Elías: El Pastor desconocido
1 Discípulos: Elías ha venido a prepararos y ha dejado en vuestro espíritu elevación y paz. De cierto os digo que no sabéis quién es Elías, ni quién fue ni quién será, mas llegará el instante en que lo contempléis y digáis: "Señor, no supimos reconocer quién era el Pastor hasta hoy".
De los textos sagrados de la Humanidad
2 Los textos que llamáis sagrados de los tiempos anteriores, cumplieron ya su cometido; respetadlos todos sin distinción de creencias o religiones, repasadlos si queréis y tomad de ellos lo que contengan de luz, de amor y caridad, y apartad lo demás. Os digo que los respetéis porque en el pasado fueron en parte útiles para vosotros, pero ha llegado el tiempo en que ya sabéis distinguir la verdad de la mentira, apartando todo lo que es falsificación y mito.
3 Los hombres no deben nutrir su espíritu con falsas sabidurías de eras anteriores, que sumieron a la Humanidad en siglos de oscuridad, dividiéndola en diferentes sectas, religiones y filosofías que permanecen hasta el día de hoy, pero este es el tiempo en que ha llegado el Espíritu de Verdad a aclararlo todo, a traeros la divina luz que he venido a derramar a torrentes de aguas cristalinas en las hojas del libro de mi amor.
4 Humanidad: Escuchad mi lección de este día de gracia, para que arranquéis antiguas falsas certezas que aún cubren vuestra comprensión y os impiden contemplar en toda su plenitud las bellas luces que, a similitud de un divino arcoiris, brotan de mi enseñanza.
Del falso misterio de la Trinidad
5 A través de los siglos, algunos grupos de la Humanidad han hecho de Jesús, en quien se manifestara el Cristo eterno, un hombre-dios, exclusivista e instigador de idolatrías, fanatismos, y debido a ello, oh contradicción, de anticristos. Han convertido el recuerdo del dulce Rabí de Galilea en un ídolo pagano, colgado ensangrentado en un madero, apartando de sus mentes y corazones la verdadera enseñanza de la que Jesús fue el ejemplo perfecto, susituyéndola por falsos mitos y suposiciones carentes de verdad. Y lo han convertido en Dios, cuando Él os dijo que Dios solo había Uno. Tomad a Jesús, tomad a Cristo como punto de referencia para acercaros a Dios, mas no los convirtáis en Dios. Os he explicado que Cristo, siendo el amor de Dios y uno en Dios, no es la totalidad de Dios.
6 Y así, confundidos por estos y otros errores, contemplo a mis amados hijos que se nombran a sí mismos cristianos, divididos en numerosas sectas y religiones, y veo que no se aman, que no se toleran mutuamente, convirtiéndose en sectarios e intransigentes, cubriendo de anatemas y desprecio a sus hermanos. Dicen ser cristianos, pero sin amor ¿cómo podrían serlo?
7 Han representado también como un anciano a Jehová, el Dios de Moisés, y al Padre de que os habló Jesús, y han dado al Espíritu de Verdad una forma material para poder adorarle, y así tenéis tres figuras representativas a la que han denominado la Santísima Trinidad a la que no pueden explicar debido a su propia ignorancia, dándole el calificativo de misterio.
8 Yo os digo en verdad que no hay tal misterio, y que no hay ni ha habido jamás tres personalidades del Dios verdadero, quien es absoluto y quien es la primera esencia. Dios no es hombre ni el hombre es a Su imagen y semejanza; esa imagen y semejanza, os he explicado, es en el espíritu, y éste no precisa de personalidad alguna para establecer su propia identidad y su propio carácter.
9 No he venido a heriros ni a ofenderos; vengo como antaño vine, a manifestaros claramente las verdades que tanto carecéis y os digo, que si respondierais al amor, no habría necesidad de deciros tan amargas y crudas realidades.
10 Comprended que para Mí todas vuestras grandes religiones son en realidad sectas; Yo no he venido nunca a fundar religión alguna, sino que vine en Jesús a poneros ejemplos de amor perfecto, para que de cualquiera de esos ejemplos pudieseis derivar sistemas superiores de convivencia fraternal en la Tierra.
11 Aunque todas las sectas y religiones han tenido un origen de elevado, todas están confundidas, pero os he dicho que sobre todas ellas flotan todavía vestigios, huellas de altura espiritual, de cierta pureza, de rastros de quienes fueron mis iluminados y enviados.
