Parábolas: Su sentido y propósito
1 Os estoy hablando con suma claridad, aun usando el sentido figurado, porque sé que así podréis entenderme mejor. En el Segundo Tiempo, cuando hablaba a las multitudes, muchas veces lo hice por medio de parábolas para que me comprendieran, mas cuando sólo me dirigía a mis discípulos, lo hacía con lenguaje sencillo, pero profundo en su enseñanza.
2 Por eso, entended que cuando hablo por medio de parábolas y empleo el sentido figurado, es para que los postreros, los torpes de entendimiento o los que aún tienen poco evolucionado su espíritu, alcancen a comprender todo el significado de mi enseñanza.
3 Cuando os hago revelaciones sin emplear el sentido figurado, están dirigidas para aquéllos cuyo desarrollo y conocimiento de las lecciones espirituales, les permite entender mejor.
Espiritualismo Trinitario Mariano: Una misma Doctrina, una misma Enseñanza entregada en tres tiempos
4 En vano dirán muchos hombres que esta Doctrina es nueva, o que no tiene relación con las revelaciones divinas que os hicieron en tiempos pasados. Yo os aseguro que cuanto os he dicho en este tiempo por conducto del entendimiento humano, tiene sus raíces y sus cimientos en lo que ya se os había profetizado en el Primero y Segundo Tiempos.
5 Mas la confusión de que os hablo vendrá, porque los que han interpretado aquellas revelaciones, han impuesto a la Humanidad sus análisis y éstos han sido en parte acertados y en parte erróneos.
6 También será porque aquella luz espiritual de mis enseñanzas fue ocultada a los hombres, y a veces se les ha dado a conocer adulterada. Por eso ahora que ha llegado el tiempo en que mi luz ha venido a sacaros de las tinieblas de vuestra ignorancia, muchos hombres han negado que ésta pueda ser la luz de la verdad, ya que no concuerda, según su criterio, con lo que antes os había enseñado.
7 Os aseguro que ninguna de mis palabras se perderá y que los hombres de este tiempo llegarán a saber qué fue lo que os dije en los tiempos pasados. Entonces dirá el mundo, cuando conozca el Espiritualismo Trinitario Mariano: en realidad, ya todo esto lo había dicho Cristo a través de Jesús.
8 Efectivamente, todo lo dije ya, aun cuando, de muchas de las verdades reveladas, sólo os manifesté el principio de ellas; os las dejé para que empezaseis a entenderlas, porque en aquel tiempo, aún no estaba capacitada la Humanidad para comprender todo lo que ahora he venido a mostraros en plenitud.
9 Cierta ocasión se encontraba Jesús con un hombre que era entendido en Ley y el Maestro, contestando a las preguntas de aquél, le hizo una revelación. Entonces el hombre, asombrado ante lo que nunca había imaginado, dijo a Jesús: "Señor, ¿pero cómo puede ser esto?", a lo que el Divino Maestro respondió: Si no podéis creer en las cosas terrenas que os digo, ¿cómo llegaréis a creer en las lecciones celestiales?
10 Mas ya es tiempo de que me entendáis, porque el espíritu evolucionado del hombre puede recibir aquella luz intensa de la Divinidad que todo lo revela, lo descubre y lo explica, la luz del Espíritu de Verdad.
11 No temáis, pueblo amado, que la enseñanza que os he traído en este tiempo, será para vosotros el pan de la vida eterna.
12 También ahora tan sólo os estoy dejando entrever las enseñanzas que mañana comprenderéis plenamente, porque ahora no las comprenderíais, ni las creeríais muchos de vosotros.
13 Con esto os quiero decir que no habéis alcanzado aún la meta, la cima del conocimiento espiritual, ni mis enseñanzas divinas han alcanzado su límite.
14 Sed eternamente mis discípulos, sed siempre celosos de mi palabra, la cual nunca trataréis de cambiar. Mi Ley y mi Doctrina jamás se contradicen. En lo divino todo es orden, armonía y perfección, de lo cual os podéis convencer por la naturaleza material que os envuelve.
Palabra divina: Su fuerza está en el cumplimiento, en las obras y el ejemplo
15 En el Segundo Tiempo nadie podía resistir la fuerza divina que emanaba de la palabra de Jesús. Quien la oía quedaba al punto convencido, subyugado y persuadido, lo mismo el pecador que el orgulloso, el pobre que el rico, el fariseo y el escriba, el representante de Dios que el representante del César; todos los que lo escucharon, sintieron que su espíritu se estremecía ante la presencia divina del Hijo de Dios.
16 Es que la palabra de Cristo en Jesús era tan sólo la explicación de Sus obras, porque el testimonio de Su existencia estaba contenido en las palabras de Su Doctrina.
17 De la misma manera enseñó Jesús a Sus discípulos, haciéndoles ver que para que su palabra pudiera ser creída, era menester que la acompañaran con el ejemplo de sus buenas obras.
