Las puertas de la eternidad

1 ¿Qué espíritu, oyéndome hablar de la Tierra de Promisión, no siente el deseo de habitar en ella? La finalidad de mi comunicación entre vosotros, es ayudar a vuestro espíritu a llegar a la morada de la luz y de la paz eterna, desde donde se percibe la grandeza de vuestro Creador. Un camino os ha sido trazado desde todos los tiempos, para que por él lleguéis a las puertas de esa eternidad, de esa vida que espera a vuestro espíritu.

2 Os he perdonado y os he aligerado vuestro fardo de restitución, para que apresuréis vuestro paso, lavéis vuestras culpas y os sintáis confortados para emprender de nuevo la caminata. Grande es la misión y la lucha que tenéis en la Tierra, pero es mayor en estos tiempos de guerras y calamidades, en los cuales debéis aprender a orar con tal devoción que vuestro espíritu invisible e intangible a los demás, logre detener el avance de la guerra y extienda sobre los pueblos el manto de mi paz.

La Nueva Jerusalén es espiritual, no está en la Tierra

3 Esta nación donde moráis no es la Nueva Jerusalén, porque esa ciudad os espera en lo espiritual, pero ha sido elegida para mi manifestación en este tiempo, y será como una puerta que os conducirá a la blanca ciudad que en su éxtasis contempló mi apóstol Juan.

4 En vuestra ciudad penetrarán los extranjeros y a ellos los veréis como hermanos por el espíritu, sin menospreciarlos por ser de otras razas.

5 Elevad unos instantes vuestro pensamiento y haré que a vuestro corazón llegue el rumor de la guerra, el lamento de los hombres, el dolor de las madres, el llanto de los niños, para que comprendáis vuestra misión y os levantéis a cumplirla. Tiempo de justicia es éste, en el que estáis viendo cómo al rico avaro y a la nación poderosa y egoísta les es quitado su poder, así como al que ha tomado lo ajeno sin el permiso de su dueño para aumentar su caudal, también le ha llegado el día de ver cómo otras manos le quitan lo que sin derecho poseía.

Los ricos avaros, también en lo espiritual. La ausencia de altruismo

6 Vosotros, en vuestra pobreza material, pensáis que estáis exentos de mi justicia, mas os digo que os equivocáis, porque también podéis convertiros en ricos avaros de la riqueza espiritual que os estoy entregando.

7 Hoy os he invitado a elevar vuestro pensamiento, para que tratéis de sentir el dolor que aflige a las naciones, y he contemplado que no sabéis sentir aún el dolor de vuestros hermanos, aun cuando de ese dolor se halle saturado hasta el aire que respiráis; ¿será menester que paséis por esa prueba y que apuréis ese cáliz, a fin de que podáis comprender el dolor que agobia a la Humanidad? Tenéis aún endurecido vuestro corazón, y no brota de él el agua cristalina del amor.

8 Bienaventurado el que se levante a servir a sus hermanos al ver las calamidades que los afligen; Yo lo haré descansar en mi seno después de concluida su labor.

9 Recordad que cuando la vida os ha sonreído, habéis visto con indiferencia a los que sufren; y otros, después de haber conocido la miseria y habiendo llegado al esplendor, en vez de ayudar a los que a sus puertas llaman, los rechazan de su presencia y les dicen: Id por vuestro camino, sufrid y luchad como yo sufrí y luché, y entonces tendréis lo que con tanto trabajo logré.

10 Mi Doctrina os enseña que si la paz de que disfruta vuestro corazón a la luz de vuestro espíritu, la habéis alcanzado a través de grandes pruebas o sufrimientos, Yo os digo que esas joyas las repartáis entre vuestros hermanos, sin tratar de saber si han hecho méritos para poseerlas.

