Pueblo de Israel: Tiempo de liberación espiritual
1 Bienaventurados los que venís de las tribus de Israel, mi voz os ha llamado.
2 Estoy reuniendo espiritualmente a mi pueblo que se hallaba disperso, cumpliendo mi promesa para señalarle con mi luz y darle su heredad. Lo he buscado porque llegará el instante en que le sea confiada esta Doctrina, y cada uno de los discípulos tenga que levantarse a buscar a sus hermanos para darles a conocer mi mensaje; pero será hasta que reinen la fraternidad, la unión y la paz en el corazón de mi pueblo, cuando éste sienta en plenitud mi presencia ante su espíritu.
3 Estudiad mi palabra y su esencia os hará comprender que ya estáis muy cerca de la liberación espiritual.
4 A la voz del Maestro se ha llenado de valor vuestro espíritu y os habéis levantado, venciendo cuanto obstáculo se ha interpuesto en vuestro camino, dificultando vuestra jornada. Mi voz os anima a perseverar en la lucha para que pronto dejéis de ser esclavos del mundo y os convirtáis en discípulos y servidores míos. Velad y orad para que no volváis a caer en cautiverio; mirad que he venido a libertaros con la luz de mis revelaciones que os prometen una nueva vida. Siempre he querido que mi pueblo sea grande y fuerte, mas no para humillar a sus hermanos, sino para que en lo espiritual, y en los demás órdenes, sea un baluarte y un guía ante las naciones.
5 ¿Ha sido fiel ese pueblo a mis órdenes? No, no ha sabido ser fuerte, y por esa causa siempre sus enemigos lo han convertido en esclavo o le han arrebatado su heredad.
6 Pueblo amado: Mi palabra os estremece en este tiempo, porque reconocéis que sólo Yo puedo hablaros en esta forma; que sólo Yo puedo ofreceros oír mi voz de perdón. Así vengo a restituir a vuestro espíritu la heredad que se encontraba retenida.
Profecía: Una nueva ciencia para la Humanidad
7 Cuando os digo que este tiempo es de vuestra liberación espiritual, es porque los dioses que han creado los hombres están cayendo uno a uno. Doctrinas, ciencias, teorías y ambiciones de poder, todo ello está siendo tocado por mi justicia. Yo vengo a proponer a la Humanidad una nueva vida y a revelarle una nueva ciencia, la ciencia divina, porque ésta que pregonan los hombres, llenando de vanidad a unos y de asombro a otros, en verdad os digo que aún está muy lejos de rebasar lo humano.
8 En cambio Yo os daré una luz que iluminará vuestro espíritu y, entonces, con justicia os maravillaréis de lo que vais a conocer. Esto será cuando vuestro corazón y vuestro cerebro aprendan a escuchar la voz de la conciencia hasta ver brotar los frutos y conocer su sabor.
9 Mas todo lo humano tiene un límite y la mente del hombre también tiene un hasta aquí. Sin embargo, cuando la ciencia de los hombres persiga una causa espiritual y se haya limpiado de toda finalidad egoísta, Yo la pondré al servicio de la Humanidad como un medio de adelanto espiritual; entonces la Naturaleza, abriendo su arcano, mostrará sus secretos revelando a los hombres fuerzas y elementos desconocidos, y entonces esa ciencia vuestra dejará de tener límite, al transformarse en una causa noble y buena.
10 Esa luz es todavía un libro cerrado que no han contemplado los hombres, por lo que os digo que el adelanto de la ciencia del futuro será más grande que el que hoy habéis alcanzado, mas no lo será por la mente humana, sino por el espíritu.
Elías: El Precursor del Tercer Tiempo
11 Os he dicho que os he encontrado convertidos en esclavos del materialismo y he venido a libraros de esas cadenas.
12 Antes de que Yo me manifestara, llegó a vosotros Elías, el mismo a quien habéis llamado el Profeta del Fuego; él, con el rayo de su presencia, fundirá vuestras cadenas, preparándoos para una vida mejor. Elías, profeta, enviado, precursor y pastor espiritual, pondrá de manifiesto una vez más la falsedad de los ídolos y de las deidades que los hombres han creado. Ante el ara invisible invocará mi poder y nuevamente el rayo de mi justicia descenderá a destruir el paganismo y la maldad de los hombres. Elías es en este tiempo como un astro luminoso surgido del infinito, que ha llegado a preparar el entendimiento humano para la comunicación de la Divinidad con los hombres. Fue su voz la que se hizo oír primero por este medio, porque él es mi precursor.
