Consejo divino: Aprovechad el tiempo
1 Voy a daros el fruto de la vid para que os alimentéis en mi amor, olvidéis dolores y penalidades, y sintáis que mientras os doy mi palabra, habitáis Conmigo en la mansión de la paz.
2 Sentid mi presencia, pueblo, aprovechad este tiempo y si en él queréis reparar vuestras faltas, venid a aprender de Mí, que os estoy dando la oportunidad de elevaros espiritualmente.
3 Hombres en edad madura y ancianos: No lamentéis el tiempo que dejasteis pasar sin haberme oído, hoy estáis Conmigo. Si me amáis, podréis en poco tiempo conocer mi enseñanza y aprovecharla. Ya estáis en el camino y podéis dar principio a la jornada y vuestro guía será la voz de vuestra conciencia. Yo iré delante de vosotros y no habrá prueba, por dura que sea, que os aparte de Mí. Si me amáis, no volveréis atrás, porque vuestra fe brillará como una nueva aurora y veréis el camino por donde debéis transitar bañado en luz.
4 ¿Estáis dispuestos a seguirme aunque tengáis que padecer? Si fueseis interrogados por vuestros hermanos, ¿contestaríais diciendo que sois mis discípulos y que me seguís por fe? ¿Tendréis valor para dar estas pruebas? Meditad y pensad que si sois mis discípulos, tendréis que perfeccionaros para dar verdadero testimonio de mi Doctrina.
Amor: El gran transformador
5 Voy a hacer llegar a todas las naciones mi mensaje. Todo está dispuesto para que mis designios se realicen y la prueba más grande que de mi poder y mi amor dé a los hombres, será la de transformar su egoísmo en sincero amor de los unos hacia los otros.
6 A través del amor llevarán a cabo grandes obras; sin distinción de razas o linajes os llamaré a todos, para daros una misión en esta Obra.
Los libros: La enseñanza que nutre a nuestro espíritu y la que no
7 A los ansiosos de saber y de espiritualidad les digo: Oíd mi palabra y conoced su esencia. Leed en el gran Libro de la Vida y estudiad, porque hay una lección dedicada a cada uno.
8 Mas cuidaos de leer libros en los que se haya adulterado mi palabra o las profecías, y también en aquéllos donde se den interpretaciones torcidas a las revelaciones divinas. No permitáis que una falsa luz penetre en vuestro espíritu; si queréis conocer la verdad, preparaos, y vuestra intuición, así como la sensibilidad de vuestro espíritu guiado por la conciencia, os revelará siempre la verdad.
9 Este libro que escribo para vosotros en el Tercer Tiempo tomadlo e interpretad bien sus lecciones y veréis que su luz destruye sombras y que todo misterio queda esclarecido. Sentiréis entonces mi presencia y percibiréis mi voz en el fondo de vuestro espíritu, hablándoos e instruyéndoos.
10 Pensad que no podréis esconder ninguna obra o pensamiento que Yo no conozca. Mas si sois tentados muchas veces por el mundo que os atrae y os encadena, llegando a veces a faltaros las fuerzas para rechazar el mal, recurrid entonces a Mí, para que en mis lecciones aprendáis a usar esa potestad que os he dado sobre el mundo y sobre la carne, y cuando hayáis vencido y recobrado la paz del corazón, podáis reanudar vuestra obra.
11 Si os hacen falta ejemplos, elevaos y buscad en Mí lo que necesitéis y Yo os daré fuerza para que lleguéis al fin que os he señalado.
Misión del hijo: Dar sin esperar recibir
12 ¡Con cuánto gozo miraré al hijo que me imite y me glorifique con sus actos! Trabajad incesantemente por la Humanidad y después de haber hecho todo el bien de que seáis capaces, olvidaos de galardones y no esperéis en el mundo pago alguno.
13 Pensad que sólo Yo conozco y sé valorar vuestras obras para daros la recompensa justa. Así, con grande lucha y méritos verdaderos, alcanzaréis a conquistar el lugar que tengo preparado para vuestro espíritu.