Los nuevos Lázaros

11 Mi palabra ha hecho en vosotros lo mismo que cuando resucitó Lázaro. Un hálito de muerte había penetrado en vuestro corazón, destruyendo toda esperanza que hubiera albergado para llegar a sobrevivir a esta guerra que amenaza vuestra paz a cada instante. Mas al mismo tiempo que han llegado los rumores de la guerra, habéis tenido noticias de que la voz del Maestro está siendo escuchada en el seno de una congregación de corazones sencillos y humildes, y sin preguntaros más acerca de si sería verdad, si tal milagro fuese posible, habéis venido en mi busca, porque sabéis que Yo soy la paz.

12 Al oír esta voz, todas las fibras de vuestro espíritu se conmovieron y habéis exclamado: "Sois Vos, mi Señor, quien habla". Sin embargo, vuestra fe no ha llegado aún a ser absoluta, porque estando Conmigo, todavía seguís temiendo, como aquellos discípulos que navegaban Conmigo en una barca, y al ver que las olas del mar se encrespaban, gritaron: "¡Señor, Señor, salvadnos que perecemos!"

No basta con escuchar la palabra divina. La Humanidad ha perdido el tesoro que es la paz

13 ¿Por qué teméis, oh pueblo, si os encontráis refugiados bajo la protección de mi misericordia? ¿Por qué desconfiáis de mi poder? No hagáis con ello que vuestro esfuerzo por venir a escucharme resulte inútil y sea estéril. Daos cuenta de que muchos, para oír mi palabra, vienen de lejanas comarcas; otros tienen que vencer al escepticismo de su familia; otros se ven obligados a abandonar sus trabajos materiales y sus deberes del mundo, y ese sacrificio no debe ser estéril.

14 Considerad que, si en vez de dudas y desconfianzas, llegáis a depositar toda vuestra fe en mi palabra, ella, al quedar escrita con el fuego de vuestro amor en vuestro espíritu, os iluminará a cada instante y os fortalecerá en cada una de vuestras pruebas.

15 Mucho es lo que vuestro espíritu teme a las cadenas de la esclavitud, porque ya conoce el sabor de ese cáliz de amargura.

16 Amáis intensamente la paz, y ese anhelo de vuestro espíritu es el que me ha traído hasta vos, oh pueblo, porque sabéis que la paz se ha concentrado toda en Mí. Sería en vano que la buscaseis en las diversas instituciones humanas, entre los hombres del poder, o entre las más avanzadas teorías de la ciencia moderna, porque ese tesoro lo ha perdido la Humanidad. Cuando el hombre quiera recobrar ese don que ha desechado, tendrá irremediablemente que buscarlo en Mí, como aconteció con vosotros.

17 Clara, y al alcance de todos mis hijos, es la lección que he venido a daros, porque quiero prepararos para que seáis los emisarios de esta buena nueva, los que descubráis a la Humanidad la mejor forma de buscarme para encontrar la paz.

La verdadera sabiduría, privilegio de los humildes

18 Aquí tenéis cumplida la palabra que os di, cuando en el Segundo Tiempo Jesús daba gracias a Su Padre por haber ocultado Su sabiduría a los sabios y entendidos, y en cambio se la había dado y revelado a los humildes. Sí, mi pueblo, porque los que llamáis sabios, se engrandecen y quieren humillar a los humildes, enseñándoles tan sólo lo que ellos consideran las migajas del pan que de Mí han recibido, mientras que los pobres, los humildes, que sí conocen las necesidades que la vida presenta y sus privaciones, cuando llegan a poseer algo, sienten que es demasiado para ellos y participan a los demás. Ahora agrego que cuando el avaro se torne en generoso y el soberbio en humilde, llegarán al instante a gozar de cuanto tengo reservado para el que sabe practicar la virtud, pues mi amor no es parcial, es universal, es para todos mis hijos.

