qué hora o qué día surgiré en la Tierra, y por qué punto habré de aparecer, otros, sin pensar en formas ni en momentos determinados, dicen para sí: "El Maestro ya está entre nosotros; Su luz, que es Su Espíritu, nos está bañando".
37 Cuando este mensaje llegue a todos los corazones, será un presente de gozo para unos, porque en él confirmarán todos sus presentimientos y su fe; en cambio, otros le negarán verdad a mi mensaje, al no encontrarlo de acuerdo con lo que ellos creían que sería, y la forma en que se manifestaría.
38 Pensad en todos ellos, pueblo amado, y sabed que la espera para esos espíritus es dolorosa, y que mientras ellos sufren pensando que tal vez no es éste el tiempo de mi vuelta, vosotros, día a día podéis recrearos con mi palabra. ¡Cuán grande será vuestra responsabilidad hacia la Humanidad una vez que ella cese!
Desde la nube
39 Despertad, pueblo, e id a despertar a los demás pueblos de la Tierra, es cuanto tenéis que hacer por ahora. Yo me presentaré delante de todos, sobre la nube, como os prometí, y todos me contemplarán.
40 ¿Por qué habéis de creer que mi presencia en espíritu no tiene objeto? Recordad que Yo, después de mi muerte en cuanto hombre, seguí hablando a mis discípulos, presentándome en Espíritu.
41 ¿Qué hubiese sido de ellos sin aquellas manifestaciones que les di, alentándolos en su fe y reanimándolos para el cumplimiento?
42 Triste era el cuadro que presentaban después de mi partida; las lágrimas no cesaban de surcar sus rostros, los sollozos a cada instante se escapaban de sus pechos, oraban frecuentemente, y el temor y los remordimientos los agobiaban. Sabían que mientras uno me había vendido, otro me había negado, y que casi todos me habían abandonado en la hora suprema.
43 ¿Cómo podrían ser los testigos de aquel Maestro de toda perfección? ¿Cómo tendrían valor y fuerza para enfrentarse a los hombres de tan diversos credos y formas de pensar y de vivir?
44 Fue entonces cuando mi Espíritu hizo acto de presencia entre ellos, para calmar su dolor, encender su fe, inflamar sus corazones con el ideal de mi Doctrina. Yo humanicé mi Espíritu hasta hacerlo visible y tangible ante los discípulos, pero mi presencia fue espiritual, y mirad cuánta influencia y trascendencia tuvieron aquellas manifestaciones entre mis apóstoles.
Los sentidos superiores del espíritu
45 En verdad os digo que hoy no he venido a humanizar mi Espíritu como en aquel Tiempo, porque es otra vuestra evolución espiritual; sin embargo, aunque mi presencia sea sutil e intangible, es sentida por todos, sin necesidad de que vuestros ojos mortales sean los que tengan que dar fe de que el Maestro se halla entre vosotros.
46 El espíritu tiene sentidos superiores, por medio de los cuales podéis sentir, ver y comprender lo espiritual; es precisamente a través de esa sensibilidad como quiero que percibáis mi presencia.
47 Cuando ya no escuchéis esta palabra, caeréis en tristeza, en debilidad, y tendréis remordimientos por vuestra falta de amor, mas también a vosotros vendré y os diré en la intimidad de vuestro corazón: "Aquí estoy, no temáis; caminad, no vais solos".
48 ¿Quién, sino Yo, alentó a los discípulos en aquel Segundo Tiempo, cuando ya caminaban por el mundo sin su Maestro? ¿No os parece admirable la obra de cada uno de ellos? Pues os digo que también habían tenido flaquezas como cualquier humano. Más tarde se llenaron de amor y de fe; no los amedrentó quedarse en el mundo como ovejas entre lobos, y andar siempre perseguidos y burlados por la gente. Ellos tenían potestad para hacer prodigios, sabían hacer uso de aquella gracia para convertir corazones a la verdad.
49 Bienaventurados todos aquéllos que escucharon la palabra de Jesús en labios de mis apóstoles, porque en ellos mi Doctrina no sufrió alteración alguna, sino que fue dada con toda pureza y verdad. Por eso, los hombres al escucharlos, sentían en su espíritu la presencia del Señor y experimentaban en su ser una sensación desconocida de poder, de sabiduría y majestad.
El admirable ejemplo de los apóstoles de Jesús
50 Ahí tenéis en ellos un digno ejemplo: aquellos pobres y humildes pescadores de Galilea, transformados por el amor en pescadores espirituales, conmovieron pueblos e imperios con la palabra que de Jesús habían aprendido, y prepararon, con su perseverancia y su sacrificio, la conversión de los pueblos y el establecimiento de la paz espiritual. Desde los reyes hasta los mendigos supieron de mi paz en aquellos días de cristianismo verdadero.