Palabra divina: La Enseñanza que ha de esparcirse por todo el planeta
14 Hombres y mujeres de tierras lejanas vendrán a vosotros y se convertirán en mis discípulos; cuando se sientan llenos de mi luz retornarán a sus pueblos, a sus naciones, para llevar mi Doctrina a sus hermanos.
15 Así fue como en el Segundo Tiempo, atraídos por la fama de los prodigios de Jesús, muchos extranjeros se acercaron a Mí y, oyendo mi palabra y presenciando mis obras, se convencieron de mi Verdad y retornaron a sus tierras testificando que Yo era el Mesías.
16 En este Tiempo, la mayoría de los hombres viene a Mí porque el dolor les ha hecho buscar el remedio que sólo en mi poder pueden encontrar. Vienen quejándose de pobreza, sin saber todo lo que poseen en su espíritu; su única pobreza consiste en no haberse dado cuenta de lo que llevan consigo y en la ignorancia sobre los dones que atesoran.
17 Pocos son los que han llegado pidiéndome luz para su espíritu; en su mayoría me buscan para pedirme pequeñeces propias de la vida humana, de aquéllas que Yo doy siempre por añadidura, después de que he derramado mi caridad sobre su espíritu.
18 Uno a uno vais recibiendo el conocimiento que os descubre una luz que estando en vosotros no mirabais. Esa luz es vuestra conciencia; quien logra descubrirla y mirarse en ese espejo interior, se torna humilde y siente al punto el lazo que le une a su Creador.
Humildad y caridad: Los principales atributos para manifestar los dones
19 Hay quienes creen conocerse porque al saber los muchos dones que el hombre posee en su espíritu, se yerguen ante los ignorantes, se envanecen de su propia grandeza, se enseñorean, y al fin acaban perdiéndose entre las tinieblas de su orgullo. No saben que el espíritu tiene en la conciencia el Arcano de Dios y que para penetrar en él hay que hacerlo con respeto.
20 Aquí mismo, entre mis labriegos, cuántos hay que sin haber entendido mi Doctrina, al saberse donados, se han creído seres superiores, dignos de admiración y de homenajes, a lo cual Yo os pregunto si podéis aceptar que un espíritu elevado llegue a envanecerse de sus dones, siendo que la humildad y la caridad son los principales atributos que él debe llevar.
21 Practicad cada una de mis lecciones en el silencio y en la humildad de vuestra vida, y veréis aparecer en vuestro espíritu esa luz que aún no conocéis, porque el velo de la materia y la frivolidad que os rodea, no le han permitido cumplir la misión que le corresponde dentro de la vida humana.
Consejo divino: La manera correcta de estudiar la Enseñanza espiritual
22 Estudiad mis enseñanzas y no os confundáis, para que no vayáis a caer en nuevos fanatismos tratando de encontrar la verdad.
23 Ved cómo el libro de la enseñanza espiritual abre sus páginas para mostraros una nueva enseñanza.
24 Practicad al principio las lecciones sencillas, a fin de que mañana podáis llevar a la práctica las grandes lecciones. Debéis comprender que para ser maestros, antes debéis ser párvulos y discípulos.
25 Hoy estáis estudiando las primeras palabras y por medio de ellas estáis comprendiendo esta Doctrina, porque al orar conversáis espiritualmente Conmigo cuando me decís: "Maestro, vamos siguiendo tu huella y te pedimos que en nuestra jornada nos acompañes, que nos preserves de peligros, ya que a cada paso somos acechados por las tentaciones del mundo".
Discípulos: El mejor testimonio de la Enseñanza divina es nuestra vida
26 Y Yo os digo, discípulos: Sed fuertes, usad vuestra potestad para dominar a la carne.
27 Quiero formar con vosotros una familia fuerte y virtuosa, llena de obediencia, en la que derrame mi gracia y complacencias.