Humanidad: Profanadores del Árbol de la Vida
13 Bien está que los primeros seres hayan conocido el dolor a fin de despertar a la realidad, de nacer a la luz de la conciencia y de ajustarse a una Ley; pero el hombre evolucionado, consciente y desarrollado de este tiempo, ¿por qué se atreve a profanar el Árbol de la Vida?
14 La Humanidad se ha multiplicado al mismo tiempo que su pecado y su materialismo. No faltan en el mundo ciudades semejantes a Sodoma y Gomorra, cuyo escándalo repercute en toda la Tierra y están envenenando los corazones. De aquellas ciudades pecadoras no quedaron ni vestigios, a pesar de que sus moradores no eran hipócritas, pues pecaban a la luz del día, mas esta Humanidad de ahora que se oculta en las sombras para dejar desbordar sus bajas inclinaciones y pasiones, y luego aparenta rectitud y limpidez, tendrá un juicio más severo que Sodoma.
15 La vida de los primeros seres quedó envuelta en aquella parábola que os revela cómo perdió el hombre el paraíso de la inocencia en que vivía, y cómo renunció a una vida de contemplación y de paz, por un mundo de lucha, de trabajo, de evolución y méritos. Todo ello estaba dentro de lo que debía ser, dentro de los designios del Creador. Aquella renunciación era necesaria para que despertase el espíritu ante la voz de la conciencia en él, que es luz divina en el interior del hombre y éste comenzara su camino haciendo méritos, ascendiendo desde el plano más bajo hasta el más alto destinado al espíritu por el Creador.
16 Tan es verdad que todo estaba previsto para cuando el hombre diese su primer paso en la lucha por la vida, por la evolución y elevación de su ser, que desde el primer momento, desde que aparecieron las primeras necesidades en su camino tuvo ante sí un mundo, una Naturaleza, una vida a su alcance, como un fruto hermoso, incitante y dulce, pero cuyo contenido habría de darle infinitas lecciones de sabiduría, de amor y de justicia.
17 ¡Cuánta sombra y cuánto fruto han dado el Árbol de la Vida y de la Ciencia al hombre! ¿Por qué, entonces, ahora que en el mundo existe una Humanidad evolucionada, parece ciega provocando a los mismos elementos que le han dado vida, y sacudiendo al árbol que nunca le ha negado el fruto de la sabiduría? Yo os diré por qué: Es que el hombre ha dejado de orar, y dejando de orar se ha olvidado de cuanto corresponde a la vida del espíritu. Una vez consagrado a la vida en la Tierra, su mayor ideal, su más grande ambición ha sido la de ser poderoso, rico, sabio, señor absoluto, y todo esto lo ha arrastrado al abismo, porque ha ido tras una gloria efímera.
18 Es la herencia funesta de todas las generaciones pasadas, que con sus ambiciones, su egoísmo, vicios y enfermedades está dando sus frutos en este tiempo. Es el árbol del mal que ha crecido en el corazón de los hombres, árbol que ha sido fecundado con pecados, cuyos frutos prohibidos siguen tentando a la Humanidad, haciendo caer día a día a nuevos corazones en la desobediencia a las leyes divinas.
19 Frutos prohibidos son aquéllos que siendo buenos por haberlos creado Dios, pueden transformarse en nocivos al hombre, si éste no se ha preparado debidamente o los toma con exceso. Ahí donde creísteis ver muchos senderos, sólo debisteis tomar uno: el que conduce a Mí; que donde mirasteis tentaciones, sólo eran frutos que había que tomar con conocimiento y respeto. ¿Podéis concebir que vuestro Padre haya creado algo que tuviera como fin el de tentaros a pecar?
20 Desde los primeros tiempos, el hombre ha cortado ramas al árbol de la ciencia para plantarlas según ha sido su voluntad, desconociendo después cuál fue su origen, dando lugar al árbol del mal.
