Palabra divina: El Libro de la Sabiduría
1 Grabad profundamente en vuestro espíritu mis palabras, porque cada una de ellas forma parte del libro que os estoy mostrando en este tiempo, en el que podéis estudiar, y más tarde enseñar a vuestros hermanos.
2 Todavía no tenéis toda la sabiduría en vuestro entendimiento, ni toda la gracia en vuestro espíritu; por eso es menester que vengáis a recibir mi lección. Mi camino no es un sendero florido, sino camino de lucha y grandes pruebas. Por eso os invito a orar y a meditar, para que podáis comprenderme.
Guerra de ideas: La misión de los apóstoles del Señor ante esa batalla
3 La Humanidad reconocerá como apóstoles míos a los que, llenos de humildad, lleven mi Doctrina. Quiero que la justicia y la rectitud estén en todos vuestros actos, para que seáis respetados.
4 Una guerra de ideas se acerca y será desatada en todas las naciones. Cada uno de vosotros será soldado, mas para defender esta causa, usaréis las armas de amor, de razonamiento y caridad. Muchos se confundirán al oír vuestro testimonio, y dirán que no es posible que el Divino Maestro venga a hablar a los hombres y vosotros explicaréis, con las lecciones que habéis recibido, mi Doctrina de amor; mi luz descenderá a vosotros y Yo hablaré por vuestra boca.
5 Muy pocos son los que en este tiempo luchan por un ideal espiritual, porque la Humanidad ha perdido su sensibilidad y ha olvidado los deberes para con su Dios.
6 Contemplo a los niños sin alegría, sin paz, llenos del saber material su entendimiento, y de las leyes y virtudes espirituales nada han aprendido, y su espíritu entristecido ruega, implora caridad, y su plegaria no es escuchada; sus padres no han estado preparados para darles enseñanza.
7 Las mujeres me han pedido el don de la maternidad, que no a todas he concedido, sin medir su responsabilidad, y he ahí las consecuencias: no han sabido conducir a la niñez, no han modelado su corazón ni han iluminado su espíritu, y éste no ha podido desenvolverse.
8 Vosotros, que formáis el mundo presente, pasaréis por grandes luchas y el fruto de vuestro esfuerzo lo recogerán las generaciones venideras. Dejadles una herencia de fe y de profundas convicciones; ayudadles a escalar con vuestras obras de amor.
Palabra divina: Una misma Enseñanza en diferentes manifestaciones
9 Habéis escuchado el llamado del Maestro, quien una vez más os espera para daros su palabra que es caricia divina. No sólo los primeros recibieron esta gracia; también los postreros han sido dignos de recibir esta Doctrina que hará evolucionar el concepto que de Dios tenía la Humanidad.
10 Os he dicho que en todos los tiempos he estado con vosotros, pero en verdad os digo: Por la fidelidad de los primeros a quienes di mis primeras órdenes, habéis alcanzado gracia vosotros los postreros.
11 Mi palabra de hoy es la misma que la de los tiempos pasados, sólo es diferente la manifestación. Mañana no os hablaré en la forma en que ahora os estoy hablando; las costumbres de los pueblos cambiarán por la misma evolución, mas siempre estaréis preparados para recibir los mensajes que vuestro Señor os esté enviando. Todos debéis saber que estaré siempre con vosotros.
Profecía: El Espiritualismo Trinitario Mariano triunfará
12 Mis manifestaciones de este tiempo han sido y seguirán siendo motivo de discusiones entre las religiones y sectas, mas el Espiritualismo Trinitario Mariano triunfará, porque su pureza hará sentir la grandeza de mi Obra y vosotros daréis testimonio de estas lecciones con vuestra forma de vivir, que será un ejemplo y una enseñanza para vuestros hermanos.
13 A veces os repito mis lecciones para grabarlas indeleblemente en vuestro corazón, y en ellas encontraréis la huella del Maestro; este mensaje es para todos los pueblos, no sólo para los que os llamáis espiritualistas.