19 Todo esto lo debéis conocer, porque si alguno quiere llegar a ser sabio en mi Doctrina, no olvide que para lograrlo, antes tiene que ser humilde como Salomón, a quien hice rey y sabio al grado de que su nombre fue famoso y respetado en todo el mundo de aquella época, el que maravilló por la sabiduría de sus consejos y de sus juicios; pero todo su poder, su luz y esplendor, cayeron bajo la fuerza de mi justicia, cuando faltó a mis órdenes.

Cuando el Padre evoca al Israel del Primer Tiempo

20 Pueblo: Luchad y trabajad por la paz, como Israel conquistó la Tierra Prometida después de tantas vicisitudes y conflictos por los que tuvo que atravesar y vencer. Yo sé que vuestro espíritu me comprende bien cuando le hablo de Israel, porque esa simiente la lleváis en vuestro ser, y esa historia quedó escrita en vuestra conciencia; ¡ahí está su experiencia, evolución y luz, ahí está el libro abierto en su espíritu, señalándole la Ley y evitándole caer en error!

El pueblo del Señor no tendrá posesiones terrestres en el Tercer Tiempo

21 He hecho que vuestro espíritu venga a reencarnar en este tiempo, lejos de antiguas posesiones terrestres que os hubieran materializado, como ha ocurrido en otras razas y pueblos, para que vuestra única pasión fuera la de abrir una brecha espiritual a la Humanidad, mostrarle por dónde encaminar sus pasos y conducirla a la paz de mi Reino de justicia y de amor.

22 Hoy venís en busca de caridad y ¿quién puede decir que no la ha recibido? Los enfermos han sanado, los caminantes cansados han encontrado paz, y los hambrientos y sedientos de espiritualidad han calmado su hambre y su sed; pero aún hay entre los que me siguen algunos que no han despertado, que dudan y piden pruebas para creer; a ellos les voy a conceder lo que necesitan, según mi voluntad, mas no son las posesiones terrestres las que voy a entregarles; tengo para mis hijos los bienes del espíritu, y de ellos daré sin límite al que me los pida con sus obras de caridad y amor hacia sus hermanos.

23 Busco a vuestro espíritu que es parte de mi Ser, para enseñarle y guiarlo; quiero elevarlo y hacerlo llegar a Mí, mas no todos me reconocen ni saben recibirme. El mundo y sus innumerables pruebas han amargado vuestro corazón y no tenéis fuerza para pensar en la vida espiritual, y os digo que ahora que el mundo se ha vuelto hostil con vosotros, debéis buscar con más afán el refugio en mi amor infinito.

24 Mi Doctrina cae lentamente sobre vosotros como gota incesante de agua cristalina; ella irá poniendo los cimientos de fe, de esperanza, de confianza, para la obra que a cada espíritu le he encomendado.

El discípulo espiritualista trinitario mariano, con potestad sobre los elementos de la Naturaleza

25 Los elementos están desatados contra el hombre; vosotros no debéis temer, porque sabéis que os he dado una potestad para vencer el mal y proteger a vuestros hermanos. Podéis ordenar a esos elementos de destrucción que se detengan y ellos obedecerán. Si permanecéis orando y velando, podréis hacer prodigios y sorprender al mundo.

26 Orad con limpidez, haced comunión con mi Espíritu, no busquéis para ello determinado lugar. Orad bajo un árbol, en un camino, en la cumbre de una montaña, o en el rincón de vuestra alcoba, y Yo descenderé a conversar con vosotros, a iluminaros y a daros fortaleza.

27 Cuando oigáis esta palabra, abrid vuestro corazón y dejad que su luz os vivifique y después, ya limpios y preparados, id por el mundo derramando el testimonio de lo que habéis recibido. Muchos me ofrecen, llenos de alegría, sus primeros frutos, mientras otros, temerosos, ocultan su semilla; estos pusieron todo su esfuerzo y no obtuvieron el fruto deseado, pero Yo veo su celo, su amor, y les digo: Esperad, perseverad y recogeréis también vuestros primeros frutos.

