La exaltación de los sentidos, innecesaria para reconocer a Dios

1 Mi palabra es clara, su expresión sencilla persuade y conmueve lo mismo al culto que al rudo. Ante su claridad, habéis comprendido con facilidad muchas lecciones que no podíais comprender o no queríais aceptar.

2 Ahora sabéis que el hombre puede reconocer a su Dios sin necesidad de recurrir a la exaltación de los sentidos, para percibir a través de ellos lo espiritual. Hoy sabéis que, a pesar de vuestra mente humana limitada, podéis daros una idea de cómo se realizará la comunión perfecta entre Dios y el hombre, así como también estáis convencidos de la verdad de mi manifestación a través del entendimiento de mis portavoces.

Éste es el tiempo de la luz

3 Se ha hecho la luz en quienes me han escuchado, por lo cual lo falso y lo impuro no volverá a entrar en su corazón.

4 Es el tiempo de la luz en el que el hombre, además de creer, comprenderá, razonará y sentirá mi verdad.

Nadie nace en este mundo sin causa. La misión de amor, destino de todos los seres. El Arcano infinito

5 La finalidad de mi Doctrina hará que todos acepten que nadie vino a este mundo sin causa justificada, que esa causa es el amor divino, y que el destino de todos los seres es cumplir una misión de amor.

6 En todos los tiempos, desde el principio, los hombres se han preguntado: "¿Quién soy? ¿A quién debo la vida? ¿Por qué existo? ¿A qué he venido y a dónde voy?" La respuesta a parte de sus dudas y su falta de conocimiento la han hallado en mis explicaciones, y a través de sus reflexiones sobre lo que os he revelado de tiempo en tiempo; mas hay quienes ya creen saberlo todo, y Yo os digo que están en grave error, porque lo que está guardado en el Arcano de Dios, no es posible que los hombres lo descubran mientras no les sea revelado, y es mucho lo que existe en ese arcano que aún no conocéis; su contenido es infinito.

La confusión primitiva de atribuir a la Naturaleza el origen de la Creación

7 Este mundo dará un paso más en el conocimiento de la verdad; de pronto va a sufrir confusiones, mas luego se serenará y llegará a la comprensión. Siempre ha luchado el hombre por alcanzar el conocimiento de la verdad.

8 En el principio todo lo atribuía a la Naturaleza, pero más tarde, observando y meditando, llegó a pensar que no era posible que de la nada surgieran a la vida tantas maravillas y obras perfectas; que debía existir una fuerza creadora, una inteligencia y un poder superiores. En esa creencia se fue afirmando la fe de los hombres, quienes a su vez crearon cultos y ritos para adorar a Aquél de quien habían brotado todas las criaturas.

9 Nuevas interrogaciones surgieron del corazón humano: "¿Quién es Dios? ¿Cómo es? ¿Existirá realmente o no?" Éstas y otras preguntas se hacían los hombres sobre mi existencia y sobre mi esencia, mas Yo siempre he respondido a todo llamado y a toda pregunta.

Las revelaciones divinas del porqué de la existencia

10 Muchas pruebas y revelaciones le había hecho Dios a los hombres desde los primeros días de la Humanidad; manifestaciones materializadas, tangibles y visibles, de acuerdo con la ingenuidad, ignorancia e inocencia de aquellas criaturas, hasta que, llegado el tiempo oportuno, me mostré al mundo a través de Jesús, para contestar personalmente a todas las preguntas de los hombres, para disipar todas las incertidumbres y prepararlos para un tiempo en el cual dejarían de ser los niños ignorantes, inocentes y necios, para convertirse, merced a la luz del Espíritu Divino, en los grandes discípulos, en los hijos elevados por el amor y el conocimiento, en los seres conscientes de su naturaleza, de su destino, y del porqué de su existencia.

Espiritualistas y materialistas

11 Así, mientras unos han buscado siempre el apoyo y la ayuda divina para triunfar en la vida, otros, a medida que fueron evolucionando en inteligencia, fueron creciendo en soberbia, creyéndose absolutos, poderosos y sabios. Se consideraron los únicos capaces de concebir ideas creadoras, y de bastarse a sí mismos.

