La Humanidad espera en vano el retorno del Señor como hombre
1 Sabéis que mientras os he estado entregando mi palabra, el mundo ha vivido sin sentirme ni escucharme; pocos son los que han sabido de mi llegada; el resto de la Humanidad se encuentra esperando que cuando yo vuelva, según mi promesa, lo haga en materia, o sea, que me haga hombre nuevamente; sólo vosotros sabéis que ya os encontráis en el Tercer Tiempo, en el cual he venido a hablar a vuestro espíritu a través de los escogidos para portavoces de mi palabra.
Ciencia humana y Ciencia divina
2 Si la ciencia humana os da muestras de su desarrollo, reconoced que ello revela también evolución espiritual. El hombre en cada era ha ido dejando su huella de progreso, que van asimilando los que vienen después.
3 La ciencia es luz de mi sabiduría que inspira y revela sus misterios a los hombres. El científico que posea un espíritu elevado, no me buscará a través de dogmas, porque su don de ciencia a cada instante lo acerca al Padre, que es la Ciencia divina. Ese hombre no deberá envanecerse nunca de su obra, porque es quien, mientras más descubre, más pequeño se siente; tampoco podrá negar mi existencia, porque a cada paso contemplará en la Naturaleza la huella del Creador.
La semilla de la espiritualidad es el amor
4 Discípulos: También en vosotros he depositado dones que debéis desarrollar, para que podáis ser los que con palabra sencilla, pero llena de verdad, cimentéis esta Doctrina en el corazón de vuestros hermanos. La semilla de la espiritualidad, que siempre he sembrado en el mundo, es la que una vez más dejaré en este tiempo; esa semilla encierra el secreto de una vida mejor.
5 Si hoy la Humanidad combate entre sí; si está dividida en creencias, en clases y en razas; si los hombres no se aman, ni se comprenden ni tienen caridad, es porque en su corazón no germina mi semilla de amor; mas en este tiempo, en que vengo como rocío de gracia sobre los campos, mi semilla guardada en el corazón de toda criatura humana, germinará y fructificará.
Profecía sobre la guerra de ideas y el fin del fanatismo
6 Así como en el Segundo Tiempo os anuncié mi venida, así ahora os anuncio la guerra de credos, de ideas y de religiones, como el anuncio precursor del establecimiento de mi Reino de espiritualidad entre los hombres.
7 Mi palabra, como espada de fuego, destruirá el fanatismo que ha envuelto por siglos a los hombres, descorrerá el velo de su ignorancia y mostrará el camino blanco, luminoso, que conduce a Mí.
8 Cuando la Humanidad por su regeneración sea sensible a lo espiritual, no sólo en el espíritu sino aun en la materia, no será menester el rigor de las leyes, ni de la justicia de la Tierra para conducirse bien, porque entonces cada hombre podrá ser su propio guía y su propio juez.
La Doctrina divina no establece dogmas ni ritos
9 Mi Doctrina no establece dogmas, ni ritos, sólo inspira el bien. Mi Doctrina espiritual no sujeta a nadie a formas determinadas; ella es una perpetua invitación al camino de la verdad.
10 Llegáis bajo la sombra del árbol corpulento, donde sabéis que está Aquél que os ofrece el pan de Vida Eterna, ese alimento que os da fuerza para resistir la jornada.
11 Ha venido el Verbo entre vosotros para abrir una nueva era. Siempre os he enviado mensajes espirituales invitándoos a la elevación, porque habéis permitido que la materia, como pesado eslabón, encadene el espíritu a la Tierra. En vuestra evolución, habéis llegado a comprender que vuestro destino no depende de la materia, sino de mi voluntad.
12 No siempre está conforme el hombre con mis designios y me muestra su inconformidad y su desobediencia; muchas veces me ha llamado injusto y ha tratado de penetrar en mis altos juicios; otras, al no conseguir los hombres de Mí lo que solicitan, dudan de mi poder, y después, cuando lo han logrado, lo atribuyen sólo a su esfuerzo; de ahí que lleguen a creerse dioses y reyes, olvidando a Aquél que puso espíritu en el ser humano y lo rodeó de una naturaleza maravillosa.