28 Velad para que la mala semilla no prospere, que no germine en la Tierra. Hoy que el tiempo es propicio para la siembra, trabajad y Yo os ayudaré a cultivar.

Profecía para el tiempo cuando llegarán hombres de todas las naciones a México

29 He dejado a vuestra nación a imagen de la segunda Jerusalén; pronto vendrán a ella hermanos vuestros de distintas razas, y al verla pródiga, se despertarán sus ambiciones y querrán despojaros. Os prevengo y os digo: Yo la he preparado para ofrecer paz a los caminantes cansados, pan a los hambrientos y luz a los espíritus; no quiero verlos convertidos en señores y a vosotros en esclavos; os inspiro amor, justicia, equidad, para que viváis en paz.

30 Aprovechad el tiempo y analizad mi enseñanza, porque ya se acerca 1950 en que dejaré de hablar por este medio; dejad que os corrija y os lleve paso a paso a la perfección.

María, la Divina Intercesora

31 María vela por vosotros y, aunque no la miráis, sentís que Su amor y consuelo se derrama en vuestro ser como un rocío de gracia. Los tristes han sido llenos de esperanza; los pecadores se purifican y todos habéis sido bendecidos y ungidos por Ella. Buscad en la Madre Divina el consuelo a vuestras penas. ¿Pensáis que pueda negar Su compañía y protección a Sus hijos cuando es buscada con amor? No, pueblo, en Su espíritu divino sólo encontraréis amor, ternura y caridad.

32 Mujeres del mundo, ¡imitad a María! Evocad el tiempo en que vivió cerca de vosotras como mujer virtuosa y abnegada madre, y sentiréis llenarse de fortaleza vuestro espíritu.

Regir con amor y prudencia sobre la vida humana

33 Y vosotros, varones, que como las varonas también habéis sido creados a semejanza mía y que vais por el camino de pruebas sintiendo la justicia divina, llenaos de fortaleza, usad vuestros dones, y regid con amor y prudencia vuestra vida.

34 Para fortaleceros os digo: Comed de este pan y jamás moriréis; bebed de esta agua cristalina y sed no volveréis a tener.

35 En esta era he venido a comunicarme con vosotros bajo esta forma, para preparar a vuestro espíritu para la comunicación de Espíritu a espíritu. Vengo a hablaros extensamente para que lleguéis a conocer la esencia divina de mi palabra, y no os confundáis con otras doctrinas.

36 Os he hecho penetrar en un camino de regeneración, para que no sintáis vergüenza cuando estéis en mi presencia, y para que os sintáis dignos de escucharme.

37 Contemplo hasta lo más íntimo de vuestro corazón. Descubro lo que estáis aún por hacer, por eso no os extrañe que a veces os corrija antes de que hayáis faltado.

Este planeta, imagen del Paraíso celestial

38 Así, cuando el Padre formó al mundo y le dio como destino el ser una imagen del paraíso celestial, un valle de delicias y de progreso espiritual, Él ya sabía que Sus hijos tendrían flaquezas y faltas en su camino, que sería menester una morada para que diesen el primer paso hacia la regeneración y el perfeccionamiento.

39 Cuando los primeros seres humanos habitaron la Tierra, en ellos puso antes el Creador Su amor y los dotó de espíritu, donde el Padre encendió Su luz en la conciencia, a la vez que había sido dotado con el libre albedrío.

La cadena de errores, producto de la tiniebla y la tentación

40 Y mientras unos espíritus ya encarnados lucharon por perseverar en el bien, combatiendo todas las tentaciones con el fin de permanecer limpios y dignos del Señor y de acuerdo con su conciencia, otros, de pecado en pecado y de falta en falta, fueron forjando una cadena de errores, eslabón por eslabón, guiados sólo por la voz de los sentidos, dominados por sus bajas pasiones, sembrando el error y la tentación entre sus hermanos; pero al lado de estos espíritus turbados, también han venido mis profetas, como ángeles mensajeros de mi Divinidad, a despertar a la Humanidad, a prevenirle de las asechanzas y a anunciarle mi llegada.

