Los espíritus niños

1 Venid a Mí, discípulos amados, descansad de los afanes humanos y sentaos a mi mesa ahora que aún estoy con vosotros en esta forma, porque estos tiempos no volverán. Vendrá para vosotros un nuevo tiempo en el cual daréis un paso hacia adelante en el sendero de vuestra evolución.

2 Sois aún niños que deberíais vivir bajo la custodia del Padre, sin alejaros mucho de la casa paterna, para que no encontréis tropiezos ni vayáis a caer en un abismo. Pero estudiando y analizando con respeto mis enseñanzas entregadas en este tiempo, pronto estaréis fuertes y preparados para recorrer todas las sendas.

3 Haced de vuestro corazón un cofre en el que guardéis mis palabras cual joyas.

4 He vuelto a vosotros conociendo la incredulidad de los hombres.

La conciencia es la sabiduría divina

5 Dios se manifestó desde los primeros tiempos a los hombres y sus enseñanzas fueron escuchadas por los fieles y obedientes. En ellas, la conciencia, que es la sabiduría divina, les enseñó a conocer el bien y el mal. En los buenos actos sentían la paz, y cuando obraban mal experimentaban el dolor. Eran las primeras lecciones, las primeras manifestaciones de la conciencia en el espíritu encarnado.

Los ejemplos de los patriarcas

6 En el transcurso de los tiempos, cuando la Humanidad ha desoído esa voz, he enviado hombres toda virtud y sabiduría, que la exhortaran, con sus palabras y ejemplos, a seguir el buen camino.

7 Recordad que en los primeros tiempos Yo envié a un justo, al que conocéis como Abel, cuyo holocausto de amor a mi Divinidad, fue precursor de la oración y del culto perfecto.

8 Os envié a Noé, el ferviente, que desoyó las burlas, atendió sólo al cumplimiento de un mandato divino, de construir el Arca de salvación para los hombres de buena fe.

9 Fueron entre vosotros Abraham, Isaac y Jacob, quienes formaron el tronco de un árbol del que salieron ramas, follajes y frutos, y el ejemplo de aquellos patriarcas quedó escrito con la fe inquebrantable de Abraham, la obediencia de Isaac y la fidelidad y fuerza espiritual de Jacob. Y un fruto de ese árbol fue Moisés, representante de mi Ley e imagen de mi justicia. En él pudisteis ver un reflejo de mi Majestad.

10 De tiempo en tiempo he ido penetrando de acuerdo con la sensibilidad de la Humanidad y por eso hube de hacerme hombre, para penetrar más en vuestro corazón, mas para venir al mundo fue menester anunciarme por medio de los profetas.

El Cristo en Jesús, demostración del amor divino

11 Vine a vivir entre los hombres haciendo de mi vida un ejemplo, un libro. Yo supe de todos los dolores, de las pruebas y de las luchas, de la pobreza, del trabajo y de las persecuciones; supe del desconocimiento de los parientes, de la ingratitud y de la traición; de las largas jornadas, de la sed y del hambre, de la burla, de la soledad y de la muerte.

12 Dejé que todo el peso del pecado humano cayera sobre Mí. Permití que el hombre escudriñara mi Espíritu, en mi palabra y en mi cuerpo taladrado, donde podían contemplarse mis huesos. Siendo Dios, quedé convertido en rey de burlas, en un despojo, y aun tuve que cargar la cruz de la ignominia y escalar el montículo donde los ladrones morían. Ahí cesó mi vida humana, como una prueba de que Yo no solamente soy el Dios de la palabra, sino el Dios de las obras.

1866, inicio de la era del Espíritu de Verdad. Roque Rojas

13 En 1866 mi caridad abrió las puertas a una nueva era: la del Espíritu de Verdad. ¿Sabrá toda la Humanidad el tiempo en que se encuentra? Por ahora, sólo lo sabe el pueblo espiritualista, al que he denominado Trinitario Mariano, al que estoy congregando bajo la sombra de estos árboles. Mi obra será reconocida en el mundo después de grandes batallas y acontecimientos, después de guerras de doctrinas y de ideas, para que los hombres se levanten afirmando que una nueva era ha surgido.