La ciencia humana tiene un límite y el Creador no lo tiene
13 ¿Podría el hombre, con toda su ciencia, crear algo de lo que Yo he formado? No, pueblo, la ciencia humana tiene su límite y Dios Creador no lo tiene. La ciencia es luz, pero en manos de muchos hombres se convierte en tinieblas; en cambio, en el Universo todo habla de Mí, todos los elementos elevan un canto de vida y de amor, y no obstante que voy diciéndoos a través de todo lo creado "¡Aquí estoy!", vais buscando mi imagen en obras imperfectas hechas por manos de hombres. Entonces sí, ante ellas os inclináis y las adoráis, impidiendo a vuestro espíritu toda elevación.
Acerca de los falsos enviados
14 Amo a todos por igual; sin embargo, no todos me escucharán en esta era. Como en el Primero y Segundo Tiempo, he escogido un lugar de la Tierra para congregar en él a los que han de oírme. En cada religión, se levantan al frente de ellas hombres que se dicen mis enviados, mis escogidos, mis predilectos, mas Yo no contemplo un solo justo por el cual pueda redimirse la Humanidad; no hay labios que puedan hablar como Yo en Jesús os hablé en aquel tiempo.
15 En medio de un torbellino se agitan los seres humanos, y en medio de su caos sufren y gimen las naciones ante la amenaza de la guerra. Podían aquellos pueblos haberse sustentado espiritualmente con mi palabra del Segundo Tiempo hasta mi regreso, pero aquel pan ha sido ocultado o se ha adulterado. Y ahí tenéis a los hombres, caminando libres unos, indiferentes otros, fanáticos e ingratos los más.
16 Vengo a daros amor, porque no encuentro un hombre cuyo corazón se entreabra para hacer suyo el sufrimiento ajeno. Aquéllos a quienes confío riquezas y poderes para servir a sus semejantes, van negando toda caridad, y aun los que dicen representarme en la Tierra, rodeados de su opulencia y vestidos como reyes, cierran su oído y su corazón al lamento del que va en pos de amor y caridad. Esos no son mis caminos; el sendero que Yo he trazado es el del bien, por eso una vez más os digo: Mi palabra es mi camino, porque siempre os habla de virtud, de moral y de amor.
Reclamo divino contra los ricos avaros y mezquinos
17 ¿Cuándo logrará el rico acaudalado saber repartir su riqueza entre los pobres? ¿Cuándo sabrá el hombre regiamente ataviado despojarse de sus vestiduras para cubrir al desnudo? La Humanidad está hambrienta de ejemplos y necesitada de justicia y caridad; es que los hombres se han olvidado de que Yo renuncié a mi Reino para habitar con vosotros y daros todo cuanto hay en Mí. ¿Dónde están mis representantes, los que en verdad me imiten?
18 Estoy haciendo sensible a vuestro corazón, para grabar en él mis enseñanzas y para que os sintáis en verdad alimentados por el pan de la vida eterna.
19 A vosotros os digo: Os he llamado para heredaros nuevamente, concediéndoos potestad para sanar a los enfermos con el bálsamo de mi amor, que es mi propia sangre.
20 Conoceos a vosotros mismos para que comprendáis que aún sin mérito os he hecho dignos de mi gracia, y contemplad esos seres que cual oveja perdida elevan su queja; ved a los hombres llegar al hogar con sus manos vacías, oíd la voz del dolor y de la desolación. Mirad vuestra mano y en ella hallaréis potestad y consuelo para remediar esas penas. ¿Por qué dudáis de esta gracia?
La lámpara de la fe debe convertirse en antorcha
21 Dejad que arda en vuestro corazón la lámpara de la fe, dejad que ella se convierta en antorcha; no cerréis vuestro corazón, porque entonces os convertiréis también en ricos avaros. Ved que tenéis que testificarme y hablar de Mí, mas si no lo hicieseis, las piedras darán testimonio de Mí.