41 Los espíritus de tiniebla, cruzándose en el camino espiritual de la Humanidad, la confunden induciéndola a la idolatría, al paganismo, al fanatismo.

Los profetas de Israel

42 Mis profetas, mis enviados, mis siervos, han venido a combatir la perversidad y la mentira, han venido a padecer y a morir por sus hermanos, señalando con su índice el camino de la verdad, la justicia y el amor.

43 Buscad la palabra de los profetas, y en ella comprobaréis que ellos os preparaban desde aquel tiempo y os hablaban de hechos que habrían de cumplirse. Ved cómo Joel os habló de estos tiempos de manifestaciones espirituales. Daos cuenta de que todos los profetas han combatido la idolatría, para enseñar la comunicación de espíritu a Espíritu.

Jesús, como antes los profetas, también fue burlado y escarnecido

44 Cuando Cristo vino al mundo, ya la Humanidad había pecado mucho, ya el diluvio había lavado la faz de la Tierra. Sodoma y Gomorra habían sido consumidas por el fuego y Babilonia había sido destruida. Él venía a reclamar la desobediencia a la Ley y la sangre de los profetas, y también tuvo que ser juzgado y muerto por Sus propios hijos.

45 El Verbo se hizo hombre y tomó carne de un seno virginal; habló de humildad, de perdón, de amor y elevación espiritual, y fue perseguido y juzgado. Siendo potencia divina, padeció y murió como hombre, fue burlado y escarnecido.

46 Los hombres que han logrado penetrar en los misterios de aquellas revelaciones, han descubierto la verdad y ante ella hoy se inclinan.

La profecía de Joel se está cumpliendo. Los sueños proféticos

47 Mas en este tiempo surge de nuevo la confusión, y los hombres llenos de soberbia en su falsa grandeza, tratan de desterrar del corazón humano el nombre de Cristo y Su Doctrina; he ahí la tiniebla. Mientras, el Padre, en cumplimiento a la profecía de Joel, abre una nueva era y derrama Su espíritu en toda carne y en todo espíritu, se deja escuchar, se hace sentir y se deja contemplar, manifestándose en muchas formas.

48 Los ojos de los hombres, lo mismo en el niño que en el joven o en el anciano, atraviesan lo material para profundizar en el Más Allá y contemplar la vida espiritual.

49 Oíd estas bocas torpes y humildes hablaros de enseñanzas divinas, y comprobaréis que esta manifestación es de las más grandes de este tiempo anunciada muchos siglos antes.

50 ¿Quiénes no han tenido sueños que han sido verdaderas profecías y que luego las habéis visto cumplirse? Es el tiempo de la luz, del despertar del espíritu que se había aletargado con la ciencia, maravillado ante los descubrimientos materiales.

51 La Naturaleza abre su seno, y sorprende al mundo y a la ciencia al revelar secretos que han maravillado al hombre, y que son voces que hablan de una sabiduría y un poder que está sobre todos los conocimientos humanos. Las tumbas guardan a los muertos, pero los espíritus se escapan y se materializan para dar testimonio de la supervivencia del espíritu.

52 Los hombres también han llamado a este tiempo el de las luces, por su ciencia. Miradlos como aves cruzando las alturas; vedlos dominando los mares y la tierra, y cómo han encontrado luz para iluminar la noche. Cada día descubren fuerzas y elementos para combinarlos y crear nuevas sorpresas para la Humanidad, pero esa luz los ha cegado. El materialismo y la vanidad los ha hecho sordos a la voz del corazón y de la conciencia.

53 Hoy desciende al mundo la luz del Espíritu de Verdad, para que los hombres levanten su faz y reconozcan que un solo Dios existe y una sola es Su Ley, en la que todos deberán unirse para que las obras de la Humanidad sean grandes y dignas del Creador.