14 Tiempo ha que partió de esta Tierra aquél por quien me comuniqué por vez primera en este tiempo: Roque Rojas, el enviado, cuyos pasos fueron guiados por el espíritu de Elías, el precursor. Así desaté el Sexto Sello, abriendo la brecha infinita del espiritualismo.

15 Y desde Roque hasta este día, mucho habéis luchado, ¡oh Espiritualistas Trinitarios Marianos!, dejando en la lucha, fuerzas, juventud y vida y todo cuanto poseíais, por seguirme y honrar esta Obra. Callada y humildemente habéis trabajado para dar a conocer a los hombres la nueva llegada del Señor.

16 No vino mi Verbo a encarnarse nuevamente. Estoy en este tiempo sobre la nube, símbolo del Más Allá, de donde brota mi Rayo que ilumina la mente del portavoz.

La comunicación divina a través del hombre, determinación perfecta

17 Me ha placido comunicarme con el hombre y mi determinación es perfecta. Conozco al hombre porque Yo lo he creado. Puedo servirme de él porque para eso lo formé, y puedo manifestar mi gloria por su conducto, porque lo creé para glorificarme en él.

18 Cada espíritu nació de un pensamiento mío, por eso sois obra perfecta del Padre.

19 Nazco en vuestra conciencia, crezco en vuestra evolución y me manifiesto en plenitud en vuestras obras de amor, para que digáis con gozo: ¡El Señor es conmigo!

20 Todos procedéis de Mí, todos tenéis un solo origen, porque de un solo Espíritu habéis brotado.

El hombre, varón y varona, imagen de la Divinidad

21 ¡El hombre! ¡He ahí mi imagen en su espíritu!, porque en él hay vida, inteligencia, voluntad y conciencia; porque posee algo de todos mis atributos y su espíritu pertenece a la eternidad.

22 A veces sois más pequeños de lo que os creéis, y otras, más grandes de lo que podéis imaginar.

23 El envanecido cree ser grande sin serlo; es pequeño porque sólo ambiciona las riquezas superfluas de su vida material, sin llegar a descubrir los verdaderos valores del espíritu. Mas aquél que se alimenta con el pan de vida eterna, que cumple con sus deberes espirituales y en el mundo aprovecha los beneficios que le ofrece la naturaleza, ése sabe vivir y aunque aparentemente nada posea, disfruta de las riquezas del Reino.

24 En todos los tiempos me he manifestado a los hombres. Desde su principio en este mundo les hablé a través de la conciencia para revelarles mi Ley, también para corregirles.

25 Buscadme en todo cuanto os rodea y ahí me veréis: en los seres animados, en la hoja del árbol movida por la brisa o en el perfume de una flor; en la tierra, en el aire, en la luz. Todo habla de Mí y os descubre la meta hacia donde debéis conducir vuestros pasos. En todo lo creado encontraréis la belleza y el amor con que he rubricado todas mis obras.

26 Cuando hayáis alcanzado la perfección, os mostraré mi sonrisa que será como una aurora infinita en todo el universo, porque habrá desaparecido de vosotros toda mancha, dolor e imperfección.

La enseñanza del nuevo tiempo. El infinito amor divino

27 Lo que os digo en este tiempo, no os lo enseñé en los tiempos pasados. Éste es mi nuevo testamento, soy el necio peregrino que llama incesantemente a vuestra puerta y no os deja dormir. Soy la sombra que os sigue por doquier, ¿qué queréis? Mi amor es infinito.

28 Ya se acerca la hora de mi partida. Mi visita en este tiempo ha sido para vosotros larga, desde 1884 hasta 1950. 66 años que son el doble que mi presencia anterior en el cuerpo de Jesús.

29 Recordad que no quiero que seáis como las plantas parásitas; no quiero que os conforméis con no hacer el mal, sino que estéis satisfechos de hacer el bien, porque el que no lo practica pudiéndolo hacer, ése ha hecho más mal que aquél que no pudiendo hacer ningún bien, sólo hace el mal, porque es lo único que puede dar, de acuerdo con su grado de evolución espiritual.

30 Os hice el llamado a este sendero porque os contemplé tristes en vuestro espíritu. Buscabais en los distintos ritos mi luz, ibais en pos de milagros para dar fe de Mí, y cuando me crucé en vuestro camino para preguntaros si estabais satisfechos, respondisteis: "He comido, pero no he sustentado mi corazón ni mi espíritu".