12 Espiritualistas y materialistas han existido siempre en esta Humanidad, así como ha existido también la lucha de ideas entre unos y otros, pugnando cada uno por demostrar que posee la verdad. Mi presencia espiritual en este tiempo vino a pacificaros, a hacer que os reconciliéis, a contestar todas vuestras interrogaciones, y a probaros que ni los que han pugnado por lo espiritual, ni los que proclaman que la única verdad es la que se tiene en la vida material, tienen razón. Los primeros han pecado de fanáticos y los segundos de necios; no se han dado cuenta de que unos y otros llevan una parte de esa verdad, pero que no han sabido armonizarlas, conciliarlas ni unirlas con amor.

13 Os parece imposible que unos y otros lleguéis a entenderos; no creéis en una unificación de tal magnitud, mas de cierto os digo que Yo sí sé que esa unión se realizará.

La regeneración, la restauración y elevación espirituales será obra de la luz divina en la conciencia del hombre

14 Dejaríais de estar constituidos en la forma perfecta en que Dios os creó, y dejaríais de tener mi luz en la conciencia, para no llegar a obrar de manera justa y recta, como son todas las obras del Padre; pero es necesario esperar un tiempo todavía para que esa luz, esa parte divina que llamáis conciencia, recorra a través del hombre todo el trayecto del libre albedrío concedido a su espíritu, para que ella sea la que lo inicie en la obra de regeneración, restauración y elevación espiritual.

El examen de la conciencia

15 Habéis dispuesto vuestro corazón como un santuario para recibirme en él; pasasteis primero por un examen de vuestra conciencia, y de muchos ojos rodaron lágrimas de arrepentimiento. Os he escuchado a todos y a todos bendigo.

16 Yo sé quién ha sentido pena por haber sido débil en la prueba, porque me había prometido perdonar a su enemigo y no lo hizo, y al volver a Mí para escucharme, sintió al instante el reclamo de su conciencia y confesó con humildad su falta, pidiéndome una nueva oportunidad.

17 Sabed que Yo vengo a fortaleceros para que no volváis a caer; que vengo a enseñaros con paciencia y piedad infinitas, y que a todos les daré nuevas ocasiones de demostrar su comprensión, su esfuerzo, su voluntad y su adelanto.

18 Ved cómo un arrepentimiento sincero lava algunas manchas, aligera vuestro fardo y le da paz a vuestro corazón. Cuando ya os sintáis libres de vuestra carga, pensad en que hay muchos de vuestros hermanos que no oran y sí sufren, para que oréis por todos ellos, con la fe plena de que mi bálsamo será derramado sobre todos los dolientes y necesitados.

La oración breve y sencilla basta para que Dios conceda Su caridad

19 No os pido la oración que dura largas horas, sino la oración breve y sentida, sencilla en la forma y profunda por su espiritualidad; esos instantes me bastarán a Mí, para concederos mi caridad.

Qué es la oración

20 La oración es el medio espiritual que he inspirado al hombre para comunicarse con mi Divinidad, por eso ella se manifestó desde un principio en vosotros como un anhelo, como una necesidad del espíritu, como un refugio en las horas de prueba.

La verdadera oración

21 El que no conoce la verdadera oración, no conoce los deleites que ella encierra, no sabe la fuente de salud y de bienes que en ella se encuentran; siente el impulso de acercarse a Mí, de hablarme y presentarme su petición, pero careciendo de espiritualidad, le parece tan pobre la ofrenda de elevar tan sólo el pensamiento, que busca al instante algo material qué ofrecerme, creyendo que con ello me halaga mejor.

22 De esta manera la Humanidad ha ido cayendo en idolatría, en fanatismo, en ritos y cultos externos, ahogando a su espíritu y privándolo de aquella bendita libertad de orar directamente a su Padre. Sólo cuando el dolor es muy intenso, cuando la pena llega a los límites de las fuerzas humanas, es cuando el espíritu, olvidando formas y derribando ídolos, se liberta y se eleva para gritar desde lo más profundo: "¡Padre mío, Dios mío!"

23 Por la oración se logra la paz, se adquiere sabiduría, se obtiene salud, se comprende lo profundo, se ilumina la mente y se fortalece el espíritu.

24 El que sabe orar de espíritu a Espíritu, se siente acompañado en todas partes, no así el que busca formas e imágenes, que necesita ir a donde están ellas, para sentir su presencia y sentirse seguro.

El secreto de la oración es hablar a Dios con el lenguaje del espíritu

25 ¿Veis en este tiempo de materialismo a los pueblos ocupados en hacerse la guerra unos a otros? Pues Yo os digo que ahí, en medio de esas guerras, muchos hombres han encontrado el secreto de la oración, aquélla que nace del corazón para llegar a Mí como un llamado imperioso, como una queja, como una imploración; y cuando han visto surgir a su paso el milagro pedido, han sabido que no existe otra forma de hablar a Dios como no sea con el lenguaje del espíritu.