14 La esencia de esta Obra será la base sobre la que descansen en el futuro todas las leyes, y así el mundo penetre en un período de comprensión, fraternidad y reconstrucción. Sólo con armas de amor podrán los hombres derribar las barreras que hoy los dividen. Solamente bajo estos principios conseguirán los mandatarios de los pueblos, unir a los hombres de estos tiempos.
15 Entonces se verá al fuerte tendiendo la mano al débil, y éste, al levantarse, ayudando al fuerte, unidos ambos como una sola familia, la familia de Cristo, aquélla que sabe su destino y el fin que le espera: la eternidad.
16 No están solos mis discípulos para esparcir mi Doctrina; también mis huestes espirituales se encuentran diseminadas por el mundo, preparando mentes y corazones para proseguir mi Obra entre la Humanidad.
17 Discípulos en esta etapa de mi comunicación por el entendimiento humano: Vuestros ojos no verán la realización de estas profecías, pero alcanzaréis a contemplar los campos preparados y la semilla esparcida, la cual germinará en el espíritu de las futuras generaciones. Y así, el mundo seguirá su marcha, reconociendo la autoridad suprema de su Creador, sin cuya voluntad no se mueve ni la hoja del árbol.
Discípulos: El tiempo de preparación termina y comienza la lucha
18 Preparaos, porque vais a penetrar en un tiempo de grandes acontecimientos espirituales. Hasta aquí, sólo ha sido etapa de preparación; ahora viene el tiempo de enfrentarse al mundo, que se encuentra aferrado a sus ideas, sus conceptos, cultos y doctrinas.
19 Id y hablad de mi Obra, en la que podrán encontrarme todos los que me busquen, a nadie distinguiré. Así anunciaréis que el Maestro está esperando a todos Sus hijos, que nadie dejará de llegar a mi puerta, porque la salvación de todos deberá ser consumada.
20 En verdad os digo que el mundo está contra vosotros, y para ello os preparo, para que sepáis defender la causa de vuestra fe con las armas de amor y caridad. Os digo que triunfaréis, aun cuando vuestro triunfo no sea conocido. Ahora vuestro sacrificio no será de sangre, pero sí sabréis de la calamidad y del desprecio. Mas ahí estará el Maestro para defenderos y confortaros, porque ningún discípulo estará solo.
21 Lleváis simbólicamente la cruz del sufrimiento, la cual os recordará siempre la que Yo cargué por vuestras culpas, y aun cuando no llegaréis al martirio por mi causa, si sabréis tener abnegación.
22 Esa cruz os la haré liviana, porque cual divino Cirineo os ayudaré a escalar la montaña de vuestra vida, hasta llegar llenos de méritos a la presencia de vuestro Señor.
Enseñanza divina: La verdadera riqueza
23 Oíd atentos mi palabra, porque ella es el manjar que os alimenta; ya no os quejéis de hambre o de pobreza, porque Yo he venido a sustentaros y a daros fortaleza.
24 Todo aquél que me presente su escaso patrimonio en la Tierra, esperando de Mí una palabra de aliento, lo consuelo diciéndole: Conformaos con lo que ahora tenéis y no busquéis los bienes temporales; ambicionad la vida eterna. Haced obras que perduren, construid sobre cimientos inconmovibles de fe y amor, y tendréis paz en el mundo; lo demás os lo daré por añadidura y ninguno de mis hijos perecerá. Una vez más os repito aquellas palabras: "Las aves no siembran ni cosechan, no hilan, y sin embargo, a ellas no les falta el sustento y el abrigo".
Discípulos: Misión y responsabilidad
25 Pueblo: Hasta hoy habéis permanecido estudiando Conmigo, como párvulos y discípulos, pero llegará el día en que saldréis de esta tierra llevando mi palabra de amor a otras comarcas, y con ella encenderéis el fuego de amor en muchos corazones que me llaman y que hoy viven silenciosos, esperando la hora de mi retorno para levantarse a trabajar; ellos, diligentes, os ayudarán en vuestra labor. Id como buenos sembradores; conquistad para Mí el mayor número de corazones que podáis; cada uno será recibido como una semilla vuestra. Los pecadores que hayáis convertido, los enfermos del cuerpo o del espíritu que hayáis sanado, serán méritos que os acercarán a Mí.