21 Bajo la sombra de ese árbol yacen hombres y mujeres sin fuerzas para librarse de su influencia; ahí han quedado virtudes menospreciadas, honradeces mancilladas y muchas vidas truncas. Ese árbol de ambiciones y de odio ha sido cultivado por el hombre y sus frutos han envenenado a los pueblos de la Tierra. Veo la tierra y las aguas manchadas con la sangre humana; a los hombres desconociéndose como si fueran seres de distintas especies, dándose muerte sin compasión ni piedad. No dejéis que esa simiente penetre en vuestro seno.
22 Ahí tenéis a los hombres asemejándose a las fieras, dejando en libertad absoluta sus pasiones, sintiendo odio hacia sus semejantes, sintiendo sed de sangre, ambicionando convertir a los pueblos hermanos en esclavos.
23 No solamente los adultos corren atraídos por los engañosos placeres de lo material; también los adolescentes y hasta los niños, a todos les ha llegado el veneno acumulado a través de los tiempos. Contemplo en este tiempo que los hombres y las mujeres se han familiarizado con el pecado, las pasiones se encuentran desatadas, los niños desde temprana edad pierden su inocencia y toman frutos prohibidos; hacia el mal se ha encaminado la Humanidad, y de generación en generación va debilitándose y descendiendo.
24 Y los que han logrado escapar de la funesta influencia de la maldad, ¿qué hacen por los que se han perdido? Juzgarlos, censurarlos y escandalizarse de sus actos. Pocos son los que oran por los que se extravían del sendero y menos los que consagran parte de su vida para combatir el mal.
25 En verdad os digo que mi Reino no se establecerá entre los hombres mientras tenga vida el árbol del mal. Es menester destruir ese poder, para lo cual se necesita poseer la espada del amor y de la luz, única a la que no podrá resistir el pecado. Comprended que no serán los juicios, las condenaciones ni el castigo, sino el amor, el perdón y la caridad, esencia de mi Doctrina, la luz que ilumine vuestros senderos y la enseñanza que lleve a la Humanidad a la salvación.
26 Vengo a confiaros, para que lo cultivéis, el fruto bueno, agradable y dulce que da vida, para que él os haga notar el contraste del sabor amargo y los estragos que ha causado entre la Humanidad el fruto del árbol del mal.
27 ¡Qué equivocada está la ciencia humana! Mas a pesar de ello, Yo la bendigo porque es obra de mis hijos. No podíais volver a Mí, sin antes haber saboreado todos los frutos de la vida y haberos deleitado con todos los placeres. ¡Cuán pocos son los seres que han sabido permanecer fieles y limpios al lado del Padre!
28 El árbol de la ciencia, según lo cultivaron los hombres, se encuentra dando un fruto amargo a la Humanidad, mas Yo voy a daros el agua cristalina del amor, para que la reguéis y veáis cuán diferentes van a ser los frutos que ese mismo árbol va a producir. Hoy estáis comiendo día tras día los frutos amargos de ese árbol tan imperfectamente cultivado por los hombres, porque no habéis procurado el desarrollo armonioso de todas vuestras facultades; entonces, ¿cómo podréis encauzar por la senda del bien vuestros descubrimientos y vuestras obras, si sólo habéis desarrollado la inteligencia, pero habéis dejado en el abandono al espíritu y al corazón?
29 Antes de que descubráis en mi enseñanza el secreto para cultivar el árbol de la ciencia, éste será azotado por fuertes huracanes que harán caer hasta el último de sus malos frutos y lo dejarán limpio. Después de ese vendaval, comenzaréis a ver brillar en vuestro espíritu una nueva luz, la cual se reflejará en todas las sendas de vuestra vida.
30 Os confié la ciencia como un árbol al que deberíais cultivar con amor, respeto y celo, para que de él brotasen los frutos del mejor sabor, los que dan la vida. ¿Creéis haber cultivado bien ese árbol? Ved que sus frutos han sido de destrucción y de dolor, que en lugar de dar la vida han sembrado la muerte.