De la civilización humana
12 Contemplad cara a cara, sin acobardaros ni enredaros en sofismas, las falaces estructuras sociales y morales en las cuales habéis construido aquello que llamáis vuestra civilización en sus diferentes culturas, y si os habéis dedicado en juzgarme y analizarme a través de vuestras ciencias y filosofías, ¿no os parece más razonable y sencillo que las uséis para analizaros a vosotros mismos y a vuestras sociedades humanas, hasta que deshagáis el imperio de vuestras frívolas costumbres y de vuestros hipócritas formas de pensar y vivir, plenas de materialismo?
13 Si hubierais seguido de corazón las enseñanzas de Cristo en Jesús, podríais haber hermoseado todos los aspectos de vuestro actual vivir, apoyándoos en una verdadera sabiduría científica y en una moral elevada.
14 No tratéis de encerrar a Dios en palabras ni alegorías, porque incurriréis inevitablemente en las mismas equivocaciones de vuestros antepasados, que trataron de definir lo sagrado, lo sublime y lo esencial, siendo que todas estas cosas no las podéis entender ni abarcar con vuestra reducida mente humana.
Del significado de los vocablos
15 Decid, con simplicidad e inocencia en vuestro corazón la palabra Padre, y será irrelevante el idioma o dialecto humano en que la pronunciéis, mas decidla con una sola idea plenamente deseada y sentida en vuestro ser, y esa idea es la del amor inmenso que Jesús os mostró, amor inmenso para Dios y para todos vuestros hermanos.
16 He tenido que hablaros en todos los tiempos de diversas formas, sea a través de los elementos de la Naturaleza y con metáforas, parábolas y paráfrasis, lo he hecho con la mayor sencillez y de diferentes modos, pero ya lo véis, aún hablándoos así, poco me entendéis porque tendéis a complicar o a negarlo todo, y os ha faltado la bella y diáfana voluntad para percibir las delicadas sensaciones de la alta espiritualidad, y por ello habéis preferido las bajas vibraciones de vuestros sentidos materiales.
17 Vosotros siempre estáis riñendo por el significado de vuestros vocablos, y a medida que inventáis o conocéis más palabras, más crece vuestra soberbia y más se confunde vuestro espíritu. Habéis creado teologías y falsas doctrinas, debatiendo sobre los dichos de Jesús y Sus apóstoles, desmenuzando hasta en sus etimologías las traducciones de los escritos que os llegaron sobre las palabras de ellos, cuando desconocéis a la letra las palabras de ellos en su idioma humano original, el hebreo-arameo. Mas esos escritos saldrán a la luz, no dudéis de ello.
18 ¡Oh, Humanidad, que habéis hecho de mis enseñanzas de otros tiempos creaciones propias, con laberintos y más laberintos de incomprensión y necedad!
Los animales se entienden y cumplen sus misiones mejor que el hombre
19 Los animales se entienden entre ellos, y las aves cantan en todos los confines de la Tierra con la misma y bella sencillez y uniformidad. Las fieras al rugir rinden culto y dan gracias al Padre, pero vosotros tenéis a flor de labio la queja y os retiráis a dormir maldiciendo, os levantáis del lecho odiando y camináis renegando de todo, y así vais por la vida, sin entenderos los unos con los otros.
20 Todas las criaturas que conocéis, en sus distintas especies y ambientes cumplen sus misiones mejor que el hombre y ¿por qué es esto? Porque todas ellas sienten las leyes divinas mejor que vosotros, las viven y las obedecen de manera natural. ¿Por qué entonces no hacéis vosotros lo mismo? Porque os falta humildad y amor.
El lenguaje del amor
21 Voy a conversar una vez más con vosotros en el lenguaje de amor que os he enseñado, para que alcancéis la comunicación perfecta con vuestro Padre. No es vuestra envoltura la que siente mi presencia divina, porque no son vuestros ojos los que me ven ni vuestros oídos los que me escuchan, ni vuestros labios los que me hablan. Vuestros sentidos corporales reciben mi manifestación a través de un cuerpo humano, mas la esencia de la palabra que pronuncia el portavoz es la parte divina que recibe vuestro espíritu.