26 Llevad mi palabra como una semilla de vida, cuidadla, y haced que florezca en vuestro espíritu y en el de aquél que la reciba; velad por ella y por aquéllos en quienes haya sido sembrada, para que vuestra obra sea justa. ¿Qué sería de una simiente si se le abandonase durante el tiempo de su germinación o desarrollo?
27 A los corazones que no tengáis cerca, preparadlos con vuestra oración. Todo lo que no esté a vuestro alcance, confiadlo a mi Mundo Espiritual, y esos seres completarán vuestra obra y todo será orden, armonía y cumplimiento.
28 Todos vuestros actos y misiones serán conocidos por los presentes y por los que han de venir; por ello, cuidad que todos vuestros pasos estén iluminados por la luz de mi enseñanza.
29 Los espíritus escogidos están diseminados en todo el mundo, y he contemplado en ellos el temor de infringir mis leyes; su anhelo es trabajar para que la Tierra se cubra de seres obedientes que me honren, me glorifiquen y se comuniquen espiritualmente Conmigo, y Yo les haré oír mi voz incesantemente, instruyéndolos, guiándolos para que recuerden el ejemplo de su Maestro.
30 Todo está dispuesto con perfección en el Universo. Doquiera hay precursores y profetas que cumplen su misión inspirados en Mí. Trabajad espiritual y materialmente para que viváis en armonía con las leyes que os rigen; en ambos trabajos tendréis el justo pago, mas jamás cobréis la caridad o el consuelo en forma material, ni exijáis retribución espiritual a cambio del trabajo que hacéis en la Tierra.
31 Haced que crezca vuestra fe para que hagáis obras dignas de vuestro espíritu. Confiad en vosotros mismos y hablad en nombre mío, porque no serán vuestras palabras, sino las mías, las que haré brotar por vuestros labios, para que sintáis que estoy con vosotros.
32 Todos tenéis un presente para Mí y lo ofrecéis con humildad; algunos tenéis un profundo arrepentimiento por vuestras faltas; otros, la alegría por haber llevado a cabo una buena obra. Algunos más tenéis el deseo de apoyaros en Mí. Confiad en que saldréis avante en cualquier empresa difícil. Yo estoy leyendo vuestro corazón, concediendo gracia a unos y recibiendo el tributo de otros.
33 Orad y preparad vuestro hogar para que sea un templo y bajo ese techo sanen los enfermos y se aquieten los espíritus que sufren. El pan y el techo no os faltarán; os he enviado para que seáis consuelo y caridad entre la Humanidad, y le llevéis la paz que da el cumplimiento; si después de haber dado lo que tenéis, recogiereis ingratitud, sobreponeos al dolor, tomad fuerza en Mí, que Yo os daré paciencia y conformidad.
34 Llevad en vuestro corazón la paz y obraréis con serenidad; seréis virtuosos en vuestros actos para que sepáis esparcir esta gracia en vuestro derredor. Combatid la guerra; purificad el ambiente; haced obra de reconstrucción en los hombres y en los pueblos, y pronto veréis aparecer las luces de un nuevo día para la Humanidad.
35 Entonces veréis a los hombres venir a Mí en busca de amor y de caridad, de reconciliación y de paz, solicitando la luz divina para no errar más, confiando y esperando de Mí la vida y fortaleza, reconociéndome como Padre.
Enseñanza divina: El Libro de la Vida Verdadera
36 Guardad esta enseñanza en la que se encierran mis revelaciones, profecías y análisis que os doy en este tiempo. Descubrid también su esencia que es aliento para el espíritu; tomadla con delicadeza porque ella forma parte del Libro de la Vida Verdadera, el cual he abierto en el sexto capítulo. Cuando hayáis estudiado profundamente mis lecciones y os dispongáis a ponerlas en práctica, haréis cambiar vuestra vida, viviréis sencillamente, amaréis todas mis manifestaciones, buscaréis estar siempre en contacto Conmigo, y pondréis los cimientos para la formación de un nuevo mundo que estará regido por mis leyes, en el que seré respetado y obedecido.