31 ¿Qué queréis que os diga de vuestros sabios de ahora, de los que provocan a la Naturaleza y desafían a las fuerzas y a los elementos, haciendo aparecer lo bueno como si fuese malo? Gran dolor tendrán por cortar y comer un fruto verde del árbol de la ciencia, un fruto que sólo con amor podría haber madurado.
32 Si la Humanidad ha cultivado un gran árbol cuyos frutos en su mayoría han sido amargos y mortales, ¿no os parece hermoso que Yo plante un árbol, que vosotros me ayudéis a cultivarlo, y que sus frutos de vida, de verdadera paz y sabiduría divina os compensen de tanto dolor? Pues Yo soy ese árbol, Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. Dejad que crezca vuestro espíritu en sus dones para que deis sombra acogedora y frutos de vida y buen sabor. Yo soy la verdad y ella brota por estos labios de hombres aun cuando sean pecadores, porque mi verdad es más fuerte que vuestros pecados.
Pueblo: Su misión en la obra de salvación
33 Pueblo: ¿Queréis ser de los que trabajen por la redención de esta humanidad? ¿Queréis aportar vuestra ayuda en la obra de salvación? Pues no os sintáis impotentes para desempeñar esa misión, comparando vuestro número insignificante con el de la Humanidad, porque no todo lo vais a hacer vosotros.
34 Comprended que cada uno de vosotros que se aparte de un mal sendero, hará que el poder del mal pierda parte de su fuerza; que vuestra vida, si es recta en sus obras, palabras y pensamientos, dejará a su paso una buena simiente; que vuestros consejos, si brotan de un corazón preparado, tendrán fuerza para realizar prodigios, y que la oración, si nace de un pensamiento de piedad y de amor, será un mensaje de luz para aquél por quien pidáis.
35 Las fuerzas del mal se han fortalecido, los hombres trabajan para encontrar las armas con qué descargar su odio, su venganza y envidia. Los hombres de ciencia dedican su vida a estudiar los medios más poderosos para destruir a quienes consideran sus enemigos, mas en verdad os digo que en esa lucha todos perderán, porque mi poder sólo estará del lado de la justicia, del amor, de la razón y de la verdad.
36 Cuando se unan en pensamiento todos los que oran y los que sufren, y viendo el caos en que se precipita la Humanidad conviertan su dolor en enseñanzas y buenas obras, Yo les confiaré mi espada invencible para que corten rama tras rama del mal, que tantos frutos de muerte ha dado a los hombres.
37 Los frutos del reinado del mal no prevalecerán; en cambio, será la luz la que reine en todo lugar y en todo espíritu.
Cumplimiento profético: La llegada del Espíritu de Verdad
38 En este tiempo estoy manifestando mi divina palabra a través de hombres, mujeres y niños, cumpliéndose así aquella profecía que os anunció el tiempo en que mi Espíritu se derramaría en toda criatura humana. Apenas estáis en el principio de esa era, mas luego veréis en toda la Tierra el despertar espiritual de la Humanidad.
39 Simbólicamente hay una mesa preparada, a la cual os invito para que os sentéis y comáis los manjares de vida eterna que ofrezco a vuestro espíritu. Bien podéis entender el sentido de estas palabras, porque desde los primeros tiempos os he hablado de la vida verdadera que es la vida eterna, aunque hasta ahora no habíais comprendido esa lección.
40 Yo, que sabía lo poco que habíais de profundizaros en mis enseñanzas y los errores en que habríais de caer al interpretar mis revelaciones, os anuncié mi retorno, diciéndoos que os enviaría al Espíritu de la Verdad para que esclareciera muchos misterios y os explicara lo que no hubieseis comprendido, porque en lo más profundo de mis palabras proféticas os di a comprender que en este tiempo no vendría entre relámpagos y truenos como en el Sinaí, no a hacerme hombre, humanizando mi amor y mis palabras como en el Segundo Tiempo, sino que llegaría a vuestro espíritu en el resplandor de mi sabiduría, sorprendiendo a vuestra mente con la luz de la inspiración y llamando a las puertas de vuestro corazón con una voz que entiende vuestro espíritu.
41 Aquellas predicciones y promesas son las que ahora se están cumpliendo. Basta prepararos un poco para mirar mi luz y sentir la presencia de mi Espíritu, el mismo que os anunció que vendría a enseñaros y a descubriros la verdad.