51 No fue perdurable aquella era de espiritualidad entre los hombres, mas Yo, que todo lo sé, os había anunciado y prometido mi retorno, porque sabía que volveríais a necesitarme.
52 Sabía que de generación en generación irían los hombres mistificando mi Doctrina, adulterando mi Ley y falseando la verdad; sabía que los hombres olvidarían mi promesa de volver, y que dejarían de considerarse hermanos para matarse unos a otros con las armas más crueles, cobardes y perversas.
53 Mas ya ha llegado el tiempo y el día prometido, y aquí me tenéis. No juzguéis la forma que he elegido para comunicarme con vosotros, que no es el mundo quien va a juzgarme, sino Yo quien juzgue a la Humanidad, porque éste es el tiempo de su juicio.
El reino de Dios no es un reino material
54 Yo vengo a establecer un reino en el corazón de la Humanidad; no un reino material como muchos lo esperan, sino uno espiritual, cuya fuerza provenga del amor y la justicia, no de los poderes del mundo.
55 Veo que hay quienes se sorprenden oyéndome hablar así, mas Yo os pregunto: ¿Por qué habéis de imaginarme revestido siempre de sedas, oro y pedrerías? ¿Por qué queréis que en todos los tiempos mi Reino sea de este mundo, cuando Yo os revelé lo contrario?
56 Yo traigo una nueva lección, por medio de la cual aprenderéis a vivir espiritualmente en la Tierra, que es la verdadera vida destinada por Dios a los hombres.
Sencillez y pureza en vez de misticismo, fanatismo y prácticas sobrenaturales
57 Ya os he dicho que espiritualidad no quiere decir misticismo ni fanatismo religioso, o prácticas sobrenaturales. Espiritualidad quiere decir armonía del espíritu y la materia, observancia de las leyes divinas y de las humanas, sencillez y pureza en la vida, fe absoluta y profunda en el Padre, confianza y alegría de servir a Dios en vuestros semejantes, ideales de perfeccionamiento de la moral y del espíritu.
58 Al presentaros la pureza de mi Doctrina, sentís que resaltan más vuestros errores; pues bien, discípulos, estoy dispuesto a perdonar todas vuestras faltas si mañana os levantáis ante la voz de la conciencia a reparar todos vuestros yerros, a reponer tiempos perdidos, y a mostrar la pureza de mi Doctrina con la limpidez de vuestras prácticas. Es menester que surja un pueblo elevado y celoso de mis leyes, probando a los hombres que no es un imposible la espiritualidad, que no es un sacrificio la regeneración de la carne, ni una renunciación de la vida humana el servicio espiritual.
La feliz encrucijada en el camino. Del paganismo que impera en las religiones
59 Vosotros podréis llegar a ser aquéllos que prediquen y enseñen mi Obra, porque tenéis la experiencia que proviene de un largo pasado, de una larga evolución.
60 Vosotros, para llegar a conocer el espiritualismo, tuvisteis que recorrer muchos caminos; también fuisteis idólatras, no sabíais encontrar mi presencia sin la ayuda de los símbolos, no sabíais honrarme sin ceremonias, pero llegasteis a la feliz encrucijada del camino, y cuando no sabíais hacia qué rumbo dirigir vuestros pasos, escuchasteis la voz deseada del Maestro, quien venía a señalaros nuevamente la senda.
61 ¿No creéis que vuestro caudal de experiencia os sirva, tanto para comprender a vuestros hermanos como para estimularlos?
62 Ya os he pronosticado que la lucha será intensa, porque cada quien cree perfecta su religión e impecable su forma de cumplir con ella, mas os digo que si así fuera, Yo no tendría por qué haber venido a hablaros en este tiempo.
63 Os estoy inspirando una Doctrina profundamente espiritual, porque veo que el paganismo impera en vuestros cultos y que la mala semilla del fanatismo os ha envenenado de ignorancia y de odios.
Dios, el buen guerrero
64 Mi espada de luz está en mi diestra, soy el guerrero y el Rey que viene a destruir todo lo adverso, todo el mal existente y todo lo falso. Cuando mi lucha haya cesado y los corazones hayan aprendido a unirse para orar y para vivir, la mirada de vuestro espíritu descubrirá mi presencia en la luz infinita y en la paz eterna. "Ése es mi Reino", os diré, "y Yo soy vuestro rey, porque para eso existo y para eso os he creado: para reinar".
65 Mirad de qué manera tan distinta a la humana hago Yo mis conquistas; mirad cómo para llegar a reinar en vuestros corazones, en vez de someteros por el temor o por la fuerza, me hice hombre en una vibración de mi amor divino para habitar con vosotros, lavé y besé vuestros pies, y fui vuestra víctima.
66 Todo me di a vosotros, por lo cual os digo que, al final, todos os entregaréis a Mí.
67 ¡Mi Paz sea con vosotros!