Padre: El Cirineo que aligera la cruz del discípulo
37 Cuando el mundo ponga en vuestro corazón su carga de pesares e incomprensiones, venid a Mí y Yo os daré fortaleza y curaré vuestras heridas; sentíos niños ante Mí aunque hayáis vivido mucho, y descansad en la paz de mi Espíritu.
38 En el mundo en que habitáis no hay un solo corazón que no sufra. Todos vais transitando en el camino de vuestro calvario, mas no habéis aprendido a recibir con amor las pruebas y no aceptáis vuestro cáliz de amargura, no habéis imitado a Jesús en Su Pasión perfecta. Vosotros no estáis solos en vuestras pruebas, me tenéis a Mí como Cirineo para haceros más ligera vuestra cruz.
39 No os amedrenten las tempestades de la vida, no desesperéis en el dolor, llevad con paciencia vuestra restitución, y cuando hayáis escalado el monte y seáis elevados en una cruz espiritual, invisible a los hombres, buscad mi presencia para sentiros fuertes; Yo estaré con vosotros para daros aliento, y vuestro espíritu se fundirá con el mío en la hora suprema. Yo os recibiré, os consolaré y os daré mi paz.
40 Entonces veréis abrirse ante vuestro espíritu un mundo desconocido, sentiréis que penetráis a una nueva vida, y al contemplar desde allí esta Tierra, esta escala donde ahora habitáis, sentiréis piedad por el mundo que sufre, que se angustia y vive sin esperanza, porque no le ha llegado todavía la luz de esta revelación que Yo os he traído en el Tercer Tiempo, y vuestro espíritu me pedirá la misión de trabajar espiritualmente por él, para conducir sus pasos por el verdadero camino.
41 Reuniréis todas vuestras potencias para ponerlas al servicio de vuestros hermanos menores, de aquéllos que no han querido oír la voz de su Padre Celestial, que es amor y justicia. Entonces os convertiréis en emisarios de paz, y así seguiréis trabajando en la Obra Divina; conoceréis cuán grande es la misión espiritual que os corresponde, y en cada nueva escala que alcancéis me sentiréis más cerca, mi voluntad será la vuestra y la de vosotros la mía. De esta manera os llevaré por el camino que conduce a Mí.
42 Sed incansables al caminar por el sendero marcado por el Maestro. A veces sangra vuestra planta y vuestras vestiduras se desgarran en los espinos, mas vuestra esperanza os sostiene. Así os contempla Aquél de quien brotasteis y al que habréis de volver.
43 Ahora soy vuestro compañero de viaje, el que cura vuestras heridas para haceros sentir mi bálsamo; así hago renacer lo que todavía está dormido en vuestro ser, para que despertéis al llamado de vuestra conciencia, porque soy la resurrección y la vida. Estabais muertos, mas os resucité a la vida de la gracia y os hice contemplar la luz de mi Espíritu.
Juicio divino: ¿Estamos preparados para enfrentarlo?
44 Como Maestro, soy pacientísimo e incansable. Mi lección es nueva en apariencia y sin embargo es la misma, porque de generación en generación, desde el principio de los tiempos, sólo os he enseñado a amaros los unos a los otros y por ese camino podréis llegar a Mí. Os hice para Mí y os quiero para Mí. Os he llamado para enseñaros a vivir como espíritus de luz.
45 Hoy transitáis en este mundo; mañana no sabéis si estaréis separados de los que han sido aquí los vuestros. Estad siempre preparados para que acudáis al llamado de vuestros hermanos en cualquier momento. Os voy a conceder un tiempo más, porque si en este instante os sorprendiese, ¿qué me presentaríais? ¿Habéis esparcido mi Doctrina, habéis despertado a la vida eterna a los que duermen, os sentís dispuestos a resistir un juicio?
46 Estas interrogaciones que os hago son las que vosotros os debéis hacer diariamente, para que viváis alerta y preparados, y el Maestro pueda sentirse satisfecho de Sus discípulos.
Espíritu: El templo de Dios
47 He de levantar la iglesia del Espíritu de Verdad en el corazón de mis discípulos en este Tercer Tiempo. Ahí hará morada el Dios creador, el Dios fuerte, el Dios hecho hombre en el Segundo Tiempo, el Dios de la sabiduría infinita. Él vive en vosotros, mas si queréis sentirlo y escuchar el eco de Su palabra, tendréis que prepararos.