18 También la palabra de Dios, en los labios de aquellos discípulos, hacía estremecer a los que la escuchaban, porque de sus ojos irradiaba la luz, y de sus palabras brotaban verdades a las cuales no se les podía oponer negación alguna.
19 Ellos también enseñaron con sus ejemplos, predicaron con sus obras y las sellaron con su sangre, al igual que su Maestro; con su muerte confirmaron la verdad de la palabra con la que hablaron al mundo. Por eso conquistaron el corazón de los pueblos y de las naciones adonde llevaron la simiente de la verdad y del amor.
20 Las multitudes, aun siendo gentiles y paganas, se rendían ante la verdad y la pureza de mi Doctrina, practicada y predicada también con pureza y verdad.
21 Todo aquél que ha tenido la dicha de recibir en su corazón mi palabra en su original pureza, ése ya nunca se ha desviado del camino; mas ¡ay de los que la han recibido mezclada con las impurezas humanas! Ésos, cuando han llegado a descubrir aquella imperfección, le han vuelto la espalda y se han mofado de lo que antes tuvieron por verdad absoluta.
22 Mirad a esos grandes pueblos de la Tierra, dominados por el egoísmo, que es la negación de mi Doctrina; miradlos hundidos en el materialismo, viviendo tan sólo para el mundo y desoyendo todo llamado espiritual.
23 Os digo que también ellos conocieron mi enseñanza; pero faltó que quienes entregaron mi simiente hubieran dado testimonio de aquella verdad, con su vida y con el ejemplo de sus obras, como lo hicieron aquellos discípulos del Señor y también algunos otros que los imitaron después, entregando con su vida la verdad de la Doctrina.
24 "¿Cómo es posible", os preguntáis algunas veces, "que habiendo sido sembrado este mundo con la palabra del Redentor, y regado con Su sangre y la de los que le siguieron, haya hombres y pueblos que no conserven algo de aquella enseñanza?"
25 A lo cual Yo os digo que en estos tiempos han faltado apóstoles de la verdad que demuestren, con sus obras de amor, los errores de los hombres, y prueben la verdad contenida en la enseñanza divina.
26 De la práctica de mi Doctrina, que sólo os enseña el amor, la caridad, el respeto, la justicia y la paz, se pasó al culto idólatra, al materialismo, al fanatismo religioso, a la profanación, y la Humanidad, al sentir en todo ello un alejamiento de la verdad, buscó su liberación.
27 Hoy no sólo se han alejado muchos del cumplimiento de mi Doctrina, sino que la han atacado y están tratando de borrar del corazón de los hombres hasta los últimos restos de ella. No saben que Yo estoy dispuesto a sorprenderlos utilizando aquella palabra a la que nadie puede resistir, con aquella voz que hacía temblar a reyes y señores, y que hizo caer tronos e imperios.
28 Mas es menester que antes quede arrancada de raíz toda planta que no haya sido sembrada por Mí, para que mi semilla divina vuelva a caer en tierras preparadas.
Materialismo: Causa de la contaminación y enfermedad del espíritu
29 Discípulos: Id al fondo de toda esta lección, para que seáis de los que veléis y oréis en los tiempos de prueba.
30 Nada perturba en este instante vuestra paz. Nada altera el recogimiento con que habéis logrado vuestra elevación.
31 Siempre que recibáis al Maestro en esta forma, sentiréis cómo se disipan las tristezas que a veces llenan de niebla vuestro corazón.
32 Grande es mi caridad, porque también grandes son vuestros sufrimientos, pero no digáis que los tiempos han cambiado y que ellos os han traído el dolor, porque los tiempos no cambian, son los hombres los que se modifican.
33 Se ha transformado vuestra vida a causa de la ciencia, de las nuevas leyes, ideas y costumbres.
34 Si vuestro espíritu se sujetara siempre a la espiritualidad, no sufriría la contaminación del materialismo que le rodea, pero él muchas veces se deja arrastrar por las influencias del mundo y en la culminación del materialismo, viene a vosotros mi divina luz que os pregunta: ¿Qué cambios habéis observado en la Naturaleza que os rodea? Ninguno, pero id más allá de las formas materiales y veréis la evolución espiritual y mental de la Humanidad.
Espiritualidad: Materia y espíritu unidos en la Ley a través de la conciencia
35 Es densa la oscuridad que os envuelve, y el espíritu necesita libertad; esa libertad viene a dársela mi palabra, que hará el prodigio de que el espíritu se reconcilie con la materia, al comprender que ambos están unidos por una sola Ley. Entonces obrarán, materia y espíritu, de acuerdo con la conciencia, la que os revelará quiénes sois y a dónde vais.
36 Vuestras obras nacerán de acuerdo con vuestro modo de pensar, y si el pensamiento se ilumina con la inspiración del espíritu y éste escucha la voz de la conciencia, vuestras obras serán perfectas, ya que el espíritu es perfecto en cuanto a su procedencia.
37 Siempre os diré: Tomad de las satisfacciones que vuestro mundo os pueda proporcionar, pero tomadlas bajo mi Ley, y seréis perfectos.