22 Yo soy poder y justicia, pero no queráis que os demuestre estas lecciones por medio del dolor o de los elementos desatados; esperad que sea mi efluvio divino el que os envuelva y mi amor el que siempre os bendiga; mi Espíritu Divino se presenta para mitigar vuestros sufrimientos, porque muy probados habéis sido en vuestro camino, y el Maestro de la humildad desciende a traeros Su lección y Su consuelo.
23 A veces os reclamo vuestra falta de cumplimiento a mi Ley, porque mucho tiempo ha que os la di, marcándoos con ella el sendero perfecto. Ya no es tiempo de que ocultéis mi Doctrina en vuestro corazón; aprended a mirarme y a sentirme para que no os confundáis. Os he hecho poseedores de infinitas grandezas, pero de ellas no sabéis compartir a vuestros hermanos.
24 Ha sido menester repetir mucho la lección que vengo dándoos desde 1866, para que ésta pudiera grabarse en vosotros, y por ella sabéis que jamás os conduzco hacia el retraso. Amorosamente os ayudo para llevaros por el camino verdadero. Os he hablado con suma sencillez dentro de vuestro idioma, para hacerme comprender y para que podáis analizar mi palabra.
¡Ah, hombres de poca fe!
25 Contemplo que os habéis detenido en la mitad del camino y que vuestra elevación es escasa, mas volved vuestra faz y mirad al mundo que llora, al incrédulo que se mofa de mi palabra; contemplad también al sediento de amor y de luz, mas vosotros, discípulos, no podéis decir que sois ignorantes, ni enfermos, ni menesterosos o débiles, porque sería negar cuanto os he dado. Entonces tendréis que recordar aquellas palabras que vertí en el Segundo Tiempo: "¡Ah, hombres de poca fe!"
26 Son pocos los corazones que han sabido elevarse y que escuchan mi palabra donde ella se encuentra. Y son muchos los que, en vez de acercar su espíritu hacia Mí, vienen sólo a presentarme su vida terrenal con sus miserias y necesidades. He ahí el porqué de vuestra debilidad y de la falta de unión entre el pueblo. ¿Cuándo vais a olvidaros de vosotros para pedirme por el mundo?
27 Lloran las madres porque su consejo no es oído por los hijos; la ciudad desolada me presenta el vacío de su vida; la esposa me muestra su corazón incomprendido por su compañero, y todos olvidáis que ése es el camino que conduce a la Tierra Prometida: el del sacrificio.
28 En el hueco de mi mano existe el destino de cada uno de vosotros; sed conformes, y si mucho sufrís Yo estoy con vosotros. No aumentéis vuestro dolor juzgando a vuestra manera aquello que solamente Yo puedo juzgar. Pensad que os amo, no soy insensible a vuestras penas y que os comprendo en verdad. Mirad cómo estando vosotros tan cerca de Mí aún cometéis tantas faltas, mas Yo os perdono.
29 Hay quienes ante el peso de las pruebas dudan de mi presencia, se apartan del camino verdadero y buscan regresar al falso que dejaron, con la esperanza de encontrar en él lo que creen haber perdido, mas vuelven sus miradas a mi Obra cuando contemplan vacías sus manos y a su espíritu impotente ante los grandes dolores universales, la peste y la muerte, que tocan a las puertas de las naciones y las amenazan también, porque el presagio de una nueva guerra las conmueve.
30 No imitéis en su incredulidad a los que me piden pruebas para creer en mi existencia, a los que me dicen: "¡Haz que cese la guerra en un instante, derrama el pan en todas las mesas, y creeré en Ti!"
31 Os digo una vez más que sólo os restan tres años para que finalice esta comunicación con vosotros, y debéis aprovechar los instantes para que podáis invitar al mundo, con sus sectas y religiones, al camino de la luz y de la espiritualidad, donde todos podrán penetrar en comunión Conmigo, de espíritu a Espíritu; esto será cuando el fanatismo y la idolatría sean arrancados del corazón de los pueblos. Estaréis entonces como navegantes en medio de un mar embravecido, confiando en la barca salvadora.