El Reino prometido: El premio al vencedor de la batalla
22 Sois soldados en el largo combate de esta vida y todos llegaréis a la tierra que buscáis. ¡Qué alegría para vuestro Padre y también para vuestro espíritu cuando lleguéis al Reino prometido, después de haber pasado por tantas vicisitudes y de haber sostenido tantas batallas! Será cuando al fin se imponga el espíritu a la carne y a través de ella logre manifestar su luz. Dejará la materia de ser un obstáculo, el abismo y el tentador del espíritu, para volver a ser el báculo, el aliado y el mejor apoyo en esta Tierra para el espíritu.
Marcados: La señal que no se puede ocultar
23 Mis marcados serán reconocidos en la Tierra; aun cuando vuestras manos se cerrasen para ocultar sus dones, ahí serán descubiertos; aunque callaseis, en vuestros labios sorprenderían a los hombres mi enseñanza, y aunque pretendieseis ocultar la señal que en vosotros he puesto, ella dará reflejos y os descubrirá, mas ¿por qué ocultaros? ¿Es porque aún os sentís débiles y torpes? Yo os seguiré enseñando hasta dejaros fuertes, llenos de fe y de amor a mi causa. Entonces, a nada temeréis.
Fanatismo e idolatría: Las cadenas que quedarán rotas
24 El concepto de los hombres sobre lo espiritual ha cambiado; mi luz les ha hecho comprender que el espíritu es libre de creer; no le impongo determinado credo a nadie, ni obligo a ninguno a que me ame.
25 Las tierras preparadas con el rocío de mi gracia serán favorables para que cultivéis esta semilla. Las cadenas del fanatismo religioso quedarán rotas en este tiempo y desaparecerá la idolatría, el espíritu dejará de ser esclavo y se levantará a buscarme por el camino de la verdad. La evolución y el conocimiento que el espíritu ha recogido en la vida, hoy le permite desempeñar la misión que le he asignado.
Reencarnación: Una vida no basta
26 Es verdad que no habéis nacido en este tiempo; sois espiritualmente el mismo pueblo a quien he venido adoctrinando en todos los tiempos, el cual ha reencarnado era tras era porque en una sola existencia no podría haber cumplido la gran misión que trae en su destino. A veces una vida alcanza apenas para sembrar una semilla, sin dar tiempo a cultivarla y menos a verla florecer.
Pueblo de Israel: Un pueblo espiritual, no material
27 En muchas de mis enseñanzas menciono al pueblo de Israel, porque fue un instrumento de mi Divinidad para dar lecciones y hablar a la Humanidad; sobre él derramé mi amor y mis complacencias, mas también las grandes pruebas de mi justicia. Me serví de su amor para dar mi enseñanza, así como de su flaqueza e incredulidad; reyes, sacerdotes, publicanos y hasta los hombres más ignorantes fueron instrumentos para mis lecciones y ejemplos. Mas he aquí que mientras unos en este tiempo han venido a resurgir en otras tierras para reconocer que la Tierra Prometida no es Canaán sino mi Reino, otros, que sólo han heredado la sangre de aquel pueblo, viven aún apegados a sus tradiciones y a la interpretación material que a las lecciones divinas dieron sus antepasados.
28 Todo lo he cambiado para mi nueva manifestación: sitios y medios de comunicación, para destruir la ignorancia, la confusión y la mala interpretación que se ha dado a mis anteriores revelaciones. Así como el sol aparece en el oriente y lo veis en el zenit al mediodía, para luego contemplar cómo se oculta en occidente, así la luz de mi Espíritu ha venido de tiempo en tiempo avanzando de Oriente hacia Occidente, para que no limitéis mi grandeza y mi poder a lugares, a hombres o a razas.
29 Hoy habitáis pasajeramente una nueva tierra, la cual encontrasteis también por anuncio divino, para que ella, aunque pasajera, fuese vuestra heredad. Llena de dulzura estaba preparada esta tierra, pero otros pueblos os han hecho amarga y dura vuestra vida. A pesar de ello, este pueblo nunca tendrá actos de venganza, sólo de perdón para sus hermanos. También la Judea fue pasto de los extranjeros, hasta que la convirtieron en ruinas y escombros.
Pueblo de Israel: Su misión en el Tercer Tiempo
30 El dolor ha sido vuestro crisol, en él se ha templado vuestro espíritu, porque mañana tendrá que dar a la Humanidad los frutos de evolución de su experiencia. La guerra no ha penetrado entre vosotros, ¿qué nuevas lecciones podríais sacar de ella? ¿Qué temple podría dar a los que ya se han fortalecido en el dolor?
