El Padre se recrea con los discípulos de Cristo en el Tercer Tiempo

1 Vengo a recrearme entre vosotros, vengo a conversar con vuestro corazón. Mi presencia os da fortaleza para que podáis cumplir la misión que os he encomendado.

2 Y vosotros, ¿no sentís el dolor de la Humanidad, no sentís tristeza al ver cómo la muerte es la que arranca el pecado de este mundo en vez de que sea la luz de la conciencia?

3 Tenéis una misión muy grande que desempeñar como discípulos de Cristo en el Tercer Tiempo, ya que sois de los que han escuchado mi palabra y han aprendido de Mí.

El verdadero hombre de ciencia, a cada paso se encuentra con Dios

4 Sabed que los hombres, por medio de la ciencia, buscan también la comunicación con el Más Allá. Levantaos a dar testimonio de mi Doctrina, si no queréis que ellos os despierten.

5 El hombre de ciencia, que muchas veces ha negado mi existencia, escudriña la Naturaleza en todas partes, sondea la tierra, los mares, el espacio, y a cada paso se encuentra Conmigo, porque en cada descubrimiento que hace, habla el amor con que Yo he formado toda la Creación.

6 Mucho tenéis que hablar para que mi luz llegue a todos vuestros hermanos, y alcancen a comprender que todo lo creado, desde los átomos hasta los más grandes conjuntos de estrellas, está destinado a producir vida, sustento, bienestar y perfección.

7 Dad a conocer mi enseñanza en forma perfecta, para que no le atribuyan imperfecciones los ignorantes. Sembrad bien, y las generaciones que de vosotros broten no tendrán que sufrir vuestros errores, ni recogerán como herencia el dolor.

Hay que sembrar de buenos ejemplos el camino. Los apóstoles de Jesús jamás erigieron altares o templos

8 Quiero que de vosotros brote la simiente limpia y sana, que lleve bendiciones por doquier.

9 Sembrad de buenos ejemplos el camino; no adulteréis mis enseñanzas, imitad en esto a mis apóstoles del Segundo Tiempo, que nunca cayeron en cultos materiales para enseñar y explicar mi Doctrina. No se les puede atribuir a ellos la idolatría en que después cayó la Humanidad. Sus manos jamás erigieron altares, ni construyeron palacios para el culto espiritual; pero llevaron la enseñanza de Cristo a la Humanidad, llevaron la salud a los enfermos, la esperanza y el consuelo a los pobres y a los tristes y, como su Maestro, enseñaron el camino de salvación a los perdidos.

Religiones y sectas cristianas de ahora no son reflejo siquiera de la Doctrina que los apóstoles de Jesús practicaron y enseñaron

10 Las sectas y religiones cristianas que conocéis en estos tiempos, no son siquiera un reflejo de la Doctrina que mis apóstoles practicaron y enseñaron.

11 Nuevamente os digo que en aquellos discípulos podéis encontrar modelos perfectos de humildad, de amor, de caridad y elevación. Ellos sellaron con sangre la verdad que pronunciaron sus bocas.

12 De vosotros no pedirá ya sangre la Humanidad, para creer en vuestro testimonio; pero os pedirá verdad.

Para no ser materialista no hay que despreciar los bienes que vienen de la Tierra. La Naturaleza, creación divina

13 Mi Doctrina ha enseñado siempre al hombre a no ser materialista, pero dista mucho de enseñaros el desprecio por los bienes de la Tierra. Yo os digo: Amad la Tierra, sus maravillas, sus bellezas, sus goces, con ese amor con que debéis amar todo cuanto Yo he creado; pero estad preparados a renunciar a todo cuando sea preciso, y no olvidéis que vuestro espíritu es pasajero en esta vida, y tendrá que retornar a la morada que dejó, de la que añoráis espiritualmente su paz.

14 Hoy me preguntáis desde lo más profundo de vuestro corazón si debéis despreciar la vida material y olvidar todo lo que amáis en la Tierra para servirme mejor, a lo cual Yo os contesto que quien creyese que Yo he dicho esto, se encuentra en un error y no ha analizado mi enseñanza.