31 En tanto, el Árbol de la Vida ha estado esperando al caminante para brindarle sus frutos, y la fuente de aguas cristalinas ha esperado rebosante al peregrino sediento, como una promesa de paz. Yo, el Divino Hortelano, os esperaba, contemplando el paso de las estaciones sobre los campos.

32 Ahora han llegado las grandes turbas de sedientos de amor, de paz, de verdad y de trabajo. Habéis llevado el fruto a vuestros labios y después de haber calmado el hambre y la sed, habéis tomado las herramientas de labranza para convertiros en hortelanos.

El tesoro de la verdad divina

33 Ya no existe entre vosotros anhelo por las riquezas temporales. ¿En dónde está el exceso de vuestros bienes materiales? No lo recordéis ni lamentéis haberlos perdido, porque hoy habéis recobrado el tesoro espiritual de mi verdad que está en mi palabra, en esta palabra que vengo a daros a través del hijo humilde, porque si os hablara por conducto de un sabio o de un filósofo, no me creeríais.

34 Hombres de todas clases llegan a Mí, mas dichas clases desaparecen ante el Maestro; no todos los que han venido a oírme, se han quedado Conmigo: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos". Muchos vendrán y no todos me seguirán, pero en verdad os digo: En todos he sembrado mi palabra y la semilla de Cristo no muere jamás. Mi simiente no es vana y el corazón del hombre, infecundo por un instante, será fértil y fructificará.

El matrimonio, institución santificada por Dios

35 Mujeres que regáis el camino de este mundo con vuestras lágrimas, y que con sangre marcáis vuestro paso por esta vida: Descansad en Mí para que cobréis nuevas fuerzas y sigáis siendo el nido de amor, el fuego del hogar, el cimiento fuerte de la casa que en la Tierra os he confiado, para que sigáis siendo la alondra cuyas alas envuelvan al esposo y a los hijos. Yo os bendigo.

36 Yo enaltezco al varón y el lugar de la mujer a la diestra del hombre. Santifico el matrimonio y bendigo la familia.

37 En este tiempo vengo con espada de amor a colocar todas las cosas en su sitio, ya que antes fueron puestas por el hombre fuera de él.

Otra es la verdadera patria del espíritu

38 Discípulos de mi Divinidad: Heme aquí entre vosotros, mostrándoos una página más del libro de mis enseñanzas.

39 Es el pan sin levadura el que coméis en este instante. Y el agua que bebéis es aquélla que quien la tomare, sed no volverá a sentir.

40 Sois como extranjeros en esta Tierra, porque es otra vuestra verdadera patria. Os estoy señalando un camino, es aquél que conduce a la Tierra de Promisión. Mi palabra os lleva por el camino del progreso; soy el Maestro incansable que os prepara para que después de mi partida alcancéis la comunicación perfecta con mi divinidad.

41 Hoy, el cincel de mi palabra de amor, pule y da forma a vuestro corazón.

42 Como en el primer tiempo, vais atravesando el desierto de las vicisitudes, mas no pereceréis de hambre ni de sed en la jornada. De vuestro propio corazón, endurecido como la roca, haré brotar el agua cristalina del arrepentimiento y del amor que calma la sed del espíritu. Y cuando el hambre de justicia y de verdad se apodere del pueblo, mi palabra, a semejanza del maná del desierto, caerá sobre vosotros para que os alimentéis.

43 Llegará el instante en que todos volváis a Mí, mas por ahora quedaos entre la Humanidad, para que le enseñéis a caminar por la senda de la verdad. Os esparciréis por diferentes caminos, sin que llevéis doble alforja, confiando en Mí, pero trabajaréis en silencio, humildemente, sin alarde, y Yo os acompañaré en la lucha y os confortaré en vuestra oración, ya sea que me llaméis en el rincón de vuestra alcoba o bajo la sombra de un árbol. Llegará el día en que seréis reconocidos en Mí.

Los portavoces, escogidos sin distinción de clase, condición o raza

44 Por conducto de muchos portavoces me he manifestado para que no dudéis de Mí. Los he escogido sin distinguir clase, condiciones ni raza, y por boca de todos ellos os he dado vuestra heredad, para que en la ausencia de mi palabra humanizada no vayáis a sentiros huérfanos ni abandonados.

