Reclamo divino en 1947 al pueblo espiritualista trinitario mariano, por su falta al juramento de unificación y obediencia

1 He aquí al Padre que viene a manifestarse al pueblo que tanto ha invocado el nombre de Dios a través de los tiempos, diciendo que lo ama.

2 Veo que lloráis; por vuestros rostros corren abundantes lágrimas, mas no son de amor a mi Divinidad, son de dolor, porque vuestra vida está llena de amarguras. No es una cruz la que lleváis, es un pesado fardo que ya no soportáis.

3 Es que olvidasteis la lección; cerrasteis el libro y os apartasteis de los mandatos que él encierra.

4 ¡Oh pueblo, que escucháis esta palabra!, no sólo las naciones se han dividido, también entre vosotros existe la división.

5 ¿Olvidasteis que en 1931 jurasteis unificación y obediencia ante el Arca de la Nueva Alianza? Vais poniendo vuestras órdenes y vuestra voluntad delante de la Mía; mas Yo destruiré vuestras tradiciones y leyes imperfectas, para que se conozca mi Obra y se cumpla mi Ley.

6 Tocaré con mi justicia el egoísmo, el orgullo y toda mala simiente. De este pueblo desaparecerán los señores y sólo quedarán los discípulos, los servidores. ¡Más le valiera ser levantado de la Tierra a quien quisiera levantarse sobre su pueblo, oprimiéndolo!

7 Finalizando está el año 1947, y en su último día es menester que forméis un propósito firme de cumplimiento, para que no sea mi justicia la que os haga reconocer el camino.

8 ¿No queréis que esta enseñanza salga a la luz y la conozca la Humanidad? De cierto os digo que hay quienes en vez de facilitar el avance de mi Doctrina, se han levantado estorbando mi paso en el camino. Estoy tocando el corazón de la Humanidad para que conozca esta revelación, para que la reciba pura, como Yo os la he entregado y confiado.

9 Si alguno no estuviera conforme con poseer una rama del árbol, devolvédmela; más vale que Yo la recoja, a que vosotros la dejéis crecer torcida. Os dice esto el Padre, porque contemplo recintos que han cerrado sus puertas a la caridad, y ahí afuera sollozan los menesterosos y contemplo a los muertos.

Nada podrá impedir el cumplimiento del plan divino

10 Servidores de mi Obra, escuchad mis mandatos y dadles cumplimiento, porque los hombres no impedirán vuestro paso.

11 Nadie podrá impedir que se lleve a cabo este plan divino, del cual os he confiado una parte, si presentáis esta obra libre de toda manifestación, lo que podréis lograr en estos tres últimos años de mi comunicación.

12 Para 1950 vendrán hombres de dura cerviz, que ante la grandeza de mi manifestación y la limpidez de vuestras prácticas, caerán rendidos ante su Señor.

13 Breve es el plazo; sin embargo, es bastante para que apartéis la materialidad, el fanatismo y todas las lacras de que adolece vuestro culto.

Mi Doctrina es espiritual, por eso os nombráis espiritualistas; mas, ¿habéis meditado y estudiado lo que ello encierra?

14 ¿Os parece justo que, predicando el espiritualismo con palabras, con vuestras obras pregonéis todo lo contrario?

15 ¡Cuán grande y limpia veréis mi Obra si aprovecháis esta luz que os estoy enviando!

16 De los que van delante de cada congregación depende que el pueblo se levante y dé cumplimiento a mis mandatos.

17 Aun cuando mis Plumas de Oro no las escribiesen, dejo impresas mis palabras con letras imborrables en la conciencia de este pueblo. Y cuando estéis en mayor altura de espiritualidad, se maravillarán vuestros ojos contemplando los prodigios que haré entre vosotros.

18 Comunicación por el entendimiento humano: Lo que vendrá cuando cese la palabra de los portavoces

19 No sufráis por la partida de mi palabra, porque sentiréis cercana mi presencia.

20 A falta del portavoz, para escucharme, vuestros dones espirituales se desarrollarán más, con lo que tendréis gran regocijo y fe, porque me tendréis por inspiración, por videncia, por sueños proféticos, por intuición. Os recrearéis oyendo vuestra propia palabra y viendo sanar a vuestros enfermos.

21 El mundo espiritual, cada vez poseyendo más luz y mayor potestad, será el buen protector y el fiel guardián del pueblo, para que todos cumplan y trabajen en mi campiña. Yo sólo contemplo espíritus, sin hacer distinción entre los que estén en materia de los que se encuentren libres de ella.