15 ¿Cómo concebís que Yo os prohíba lo que la vida material os ofrece, si he creado la Naturaleza para sustento de mis hijos? Nada de lo hecho por Mí puede estar en contra vuestra para que Yo os lo prohíba, pero tomad todo con medida. Si Yo os he hablado de que debéis apartaros de la lujuria y del materialismo, siempre me he referido a las bajas pasiones, a los vicios, a las frivolidades, o al uso de lo superfluo y de lo malo.

16 Ahora que vengo haciendo amplia explicación de mi Enseñanza, he de haceros comprender que todo lo que hagáis fuera de las leyes que rigen al espíritu o la materia, es en perjuicio de ambos.

Es menester dejar que brillen las luces del espíritu

17 La conciencia, la intuición y el conocimiento son los guías que con vosotros irán señalándoos el camino certero y evitándoos tropiezos. Esas luces son del espíritu, pero es menester dejarlas que brillen. Cuando esa claridad se encuentre en cada uno de vosotros, exclamaréis: ¡Padre, vuestra semilla de redención germinó en mi ser y vuestra palabra floreció al fin en mi vida!

18 Vengo a inspiraros grandes pensamientos, a mover vuestro corazón para las grandes obras, mas en verdad os digo: Esta Doctrina no se quedará encerrada en este pueblo, porque el espiritualismo es Universal; la Doctrina o revelación del Espíritu de Verdad no es sólo para un pueblo, sino para todos los hombres.

Nada ni nadie puede detener el curso de los planes divinos

19 Como un río que corre con ímpetu, arrasándolo todo, así será el torrente que formen las multitudes espiritualistas, río que nadie podrá detener porque su fuerza será invencible; mas aquél que a su paso quisiera interponerse como obstáculo, será arrastrado por la corriente.

20 ¿Quién podrá tener en la Tierra potestad para detener la evolución de los espíritus o el curso de los planes de Dios? Nadie; el único Ser absoluto en poder y en justicia, es vuestro Padre y Él ha ordenado que todo espíritu avance hacia la perfección.

21 Si por instantes mis leyes divinas han sido desobedecidas por los hombres, hago que mi voz, cual si fuese el eco de una campana sonora, sea escuchada hasta por los muertos a la vida espiritual.

22 La voz de este pueblo también resonará en los corazones, como eco de campana que despierta e invita a orar y a meditar; pero es menester que os revistáis de humildad, y que vuestro corazón se llene de caridad para que vuestras obras brillen como ejemplos verdaderos entre la Humanidad.

Dejar de amar la personalidad propia

23 Dejad de amar vuestra persona para que empecéis a amar a los demás; no busquéis honores para vuestro nombre; ya preocupaos sólo porque vuestras obras sean limpias, y pasaréis a la inmortalidad.

24 Yo os digo en verdad que el que siembre con humildad, dejará una huella imperecedera de su paso por el mundo; en cambio, quien trabaje en mi Obra buscando el halago y la gloria del mundo, ése contemplará que sus obras pronto quedarán borradas, y que su nombre ni siquiera alcanzó a ser conocido por la tercera generación después de él.

25 Hermosa misión os he confiado, pero a la vez muy delicada, mas no por eso es superior a vuestras fuerzas, porque cada quien tiene asignada una pequeña parte que desempeñar.

26 La redención de la Humanidad no la hará un solo hombre, ni siquiera un pueblo: seré Yo, que os di mi sangre representando con ella mi amor, quien haga levantar en este tiempo a los hombres, buscando el camino que Cristo enseñó.

Andan desatadas las legiones oscuras que turban a los hombres

27 Velad y orad siempre, porque es el tiempo en que las tinieblas y la confusión andan desatadas, en que las legiones oscuras rodean y turban a los hombres.

28 Tened la comprensión absoluta de que mi comunicación con vosotros ha sido para sanar vuestro espíritu, para libertarlo, para regenerarlo y elevarlo hacia la luz; para revelarle grandes conocimientos y esclarecerle misterios no comprendidos por los hombres, y también para descubriros lo que os ha sido ocultado.

29 Llevad mi palabra llena de esencia y de vida eterna, sentid mi fuerza en vosotros. No temáis, todo lo sé; hasta la última de vuestras penas está presente delante de Mí.

30 Mi justicia toma vuestra causa, enjugo vuestras lágrimas, os ofrezco un báculo para que os apoyéis en él en la vida, y deposito mi ósculo en vuestra frente para que os sintáis ungidos y amados por el Maestro.