28 La hora de vuestro testimonio sobre mi comunicación llegará y la Humanidad, incrédula por naturaleza, me pedirá pruebas para creer, mas entonces Yo le diré: He aquí a estos discípulos míos a quienes he hecho penetrar en una nueva vida; ellos son la prueba del poder de mi enseñanza, mi palabra ha forjado su espíritu y hoy se encuentran preparados para llevar mi Doctrina a los pueblos de la Tierra.
29 ¿Queréis ser vosotros de aquéllos a quienes Yo pueda tomar como testimonio de mi verdad? Pues preparaos, labriegos amados, en vosotros confío; Yo me serviré de vuestro amor para hacer prodigios en aquéllos por quienes me pidáis, y por un destello de fe que me presentéis, haré obras admirables.
Dolor: El cáliz que a todos nos toca beber
30 Habéis apurado el cáliz del dolor en este tiempo, mas no ha sido para vuestro mal; ese dolor ha sido como lluvia benéfica fecundando mi semilla en vuestro corazón y descubriendo ante vosotros algunas fibras ocultas en el fondo de vuestro ser.
31 Os he dicho que vivís en este tiempo una dura expiación, porque tenéis para Conmigo y para con vuestros hermanos una deuda que vais a saldar. Y es por eso que calláis y aceptáis con amor vuestro cáliz, concretándoos tan sólo a pedirme fortaleza para que se haga mi voluntad.
32 En el mundo no encontraréis la comprensión que necesitaréis en vuestra lucha y en vuestras vicisitudes, porque el verdadero amor y la caridad no están aún en los corazones, mas vosotros, fortalecidos en Mí, pasaréis sobre espinas con la sonrisa en los labios y con la paz en vuestro corazón.
33 ¿Por qué el Maestro os habla tanto del dolor? Porque este tiempo que vivís es de justicia, y todas las criaturas humanas llevan una pesada cruz. Contemplad las naciones azotadas por la guerra; no hay en ellas corazón que haya escapado al dolor, porque ni los tiernos niños en la cuna de su fragilidad han escapado a la divina justicia que ayuda a los hombres a expiar sus pecados y a lavar sus manchas.
Enseñanza divina: El cimiento de un mundo nuevo
34 En todos los tiempos he sembrado y cultivado mi simiente en el corazón de la Humanidad. No será en vano mi siembra en este Tercer Tiempo, porque la semilla florecerá en los corazones.
35 Por un reducido número de corazones que se preparen, Yo derramaré mi gracia a raudales para formar los cimientos de un mundo nuevo. Quiero elevar a vuestro espíritu para que comprendáis cuál es vuestra semejanza con mi Divinidad.
Humanidad: Consejo divino par alcanzar la salvación
36 Yo, el dueño de los mundos y de todas las moradas, a quien todo lo creado obedece, os dice en estos instantes que vosotros los hombres no habéis vivido en armonía con mis leyes, por lo que os habéis estacionado espiritualmente; sin embargo, mi Espíritu espera con infinita paciencia vuestro retorno al camino verdadero y vuestro perfeccionamiento.
37 No dejéis que sea sólo Yo el que luche por vuestra salvación, ni dejéis que el mundo espiritual trabaje sin que vosotros colaboréis con él. No hagáis obras de mérito sólo aparente, esforzaos para que vuestros actos encierren verdad y amor.
38 Si habéis recibido amor desde el momento de vuestra formación, prodigad amor. Si mi ejemplo está escrito en vosotros, imitadme.
39 En esta era el Verbo de Dios, que es eterno, os habla para llevaros a la luz.
Discípulos: Ninguno es nuevo en la Enseñanza
40 Yo conozco el espíritu que se oculta en cada uno de vosotros, y por eso soy el único que puede revelaros que ya en otros tiempos habéis sido testigos de mi comunicación con la Humanidad.
41 ¿Verdad que ya no deberíais ser párvulos en mi enseñanza? ¿Verdad que tiene razón vuestro Padre cuando os llama sus testigos y discípulos, y os prepara para llevar este mensaje a la Humanidad?