Antes del cierre del Sexto Sello. Profecía sobre grandes acontecimientos en el Cosmos. La Gran Prueba

54 No os confundáis, porque antes de que el Sexto Sello se cierre, sucederán grandes acontecimientos: los astros darán grandes señales; las naciones de la Tierra gemirán y de este planeta tres partes desaparecerán y sólo una quedará, en la cual brotará la simiente del Espíritu de Verdad como nueva vida. La Humanidad comenzará una nueva existencia, unida por una sola Doctrina, una sola lengua y un mismo lazo de paz y de fraternidad.

55 ¡Cuán lejos os encontráis del tiempo en que vivisteis bajo la ley natural, llevando en vuestra conciencia la voz del Señor, quien dijo a los primeros: "Creced y multiplicaos, henchid la Tierra"!

56 Ahora la espiritualidad os hará volver a la sencillez y a la naturalidad, pero llevando en vuestro espíritu la luz que a través de la larga jornada habéis recogido.

En la conciencia está Dios

57 La luz de la conciencia que iluminó el primer paso del hombre y lo acompañó por caminos y veredas, por cimas y abismos, lo hará retornar al principio del sendero; la conciencia jamás se extravía porque es mi propia luz. ¿Por ventura oísteis que ella alguna vez os dijera: "Matad a vuestro hermano", que os ordenara desconocer al padre que os engendró, o a la madre que os concibiera? ¿Escuchasteis que ella os aconsejase tomar lo prohibido? No, mis hijos; buen guía, consejero y juez ha sido la conciencia, porque en la conciencia estoy Yo.

Los cultos externos y materiales, señal de atraso espiritual

58 Es por eso que siempre os he dicho que doquiera que estéis, me tenéis con vosotros. Entonces, ¿por qué si soy omnipotente me buscáis en objetos hechos por vuestras manos? ¿Por qué tenéis que penetrar en determinados recintos para decir: "Aquí está el Señor, porque ésta es su casa", cuando sabéis que soy universal? ¿Por qué os dejáis deslumbrar con festines y ornamentos, si sabéis que en el esplendor de la Naturaleza y en el santuario interior de vuestro espíritu habito y me manifiesto Yo?

59 Estudiad mi Enseñanza como buenos discípulos y en vuestro espíritu habrá más luz.

Entre la fe y la duda

60 Mientras mi palabra desciende día tras día entre vosotros, en unos se enciende la fe y en otros se levanta la duda; unos hacen propósito de enmienda y otros dudan si en verdad seré Yo quien me limito en esta palabra, y me ponen a prueba para así creer y regenerarse. Estos últimos sienten el deseo de contemplarme para creer en Mí y dejar de atormentarse, pero al no verme con sus ojos materiales, buscan fenómenos espirituales y sobrenaturales para encender su fe.

Los mensajes divinos a través de los sueños. Éste es el tiempo cuando los hombres tendrían visiones y sueños proféticos

61 Otros cierran sus ojos tratando de penetrar en lo invisible para contemplar mi faz, y en su esfuerzo han llegado a fatigarse; mas cuando su mente humana, cansada, ha penetrado en el sueño, quedando el espíritu elevado en los espacios, Yo he descendido para conversar con ellos, darles mi enseñanza y encender su fe. Al despertar de aquel profundo sueño, tanto el espíritu como el cuerpo se han sentido renovados y han contemplado la vida iluminada por una nueva luz. Entonces vagamente recordáis vuestro sueño y decís: "Yo soñé a Cristo, ¿en verdad habrá estado el Maestro conmigo?"

62 En verdad os digo que el espíritu tiene muchos ojos para contemplarme. Reconoced este don y desarrolladlo, porque por medio de él se cumplirá la palabra de aquel profeta que dijo que llegaría el tiempo en que la Humanidad tendría visiones y sueños proféticos.