31 No temáis a los pequeños guijarros del camino, aprended a pasar sobre ellos sin heriros, que es lo mismo que vivir elevados por sobre las miserias de la vida humana.

32 Orad por las naciones, con tal fe y caridad que vuestra influencia sea sentida por vuestros hermanos, y vosotros sintáis que mi manto de amor os cubre a todos.

33 En cada tiempo que os he concedido para la evolución de vuestro espíritu, habéis ido adquiriendo más luz.

34 Esa luz es la que ilumina vuestra inteligencia y vuestros sentimientos.

El esposo o la esposa, corazón puesto desde antes en el camino por el Padre

35 Desde antes de que llegaseis a la Tierra, Yo ya conocía vuestra trayectoria e inclinaciones, y para ayudaros en vuestra jornada puse en vuestro camino a un corazón que, con su amor a vosotros, iluminara el sendero. Ese corazón lo mismo fue de hombre, que de una mujer. Así he querido ayudaros, para que lleguéis a ser como un báculo de fe, de fuerza moral y de caridad para los necesitados.

36 Teméis abrir vuestros labios para hablar abiertamente de mi llegada y en vuestro interior se entabla una lucha entre el anhelo de hacer la caridad y el temor de que os rechacen. Entonces preferís ocultaros con vuestros dones y misiones que de Mí habéis recibido, pero pensad, párvulos, que ocultar los dones que poseéis equivale a negarme y a negaros a vosotros mismos vuestra evolución.

37 Creed que si este pueblo estuviese unido y se hubiese levantado lleno de fe y valor a dar la Buena Nueva, de palabra y con obras, el conocimiento de que me estoy comunicando con los hombres hubiese llegado al confín de la Tierra.

38 Si aún os sentís débiles, os digo: Comed y bebed, porque no quiero contemplar hambre o sed entre vosotros.

39 Haced mi voluntad y la recompensa presto llegará, al sentir mi amor dentro de vosotros, al presentir la paz del Más Allá, como una puerta que invita a pasar y a contemplar mi faz.

La depuración de las prácticas lleva a la elevación del espíritu

40 A todos os estoy enseñando a elevar el espíritu en la oración. Algunos ya saben recrearse con esta gracia; otros aún no lo han logrado, porque sus impresiones pasadas han dejado huella profunda en su mente, porque no han olvidado costumbres y tradiciones religiosas, pero todos luchan por la depuración de sus prácticas, por la regeneración y por la elevación espiritual.

41 Bienaventurados los que han creído en mi presencia a través del entendimiento del hombre, porque ellos penetrarán con paso firme en el tiempo de la comunicación de espíritu a Espíritu.

42 Os habéis acercado a Mí para recibir el consuelo y el calor que necesitáis, como una tregua en vuestra vida, ya que ésta es como un yunque que forja los espíritus con grandes pruebas. Pero vuestra confianza en el destino es grande, y sabéis que de este crisol saldréis limpios para la lucha.

43 Día tras día llega hasta Mí vuestra oración espiritual, cuyo lenguaje no conoce vuestra materia, porque no son palabras pronunciadas por vuestros labios, ni son ideas formuladas por vuestra mente humana. La oración del espíritu es tan profunda, que está más allá de las potencias y de los sentidos humanos.

44 En esa oración, el espíritu llega a las regiones de la luz y de la paz, donde moran espíritus elevados y de ahí, saturándose de aquella esencia, retorna a su cuerpo pasajero para transmitirle la fortaleza.

45 Se levantan ya, en los pueblos distantes de vosotros, en los países extranjeros, los espíritus encarnados, presintiendo el Tercer Tiempo, presintiendo mi presencia, recibiendo la inspiración de mi Espíritu de Verdad.

46 Y esos corazones, esos espíritus, viven rodeados de dolor, de espinos y de abrojos, pero todo ello lo atravesarán, venciéndolo, y lo que su espíritu sienta o presienta, brotará en palabras y en pensamientos, se traducirá todo ello en obras, y ellos serán como precursores y profetas de la llegada de mi Obra Espiritualista entre la Humanidad, entre sus pueblos.