Regeneración: El principio de la elevación
42 El tiempo en que vivís es de juicio y de pruebas, mas no estáis abandonados. Llamad a mi puerta y escucharéis al punto cómo mi voz os contesta. ¡Cuán fuertes seréis, cuando sepáis buscarme espiritualmente! ¡Qué elevada vuestra espiritualidad cuando penetréis en el camino del amor, y qué hermosa vuestra vida cuando entendáis su sentido!
43 Venid por mi sendero con paso lento y firme, que no vengo a exigiros que inmediatamente deis frutos de perfección, porque me bastará con vuestra regeneración, para que ella sea el principio de vuestra elevación.
44 Discípulos: Comed y bebed en mi mesa el pan del saber y el vino del amor. De cierto os digo que quien tomare del pan y del vino que Yo ofrezco, me llevará en su espíritu.
Conciencia: Luz que guía
45 Por un camino de luz envié a vuestro espíritu a morar en la Tierra, y por un camino de luz retornará a Mí; mientras, tendréis que caminar como el peregrino perdido en el extenso desierto, o como el navegante extraviado en la inmensidad del mar.
46 No me culpéis de vuestro extravío porque seríais injustos, ya que antes de enviaros a la Tierra os doté de una brújula e hice aparecer una estrella en el infinito, para que guiasen vuestros pasos. Esa brújula y esa estrella es vuestra conciencia. Por eso cuando abandonáis la armonía que debéis tener para todo cuanto os rodea, hasta el polvo de la Tierra os parece hostil, y no es que la Naturaleza se ponga en contra vuestra, sino más bien vosotros sois los que camináis en contra de las leyes de armonía que gobiernan el Universo.
Enseñanza divina: La llave de la sabiduría
47 Cuando los gentiles de este tiempo conozcan esta Doctrina la negarán, y los materialistas argumentarán contra ella, pero todos, asombrados, verán cómo mi verdad se impone.
48 Ya visteis cómo en tiempos pasados, además de enseñar mi Doctrina, hice muchas obras de aquéllas que la Humanidad llama milagros; también en este tiempo, además de la palabra que os estoy dando y que más tarde habrá de extenderse por toda la Tierra, haré nuevos prodigios, daré pruebas de mi poder y asombraré con obras que harán rendirse a los hombres ante la verdad.
49 Tengo mucho que revelaros; hoy tan sólo os doy la llave para que abráis la puerta de la verdadera sabiduría. Esa llave es esta enseñanza.
Amor: El sendero hacia el Reino
50 En verdad os digo que por el camino del amor todo lo lícito lo conseguiréis de Mí y todo lo sabréis, mas os falta saber cuál es el amor de que os hablo y sobre todo, que lo sintáis profundamente.
51 Mi Reino está reservado a los hijos de buena voluntad que abracen su cruz por amor a su Padre y a sus semejantes. Ese Reino del que os hablo no se encuentra en sitio determinado. Lo mismo puede existir en la Tierra que habitáis, que en cualquiera de las moradas espirituales, porque mi Reino lo forman la paz, la luz, la gracia, el poder, la armonía, y todo eso podréis lograrlo, aunque sea en parte, desde esta vida; la plenitud espiritual sólo la lograréis más allá de este mundo que ahora habitáis.
52 ¿Por qué muchos hombres desean partir de esta vida hacia la otra? Es que creen que todo cuanto los rodea les es hostil, mas de cierto os digo que ellos, en vez de desesperarse, deben luchar para volver a estar en armonía con las leyes que tracé, como una senda para que lleguéis por ella a la perfección espiritual.
Enviados: Los apóstoles del bien
53 En todos los tiempos y en todos los pueblos de la Tierra han surgido apóstoles del bien, manifestando la elevación de su espíritu a través de diversas misiones. Todos ellos han sido enviados míos, porque el bien procede de una sola fuente, mi Divino Espíritu, y con mi luz ilumino a todo el Universo.
54 De esos enviados, unos han sido sembradores espirituales; otros os han llevado la luz de la ciencia; y otros, con su sentido de lo bueno, han llevado mi mensaje de amor a la Humanidad. A unos los habéis llamado apóstoles, a otros santos; unos han sido considerados sabios y otros genios, mas no ha habido uno que haya llegado a la Tierra sin haber recibido de Mí la misión que debe cumplir entre los hombres.