45 Si os preparáis en verdad, seréis el árbol, la fuente, y la mesa para el festín que reciba a todos los hijos pródigos que se ausentaron de la casa del Padre. Entonces las naciones no se inclinarán ante vosotros, pero os reconocerán y ante Mí se postrarán.

46 En todos los tiempos os ha parecido mi Ley demasiado inflexible para cumplirla y por eso habéis creado sectas y ritos al alcance, según vosotros, de vuestra capacidad espiritual.

47 Si hubieseis cumplido con mis órdenes del Primer Tiempo, habríais reconocido a Jesús y no le hubieseis sacrificado. Si la Humanidad hubiese vivido mi Doctrina del Segundo Tiempo, no estaría dudando de mi comunicación a través del entendimiento del hombre.

48 No seréis vosotros quienes juzguéis a las naciones, pero Yo, según escrito está, sí juzgaré en vosotros a las naciones y a las religiones. Este pueblo será ejemplo de celo, limpidez y espiritualidad.

El clamor de la Humanidad que llega a los cielos

49 Sube hasta Mí el clamor de la Humanidad. Es el llanto de los niños, es la juventud que clama justicia, es la ancianidad que eleva su invocación de paz.

50 Es que los hombres han perdido la semilla de amor que, sin saberlo, llevan en lo más puro de su ser, tan dentro que ellos mismos no alcanzan a descubrir.

51 La simiente del amor ha quedado ahogada por el odio, la vanidad y las bajas pasiones, y el cáliz de amargura se llena una vez más, para ser bebido hasta las heces.

52 Mientras el mundo naufraga en medio de la tempestad, vosotros, desde la barquilla, tranquilamente contempláis el desastre.

53 Estáis en el regazo del Padre, sin pensar en los que lloran, y ellos, en medio de las vicisitudes, celebran cultos dedicados a Mí, los cuales, aunque estén envueltos en fanatismo e idolatría, se los recibo porque soy Padre, mas les hago comprender que mi corazón está abierto al culto perfecto.

El pan de vida que sólo Dios puede dar

54 De altar en altar, de rito en rito, y de secta en secta, van los hombres en busca del Pan de la Vida sin encontrarlo y, ante el desengaño, se tornan en blasfemos para tomar caminos sin rumbo y vivir sin Dios y sin Ley. ¡Y pensad, pueblo, que entre ellos están los grandes espíritus, que entre ellos descubro a los profetas y a los discípulos del Espíritu de Verdad!

55 Los espíritus de luz que vibran en lo espiritual, ya preparan sendas por planicies, mares, montes y desiertos para que aquellas razas, aquellos pueblos, en caravanas y muchedumbres, se levanten en pos de esta nación donde ha resonado mi palabra y se han visto mis prodigios.

56 Cuando aquellos hombres llamen a vuestras puertas, ¿qué vais a ofrecerles? No les vais a ofrecer imperfecciones, porque de ello hartos se encuentran. Ellos vienen en busca de verdad, de caridad y de amor. Ellos vendrán a aprender a elevar un culto tan puro como el perfume de las flores.

57 Hoy os digo que enseñéis siempre a los postreros el cumplimiento de mi Ley; en ella se encierran mis enseñanzas de los tres tiempos.

58 Inspiraos para orar en la oración del huerto, donde Yo os enseñé cómo es la oración perfecta, aquélla de total aceptación de la voluntad divina.

59 En tanto no estéis preparados, los caminos permanecerán cerrados por Mí y no haré el llamado a las multitudes.

60 No quiero partir de entre vosotros en medio de vuestra desunión, de la desobediencia y la incomprensión.

61 Veo que muchos ya estáis preparando mi cruz para el momento de mi partida, cruz de ingratitud.

Profecía sobre la comunicación de espíritu a Espíritu

62 Todavía es tiempo de que redobléis vuestro ahínco, para que la hora no os sorprenda y digáis "¡El Padre ha partido!", porque sólo dejaréis de escucharme a través del portavoz, pero Yo estaré siempre presente, y de ello los videntes darán testimonio. Oiréis mi voz por inspiración, y cuando estéis adoctrinando en los hogares y en las comarcas, no serán vuestros labios los que hablen, sino Yo.