31 Vuestra misión es otra. Cuando 1950 haya pasado, os levantaréis como profetas, vuestros labios hablarán bajo mi inspiración y haréis prodigios. Para ese tiempo, ya no esperaréis que mi palabra brote como ahora por los labios del portavoz, mas si os preparáis en oración, todo aquello que aparentemente habíais olvidado surgirá de vuestro corazón, porque os seguiré hablando a través de vuestra conciencia.
32 Veréis con sorpresa a hombres de distintas religiones levantarse a seguiros, confesando que a quien tuvisteis entre vosotros fue el Maestro. Ellos serán como Nicodemo, que a solas hablaba con Jesús, al cual reconoció como al Hijo de Dios, lo amó como a su Maestro y lloró amargamente cuando lo vio salir de Jerusalén, llevando a cuestas la cruz de la injusticia y de la ingratitud. En ese instante su espíritu sollozante me dijo: "Maestro, ¡yo os seguiré!" y me siguió.
33 Bienaventurados los que en este tiempo se levanten así, sin temor a los hombres, porque en ellos será mi luz.
Año Nuevo: Momento propicio para hacer un examen ante la conciencia
34 ¿En qué pensáis, mis hijos? Yo lo sé; pensáis que el Padre acaba de confiaros un nuevo año para que en él logréis dar un paso hacia adelante; un año que a veces parece interminable y que para el espíritu es tan sólo como un segundo en la eternidad.
35 Un año pasó ya, dejando su huella en los hombres. Al escuchar mi palabra de Juez ha despertado vuestro espíritu, y por vuestra memoria pasó el recuerdo de vuestras obras, palabras y pensamientos, de todos vuestros sufrimientos y alegrías, de todo lo que lograsteis y lo que no pudisteis alcanzar. Y al terminar vuestro examen ante la luz de vuestra conciencia, habéis dado gracias a vuestro Creador por todo cuanto de Él habéis recibido.
Hombre y Creación: Tributo a la Divinidad
36 El hombre y toda la Creación me han entregado su tributo y su ofrenda. ¡Benditos seáis!
37 Como si todas las criaturas se dieran cita en este instante para unirse en un homenaje al Padre, así contemplo todos los mundos y a todos los seres unidos ante mi mirada. Contemplo hasta las obras más pequeñas hechas por Mí, escucho la voz de mis criaturas cuando me invocan y el himno de los que me glorifican.
38 En todo lo creado hay vida y existe sensibilidad; en verdad os digo que hasta las mismas piedras son sensibles al toque divino. Todas las criaturas se recrean en sí mismas, que es como recrearse con mi Divinidad.
39 El astro rey es la imagen de un padre que entrega a sus hijos su vida, su energía, su calor y su luz; la Tierra es como una madre, cuyo regazo es fuente inagotable de caricias; en ella existe el manto que protege al huérfano, el seno que alimenta, y el albergue cálido y confortable para sus hijos. Su arcano ha revelado sus grandes secretos a los hombres y en su faz se ha reflejado siempre la castidad y la belleza.
Año Nuevo: Lo que pasó y lo que vendrá
40 El año que pasó fue de prueba, año en que la justicia divina se hizo sentir en toda criatura humana. ¿Quién no apuró el cáliz de amargura?
41 ¡Cuántos seres queridos dejaron esta Tierra para volar al Más Allá porque la vida espiritual los llamaba! Los corazones al fin manaron agua cristalina, y sobre las sienes del anciano aparecieron muchas canas; sin embargo, también tuvisteis alegrías: nuevos hijos vinieron al mundo con su mensaje de inocencia, los enfermos recobraron su salud, y los que habíais sido abandonados visteis retornar al ser querido.
42 Me escucháis con gozo en el espíritu, y me pedís que descorra el velo de misterio que envuelve al nuevo año que ante vosotros se presenta como un camino que habréis de recorrer, y os digo: Haced en el futuro lo que habéis hecho en el pasado; escuchadme hoy, en que la savia de mi palabra se derrama aún entre vosotros, a semejanza de la sangre del Redentor que fue vertida en aquel tiempo en todo espíritu.