22 Ésta es la luz del Sexto Sello, desatado por mi caridad en este tiempo.

Jesús: El Divino Hijo

23 Os envié desde aquel Segundo Tiempo a Jesús, mi Divino Hijo, el único que en la Tierra ha dado cumplimiento a mis mandatos y ha hecho la voluntad de Su Padre; mas le envié para que convirtiese a los hombres en Sus discípulos y así, imitando al Maestro, glorificasen al Padre.

24 Yo os lo envié y Él os dio vida; más, ¿cómo me lo devolvisteis? Hoy vengo de nuevo a vosotros, no como hombre, sino como Espíritu de Consolación.

Portavoces: Los servidores escogidos

25 Aprovechad mi caridad y despertad plenamente a la luz, para que vuestro corazón se sensibilice. Dejad que vuestro espíritu lleve una vida de sumisión y obediencia, y se convierta en mi discípulo. Creed en esta palabra que os estoy entregando a través de los portavoces, y preparaos para que sintáis su esencia y palpéis su verdad.

26 Estos conductos de los cuales me he servido para que llegue a vosotros mi palabra, en verdad que no son perfectos, mas han sido escogidos por Mí, para llevar a cabo mis designios y cumplir así mi promesa de volver entre vosotros.

27 Esta manifestación que hoy estáis percibiendo desaparecerá en 1950 para dar paso a una manifestación más elevada, más pura, más espiritual, y que será la comunicación de espíritu a Espíritu, en la cual el hijo podrá conversar con su Padre Celestial, sin necesitar la mediación de hombres o de espíritus, y llegará a recibir Su inspiración sin ninguna limitación.

28 Por ahora conformaos con oírme en esta forma, en tanto que os preparáis para poder penetrar en el nuevo tiempo; analizad mi palabra y saturaos de su esencia; dejad que el espíritu se eleve para que llegue a Mí y pueda beber en la fuente hasta que calme su sed.

29 No os detengáis juzgando al portavoz del cual me sirvo, ni tratéis de averiguar por qué ha sido escogido; sólo Yo sé su principio y conozco su destino en este delicado cargo, que es para algunos la realización de un elevado ideal, y para otros representa una restitución y una prueba muy grande.

Discípulos: Misión y responsabilidad

30 Todos podréis llegar a servirme y aprovechar el tiempo que os he concedido. Vuestra misión es detener el mal, limpiar el camino de los que llegarán después de vosotros, y poner los cimientos de una Humanidad que sepa amarme e identificarse Conmigo.

31 En todos los tiempos he venido a daros oportunidades de trabajar, para que deis un paso más en la senda de vuestra evolución.

Reencarnación: Una nueva oportunidad

32 Os he dado la enseñanza y los medios de escalar, para que podáis acercaros a Mí; pero cuántos, después de haber llegado al final del camino, después de haber tornado al valle espiritual, han analizado su vida y la han encontrado vana, sin méritos; entonces me han pedido una oportunidad más, para restituir a su espíritu la dignidad y la gracia de las que lo despojaron, y presentarme así un mejor cumplimiento; Yo les he concedido el don pedido y han vuelto a la Tierra.

Bien y mal: Dos caminos y una decisión que tomar

33 He dotado al espíritu de inteligencia y voluntad para que tome el camino recto y sepa apartarse de los tropiezos y peligros que en cada instante lo acechen.

34 He permitido que, además del bien, exista el mal, para que el hombre, por amor a Mí y por respeto a sí mismo, venza y se aparte del mal.

35 Si hubiese un solo camino y vosotros, inconscientemente llevados por la fuerza de las leyes naturales, cumplieseis vuestra misión como lo hacen los astros, los elementos o los seres inferiores, no tendríais ningún mérito en marchar por el camino de la virtud; no habría lucha, aspiraciones, ni experiencias en vuestro espíritu.

36 Y Yo marqué un camino de evolución y os coloqué en el principio de él, para que fueseis ascendiendo por vuestros propios esfuerzos, para que todos conocieseis ese camino, que es el único por el que se puede llegar a Mí.

Discípulos: Cómo habréis de labrar vuestros méritos

37 Llevad mi enseñanza y no prevariquéis, ni imitéis a los malos discípulos.

38 Si lleváis en vosotros dones y gracias con los que podéis guiar a vuestros hermanos, aliviándolos de muchos de los males que hoy los afligen, no los ocultéis, dejad que vuestro espíritu hable con la experiencia que ha alcanzado, y así edificaréis dentro de esta gran obra lo que a vosotros corresponde.