63 La comunicación de espíritu a Espíritu alcanzará su esplendor en esos tiempos, y mi presencia será sentida con mayor claridad, de tiempo en tiempo y de generación en generación.

64 Ante estas revelaciones, nadie deberá lamentar la ausencia de mi palabra humanizada, y aquél que llorase será porque la conciencia le reclama no haber aprovechado el tiempo de mi estancia con vosotros, y se siente por ello débil y torpe para proseguir el camino.

65 Quiero que vosotros quedéis como testigos de que estuvisteis Conmigo, que mostréis a los hombres los libros de oro que os he concedido formar.

66 Entre este pueblo no habrá sacerdotes ni ministros, habrá sólo servidores; estos recintos serán lugares de reunión y de estudio, donde los que fueron guías velarán por el cumplimiento del pueblo.

De las falsas doctrinas que desaparecerán

67 El reinado de muchas doctrinas será muy corto, porque toda aquélla que no tuviese simiente de verdad, de justicia y de amor, destruida será, mas mi Obra de amor será reconocida.

68 Vendrá el forastero y llamará a vuestra puerta, dejadlo pasar; preparadle el lecho para que descanse, mas si quiere ir antes a la mesa, dejadlo. Cuando se haya hartado, si duerme, velad por su sueño; mas cuando despierte y contemple la luz, repasará ante la conciencia sus hechos pasados y hasta su última mancha será lavada con sus lágrimas. Yo le daré entonces vestidura blanca, y lo sentaré entre los que han estado junto a Mí.

69 Es la Tercera Era y aún me encuentro dando mi enseñanza a la Humanidad, porque en aquellos mensajeros que os he enviado, no habéis confiado.

Dios, amado en muchos otros mundos

70 Mientras las criaturas humanas discuten mi Divinidad, mi existencia y mi Doctrina, existen muchos mundos donde soy amado con perfección.

71 En el mismo tiempo en que unos han alcanzado la máxima limpidez espiritual, vuestro planeta, moral y espiritualmente, vive un tiempo de gran perversidad.

72 Mas vosotros que me escucháis, sabed que os he enviado entre la Humanidad para dar ejemplo de humildad y obediencia a mi Ley. Envié a vuestro espíritu revestido de mi gracia, envuelto en mi luz y portando la Ley en la conciencia.

73 Si por un instante caísteis en el abismo, penetrasteis en las tinieblas y sucumbisteis en las flaquezas, Yo os levanté con mi voz, demostrando a la Humanidad que de la misma escoria puedo Yo entresacar a mis discípulos.

La bondad divina manifestada a cada paso

74 Soy la bondad divina que se manifiesta a cada paso. Si no queréis elevaros buscándome espiritualmente y preferís deteneros a contemplar la Naturaleza, ahí en ella también me encontraréis: en el astro rey, cuyos rayos de luz, vida y calor hablan de Mí; en el aire que os da vida y que es mi propio aliento; mas cuando os eleváis espiritualmente a Mí, en vuestras obras o en la oración, percibís la gracia que existe en el Más Allá y un camino de luz que promete maravillas y revelaciones en el Arcano celestial del Padre.

75 Vosotros tenéis conocimiento de estas bellezas que encierra la vida en el Más Allá, y por eso trabajáis con afán en la viña del Señor.

76 Quiero que exista amor entre los labriegos, que exista caridad, que todo sea fraternidad.

77 No es pesado el madero que sobre vuestros hombros he puesto; no es imposible que podáis cumplir con la misión confiada a vuestro espíritu. Si confiáis en mi poder, contemplaréis lo imposible hecho posible a vuestro paso, y comprobaréis que quien vive en obediencia a mis enseñanzas, cerca de Mí se encuentra.

78 A todo labriego que alcance preparación, lo enviaré a las comarcas de la Tierra, para que lleve la Buena Nueva.

79 Vuestro espíritu, por no armonizar con su materia, hoy sostiene gran lucha con ella, mas ha desenvainado su espada para enfrentarse a la tentación, a la cual en mi nombre vencerá.

80 ¡Mi Paz sea con vosotros!