43 Pasó un año, pueblo, y en él la guerra no terminó, los hombres no se reconciliaron, los grandes gobernantes no se dieron la mano en señal de paz. Y en este preciso instante en que vosotros os recreáis espiritualmente en esta comunión con mi divino Espíritu, están cayendo vidas, está aumentando el número de huérfanos y viudas, y la sangre sigue corriendo y humedeciendo la Tierra, la sangre de los hombres, que es mi sangre.
Espíritus: Ninguno exento de deberes
44 Voy a proponer nuevamente la paz a los hombres, confiándoles un tiempo más para que alcancen ese supremo bien del espíritu. Mas si desaprovechan esta ocasión, sus dolores y amarguras aumentarán.
45 Vosotros atraed la paz con la regeneración, con la oración y la práctica de mi Doctrina. Haced obras dignas de vuestro espíritu, que también lo serán del Mío. Es tiempo de que os estiméis en algo más alto, en que le deis su justo valor a lo que he puesto en el hombre: el espíritu.
46 Cuando lleguéis a tener el verdadero conocimiento de vuestro valor, no os envanezcáis, reconoced que no sois más que simples mortales, que sois enviados e instrumentos de mis designios divinos.
47 Nadie ha nacido por casualidad, nadie ha sido creado por el acaso; comprendedme y reconoceréis que nadie está exento de deberes en el camino de su vida, que existe una ley que rige y gobierna todos los destinos.
Comunicación espiritual: Conversación entre el Padre y los hijos
48 Conversemos, hijos míos; conversad con el Maestro. No he venido a reclamaros sino a bendeciros, y así como comencé quiero terminar mi lección entre vosotros, acariciándoos.
49 Contadme en silencio vuestras penas, confiadme vuestros anhelos. Aunque todo lo sé, quiero que vayáis aprendiendo a formar vuestra propia oración, hasta que lleguéis a practicar la comunicación perfecta de vuestro espíritu con el Padre.
50 Ancianos, jóvenes, doncellas, niños y padres de familia: pedid, que se os dará; soy fuente de justicia y amor y os presentaré el camino de vuestra vida iluminado con mi luz.
51 ¿Qué me pedís para la Tierra que os da albergue? ¿Qué es lo que sentís por todas las criaturas del Padre? Vivid en armonía con todos los seres, porque en verdad todos sois hermanos delante de Mí. Bendecid todo lo creado y me estaréis bendiciendo a Mí.
Pueblo de Dios: Soldados de la causa divina
52 Veo que teméis al futuro, porque la sombra de la guerra y el eco de su estruendo llega hasta vosotros, porque la amenaza del hambre, de la peste y de la desolación acecha por doquier. Mas ¿qué habréis de temer si lleváis en vuestro espíritu mi luz? ¿No os he nombrado soldados de mi causa? Dejad el temor para los que no tienen fe, para los que me van negando.
53 Muchas pruebas llegarán a la Humanidad y a causa de ellas conocerá mi palabra y mi Obra.
54 Quiero que vuestro corazón permanezca sensible al dolor ajeno, al necesitado, al hambriento, al enfermo; que sea como los umbrales de la nueva Jerusalén donde se congregue el pueblo de Dios, que es la Humanidad toda.
Comunicación por el entendimiento humano: Siete años de preparación antes del adiós
55 El Sexto Sello está desatado y en él habéis escuchado mi palabra a través del entendimiento humano, la cual ha sido entre vosotros ley, revelación y profecía. Aún os concedo siete años para que en ellos me escuchéis en esta forma. Siete años en que el mundo espiritual vibrará aún a través del cerebro de los escogidos y de ellos responderéis al Padre en el último día de 1950, que será de juicio para vosotros, cuando me escuchéis por última vez hablaros desde el Monte de la Nueva Sión.
56 Escribo estas palabras en vuestro corazón y en vuestra conciencia, porque quiero que sean para vosotros inolvidables.
57 No olvidéis lo que oísteis del Divino Maestro, lo que escuchasteis de María, la Madre universal y lo que oísteis de Elías, el enviado del Tercer Tiempo, que como pastor os reunió en el aprisco de mi amor.
58 De muchas complacencias habéis gozado, mas ellas terminarán, porque ha llegado el tiempo de que trabajéis con pureza, apegados a mi Ley.