39 Rescataréis a las ovejas que se habían perdido y ayudaréis al Pastor, que soy Yo, a congregar en el aprisco al número completo de ellas. Así habréis labrado los méritos que Yo os he pedido, para que alcancéis la elevación de vuestro espíritu.

Día de los muertos: “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”

40 Habéis señalado este día de noviembre para recordar a los seres que partieron al Más Allá.

41 Desde que apunta el alba, muchos espíritus se elevan en oración por los que llaman sus muertos. Os digo que está muy bien que los recordéis, que tengáis para ellos un pensamiento de gratitud, de amor, de admiración; pero lo que no está bien es que los lloréis, como si fueran bienes que hubieseis perdido, ni tampoco que los deis por muertos, porque si en los instantes en que vuestros ojos derraman llanto por ellos, y vuestro pecho suspira por los que partieron, pudieseis contemplarlos, quedaríais asombrados ante la luz que los ilumina y la vida que los mueve; entonces exclamaríais: ¡Verdaderamente ellos son los que viven y nosotros somos los muertos!

42 En verdad que vivís confundidos, cuando lloráis ante un cuerpo inerte mientras olvidáis que un espíritu vibra y palpita.

43 Si en lugar de dedicarles esta tradición, consagrando un día a los que pasaron a la vida espiritual, estuvieseis siempre unidos a ellos por el lazo de la oración, su presencia invisible, pero real en vuestra vida, así como su benéfica influencia, serían sentidas por vosotros a lo largo de vuestra existencia, en vuestras luchas, en vuestras pruebas y también en vuestros momentos amables.

44 Y aquellos seres por su parte, tendrían oportunidad de trabajar en vuestras obras y empresas nobles, con lo cual adquirirían más luz.

45 Dije en aquel tiempo: "Dejad que los muertos entierren a sus muertos" y si analizáis con cuidado y con amor mis palabras, veréis cuánta razón tuve al decíroslo.

46 Todos lleváis en el corazón y ante vuestros ojos la última imagen, la visión material de vuestros seres queridos.

47 Al que partió en la niñez de su cuerpo, lo recordáis como niño; al que dejó esta vida en la ancianidad de su envoltura, lo recordáis como un anciano, así como al que se desprendió de un cuerpo extenuado por el dolor o en medio de dolorosa agonía es como lo recordáis siempre, y es menester que meditéis sobre la diferencia que existe entre lo que es cuerpo y lo que es espíritu, para que comprendáis que ahí donde el hombre muere, nace el espíritu a una nueva vida, y que donde deja de mirar la luz del mundo, contempla la luz divina que ilumina la vida eterna del espíritu.

48 Una vez os dije que el hombre era idólatra por su inclinación material, y en el culto por sus muertos da una prueba palpable de su idolatría.

49 Mas mi Doctrina, como una aurora de belleza infinita, ha aparecido en vuestra vida, disipando las sombras de una larga noche de ignorancia, en la que los hombres han vivido confundidos; y esta luz, ascendiendo hacia el infinito como un astro divino, irradiará sus más bellas luces sobre vuestro espíritu, en una preparación que os llevará con paso seguro a gozar de aquella vida, en la que todos lograréis penetrar por vuestra elevación.

50 Ya no seréis los que lloren amargamente por aquéllos que han partido para ir a morar en una vida mejor, ni seréis tampoco los que estando ya en espíritu lloren por aquéllos que se han quedado, o por haber dejado el cuerpo que por toda una vida os sirviera de envoltura.

51 Hay seres que sufren y se angustian al contemplar la desintegración del cuerpo que tanto amaron; mas vosotros debéis ser de aquéllos que, al contemplar que ha llegado el final de una misión desempeñada por aquel cuerpo humano, elevéis un himno de gracias al Creador.

Pueblo espiritualista: Vuestra misión y responsabilidad

52 Hoy vengo a perdonaros y a dispensaros de todos vuestros errores y, al mismo tiempo, a mostraros una página del divino Libro de la Vida, en donde podáis iluminar vuestro espíritu y vuestra mente para que hagáis obras dignas de quien os las ha enseñado.

53 Estáis contrayendo una gran responsabilidad ante la Humanidad, y a medida que más y más lecciones recibís de Mí, esa responsabilidad va en aumento, porque sois el pueblo que deberá hablar de espiritualidad a los hombres.