El llamado a las tribus espirituales de Israel
32 Aún tendré que hacer el llamado a todos aquéllos que, perteneciendo a las tribus de Israel, dispersos se encuentran, para que den también cumplimiento a su misión. Entonces la Humanidad oirá mi voz y contemplará la luz resplandeciente de la aurora, alumbrando a los que moran en esta Tierra.
33 No os familiaricéis con mi palabra, y al oírla no miréis por cuál portavoz os la estoy transmitiendo. Penetrad en ella y buscad su esencia para que vuestro análisis sea perfecto; esa esencia es el sabor de lo divino.
34 Lo que oís y contempláis no es la ceremonia rutinaria ni el rito que impresiona vuestros sentidos, porque la solemnidad de esta manifestación está en el interior de vuestro espíritu. En estos instantes vuestro espíritu no está dentro de las cuatro paredes de un recinto; antes, Yo he esperado vuestra elevación para que logréis la comunicación con mi Divinidad en el verdadero culto interior. Os he permitido la construcción de estos recintos para que en ellos encontréis el recogimiento, el silencio y la unificación de vuestros pensamientos, por medio de los cuales atraeréis a mi Rayo Divino, mas estas cuatro paredes no son mi templo; estos recintos son tan solo lugares destinados para vuestras reuniones, porque el verdadero templo, mi santuario, está en vuestro espíritu.
Los recintos espiritualistas serán los hogares después de 1950
35 Me preguntáis si una vez finalizado 1950 desaparecerán de inmediato estos recintos, y os contesto: No, vosotros no sabéis por cuánto tiempo más os conceda estos lugares, porque mientras no exista en el pueblo el conocimiento de mi Obra, la elevación y la firmeza en mi Ley, no podréis prescindir de ellos.
36 Después de mi partida, en el día que dedicáis al descanso, os reuniréis ya sea en vuestros hogares o en aquéllos de estos lugares que permanezcan aún por un tiempo, y lo haréis no como una tradición o conmemoración, sino para recordar y analizar mi palabra y la del Mundo Espiritual de luz, para que os deis unos a otros testimonios verdaderos de mis prodigios en vuestro camino, y para que sigáis unidos, amándome, rindiéndome culto agradable, y no vaya a enfriarse vuestro corazón ni a caer en el hastío, en el fanatismo o en materialismo. Y así reunidos, en armonía, en aquel ambiente de paz estará mi presencia, la de María, la presencia de Elías y la del Mundo Espiritual de luz. Ahí sanará el enfermo, abrirá el ciego sus ojos a la luz, el profano conocerá el respeto, el pecador se redimirá y todos alcanzarán según sus necesidades, para que siga esparciéndose el agua cristalina, el buen fruto y la buena simiente.
De los recintos no autorizados por el Padre
37 Después de 1950, algunos de vuestros hermanos todavía seguirán fundando nuevos recintos sin que Yo les haya ordenado hacerlo, mas si lo permitiré no es para que en ellos resuene mi palabra a través del portavoz, ni para que se presente mi Mundo Espiritual de Luz en la manera que hasta ahora lo ha hecho, porque esos tiempos habrán pasado, sino para que en ellos se estudien y analicen los escritos con mi palabra y mi Doctrina limpia y pura, cual Yo os la he entregado.
38 No sabéis si en la presente encarnación llegaréis a conocer el verdadero Templo de mi Divinidad, pero tenéis la misión de preparar el camino. Si no alcanzáis la meta, por lo menos dejad el camino preparado para vuestros hijos o para que los hijos de ellos lleguen a penetrar en el Templo de mi Divinidad, y entonces llegaréis a comprender que no sólo en estos recintos se encuentra mi presencia; que no sólo en ellos debéis postrar vuestro espíritu, y reconoceréis que el Templo de la Divinidad se halla lo mismo en el infinito del Universo que en vuestro espíritu; que vuestro corazón es el altar, y vuestra fe la lámpara y la ofrenda.