Israel ha recibido del Señor todo un libro con lecciones divinas

26 Discípulos: Vosotros que formáis un pueblo que ha recibido no una lección, sino todo un libro, quedaréis preparados para hablar de Mí como nadie ha hablado.

27 Muchas oportunidades de cumplir vuestras misiones voy a daros, aprovechadlas. A todos dad, a todos enseñad; lo que os he dado no tiene límite y por ello jamás quedará vacío vuestro corazón; por lo contrario, cuanto más deis, más lo veréis multiplicado en vosotros; cuanto más améis, más grandes seréis en la virtud.

28 Mi amor dejo entre mi pueblo como testimonio de mi presencia.

29 Mi comunicación es con vosotros; mi luz se irradia sobre el entendimiento humano para enviar por su conducto mi mensaje de amor a la Humanidad.

30 Vosotros seréis los emisarios en cuyos labios vaya mi palabra de comarca en comarca y de corazón en corazón.

31 Estos instantes son de meditación para este pueblo; os sirven para vuestro examen interior, para que sepáis verdaderamente si me amáis con pureza o si habéis caído en fanatismo. La hora es propicia para reparar errores.

Es un error representar lo divino a través de formas inertes e inanimadas

32 Estudiando el sentido de la palabra espiritualidad habéis comprendido que es un error querer representar lo divino a través de formas que llamáis símbolos, error que aumenta cuando consideráis que estáis ocultando, con apariencias, la realidad que tenéis frente a vosotros.

33 Mirad que Yo siempre me manifiesto en inteligencia, en vida, en amor, en poder, nunca en cuerpos inertes; hoy mismo estáis asistiendo a una de mis manifestaciones, la cual se realiza a través del entendimiento del hombre; entonces, ¿por qué os empeñáis en representarme con formas y cuerpos inanimados?

34 Este hombre por quien me estoy comunicando, me está sintiendo profunda e intensamente en su espíritu y aun en su materia; su gozo es profundo y su éxtasis interior lo hace contemplar con claridad la luz que llega a su entendimiento.

35 Vosotros sois semejantes a este hombre; ¿por qué no me sentís igualmente en vuestro corazón?

No puede haber espiritualidad si hay tendencia a materializar lo divino

36 Meditad sobre esta enseñanza y llegaréis a la conclusión de que no podrá haber espiritualidad donde persista la tendencia a materializar lo divino.

37 No todos vais a comprender por ahora lo que significa la espiritualidad, ni tampoco comprenderéis por qué os pido que alcancéis esa elevación. ¿Podréis ser mansos y obedientes a mis mandatos, cuando ni siquiera sabéis lo que os estoy pidiendo? Pero hay quienes comprenden el ideal que está inspirando el Maestro a Sus discípulos, y ellos se apresurarán a obedecer sus indicaciones.

La reminiscencia de la infancia espiritual de la Humanidad

38 El amor al simbolismo y a las formas, así como el culto a las imágenes, es una reminiscencia de la infancia espiritual de la Humanidad, de los tiempos primitivos en que los hombres necesitaban lo externo y lo aparente para creer en lo divino.

39 La inteligencia humana estaba en el principio de su evolución entonces, y por ello Yo no les hubiese dicho: "Analizad y comprended lo que pertenece al espíritu"; pero ahora que el hombre ha penetrado en todos los caminos de la ciencia, que ha desarrollado muchas filosofías, que ha evolucionado mentalmente en muchos otros órdenes, ¿será incapaz de comprender lo que es la espiritualidad y así llegar a comprender y aceptar el espiritualismo? ¿Se confundirá ante mi nuevo mensaje? No, pueblo, el espíritu de la Humanidad necesita y ansía mi Doctrina salvadora.

El sagrado derecho de pensar libremente. La aún desconocida libertad del espíritu

40 No temáis a la lucha por extender y sembrar esta enseñanza; ya muchos pueblos respetan el derecho sagrado de pensar libremente; más tarde conocerán los hombres la libertad del espíritu, que hasta ahora no ha conocido la Humanidad.

41 Las guerras continúan en el mundo, la amenaza de la muerte y del exterminio se cierne sobre los pueblos; es que los hombres, empeñados en conservar sus filosofías y doctrinas, no quieren contemplar la verdad.