55 La Tierra siempre ha sido regada y fecundada con los hermosos ejemplos de mis enviados, y aunque en esta era los hombres han mezclado mis enseñanzas con la cizaña que crece en el mundo, la semilla de nobleza, de amor y de fraternidad no ha muerto, por lo que os digo que ella tan sólo espera que la hoz de mi justicia limpie este planeta, para comenzar de nuevo a iluminar los corazones.
56 ¡Cuántos hombres que sufren a causa del caos que atraviesa la Humanidad y que viven añorando la paz, no saben que dentro de ellos está un espíritu en espera de levantarse a sembrar la divina semilla de la paz!, por lo que os digo que pronto mis siervos habrán de levantarse en todo el orbe, unidos en una obra de regeneración y de reconstrucción. Ahora os pregunto: ¿No os gustaría estar con ellos, unidos espiritualmente?
57 También cada uno de vosotros es un siervo y un enviado mío, al cual he venido a instruir para que cumpla en la Tierra una misión espiritual.
Profecía: La conversión de los poderosos
58 Estad alerta y seréis testigos de la conversión de los que me habían desconocido, como también veréis el retorno de los que se habían alejado del camino verdadero: hombres de ciencia que dedicaron su vida a buscar elementos y fuerza para destruir, y que al sentir que su juicio se aproxima, tornarán a la senda de la verdad para consagrar sus últimos días a la reconstrucción moral y material del mundo. Otros que en su orgullo habían tratado de ocupar mi lugar en los espíritus, y que descenderán de sus sitiales para imitarme en la Humanidad. Y también hombres que un día agitaron a los pueblos y promovieron guerras, que llegarán a reconocer sus errores y a buscar angustiosamente la paz de los hombres.
59 ¿Quiénes verán todo esto? No lo sabéis, mas Yo os lo anuncio, os lo profetizo, porque presto habrán de llegar a la Tierra las generaciones que verán su cumplimiento. A vosotros corresponde difundir esta Doctrina llevando a los pueblos la luz de esta buena nueva. Si cumplís, vuestros hermanos también os llamarán enviados del Señor.
Presencia divina: El Árbol de la Vida
60 Mi presencia espiritual entre vosotros, es como la sombra de un árbol acogedor y saludable. Quien llega a él con fe, experimenta una sensación de vida, de fuerza y bienestar, que lo hace exclamar: ¡Es el Maestro! Mas también el que se acercó con duda, al ausentarse del recinto donde escuchó mi palabra se pregunta interiormente: ¿Por qué siento en mi espíritu tanta paz? Es que el árbol ha extendido sus ramas para todos, es que mi Espíritu ha descendido a toda criatura. Por eso cuando alguno no ha comprendido la esencia divina de mi palabra, he tenido que decir que algunos tienen el corazón empedernido.
61 Entre vosotros me encuentro como Padre, derramando en vuestro corazón el consuelo que os prometí en el Segundo Tiempo. He llegado para acompañaros en vuestras tribulaciones y escuchar vuestras quejas. ¿Por qué entonces teméis ante las pruebas? ¿No miráis cuánto os amo y cómo os busco en vuestro destierro? Si en cuanto hombre me di todo para lograr vuestra redención, hoy en espíritu me derramaré en el vuestro para elevaros al Reino de la gracia.
62 Por eso os digo que me busquéis en todas las formas en que me necesitéis, ya sea como Dios, como Padre, como Juez, como Maestro, como hermano, como amigo, como doctor; lo que quiero es vuestra paz y vuestra salvación, Humanidad amada.
63 Ni uno solo de vuestros sollozos deja de escucharse en el Cielo; ninguna oración deja de hallar eco en Mí; ninguna de vuestras aflicciones o trances difíciles pasan inadvertidos para mi amor de Padre. Todo lo sé, lo escucho, lo veo, y en todo estoy.