El templo de la Creación
39 La Creación también es templo y lo es hasta el polvo que vuestras plantas pisan.
40 Los montes son altares que se elevan hacia Mí, los valles con su césped y sus flores me entregan su ofrenda; el astro rey, todos los luminares y planetas son mundos que me rinden su tributo de amor y doquiera que piséis o miréis, ahí está mi Espíritu Divino como Padre. Entonces reconoced que vosotros eternamente vivís dentro del templo, ya que cada quien lleva en su interior un templo, porque en él se encuentra una chispa de Mí, un rayo de la razón divina y un átomo de mi esencia.
El hogar como santuario, a semejanza de la familia divina
41 Haced que en el seno de vuestro hogar se levante un santuario también, porque vuestro matrimonio, vuestro hogar, son a semejanza de la familia divina. Os he entregado también la gracia de ser padres, para que forméis la familia humana y para que entonces el padre, lleno de satisfacción, de un ideal y de dicha en sí mismo, se sienta semejante a su Padre, a su Creador, al engendrar un hijo; para que la madre se recree con esa dicha inefable de llevar en su seno y en su corazón la fuente de la vida, la tierra fértil, y el saber que de su propio seno pueden brotar los hombres, así como del seno de Dios han brotado los espíritus.
42 Ahí en el seno del hogar está la mejor imagen y semejanza del templo, y Yo os digo: La misión de los padres no termina con la niñez de los hijos, sigue en la juventud, en la edad madura y aun en la ancianidad; no los abandonéis, mas si queréis ser respetados y reconocidos por vuestros hijos a través de todas sus edades, orad, elevaos a Mí para que Yo os coloque en el lugar digno que debéis ocupar, lugar que es más alto que el de vuestros hijos, pero ellos llegarán a ser padres también y en ese instante estarán en vuestro lugar, porque yo no he creado seres que sean superiores a otros, a todos les he entregado la misma escala.
43 Mas reconoced, como padres de familia, que bajo la sombra de vuestros cuidados han nacido y crecido vuestros vástagos, y que tenéis ahora la responsabilidad de formar el pueblo, no el de mañana porque el mañana es hoy, y para ello debéis formar la consciencia y el corazón de vuestros hijos en la virtud, la alta moral y la espiritualidad, y ese pueblo, aun siendo hoy pequeño, en el futuro contrarrestará todo el pecado del orbe.
El caos en la Humanidad
44 Mas hoy contemplo que la verdadera luz no es comprendida por los hombres que caminan distantes del sendero. Contemplo que el único sitio donde se elevan a Mí es en el templo material. Veo el caos entre la Humanidad, el desconocimiento hacia las leyes humanas y divinas.
45 Mi Doctrina ha sido ocultada en este tiempo y se ha tomado como algo que pertenece al pasado; por eso los hombres sucumben, las instituciones se dividen y hacen mofa de lo más sagrado. Así encuentro a la Humanidad: desconociéndose, destruyéndose, dándose muerte, confundiendo al espíritu con la materia, lo divino con lo humano, y la luz con la tiniebla.
La misión de la nación mexicana
46 En este tiempo de confusiones y maldades he escogido una nación desconocida y menospreciada, la nación mexicana, para hacer el llamado hacia ella a los escogidos que se encuentran morando en otras naciones, para reunirlos en torno mío, pulimentarlos con el cincel de mi palabra, entregarles cargos y, ya preparados y llenos de amor, enviarlos como emisarios de mi Obra por todo el Orbe; ésta es la responsabilidad que pesa sobre las multitudes que escuchan mi divina palabra.