42 Os doy la fortaleza espiritual, pueblo, para que no temáis a un fracaso; cuando os he dicho que esta luz, que he hecho brillar en vuestro espíritu, habrá de disipar las sombras, os repito que os he dicho la verdad.

43 En este instante os envuelvo en la luz de mi Divinidad. Desciendo a prepararos como maestros, para que enseñéis con las palabras y con las obras de amor y caridad, de humildad y perdón, a vuestros hermanos. Mas os digo, en verdad, que las obras hablan siempre más que las palabras.

Amor, fraternidad y paz deben ser más que palabras

44 El hombre también le habla de amor a la Humanidad, de fraternidad y paz, pero desmiente con sus obras sus palabras.

45 Ahora que el Padre ha descendido para comunicarse con vosotros por medio del entendimiento humano, os digo: No seáis de aquéllos que hablando de amor albergan odio; que hablando de bien, practican lo contrario; y hablando de paz provocan guerras. No, para que veáis florecer mi palabra entre vosotros, deberéis hablar de ella por medio de obras que nazcan de vuestro corazón.

La plenitud del tiempo del Espíritu de Verdad

46 Hablad por el espíritu, porque estáis en la plenitud del tiempo del Espíritu de Verdad. Mantenedlo siempre elevado, que si por instantes me llegaseis a sentir lejano, no seré Yo el que se haya alejado, sino vosotros los que habéis debilitado en vuestro espíritu, porque Yo siempre vivo en vuestro corazón.

47 Las distancias y las barreras entre el Espíritu Divino y el corazón del hombre, el mismo hombre las crea. Pero Yo habito tan cerca de vosotros, que no tendréis que escudriñar con vuestra mirada el horizonte para contemplarme; bastará que penetréis con unción y recogimiento en vuestro interior, para que me encontréis en mi santuario.

48 Mis revelaciones de este tiempo vienen a poneros en contacto espiritual con mi Divinidad, intimidad que vuestro espíritu siempre buscó.

Cómo orar y cómo se llega a la comunicación de espíritu a Espíritu: Dejar de lado todo lo ritual y todo culto exterior

49 Aún contemplo y escucho a esta Humanidad halagarme y llamarme con sus ritos, cánticos, oraciones verbales y formas diversas de culto para sentirme próximo; a todos les hago sentir mi presencia, con todos estoy, pero ha llegado un tiempo en que el Señor quiere que el culto de sus hijos sea perfecto, que su comunicación con el Padre también sea perfecta. Y es lo que esta enseñanza ha venido a revelaros en este tiempo. Hoy habéis aprendido de Mí cómo debéis orar y cómo se llega a la comunicación de espíritu a Espíritu.

50 Para que dieseis pasos de adelanto en esta senda, os estimulé a que dejaseis a un lado todo lo ritual y todo culto exterior. Entonces fueron desapareciendo de vuestros recintos todos aquellos objetos con que tratabais de representar atributos divinos, y también la materialidad o exteriorización de vuestro culto espiritual.

51 Mi Doctrina no es tan sólo para daros fortaleza y tranquilidad durante vuestro paso por la Tierra, ella os enseñará a dejar este mundo, a trasponer los umbrales del Más Allá y a penetrar en la mansión eterna.

52 Todas las religiones confortan al espíritu en su tránsito por este mundo, pero cuán poco le revelan y lo preparan para el gran viaje al Más Allá. He ahí por qué muchos miran la muerte como un límite, sin saber que desde ahí se contempla el horizonte infinito de la verdadera vida.

El Espiritualismo Trinitario Mariano, revelación de misterios que habían sido impenetrables

53 He llamado Espiritualismo Trinitario Mariano a las enseñanzas que como Espíritu de Verdad os he traído en este tiempo, porque os ha revelado muchos misterios impenetrables. Ya no es tiempo de que exista un velo entre el Más Allá y el hombre. Yo os revelaré de aquella vida hasta donde podáis comprender y sólo lo que sea mi voluntad.

La tumba no es el fin. Más allá de la muerte material está el todo

54 No miréis la tumba como el fin, no miréis de ella el vacío, la muerte, la tiniebla o la nada. Porque más allá de la muerte material está la vida, la luz, el todo.

55 Antes de penetrar en aquellas regiones tendréis que prepararos, y por la elevación de vuestro espíritu podréis, desde ahora que estáis encarnados, habitar o penetrar en el valle espiritual.