48 Quien practica el bien siente interiormente mi presencia, lo mismo aquél que es humilde o el que ve en cada semejante a un hermano.
49 En vuestro espíritu existe el templo del Espíritu de Verdad; ese recinto es indestructible, no existen vendavales ni huracanes capaces de derribarlo. Es invisible e intangible a la mirada humana; sus columnas serán el anhelo de superarse en el bien; su cúpula, la gracia que el Padre derrama sobre sus hijos; la puerta, el amor de la Madre Divina, porque todo aquél que llama a mi puerta, estará tocando el corazón de la Madre Celestial.
50 He aquí, discípulos, la verdad que existe en la iglesia del Espíritu de Verdad, para que no seáis de los que se confunden con falsas interpretaciones. Los templos de cantera fueron sólo un símbolo y de ellos no quedará ni piedra sobre piedra.
51 Quiero que en vuestro altar interior arda siempre la llama de la fe, y que comprendáis que con vuestras obras estáis poniendo los cimientos donde descansará algún día el gran santuario. Tengo a prueba y en preparación a toda la Humanidad dentro de sus diversas ideas, porque a todos les daré parte en la construcción de mi templo.
Unificación espiritual: La misión del pueblo de Dios
52 Todos los que se levanten alentando este ideal quedarán unidos espiritualmente, aun cuando sus cuerpos se encuentren muy distantes; su unión será fuerte, y unos a otros se reconocerán: ése es mi pueblo, el cual ayudará a alcanzar la salvación a todos lo que a su paso encuentre.
53 Algo de esto veréis vosotros, y mucho las generaciones venideras, pero vuestro mérito de haber sido los primeros en la lucha por la unificación espiritual, siempre lo tendré en cuenta.
54 Vuestra tarea es difícil y delicada, pero nunca imposible. Mientras tengáis voluntad, vuestra misión os parecerá sencilla.
Ley Divina: El camino que conduce a la verdadera felicidad
55 ¿Cómo podréis en cada paso practicar mi Ley? Escuchando la voz de la conciencia que es el juez de vuestros actos. No vengo a ordenaros lo que no podríais cumplir; vengo a persuadiros de que el camino de la felicidad no es una fantasía, sino que existe, y la forma de transitar por él es la que os estoy revelando.
56 Luchad y no desmayéis, luchad con vosotros mismos; bien sabéis que mientras tengáis que vivir en la materia, tendréis inclinación al pecado, habrá tentaciones y se agitarán como tempestad las pasiones.
57 Sois libres de escoger el camino, pero es mi deber de Padre mostraros el verdadero, el más corto, aquél que ha estado siempre iluminado por la luz del faro divino que es mi amor a vosotros, que sois los discípulos sedientos siempre de escuchar nuevas palabras que vengan a afirmar vuestros conocimientos y a vivificar vuestra fe.
Amor divino: La constante que jamás se aparta del hijo
58 Con cuánto amor os acercáis a Mí, sabiendo que en mi enseñanza encontraréis la fortaleza y el consejo que viene a disipar vuestros dolores. Se alegra mi Espíritu al recibiros para daros las pruebas de amor, mirando que confiáis en Mí, como el hijo debe confiar en su Padre.
59 Vuestra vida está llena de manifestaciones de amor que no siempre habéis sabido percibir, mas aun en los días de mayores tribulaciones llega hasta vosotros un rayo de esperanza, que no os deja caer en la desesperación o en el desconsuelo, y es que el Padre acompaña al hijo y no permite que su espíritu se aniquile. Es en esos días cuando os manifiesto más mi protección en forma clara, para que aprendáis a confiar, para que cuando lleguen a vosotros otras pruebas de mayor magnitud, os sintáis preparados y dispuestos a que éstas se realicen en vosotros, y obtengáis el resultado que está señalado por Mí.