54 En vosotros dejaré implantada la forma perfecta de llegar a comunicaros Conmigo, sin ritos ni formas idólatras, simplemente de espíritu a Espíritu.

55 Esta bendita simiente que ya está en vuestro corazón, será el pan que deberéis compartir con vuestros hermanos, y también será la herencia espiritual que leguéis a vuestros hijos.

Pueblo de Israel: No améis ni recordéis a muertos

56 Cuando os dije "Amaos los unos a los otros", no penséis que esto era solamente entre humanos, sino aun de un mundo a otro; mas ahora os digo que cuando penséis en quienes decís que se han ido, no los sintáis distantes ni los imaginéis insensibles.

57 No améis ni recordéis a muertos; sólo debéis recordarlos reconociéndolos vivos, porque ellos habitan en la eternidad y están cerca de vosotros.

58 De cierto os digo que vosotros sois el pueblo de Israel que, pasando por distintas etapas, ha llegado hasta este tiempo, sin poder decir que ha cumplido el mandato que sobre él pesa desde los primeros tiempos. No se ha espiritualizado, porque Yo aún escucho sus lamentos al ver partir a los suyos, a quienes confunde con los muertos.

59 Por eso vengo a daros luz, moradores de la Tierra, que la necesitáis más que aquéllos que han pasado al Más Allá, porque vosotros sois los muertos, mientras ellos viven la eternidad.

60 A aquellos seres les es concedido por Mí, acercarse a vosotros en el instante de vuestra elevación, mas os digo que no los recordéis ya bajo la forma humana que tuvieron, porque ahora son espíritus de luz.

61 No os inclinéis sólo a las tradiciones del mundo, desechando la gracia que sobre vosotros se está derramando en este tiempo; mirad que mientras aquí podéis desaprovechar el tiempo, los espíritus alcanzan adelanto en el Más Allá.

62 Hoy estáis en el tiempo de la enseñanza, pero también de la práctica de ella, os ha dicho el Señor.

63 Habéis oído de Mí que no os pido obras perfectas todavía, pero sí la práctica limpia y contínua del bien, oh discípulos, para que en vuestro paso os vayáis perfeccionando.

No ser tradicionalistas

64 En estas fechas en que el mundo que se dice cristiano dedica ritos y liturgias a sus muertos, vosotros no estáis celebrando una tradición, oh pueblo.

65 El verdadero espiritualista no puede ser tradicionalista. No debéis esperar determinada fecha para elevarme culto o recibir alguna manifestación espiritual. Como discípulos del Espíritu de Verdad Yo os he puesto en comunicación perpetua con el Más Allá y en cualquier tiempo, día u hora, podéis comunicaros con el Padre y con vuestros hermanos de espíritu a espíritu.

66 ¿Creéis acaso que los seres del Más Allá esperen días, o fechas para poder manifestarse entre vosotros? Ellos no están dentro del tiempo material, pertenecen a la eternidad y vosotros, espiritualmente identificados con ellos, vivid por sobre todas las tradiciones humanas, sobre todos los ritos y costumbres e id llevando una verdadera vida espiritual; solamente así podréis sentir la paz de mi Reino, sólo así podréis, oh pueblo, presentir la vida que os espera, no la vida espiritual como hayáis tenido en otros tiempos, no las escalas o peldaños que dejasteis en anteriores tiempos, sino un peldaño superior, un mundo más alto que no habíais conocido en el pasado.

Los lazos de amor sobreviven a la muerte

67 Me preguntáis, oh discípulos espiritualistas, cómo y en dónde están aquellos que fueron vuestros en el mundo y que ahora son vuestros por el espíritu, y os contesto, en verdad, que vuestra espiritualidad y vuestra lucha en el camino han conducido a muchos, han convertido a otros y han iluminado a los demás; pero también ¡cuántos de vosotros habéis sido ayudados por aquellos de los vuestros que están en espíritu, los cuales se han convertido en ángeles guardianes de vosotros!

68 Que vuestra oración para ellos sea una conversación espiritual, un estrecho abrazo de amor eterno, un recuerdo de amor para aquellos que os amaron y os dejaron en la Tierra, pero que desde el Más Allá os siguen acompañando con su amor, con su influencia, con su paz; y si queréis llorar por los espíritus desencarnados, que no sea por aquellos que compartieron con vosotros el pan de vida que encontrasteis en mis enseñanzas.