Alerta sobre los falsos profetas y videntes

63 También os digo: Estudiad bien estas lecciones para que no vayáis a buscar a los falsos profetas y videntes de este mundo y en ellos creáis.

64 En todos los tiempos he preparado vuestro espíritu para que él se comunique directamente Conmigo, y en este Tercer Tiempo ya debería haber alcanzado una mayor elevación; si eso hubiere sido, al venir Yo en espíritu, no hubieseis dudado ni hubieseis querido tocarme con vuestras manos.

65 Cuando os hablo de los primeros tiempos, muchos nada entendéis porque ni siquiera habéis leído las escrituras.

El manjar de la vida eterna

66 Estoy manifestando mi tercera enseñanza desde el año 1866, y estando todo predicho, muchos habéis dudado, unos por ignorancia y otros por confusión debido a malas interpretaciones. Por eso ahora que he preparado el aposento y la mesa para que vengáis a comer el manjar de la vida eterna, os he encontrado sin preparación y he tenido que manifestarme con infinita paciencia, en espera de vuestra elevación y vuestro despertar.

Apartarse del fanatismo religioso así como de la hipocresía y el egoísmo

67 ¡Regeneraos, apartad vuestro fanatismo religioso! Dejad de ser hipócritas y egoístas, y os sentiréis como nuevos seres; entonces no tendréis que preguntaros si seré Yo quien desciende entre vosotros, porque la limpidez de vuestro corazón dejará a vuestro espíritu sentir mi presencia.

68 La fe es una de las mayores virtudes, alcanzadla.

69 Vosotros sois a cada momento ante los ciegos, ante los paralíticos, delante de los desahuciados; los tenéis que sanar con vuestra fe y encender la luz en los corazones de vuestros hermanos.

70 Entre vosotros existen ya ejemplos de lo que podéis lograr con vuestra fe en Mí; hay muchos testimonios de los prodigios que con la fe podéis lograr.

71 No dejéis que 1950 os sorprenda débiles en vuestra fe, porque grande será vuestra tribulación, porque os sentiréis como huérfanos.

72 Hoy me presento ante los caminantes para enseñarles el camino verdadero; no me detengo a juzgar si sus vestiduras son regias o miserables, sino a buscar en su corazón un santuario.

73 Al que va cayendo vencido por la fatiga, lo ayudo a levantarse y le hago comprender que cuando ha blasfemado, ha rechazado mi fuerza y mi luz.

Un instante de ira o violencia puede traer pésimas consecuencias

74 Orad para que vuestro ánimo no se altere en las pruebas, porque en un instante de ira o violencia podéis cegaros y perder cuanto poseéis en vuestro espíritu.

75 Ahora podréis daros cuenta de por qué la Humanidad se ha ido despojando de todo aquello que la hacía grande y elevada espiritualmente.

76 He salido al encuentro de vosotros, porque os he visto próximos a caer en el abismo, dispuestos a pedir que vuestros días fueran acortados; mas al escuchar mi palabra os levantasteis, comprendiendo que tendréis que morar en la Tierra hasta el instante marcado por mi Divinidad.

Los prodigios están al alcance de la mano de los labriegos obedientes

77 Para probaros que vuestros dones espirituales están nuevamente con vosotros, os he dicho: Extended vuestra mano en mi nombre cuando estén desatados los elementos, y veréis que ellos os obedecen.

78 Esos prodigios aumentarán vuestra fe y cuando menos lo penséis os habréis convertido en mis labriegos; entonces recibiréis de vuestro Maestro lecciones más profundas, para que alcancéis gran preparación y sepáis recibir a aquéllos que vendrán a someteros a prueba y a los que querrán destruiros.

79 Si en verdad sabéis dar testimonio de mi palabra, veréis a muchos de vuestros hermanos glorificarme, cumpliendo el precepto que os dice: "Amaos los unos a los otros".

80 ¡Mi Paz sea con vosotros!