59 No tengáis ningún interés personal al servirme; servidme por amor, sin pensar en el pago o en el galardón que os espera. Pensad en los que sufren, en los que han caído, en los que no contemplan la luz ni conocen el camino, y dadles mi enseñanza con caridad, conducidlos hacia Mí y descuidad si ellos llegan antes que vosotros; sed el postrero consciente de su misión, que yo os sabré esperar, porque todos llegaréis a Mí.
Profecías: Entregadas en el año 1943, durante la Segunda Guerra Mundial
60 Pueblo: Os concedo un nuevo año para luchar. Sobre la guerra, la destrucción y la muerte, se extenderá el azul del cielo como un manto de paz; adornaré la faz de la Tierra con las flores, soplarán brisas que serán como un tributo de amor. El seno de la madre de todas las especies será fecundo y su abundancia será en vuestro beneficio. Ilumino la inteligencia humana para que descubra en la Naturaleza nuevas revelaciones para bien de mis hijos. Bendigo los mares, para que los seres que habitan en su seno se multipliquen y no sufran hambre los hombres después de la guerra. Abro brechas para que las diversas razas se conozcan y se estrechen.
61 Que la primavera llegue entre vosotros como un presente de paz y de esperanza, de reconciliación y perdón entre la Humanidad.
62 El verano calcinará con el fuego de su sol regiones y desiertos, donde los hombres al cruzar caerán de hinojos ante Jehová, pidiendo clemencia. Los que me habían olvidado me recordarán, y los científicos, ante estos fenómenos, se confundirán, pero en el fondo escucharán mi voz que les dice que limpien su planeta y su mente para penetrar en el camino de la sabiduría.
63 El otoño me hará presente la cosecha de los que cultivan la tierra, y esa cosecha será abundante porque algunas naciones volverán a la paz y empuñarán las herramientas de labranza.
64 Habrá bendición en la simiente, porque los niños y las mujeres cultivarán la tierra en ausencia de los hombres. Las manos que dejen las armas y empuñen el arado serán benditas, y también lo serán las que fueron enemigas y después se estrechen como hermanos, porque descenderá el pan de los cielos como descendió el maná en el desierto.
65 El invierno llegará y sus nieves serán el símbolo de la purificación.
66 Todo está preparado: Velad y orad, labriegos. Estoy bendiciendo también las manos que ungieron enfermos, los labios que pronunciaron mi palabra con amor, los ojos que vencieron el sueño velando a la cabecera del moribundo, al corazón que latió por el que sufría, porque son los instrumentos del espíritu que sabe elevarse en oración por la Humanidad.
Palabra divina: Buscadme como Padre y no como Juez
67 Vengo a hacer latir vuestro corazón a una nueva vida, porque lo encuentro muerto a la fe, a la esperanza y al amor.
68 Yo soy el único juez que puede juzgar a los espíritus y, sin embargo, no vengo a veros como reos, sino como a hijos y discípulos.
69 Sabedme tener entre vosotros como Padre, sabed dar su valor a la palabra que os doy, o ¿queréis acaso tenerme como juez? ¿Queréis que haga sentir mi justicia no sólo en mi palabra sino también en vuestra vida, para que despertéis y me creáis?
Pueblo de Israel: Misión y responsabilidad de los labriegos
70 La semilla que os estoy confiando no siempre la habéis sembrado bien. Ved que no habéis levantado la cosecha que esperabais, mas no por eso abandonéis la lucha; comprended que si ella a veces es causa de vuestras lágrimas, también es cierto que en este cumplimiento está la paz de vuestro espíritu. No quiero ver llorar a este pueblo por los caminos de la Tierra, quejándose de las asperezas del sendero.
71 En todos los tiempos os he puesto en el camino que conduce a la mansión donde os espero, no temáis hallar cerrada su puerta; el que hasta ella llega, es porque ha recorrido todo el camino.
72 Me presentáis vuestro corazón y de él, como de un granero, recojo la buena simiente, y la vana os la dejo para que la destruyáis.
73 Ya no debéis alimentaros de prácticas imperfectas o impuras; mirad que os encontráis en el Tercer Tiempo. Quien practique mi Doctrina como os la estoy entregando estará haciendo mi voluntad, y quien hace la voluntad del Padre será salvo.
74 Os he dado a través de los tiempos grandes pruebas de mi amor; os he brindado oportunidades para llegar hasta Mí, mas nunca me habéis obedecido, y habéis preferido el dolor del mundo con sus goces pasajeros, al cumplimiento de mi Ley que os da la verdadera paz.