64 Los hombres, creyendo que por su pecado me he alejado de ellos, han llegado a sentirme distante. ¡Ah, ignorancia humana que ha llevado tanta amargura a sus labios! Sabed que si Yo me ausentase de alguna de mis criaturas, ellas al punto dejarían de existir; mas esto, jamás, no ha sido ni será, porque al daros el espíritu os doté a todos de vida eterna.
65 Cuando conozcáis el sentido de la vida, el porqué del dolor y la finalidad de vuestra existencia, dejaréis de sentirme distante, percibiréis mi presencia palpitando en vuestro corazón y en vuestro espíritu, y escucharéis mi voz, repitiéndoos dulcemente las palabras de mi Doctrina, enseñándoos a caminar con firmeza por la senda de vuestra vida verdadera.
Palabra divina: Esencia y presencia
66 Mi rayo divino desciende en este tiempo a iluminar a vuestro espíritu para que pueda comprender mi enseñanza. Es la luz que os ayudará a distinguir la verdad de la impostura.
67 Contemplo entre vosotros a los que habéis creído firmemente en mi palabra, como también a otros cuya fe es débil y por esa causa titubean, mas a pesar de ello buscan con ansiedad estas casas de oración, para recobrar en mi palabra la fortaleza y la paz espiritual. Yo quiero que me reconozcáis en la esencia de esta Doctrina, que sintáis mi presencia y la proximidad de mi Reino.
68 ¿Por qué me creíais distante si os había prometido venir de nuevo a conversar con vosotros? No estáis solos en vuestras penas, porque Yo precedo vuestros pasos, aun cuando muchas veces faltéis a la fe y a la confianza en Mí, y con ello retardáis vuestra llegada a la morada que os espera.
Amonestación: Misión y responsabilidad
69 No desconozcáis vuestros deberes, pensad que vuestra cruz no es pesada si sabéis llevarla con sumisión y amor. Quiero veros sonreír y vivir en paz, quiero ver en vuestros hogares las más sanas alegrías.
70 No podréis decir que mi palabra no sea clara o que encierre imperfecciones, porque de Mí no podrá brotar confusión alguna. Si encontraseis en ella algún error, atribuidlo a la mala interpretación del portavoz o a vuestra mala comprensión, mas nunca a mi Doctrina. ¡Ay del portavoz que desvirtúe mi palabra! ¡Ay de aquél que transmitiere mal mi esencia y profanare mi enseñanza, porque sufrirá el incesante reclamo de su conciencia y perderá la paz de su espíritu!
71 No temáis ser escudriñados en vuestra vida o ser puestos a prueba por vuestros hermanos; temed pecar, porque aunque lo hicieseis en el fondo de vuestro corazón, a Mí nada podríais ocultarme.
72 Ésta es la Era de la Espiritualidad en la que pondréis los cimientos del verdadero templo en el que penetrarán los hombres que habrán de formar una nueva humanidad. Ya pronto no precisaréis de guías en la Tierra y entonces vuestro espíritu vendrá a Mí, a tomar fuerza para guiaros solamente por mi inspiración.
73 ¡Cuánta alegría experimentaréis si cumplís con mis mandatos, al mirar multiplicado el número de los que me siguen! Mas tened presente que para que seáis escuchados y creídos por vuestros hermanos, tenéis que prepararos verdaderamente.
Las Pruebas: El camino de la purificación
74 Mi palabra vibra nuevamente en las conciencias, porque los hombres caminan fuera de la verdad.
75 ¿Miráis el desequilibrio de los elementos de la Naturaleza y el trastorno que han sufrido? ¿Os dais cuenta de cómo sois tocados por sus fuerzas desatadas? Es que habéis roto la armonía que existe entre la vida espiritual y la material, provocando con ello ese caos en que os vais hundiendo; mas cuando la Humanidad sea obediente a las leyes que rigen la vida, todo volverá a ser paz, abundancia y felicidad.
76 Aún tenéis que caminar mucho para alcanzar esa meta, y tendréis que acrisolaros en la lucha para haceros dignos de poseer plenamente vuestra heredad. De vosotros depende el acercaros cada día más a las regiones donde mora la paz y la gracia de mi Espíritu. El camino está preparado, venid a Mí que os estoy invitando.