47 Vengo depurando a mi pueblo y apartando sus imperfecciones, pero esta depuración no será solamente en vuestras prácticas espirituales, penetrará también en vuestros hogares. Yo he surgido como un torbellino y su fuerza hace caer todos los malos frutos, quedando entre el follaje del árbol espiritual y del árbol humano solamente los buenos frutos, porque se acerca el tiempo de prueba en que la Humanidad venga a escudriñaros.
La Obra divina, denigrada por los hombres
48 Mi Obra será vista como una nueva secta, los hombres os escudriñarán en vuestra vida interior, en el hogar, en el trabajo, en todos vuestros deberes, y si no estáis preparados para dar testimonio de Mí, si mi palabra no la confirmáis con vuestros hechos, seréis como aquellos fariseos hipócritas que bajo la impecable túnica escondían la podredumbre de su corazón.
49 El juicio de vuestro Señor hacia el pueblo será en el último año de mi estancia; principalmente el día de mi partida será sentido por todos vosotros, y contemplado por todo ojo pecador y no pecador. A todos preparo para que seáis los verdaderos portadores de mi palabra, de la palabra que en este tiempo os entregó el Espíritu de Verdad.
La lucha anunciada en el seno mismo de Israel
50 Conservad calma y serenidad porque habéis penetrado ya en el tiempo de la lucha que hace mucho os anuncié. Esta lucha será entre vosotros mismos; en ella esgrimiréis las mismas armas. Los que me comprenden y me aman, esgrimirán sus armas en pro de mi causa; los que no me han comprendido las pondrán al servicio de su propia causa, mas al final, la verdad triunfará. Recordad que tiempo ha os dije en una de mis parábolas del Segundo Tiempo: "Dejad crecer juntos el trigo y la cizaña y segad hasta que ambos hayan fructificado, para poder apartar el trigo y arrojar al fuego la cizaña". Yo, el Buen Labriego, he dejado crecer en vuestro corazón el trigo de mi palabra junto a la cizaña del pecado, mas ha llegado el tiempo de segar con la hoz de mi justicia, para que en el corazón de mis labriegos y en el seno de sus hogares quede solamente la semilla de la verdad y del amor.
51 No analizáis mi enseñanza y por eso las pruebas os sorprenden como inesperadas. Ésta es la causa por la que os dividís y no os comprendéis, porque al cumplirse mi palabra no estabais preparados. Aún os preparo para que tengáis serenidad y paz, y dejéis que el torbellino arranque todos los frutos malos, porque todo lo que no dé vida, fruto o sombra, morirá. Bajo la fuerza del vendaval muchos árboles caerán, muchos labriegos volverán la espalda, muchos guías querrán devolverme la misión a ellos encomendada, mas mi voluntad es que os corrijáis.
52 Llegará el tiempo en que todos aquéllos que hayan vuelto la espalda, despierten y contritos retornen diciéndome: "Maestro ¡cuán limpia es vuestra Obra!"
53 Lo que hoy acontece en el seno de este pueblo, también acontece en todas las naciones del mundo. Yo me he hecho presente a todos con mi espada de justicia, y no sólo en este orbe, sino también en el mundo espiritual y en todo sitio donde mora un espíritu imperfecto, para iluminarlo, purificarlo y perfeccionarlo.
Así como antes pareció fantasía la palabra de Jesús ahora pensarán lo mismo del Espíritu de Verdad
54 El mismo que os habla en este instante os habló en el Segundo Tiempo, y de todas las muchedumbres que me escucharon por la Galilea, a sólo doce escogí y por ellos extendí mi Doctrina por el mundo, a través de largos caminos. En aquellos tiempos a muchos pareció fantasía la palabra de Jesús; tampoco faltan ahora quienes piensan lo mismo del Espíritu de Verdad; mas antes pasarán los cielos y la Tierra, que dejar de cumplirse mi palabra.
55 ¿Quién podrá perseguiros o acusaros de prevaricadores o lanzaros calumnias si cumplís con mi Doctrina? Mas sólo enseñaréis lo que os he enseñado: El amor, el culto interior, el conocimiento del verdadero templo de mi Divinidad.
56 ¡Mi Paz sea con vosotros!