Ley divina: Luz Inmutable y eterna
42 Mirad cómo todo pasa, menos mi palabra. Ved las generaciones humanas que hoy habitan la Tierra y mañana desaparecen. Observad a los pueblos que ahora se levantan llenos de un esplendor que parece que va a ser eterno, y pronto seréis testigos de su decadencia y de su ruina. Todo lo humano pasa y deja de ser. Sólo mi Ley inmutable y eterna permanece brillando en cada conciencia.
43 Llamáis a este tiempo Era de la Luz, mas no porque sea hasta ahora cuando mi luz haya iluminado al espíritu o al entendimiento de los hombres; ella siempre ha brillado en todo espíritu.
44 Soy el astro divino que no se oculta jamás, mas si ahora miráis que la luz espiritual vibra cual nunca en los hombres, ello se debe a que a causa de su evolución ya pueden percibir, con mayor claridad que en tiempos pasados, la presencia de la vida espiritual.
45 Si los hombres hubiesen vivido siempre en armonía con mis leyes, jamás les habrían sorprendido mis nuevas revelaciones. Observad cómo siempre que he venido con una nueva lección, ella ha sido discutida, combatida o negada.
Profecía: La hora del despertar se acerca
46 Mas la hora del despertar se acerca y entonces surgirán por doquiera grupos de hombres que hablarán de una nueva inspiración; ellos serán escudriñados y juzgados por sus semejantes, quienes llegarán a decir que en el mundo se ha desatado una plaga de sectas extrañas y desconocidas.
47 Será entonces cuando vosotros elevéis vuestras oraciones por todos, y al mismo tiempo deis gracias por el cumplimiento de mi palabra, porque por la Doctrina que os he revelado seréis de aquéllos que comprendan la causa de todas aquellas manifestaciones; pero también seréis de los que contraigan mayor responsabilidad ante la Humanidad.
48 Pensad, discípulos amados, cuánto tenéis que prepararos para que vuestros emisarios, llevando la luz de mis revelaciones, puedan llegar a todos aquellos lugares donde hayan surgido los hombres, sorprendiendo con sus dones espirituales a sus hermanos.
Discípulos: No basta tener fe, hay que cumplir con obras
49 Grande será la lucha para vosotros, porque no sólo os concretaréis a la oración, a la meditación y a los buenos deseos, sino también a las obras de caridad.
50 No será suficiente que digáis: Tengo fe; con ello no basta. La fe es indispensable; pero hay que perfeccionar otros dones que tenéis, para que llevéis mi palabra no sólo en los labios, sino en vuestras obras.
51 Para que mi Doctrina brille a través de los actos de vuestra vida, tenéis que consagrar parte de vuestro tiempo al estudio y al desarrollo de vuestros dones espirituales; ésa será la forma de que llevéis con paciencia las pruebas que encontréis en vuestro camino, aplicando en cada una de ellas mis enseñanzas. Cuando logréis esto, tendréis el fruto de vuestro esfuerzo y de vuestro anhelo de mejoramiento espiritual, y ese premio será el temple que tengáis para la lucha, el dominio sobre vosotros mismos y el amor hacia vuestros hermanos.
Consejo divino: Para la buena preparación del discípulo
52 Ya no durmáis, discípulos, comprended que la Humanidad va a despertar espiritualmente y no debe encontraros escasos de preparación. Tampoco quiero que os levantéis sin antes haber adquirido cuanto es necesario para ser un verdadero soldado mío.
53 Aprovechad estos instantes de paz en que venís a recibir mi enseñanza y caminad siempre al amparo de lo que en ella hayáis aprendido. Procurad penetrar cada vez más en las enseñanzas reveladas, mas no tratéis de hurgar en lo que hasta ahora no se os haya dicho.