No temer a la muerte

69 La muerte no os amedrente. No penséis en que vuestro espíritu se turbe porque no contempláis con certeza el camino.

70 Ya no penséis en la nada, ni en el silencio, ni en la ausencia y la distancia; todo eso, con vuestro conocimiento ha ido desapareciendo, y sabéis que llegado el momento de dejarlo todo en el mundo, podéis ir al Padre para poseerlo todo, porque aquel que deja a sus hijos en la Tierra no se va de este mundo para abandonarlos.

71 Yo no arranco de los brazos de los amantes hijos a sus padres, Yo los convierto de padres en ángeles guardianes, pero si ellos, al partir de este mundo por un momento se turban, Yo les entrego la luz, los resucito y los devuelvo a los brazos de sus hijos, ya no a través de la forma material, sino espiritualmente.

72 Quien ha dejado a la esposa o al esposo no rompe ese lazo por la muerte. Si Yo os he unido, Yo no vengo a desuniros; solamente convierto a aquel que llamo al Más Allá en un ángel protector para los pasos de quien quedó en la Tierra, y cuando la influencia del Mundo Espiritual y sus inspiraciones son bien aprovechadas por vosotros que moráis el haz del mundo, os maravilláis comprobando cómo sois salvados de peligros por manos prodigiosas e invisibles; cómo sois iluminados en los trances difíciles, recibiendo revelaciones superiores que no pueden haber brotado de vosotros mismos; cómo en los momentos de mayor y aparente soledad os sentís confortados y acompañados; es que para el espíritu no hay distancias, no puede haber ausencia entre los espíritus que se aman y se buscan. Solamente los que se odian o que no se aman, los que se olvidan, ponen entre ellos la distancia y la ausencia.

73 Recordaos siempre a través de vuestras oraciones y estaréis momento tras momento formando la verdadera familia del Señor en todo el Universo. Con cuánto regocijo, con cuánto amor os esperan en el Más Allá quienes partieron antes que vosotros; haced méritos ahora para que después de esta vida podáis estrecharos, podáis marchar en el mismo peldaño de la escala de perfección.

El Mundo Espiritual de Luz, consejero y médico

74 Yo os he entregado a mi Mundo Espiritual para que hagáis de él vuestro amigo y hermano, vuestro consejero y vuestro médico; así buscadlo siempre. Que en vosotros exista el amor, el respeto hacia esos seres y los vayáis contemplando a todos por igual, amando a todos en la misma forma, para que cuando traspaséis los umbrales de esta vida y os encontréis en aquel gran valle, no preguntéis: "¿En dónde están mis padres?" y ellos no respondan. Preguntad en cambio: "¿En dónde están mis hermanos?" y todos ellos acudirán en vuestra ayuda, llenos de amor.

De las influencias invisibles

75 Por momentos os contemplo agobiados. A veces vuestra mente humana se perturba y por eso muchas veces tropezáis en el camino. Cuando no estáis preparados espiritualmente atribuís todo aquello a causas terrestres, y buscáis en el mundo los recursos para vencer esas dificultades. Mas cuando vivís alerta, cuando habéis velado y orado, entonces vuestra sensibilidad espiritual descubre los elementos invisibles que son los que os van haciendo tropezar, que van acumulando vicisitudes en vuestro camino, y con la misma oración comenzáis a luchar contra aquellos elementos hasta que convertís la guerra en paz y la tiniebla en luz, hasta que todo aquello que era dolor, por medio del bálsamo de la oración, de la fe y la perseverancia, se convierte en salud radiante.

76 ¡Vivid alerta, pueblo! No está libre todavía vuestra mente humana de esas influencias, ni podéis decir que vuestros hogares o vuestra nación están limpias de ellas.

Los seres de ultratumba entre los seres humanos

77 Este es el tiempo en que vuestro planeta se encuentra habitado más por seres de ultratumba que por seres humanos, en que un solo hombre arrastra una legión de seres espirituales tras de sí, como aquellos que llegaron ante Jesús en el Segundo Tiempo. Por eso a vos, pueblo, que sois el discípulo, el hijo primogénito, os revelo y enseño las grandes cosas espirituales, para que seáis fuertes en la prueba, para que seáis sabios en las cosas del espíritu, para que no os dejéis vencer, para que seáis maestros entre vuestros hermanos, mas ¿por qué dejaros dominar por momentos? ¿Por qué olvidáis la oración que es la espada que os he confiado y os dejáis vencer tan fácilmente?