Las pruebas: Su propósito y razón
60 En el camino que se ha marcado a vosotros no hay pruebas que sean inútiles, todas tienen un fin, que es el de perfeccionar a vuestro espíritu. Las grandes pruebas son siempre para los espíritus grandes. Por eso, cuando veáis venir sobre vosotros un torbellino que amenace destruir vuestra tranquilidad, no temáis, id a su encuentro y vencedlo con la potestad que os he entregado. Esperad el tiempo necesario y en vuestra lucha no debilitéis, no queráis conjurarlo en el momento en que aparece ante vosotros; permaneced orando y velando. No os hablo de los elementos de la Naturaleza, sino de aquéllos que sirven de crisol al espíritu y que cuando son bien aprovechados, lo ayudan a escalar, descubriendo ante él nuevos caminos que le hacen conocer y le despiertan sentimientos que habían permanecido dormidos, y que le eran necesarios para que lo ayudaran a evolucionar.
61 "Conoceos a vosotros mismos", os he dicho. Penetrad en vuestro propio ser y haced uso de todas vuestras facultades y potencias, porque hoy necesitáis conocerlo todo y abarcarlo con vuestro espíritu, para que dejéis concluida vuestra obra en la Tierra.
Profecías: Guerra de ideas y tiempo de preparación
62 Pronto veréis venir a este mundo una nueva guerra, la guerra de ideas en la que estará en peligro vuestra fe. Todos lucharán defendiendo su creencia, todos dirán que poseen la verdad y, en ese combate, el espíritu de los hombres despertará y se hará sensible a mi influencia, y unos y otros os veréis obligados a estudiar mi Ley y mis revelaciones. Los libros serán escudriñados por las sectas, como nunca lo habían sido, y todos me interrogarán, unos como Juez, otros como Maestro. Ése será el tiempo para el cual vosotros debéis estar preparados y dar a conocer mis enseñanzas.
63 Todo lo que os he anunciado se cumplirá; en cada día encontraréis ocasión de trabajar y de poner en práctica mi palabra. Os preparo para que cuando se cumplan estas profecías, no seáis sorprendidos, porque en verdad os digo que ha llegado el momento de que cumpláis Conmigo, así como habéis cumplido con vuestra familia. Ahora es cuando vais a conocer verdaderamente la finalidad para la cual habéis sido creados, y cumpliréis la misión encomendada a vuestro espíritu.
Obra divina: La barquilla salvadora
64 No será mi palabra ni mi Obra ninguna carga para vosotros; por lo contrario, será la que os hará más llevadera la existencia en una época de penalidades y amarguras, en que todos los hombres, como náufragos, buscarán algo a que asirse para no perecer.
65 Vosotros ya habéis descubierto esta barca y estáis por penetrar en ella. Dichosos los que sepan permanecer confiados y firmes dentro de ella, porque no perecerán.
66 Yo quiero que dejéis de llorar en vuestros caminos, a pesar de que las pruebas se ciernan sobre vosotros; para eso vengo a haceros comprender que es indispensable no infringir la Ley.
El tiempo: Su propósito y razón
67 Para deciros lo que he venido a revelaros en este tiempo hube de aguardar muchas eras, mas Yo os pregunto: ¿Qué son para Mí los milenios cuando el tiempo no pasa sobre mi Espíritu? Vosotros sí tuvisteis que esperar, mas no en la inactividad, sino evolucionando y creciendo en luz, en saber y en experiencia.
68 Ahora os encontráis en aptitud de sentir y comprender mis enseñanzas, por elevadas que sean; no así en el Primer Tiempo, cuando para simbolizar la patria del espíritu tuve que entregar al pueblo una tierra material, y para enseñarles la Ley, hube de dejarla grabada en una piedra.
Profecía: El fin del materialismo y el triunfo de la espiritualidad
69 Ahora estáis a punto de presenciar la destrucción del reinado del materialismo, en el que caerán tronos, coronas, poder, orgullo y vanidades. Todo ello ha existido y existirá mientras los hombres crean que no hay más gloria que la que encuentran en el mundo; mas cuando la Humanidad encienda la lámpara de la fe en la vida espiritual, entonces caerán de su cuerpo las falsas galas, y se ataviará el espíritu con la vestidura de los que aman la verdad, el bien y la pureza.