38 Oís con frecuencia el reclamo de la conciencia, y es porque no habéis armonizado materia y espíritu con la Ley dada por Mí.
Amor divino: La puerta del perdón eterno
39 Muchas veces seguís pecando porque creéis que no tenéis perdón, creencia ignorante, porque mi corazón es una puerta eternamente abierta para el arrepentido.
40 ¿Acaso no vive dentro de vosotros la esperanza que os anima para aguardar un mañana mejor? No os dejéis invadir por la melancolía y la desesperación; pensad en mi amor que siempre es con vosotros. Buscad en Mí la respuesta a vuestras dudas, y pronto os sentiréis iluminados por una nueva revelación; la luz de la fe y de la esperanza se encenderá muy dentro de vuestro espíritu. Entonces seréis baluarte de los débiles.
Amor: El idioma del espíritu
41 Años de hambre se acercan, mas si os amáis como hermanos, se obrará nuevamente el milagro del Primer Tiempo, y el maná descenderá sobre vosotros.
42 Yo he venido a desatar la lengua de los hombres en este tiempo, para que me reconozcan por un solo idioma: el espiritual, el del amor. Cumplida quedará entonces la profecía de Isaías cuando dijo "las lenguas se desatarán" porque lenguas de fuego vendrán a desatarlas.
43 Manifestad mi caridad, hablad de mi Obra, no os detengáis ante el sacrificio.
44 Haced uso de vuestras armas de amor, caridad, nobleza y templanza y, si os enfrentáis con fe y valor a la lucha, no tardaréis en obtener la victoria.
Discípulos: Misión y responsabilidad
45 Mas analizad mi palabra, para que no sintáis que mi Doctrina os obliga a cumplir, porque Yo sólo os invito a escucharme, y una vez que me hayáis comprendido, que se levante a cumplir aquél que lo haga por amor, por convicción, por voluntad propia; mi deber de Padre es mostrar siempre el camino de salvación a mis hijos.
46 Ved, amados míos, cómo en esta enseñanza sencilla tenéis la forma de conocer y comprender la caridad de vuestro Padre. Yo también vengo a buscar la sencillez y pureza de vuestro corazón para manifestarme a vosotros en plenitud.
47 Ahora que es el tiempo de mi comunicación, me estoy manifestando en todos los portavoces, dando por su conducto órdenes y enseñanzas.
48 ¿Quién puede atreverse a negar que Yo me comunique por éste o por aquél?, ¿quién es aquél que conoce de verdad mi esencia? Amaos y respetaos unos a otros, para que vuestra obra tenga mérito en los Cielos. Es también mi voluntad que mi palabra sea impresa, para que la conozcan las generaciones venideras.
49 Para que vosotros seáis reconocidos por vuestros hermanos, tenéis que procurar que vuestros actos los guíe siempre el amor.
50 Sed sensibles al dolor ajeno; apartad, con la potestad que os he dado, las malas influencias que perturben la salud de vuestros hermanos, y seréis conocidos por ellos como hombres de poder espiritual.
Parábola: La manera sabia de andar el camino
51 Oíd mi parábola.
52 "Iba por un camino un anciano avanzando lenta y trabajosamente. Pronto fue alcanzado por dos jóvenes que alegremente marchaban por el mismo sendero, los cuales le dijeron: Buen anciano, ¿aún está muy lejos vuestra meta?, a lo que el anciano contestóles: La meta está distante; aún es largo el camino y hay que andarlo despacio para no desfallecer. Creo, aunque estoy cansado, llegar con el último esfuerzo.
53 "Aquellos jóvenes, después de escucharlo, continuaron rápidamente su jornada, olvidando las palabras del anciano y juzgando burlonamente el optimismo de aquel viejo caminante que esperaba llegar al final del camino, cuando, según ellos, estaba próximo a caer.
54 "El anciano siguió caminado y aquellos mancebos que tan pronto se habían alejado de él, fueron sorprendidos luego por la sed, el hambre y la fatiga, cayendo al fin vencidos por el cansancio. Dormían profundamente cuando fueron alcanzados por el anciano, quien despertándoles dulcemente les dijo: Mancebos, que en vuestra juventud habéis sentido cansancio, no toméis con paso vertiginoso este camino que es tan largo; vayamos paso a paso y os aseguro que llegaremos.
55 "Pero aquéllos, despertando, contestaron: Dejadnos, que hemos agotado el último esfuerzo y no podemos continuar; vos tenéis báculo y podéis seguir, nosotros no lo tenemos.
56 "El anciano, incomprendido, al contemplarlos así, les ofreció un trozo de pan con lo cual los reanimó; acercó un poco de agua a sus labios y les calmó la sed. Los ayudó a levantarse, los acompañó en la jornada y encendió su fe hasta hacerlos llegar por fin a la meta".
57 Analizad y estudiad, discípulos amados, porque tendréis que ser guías de la Humanidad.
58 ¡Mi Paz sea con vosotros!