78 Cuando la Humanidad haya alcanzado altos grados de espiritualidad, Yo volveré a desatar la Naturaleza para que ella desborde sus secretos, que revele sus misterios no descubiertos todavía al hombre, y os profetizo que todas aquellas fuerzas y elementos desconocidos hasta ahora serán puestos al servicio del amor, del bien, de la paz del mundo.

El Espiritualismo Trinitario Mariano conmoverá a las naciones. El testimonio de las obras

79 El Espiritualismo Trinitario Mariano ha de conmover a las naciones, a sus sociedades y a sus instituciones, y vosotros váis a ser fuertes en la lucha.

80 Aún no alcanzáis a imaginar cuáles van a ser vuestras obras en la Tierra, y de entre vosotros y de generaciones más jóvenes que la vuestra surgirán grandes apóstoles y profetas que no se distinguirán entre la Humanidad ni por insignias ni por vestiduras, ni tan siquiera por nombres, porque no quiero que vosotros pregonéis por el mundo que sois Espiritualistas, ni Trinitarios ni Marianos; no vayáis pregonando por esos caminos del mundo que sois el verdadero Israel, que es mi pueblo por el espíritu y no por la carne.

81 Lo que Yo quiero es que deis prueba de todas estas cosas con vuestras obras, con vuestras palabras y pensamientos.

82 A través de vuestras obras el mundo penetrará en vuestro corazón y será entonces cuando descubra lo que en verdad sois; el mundo será el que lo descubra, no vosotros los que lo pregonéis, porque si decís lo que sois, el mundo exigirá obras perfectas de vosotros, mas si en cambio entregáis buenas obras, el mundo se sorprenderá y no os exigirá las grandes cosas ni los imposibles.

El Padre no pide imposibles

83 Yo no he venido a pediros imposibles; Yo os he dicho que si estáis preparados, prodigios sobrenaturales y maravillas haré a través de vuestro espíritu y aun de vuestra carne, pero quiero encontraros siempre preparados para que podáis dar ese testimonio franco y claro de Mí.

Los adversarios y los falsos espiritualismos

84 Cuando el Espiritualismo Trinitario Mariano conmueva hasta sus raíces a la Humanidad, muchos se convertirán, aun cuando también muchos otros se levantarán como vuestros adversarios, se levantarán los enemigos del Espiritualismo Trinitario Mariano inventando otros espiritualismos y nuevas doctrinas con la falsa luz, esgrimiendo nuevas armas para abatiros, mas ¿cómo podrán abatir lo eterno, cómo podrán destruir lo que nunca muere?

85 Si comprendéis en su completitud lo que lleváis en vosotros, no deberéis experimentar temor alguno ante esos adversarios.

86 Vuestros adversarios serán los que luchen, los que sufran, los que se destrocen. Vosotros permaneced imperturbables y serenos, siempre formando un muro invulnerable, formando un solo cuerpo y una sola voluntad en el cual se estrellen todos los dardos, toda la perversidad, toda la ignorancia humanas, y ante vuestra fuerza todo aquello se convertirá en luz y en redención.

De los labriegos en todo el orbe

87 No solamente vosotros, los que Me habéis oído en esta etapa a través del entendimiento humano en esta nación, poseéis esta simiente.

88 Sabed que Yo tengo, no conocidos por vosotros, mis enviados, mis discípulos, mis labriegos en todo el orbe.

89 Cuando penetréis por caminos, ciudades, naciones y pueblos en donde os desconozcan por causa de mi Doctrina, aquellos que ni siquiera os conocen, aquellos de mis enviados que también llamo labriegos, se levantarán entonces como vuestros defensores y serán reconocidos como precursores de vosotros.

90 Para ese tiempo ya no llevaréis mi palabra escrita en papel, no llevaréis álbumes ni libros en lo material; vuestro álbum y vuestro libro será vuestro espíritu. Caminaréis con las manos vacías de cosas materiales, pero con el corazón henchido de amor, con el espíritu pleno de mi Espíritu y así podréis concluir la travesía.

La voz de la intuición

91 Oíd la voz de la intuición y obedecedla, y vuestros pasos serán certeros en el camino del cumplimiento, y vuestra conciencia siempre os dirá si habéis oído bien y habéis practicado bien.

92 No fijéis la mirada en el pecado en vuestros hermanos; no miréis jamás en vuestros hermanos enemigos ni opresores.

93 No os convirtáis en jueces ni a ellos los convirtáis en reos, no pidáis ni esperéis que caiga de Mí una mayor justicia sobre mis hijos que son vuestros hermanos; pedid clemencia para ellos, interceded por ellos, sed vosotros misericordiosos con ellos, perdonad todas aquellas de sus obras cuyas consecuencias os afecten a vosotros.