Pueblo Espiritualista: Misión y responsabilidad
70 Aprovechad la palabra de vuestro Padre, porque vendrán las multitudes a protegerse junto a vosotros; en este pueblo verán cumplirse las promesas del Señor y se sentirán atraídos por la esencia de que se satura este pueblo.
71 Estoy iluminando vuestro entendimiento, estoy abriendo vuestro corazón a todos los buenos sentimientos y a las buenas inspiraciones, y estoy cerrando vuestros labios para la ofensa y la blasfemia, pero dejándoos en libertad para expresar mi Doctrina, para consolar y dar testimonio de la verdad.
72 No deberá haber jueces entre vosotros, ni fanáticos, ni hipócritas, porque donde existan estos defectos, no podrá haber espiritualidad.
73 Mi justicia se hará sentir sin cesar sobre este pueblo, mientras no se levante vigoroso a estudiar mi mensaje y a llevarlo como buena nueva a la Humanidad, por lo que os digo que más os vale que apresuréis vuestros pasos y procuréis corregir vuestros errores, a fin de que las pruebas y los días de dolor os sean acortados.
Espíritu: Sin límites de tiempo y espacio
74 ¿Por qué os sorprendéis de que se presenten entre vosotros seres que habitaron la Tierra hace miles de años? ¿Qué es el tiempo para el espíritu, qué es el tiempo en el mundo espiritual? Nada.
75 Hace cerca de dos mil años que Yo estuve con vosotros, y en verdad os digo que este tiempo ha sido un instante para Mí.
76 ¿Os extrañáis de que mi Espíritu o el de mis enviados se manifieste entre vosotros? Es que no analizáis vuestra vida, y por eso os sorprendéis de todo y llamáis sobrenatural a lo que es completamente natural.
77 Os sorprendéis de que un espíritu se manifieste o se comunique con vosotros, sin pensar que vosotros también os manifestáis y hasta os comunicáis con otros mundos, en otras moradas. Vuestro cuerpo no se da cuenta de que vuestro espíritu, en los instantes de orar, se comunica Conmigo; no sabe percibir la aproximación que por medio de ese don tenéis con vuestro Señor, y no solamente con mi Espíritu, sino también con el de vuestros hermanos espirituales, a quienes recordáis en los momentos de oración.
78 Tampoco os dais cuenta de que en vuestro reposo, cuando la materia duerme, el espíritu, según sea su evolución y su espiritualidad, se desprende de su cuerpo para presentarse en lugares distantes, y hasta en moradas espirituales que vuestra mente humana ni siquiera puede imaginar.
79 Nadie se sorprenda de estas revelaciones, comprended que estáis aproximándoos a la plenitud de los tiempos.
La Naturaleza: El propósito y razón de sus manifestaciones
80 Es necesario que comprendáis que los tiempos en que los hombres y los pueblos buscaban mi voz, mi lenguaje y mis mensajes a través de las tempestades, de los vientos huracanados y de toda manifestación de la Naturaleza, han pasado, y que ya estáis capacitados para que podáis comunicaros espiritualmente Conmigo y podáis recibir mis divinos mensajes a través de los más elevados sentidos de vuestro cuerpo.
81 Ciertamente os digo que los elementos de la Naturaleza siguen dando voces a la Humanidad, siguen tocando a los hombres, poniéndolos a prueba, despertándolos y purificándolos, pero esto es por vuestro materialismo, porque sólo sois sensibles a lo que percibís con los sentidos de la carne; mas cuando haya espiritualidad en la Tierra, cuando los hombres hayan desarrollado sus facultades espirituales y sean sensibles a lo que está más allá de lo material, entonces podréis comprobar cómo la Naturaleza, con todos sus elementos, se aquietará, mostrando una absoluta armonía y no intervendrá más en lo que a vuestra moral y a vuestra espiritualidad corresponde.
82 Entonces los elementos materiales dejarán de ser mensajeros de lo divino, porque los hombres habrán penetrado en mis enseñanzas y habrán alcanzado la comunicación de espíritu a Espíritu.
83 ¡Mi Paz sea con vosotros!