La importancia de reconocer a los verdaderos profetas y precursores de la Doctrina

47 Estad alerta, para que no combatáis a quienes, como vosotros, se levanten cumpliendo misiones confiadas por mi Divinidad; para que podáis reconocer a los buenos profetas, a los verdaderos precursores, distinguiéndolos de los falsos cristos y profetas, y confirméis las obras de unos y destruyáis las obras de los otros, porque éste es el tiempo en que todas las fuerzas se levanten unas contra otras: el bien luchando contra el mal, la luz contra la tiniebla, el saber contra la ignorancia, la paz contra la guerra, la restauración contra la destrucción. No os sorprenda esto cuando suceda por todo el orbe.

Rompiendo las cadenas que atan al espíritu

48 Vosotros habréis de unificaros en el pensamiento bueno, la luz, la fraternidad, el apego a la verdad, el amor, y vuestras prácticas depuradas en mi Obra, para que con vuestra unión podáis vencer todo mal y podáis apartarlo de este mundo. Entonces será cuando el hombre libere su espíritu, cuando queden rotas las cadenas que por mucho tiempo lo ataron, y la paz verdadera penetre en su corazón.

49 Es llegado el tiempo en que Israel ha de lograr de mi Espíritu Divino toda la gracia, los dones, la luz por méritos propios, porque no estáis más en el Segundo Tiempo, en el cual un solo hombre echó sobre Sí todos los pecados de la Humanidad, para lavarlos Él solo con Su sacrificio, para rescatar a todos los hombres con el precio de Su sangre.

50 Mirad que aquel sacrificio no fue inútil, porque ha dado y seguirá dando los grandes frutos de redención y de amor para la eternidad, y esos frutos son los que en este tiempo vosotros tenéis también que dar, imitándome en la senda del sacrificio, de la abnegación, del amor desinteresado, del perdón, para que así, mis hijos, podáis recoger también ese fruto del corazón de la Humanidad.

51 No almacenéis en vuestro corazón ni en vuestros hogares mi palabra, escondiéndola; os doy a comprender que la labor que el Padre está haciendo entre vosotros tenéis que extenderla a los demás.

Abrir el corazón para compartir la enseñanza con todos los seres humanos

52 El espiritualismo unificará a los espíritus no sólo en el Espíritu de Verdad, sino que unificará en Su propia Ley y sabiduría, que es amor, a todos los espíritus del Universo; por eso, abrid vuestro corazón como el Maestro lo abre para vosotros, para que compartáis estas enseñanzas con todos vuestros hermanos.

53 Estáis despertando para el Espíritu de Verdad y vais despertando al que duerme, para que contemple la luz que borra fronteras y límites, para formar con todos los seres una sola familia unida por el amor.

54 La palabra que he hecho vibrar por conducto del portavoz, resonará por doquier, llegada la hora.

La enseñanza divina por el entendimiento humano, compendiada en los tres últimos años

55 Escuchadme con atención en estos últimos años, porque no será la última cátedra de 1950 la que os señale la ruta ni encierre todos los mandatos, sino que en el conjunto de mis cátedras tendréis todo cuanto debáis saber y hacer. Estos tres años han sido una revelación incesante para vosotros.

56 Yo quiero que todos mis discípulos y mis párvulos me escuchen el día postrero, para recibirlos en representación de la Humanidad. Mis brazos se abrirán, mas no quiero que sea en una cruz, como en aquel Segundo Tiempo; quiero estrecharos en un abrazo de amor con el que se cierre esta comunicación del Espíritu Divino a través del hombre.

57 Ha llegado la hora en que la voz de la campana sonora la escuchen hasta los muertos a la vida del espíritu.

58 Ninguno de los que he escogido en este tiempo se envanezca, creyéndose superior a los demás por sus dones espirituales, pues aún no podéis compararos con Juan, aquél de quien dije que siendo el más grande entre los profetas, era menos que el más pequeño en el Reino de los Cielos.

59 Vivid para el Padre amando a Sus hijos, que son vuestros hermanos, y alcanzaréis la inmortalidad. Si caéis en el egoísmo y os encerráis en vuestro amor propio, la simiente que dejéis y vuestra memoria, difícilmente perdurarán.

60 Sed mansos y humildes de corazón, y estaréis siempre llenos de mi gracia.

61 ¡Mi Paz sea con vosotros!