94 Pensad que en los altos juicios del Padre, solamente Él, y que de las obras malas de los hombres Yo hago brotar luz, y que de las rocas más duras hago brotar un manantial de aguas cristalinas; Yo soy quien tiene el poder de hacer esos prodigios entre la Humanidad.

95 Tomaré en mi mano la vana simiente del hombre cuando esté madura, y de esa simiente mala voy a hacer brotar la simiente buena. A vosotros os toca perdonar una y mil veces, amar, ayudar con vuestra influencia y con vuestra luz a aquellos que por momentos se turban, y entonces estaréis Conmigo, oh pueblo.

96 Doblegad la materia para que podáis aprovechar esta oportunidad de liberación y elevación espiritual; porque tendré que llamaros en espíritu y tendréis que cumplir con la Ley de evolución, y contemplará el espíritu cómo el cuerpo se desintegra en las entrañas de la Tierra.

97 Si no queréis llegar a los umbrales de la eternidad envueltos en turbación, luchad por vuestro adelanto, haced méritos en el mundo acercando a los hombres distanciados, orando y trabajando por la paz de las naciones, derramando caridad y amor entre vuestros hermanos.

Discípulos: Toca a vosotros sembrar simiente de espiritualidad

98 Aún hay quien me diga "Señor, si sois Vos el Dios omnipotente, dadme una prueba de vuestro poder", y Yo os digo: Cuán pequeños sois hablando así a quien, con sólo quererlo, haría desintegrarse la Tierra.

99 Yo vengo a hacerme sentir en el espíritu, que es el que ha de llegar hasta Mí y el que puede reconocer mi esencia. Vuestro cuerpo es materia a la que perdono sus flaquezas.

100 Purificaos, oh pueblo, para que lleguéis a armonizar vuestro espíritu con su materia y así, por propios méritos, os elevéis hacia Mí. Dejad que la Humanidad me busque a través de religiones y sectas diversas; no la juzguéis, porque vosotros aún no podéis hacer obras perfectas.

101 Dejad que los idólatras, descendientes e imitadores de Aarón, forjadores de dioses, sigan adorando a sus diferentes deidades a través de ídolos e imágenes; ya despertarán de su profundo sueño.

102 Toca a vosotros sembrar la simiente de la espiritualidad, demostrando a los hombres que el culto interior es el más grato del Padre. Es así como los hombres sentirán la presencia de lo espiritual y lo divino, sin exigir ver para creer, como en estos instantes habéis sentido la presencia de aquellos seres espirituales a quienes con amor y gratitud recordáis, y que se han acercado a vosotros como un perfume o un aliciente que os invita a seguir por el camino que ellos os están trazando. Aquellos seres se acercan a la Humanidad, sin sentir ya el anhelo por las vanidades de este mundo, y sólo para despertar en los espíritus el deseo de alcanzar la vida que os espera.

Inmortalidad espiritual: Una verdad que muchos no han comprendido

103 Quienes lloran la ausencia de los seres queridos, son los muertos que velan a sus muertos; son los que, materializados en su ignorancia, no comprenden el significado de la vida, y diciendo creer en la inmortalidad del espíritu, con su llanto y su luto demuestran que no tienen un átomo de fe, pues lloran por muertos a quienes de verdad viven, sólo porque no los ven, o porque su cuerpo ha desaparecido.

Discípulos: Convertíos en mensajeros de la Buena Nueva

104 Quedad en paz, dentro del mandato de Cristo, que una vez más os dice: "Amaos los unos a los otros".

105 Venid a Mí y fortaleceos. Resucitad a la vida de la gracia, convertíos en mis discípulos, mensajeros de la Buena Nueva.

106 El mundo reclama mi presencia y voy a hacer llegar a él mi palabra por conducto de vosotros. Ahí están los que me esperan tiempo ha, los que han presentido que ya es la hora de mi presencia en el mundo, para encauzar a los espíritus hacia el progreso y la espiritualidad.

107 Mas antes de enviaros, tendréis que limpiaros y cultivaros; si las penas os agobian y os sentís cansados, recordad que Yo soy vuestro cirineo y os ayudo con la cruz para que no caigáis bajo su peso.

108 Si oráis y os entregáis al cumplimiento, no habrá prueba ni obstáculo que os haga flaquear; iréis con la sonrisa en los labios y la esperanza en el corazón. No temeréis al mañana, y todo mal juicio o intención en contra vuestra se desvanecerá.