77 No os rebeléis ante las pruebas que a vuestro paso vayáis encontrando; reconoced que el dolor que me presentáis ha dejado una simiente en vuestro espíritu. Os he dicho que os quiero limpios y sólo sabéis purificaros por medio del dolor. No habéis querido elevaros por el amor y la obediencia a mis leyes; por eso, cada vez que os llamo para daros un nuevo mandato, tenéis que purificaros antes en la fuente del dolor.
78 Si queréis ser dignos de mi paz, dejad que el Maestro os guíe, sin que os rebeléis ante las pruebas a que os someta mi voluntad. Hay criaturas que han sabido doblegarse bajo el rigor de las pruebas y han ascendido espiritualmente, y otras que por no haber aceptado mi voluntad, han blasfemado en contra mía y han caído en las tinieblas de la desesperación. Los primeros han demostrado humildad y confianza, y ya se aprestan a escuchar dentro de su espíritu el eco de mis palabras. Ellos supieron aceptar mi voluntad y bendijeron mi justicia, mientras los otros, en su orgullo, me desconocieron y me rechazaron de su corazón.
Espiritualidad: Lo que necesita el indiferente
79 En todos los tiempos he enviado profetas que sirviesen de intérpretes entre mi Espíritu y el de la Humanidad, pero los hombres no han sabido oír con fe y respeto sus palabras, y cuando esos enviados míos han exhortado a los pueblos, inspirándoles oración y penitencia, ellos, volviéndoles la espalda, les han dejado hablando solos en el desierto, sin conceder importancia a su mensaje. Por eso es que os pido espiritualidad, para que podáis percibir los mensajes y señales que lleguen a vuestro espíritu, procedentes del Reino de la Luz. Dejad que los que ignoran mi llegada sean indiferentes a estas manifestaciones, en tanto no llegue a ellos mi llamado; mas vosotros que me tenéis tan cerca, no dudéis.
Conciencia: Nuestro guía interior
80 Contemplo que os amáis mucho a vosotros mismos, pero que no amáis a vuestros semejantes; veo también que teméis al juicio de la Humanidad y no al mío. Es porque habéis acallado la voz de la conciencia que es vuestro guía interior, olvidando que quiero forjaros y prepararos para que seáis un pueblo fuerte, virtuoso y sumiso a mi voluntad, porque sólo así podéis salvar a vuestros hermanos y cumplir con la misión que os estoy encomendando.
81 Amadme y pedidme como corresponde a un hijo mío; mas depositad en Mí toda vuestra confianza, a fin de que vuestra existencia sea plena de serenidad y de paz.
Palabra divina: Cumplimiento profético
82 Jamás dudéis del cumplimiento de mi palabra, ni estéis en espera de su realización para creer que ella ha sido una verdad. Lo que Yo he hablado por conducto de mis portavoces, hombres, mujeres y niños se cumplirá. ¿No habéis visto cumplidos todos los anuncios y profecías dadas por conducto de Damiana Oviedo? Tiempos de purificación y de dolor profetizaron aquellos labios, y en verdad os digo que aquellas palabras se han cumplido. Cuando los videntes han traspasado los límites de lo material para ir a extasiarse en la contemplación de la vida espiritual, al retornar a su envoltura, me han pedido que les permita morar en aquella mansión donde tanto gozó su espíritu durante su elevación, a lo cual les he dicho que todavía no es el tiempo en que puedan habitar aquellas mansiones, pero que perseveren en mi senda, que es la que habrá de llevar a todos a la morada prometida.
83 Si al contemplar las grandes pruebas que hoy estremecen al mundo os falta valor para seguir viviendo, orad, y en Mí encontraréis fuerza, ánimo y paciencia para seguir luchando hasta alcanzar la cumbre de la montaña.
84 Trabajad en mi Obra, y el bálsamo que me pedís para los enfermos os lo seguiré confiando para que lo derraméis en los necesitados. El fruto de vida que tanto necesitan los corazones faltos de fe, dádselo, ya que vosotros habéis sido colmados de él. Sembrad de caridades el camino de vuestros hermanos, y con ello multiplicaréis vuestros méritos para llegar a morar en aquella mansión de luz que desde la eternidad aguarda a vuestro espíritu.
85 ¡Mi Paz sea con vosotros!