75 Si viniese a vosotros solamente como juez os haría estremecer, mas entre mi justicia y el hombre se interpone siempre la cruz, y de Mí sólo brotan palabras de amor y de perdón.
76 ¡Cuánto os he ayudado en este mundo para que no tengáis que arrepentiros cuando en espíritu lleguéis ante el Juez!
77 Sois los mismos que cruzasteis el desierto junto con Moisés, los mismos que seguisteis a Jesús por la Judea, y todavía en este tiempo venís a pedir milagros para creer o a solicitar los bienes de la Tierra, como si no conocieseis la finalidad de vuestro destino.
78 No os familiaricéis con esta manifestación, porque perderéis el respeto y la fe que ante ella debéis tener y ¿qué podréis aprovechar de ella si vuestro espíritu está ausente y vuestra mente distraída?
79 En mi Divinidad existe el amor de intercesión: es María. ¡Cuántos corazones que permanecían cerrados a la fe se han abierto, por ella, al arrepentimiento y al amor! Su esencia maternal está en toda la creación, es sentida por todos y, sin embargo, hay quienes, contemplándola, la niegan.
80 Sed vosotros los sembradores incansables de mis revelaciones, para que el mundo se prepare y alcance elevación y luz.
Consejo divino: Preparación para el fin de la comunicación por el entendimiento humano
81 Antes de mi partida prepararé los caminos por los que tenéis que andar. No sabéis lo que tengo decretado para los últimos años de mi manifestación. Os preparo, porque grandes pruebas surgirán en esos días. Haré desaparecer entre vosotros toda la mixtificación que a mi Doctrina habéis traído, para que conozcáis mi Obra en su pureza.
82 Velad, pueblo, porque después de mi partida habrá quienes se levanten haciéndoos creer que sigo manifestándome a través del entendimiento humano. Os dejo alerta y preparo vuestro corazón para que él, conociendo mi esencia y el sabor de este fruto, no se deje seducir por los impostores; mas si no os preparáis para esos tiempos y os despojáis de lo que os he entregado, ¿cómo vais a ser capaces de distinguir la verdad de la mentira?
83 No asimiléis influencias maléficas que puedan desvirtuar el conocimiento y la luz que os he dado, porque os verías envueltos en la misma causa que aquéllos que van a traicionarme. Alba tras alba he de preveniros para que viváis alerta y no lleguéis a flaquear. Muchos lloraréis mi partida y no encontraréis consuelo; viviréis suspirando por el tiempo en que me comuniqué por el entendimiento humano, mas en los instantes en que oréis, os iluminaré haciéndoos recordar toda la gracia y los dones que en vosotros deposité para que no os sintáis solos o abandonados, sino que reconociendo que me encuentro cerca de mis discípulos, os levantéis con vuestra heredad para hacer méritos con obras de amor en vuestros hermanos.
84 Aprovechad este tiempo de enseñanzas, ved que en vuestra nación existe paz, mientras que otros pueblos se están destrozando. Es necesario que comprendáis que debéis crear un ambiente de paz en vuestro pueblo, para que todo aquel extranjero que entre vosotros penetre, descanse y se conforte en vuestro seno, y a su retorno se sienta iluminado por buenos pensamientos y animado de nobles propósitos.
85 Ya deberán surgir de las naciones hombres fuertes en el bien y llenos de luz. Ellos serán los que hagan reconocer sus errores y sus faltas a todos aquéllos que, habiendo traído al mundo una gran misión, la hayan equivocado.
86 También está próximo el momento en que las epidemias y enfermedades desconocidas se desaten en las naciones, arrasando pueblos.
87 En este día os pregunto: Si os enviase a aquellas tierras diciéndoos: Atravesad mares y penetrad en las ciudades de dolor y desolación, ¿lo haríais, mis hijos?
88 Más allá de la muerte espera a todos la vida; pero ¿quiénes son los que van a llevar una gota de bálsamo y una palabra de luz a los que aún pueden resucitar en esta vida a la verdad? Esos deben ser mis discípulos.
89 Muchos hombres verán esclarecidos los misterios de mis manifestaciones desde este mundo, y otros tendrán que penetrar en el valle espiritual para contemplar la verdad.
90 ¡Mi Paz sea con vosotros!