109 No me neguéis, aun cuando fueseis muy probados, porque no sabéis si es mi voluntad concederos un prodigio, para dar testimonio de que sois mis discípulos, en el momento culminante de la prueba.

Parábola: Los encargados que no cumplieron su misión

110 Oíd y analizad mi parábola:

111 "Acercábanse a una casa en busca de caridad una multitud de hambrientos, enfermos y desnudos. Los dueños de la casa la preparaban de continuo para dar de comer en su mesa a los caminantes.

112 "El hacendado, dueño y señor de aquellas tierras se acercaba para presidir el banquete. El tiempo transcurría y los menesterosos siempre encontraban en la casa sustento y abrigo.

113 "Un día contempló aquel señor que el agua de la mesa era turbia, que los manjares no eran sanos y agradables, y que los manteles estaban manchados.

114 "Entonces llamando a los encargados de preparar la mesa les dijo:

115 -¿Habéis mirado los lienzos y probado los manjares y bebido el agua?- 'Sí, señor', contestaron aquéllos.

116 "-Entonces, antes de dar de comer a estos hambrientos, haced comer a vuestros hijos, y si ellos encuentran buenas las viandas, dadla a estos visitantes.

117 "Los hijos tomaron el pan, los frutos y cuanto había en la mesa, y el sabor fue desagradable y hubo descontento y rebeldía contra aquellos encargados y reclamaron con dureza.

118 "El hacendado dijo entonces a los que esperaban: -Venid bajo un árbol, que voy a ofreceros los frutos de mi huerto y los manjares gratos al paladar-; y a los encargados dijo así:

119 "-Limpiad lo manchado, apartad el mal sabor de los labios de los que habéis engañado; desagraviadme, porque os he mandado recibir a todos los hambrientos y sedientos para ofrecerles los mejores manjares y el agua limpia, y no habéis cumplido; vuestro trabajo no es agradable a mí.

120 "El señor mismo de aquellas tierras preparó el banquete: el pan fue substancioso, los frutos sanos y maduros, el agua fresca y confortante, y entonces invitó a los que esperaban, mendigos, enfermos y leprosos, y todos se alimentaron y su gozo fue grande.

121 "Pronto se vieron sanos y libres de males y decidieron quedarse en la hacienda y empezar a trabajar las tierras; se hicieron labradores, mas eran débiles y no supieron guiarse por los consejos de aquel señor.

122 "Mezclaron diferentes semillas y la cosecha degeneró. El trigo fue ahogado por la mala hierba, y cuando llegó el tiempo de la siega, se acercó el hacendado y les dijo: -¿Qué hacéis, si a vosotros sólo os encargué el cuidado de la casa para recibir a los visitantes? La siembra que habéis hecho no es buena, otros son los encargados de las tierras; id y limpiad los campos de cardos y de mala hierba y volved a guardar la casa; la fuente se ha secado, el pan no sustenta y los frutos son amargos. Haced con los caminantes, lo que Yo hice con vosotros, y cuando hayáis alimentado y sanado a los que se acercasen a vosotros, cuando hayáis hecho desaparecer el dolor de vuestros semejantes, Yo os haré descansar en mi mansión".

123 Mi Espíritu Divino viene a entregaros esta parábola para guiaros en el camino y preveniros de los peligros que os acechan.

124 Estáis viviendo el Tercer Tiempo, el tiempo de la espiritualidad. Vengo a entregar paz a vuestro corazón, fe y esperanza, y es mi voluntad divina que deis albergue en vuestro corazón a este mensaje. Haced presente al Señor vuestras cuitas. Él os ha formado y a Él debéis retornar.

125 Es tiempo de que estudiéis la palabra del Maestro, tiempo también de que os unifiquéis en un solo pensamiento, para que quedéis atados a este amor sublime.

126 Cada uno de vosotros lleva un mandato y no lo habéis cumplido aún.

127 No abandonéis la enseñanza; tomadla con amor, para que mañana no caigáis en error, ese error que detendría la marcha de vuestro espíritu y os sumergiría en las aguas cenagosas de la confusión.

128 Mi verdad se manifiesta más clara cuando os contemplo preparados; pero sois los ignorantes, los que aún no me habéis comprendido, mas también os digo: Sois los que más cerca estáis del Padre, porque estáis en el camino de la espiritualidad, camino que no tiene fin.

129 ¡Mi Paz sea con vosotros!