El cuerpo no debe ser visto como cadena, enemigo o verdugo

56 No veáis en vuestro cuerpo una cadena, un enemigo o un verdugo; ved en vuestra materia una criatura débil a quien debéis fortalecer, porque entonces ella será vuestra sierva, vuestro báculo, y vuestro mejor instrumento para cumplir una misión y escalar hacia la montaña.

57 Espiritualizad vuestra materia sin dejarla caer en fanatismo, para que podáis desprenderos en vuestra oración y llevéis en alas del pensamiento el bálsamo a los enfermos.

Más allá del sentido figurado

58 Cuando en el Segundo Tiempo hablaba de mi Reino a mis discípulos, no comprendían y me preguntaban: ¿En dónde está tu Reino, Señor? Mas cuando se acercaba el día de mi partida, mi palabra dejó de ser en sentido figurado, se hizo clara y todos comprendieron.

59 También en este tiempo, como ya se acerca el instante en que deje de comunicarme en esta forma, he dejado el sentido figurado para hablaros con claridad y sencillez de las grandes lecciones que os tenía reservadas. Todo cuanto os hablé desde 1866, quedará resumido en mis enseñanzas de estos tres últimos años.

60 Esta palabra que, mediante el Rayo Divino que ilumina el entendimiento del hombre, habéis escuchado en este tiempo, ha sido para vosotros el nuevo maná para vuestro espíritu, ha sido también semejante al milagro de los panes y los peces que Jesús obró en el desierto.

61 Ya es muy corto el tiempo en que os hablaré. Preparaos y aprovechad mi palabra, mis ejemplos, para que con ello os levantéis entre la Humanidad a testificar mi enseñanza. Muchas puertas se abrirán para vosotros, otras permanecerán cerradas. Multitudes de hombres vendrán a escucharos, y entre ellos estarán los sordos de corazón. Vosotros sembraréis en todos ellos, porque el corazón de la Humanidad es como la tierra; Yo os enviaré el rocío y la lluvia sobre vuestra siembra y la semilla germinará.

62 Los destinados para ir en pos de otros pueblos, atravesarán las fronteras como enviados de paz.

63 El mundo, como un valle de expiación, os espera con todos sus dolores, sus vicios, sus enfermedades y sus llagas, para que en él depositéis el bálsamo que cura todos los males, el cual Yo os he confiado.

64 No os sentís capaces de grandes acciones, pero Yo, por un átomo de vuestro amor o de vuestra caridad, haré por vuestro conducto obras sorprendentes, de las cuales llegaréis hasta a sentiros indignos.

Instrucciones para después de 1950

65 Cuando ya no vibre mi palabra en estos recintos, os reuniréis para dar lectura a mis cátedras, de las cuales comprenderéis muchas enseñanzas que antes no alcanzasteis a comprender, estudiándolas y analizándolas congregados en armonía, sea en vuestros hogares o en las distintas casas de oración. Los videntes contemplarán la silueta del Maestro, que como Espíritu de Verdad os hará nuevas revelaciones. Ahí, en vuestro seno, aliviarán su dolor los enfermos y recobrarán la vida los moribundos, el triste hallará consuelo y el desesperado la calma.

66 Doctrinad con el ejemplo de vuestra misma vida, que Yo haré lo demás. He querido daros parte en esta obra de amor, para que amando a vuestros hermanos me améis a Mí.

A similitud de la Última Cena

67 Llegad preparados al día de mi última cátedra, porque ella será como la última cena del Segundo Tiempo, en la que vendréis a recibir mis últimas palabras.

68 Los que no hayan cumplido mis mandatos ni se hayan preocupado por la espiritualidad, los obstinados en pasadas costumbres y tradiciones, tendrán que llorar y más tarde, leyendo en el Libro que os estoy confiando, se darán cuenta de sus errores; entonces, llenos de dolor y arrepentimiento, tratarán de enmendar sus yerros.

69 La luz de mi amor alumbra al mundo y sus senderos, cuando la tiniebla amenaza con envolverlos. Día tras día, en gran número, se levantan espíritus que dejan esta vida sin saber a dónde van; os encargo que no os olvidéis de ellos, dadles la luz de vuestra oración, de vuestra caridad. Descuidad de los seres de luz, porque ellos ya están en la luz y son quienes velan por vosotros. No oréis sólo por los hombres, orad por todos vuestros semejantes en toda la Creación.

70 ¡Mi Paz sea con vosotros!