54 Doctrina divina: El milagro de amor que no esperaba la Humanidad
55 Cuando el espíritu de Elías inspiró la mente de Roque Rojas, no imaginaron los primeros testigos de aquellas manifestaciones la gracia que recibirían las siguientes generaciones al escuchar mi palabra, ni se enteraron de que se abría una nueva era espiritual para la Humanidad. Fue vuestro Maestro quien, a lo largo de Su enseñanza, fue revelando a las multitudes la magnitud de esta Obra. Él fue quien les hizo comprender que un nuevo tiempo, lleno de luces y esplendores, se iniciaba.
56 El espíritu de la Humanidad, conducido por las pasiones hacia un caos, piensa que sólo un milagro divino puede salvar a los hombres de cuyos corazones ha huido la paz, desde que perdieron la esperanza y la fe en el amor, en la justicia y en la razón humana.
57 Ese vacío que la Humanidad me presenta en su espíritu, es el que vengo a llenar con la luz de esta Doctrina, nueva en apariencia, pero en realidad eterna; esta Doctrina hace luz en los espíritus y en los corazones, porque revela todo el contenido de aquel mandamiento que enseñé a mis apóstoles de amarse los unos a los otros. Vengo ahora a explicaros el sentido de aquella máxima, cuyo significado no ha sido comprendido por vuestro entendimiento.
58 Y es que la palabra de Cristo para muchos hombres ha sido palabra muerta en este tiempo; mas no saben que ella está en la conciencia de toda la Humanidad y que, a su tiempo, habrá de surgir llena de esplendor del fondo de los mismos corazones, que antes fueron para ella como un sepulcro.
Amor divino: El arma que ha de salvar a la Humanidad
59 ¿Creéis que estáis dando cumplimiento a mi precepto de amaros los unos a los otros, encerrando con egoísmo vuestro amor en vuestra familia? ¿Creen las religiones estar cumpliendo con aquella máxima, reconociendo sólo a sus fieles y desconociendo a los que pertenecen a otra secta?
60 Los grandes pueblos del mundo, que pregonan civilización y adelanto, ¿podrán decir que espiritualmente han alcanzado progreso y han cumplido con aquella enseñanza de Jesús, cuando todo su afán es el de prepararse para la guerra fratricida?
61 ¡Ah, Humanidad, que nunca habéis sabido estimar el valor de mi palabra, ni habéis querido sentaros a la mesa del Señor, porque os ha parecido demasiado humilde! Sin embargo, mi mesa os sigue esperando con el pan y el vino de la vida para vuestro espíritu.
62 Nadie podrá decir que he venido a reclamaros mi muerte; ya veis que aún no os arrepentís de vuestros pecados, y ya mi mano, la misma que taladrasteis en la cruz, está llamando de nuevo a vuestra puerta. Entended, discípulos, que es mi amor el que llama a vuestro espíritu.
63 Mi amor habrá de venceros, no poseo otra arma. Si creéis que también me valgo del dolor para doblegaros y venceros, os equivocáis; el dolor lo creáis vosotros y con él os hacéis justicia. Yo soy el que viene a salvaros del dolor y de la muerte.
Consejo divino: Preparáos para el término de la comunicación por el entendimiento humano
64 Discípulos, os dejo una más de mis lecciones. Mas los que sepan prepararse, serán los que sientan más profundamente mi presencia, aunque mi gracia es derramada en todos de la misma manera.
65 A los que no hayan sentido espiritualidad al oír mi palabra, los invito a prepararse, para que gocen de la esencia divina y puedan aprovechar este mensaje antes de que mi comunicación en esta forma termine entre vosotros. Pensad que si aquella hora llegara sin que vuestro corazón se hubiere deleitado y alimentado verdaderamente, vuestra fe no será grande en la lucha, ni vuestro amor podrá ser ardiente al testificar mi verdad.
66 En verdad os digo que Yo no quiero el dolor en vuestro corazón, ni quisiera tener que escuchar vuestras frases de arrepentimiento. Mi deseo es que al daros mi palabra por última vez, por medio de este conducto, podáis decirme: "¡Maestro, aquí nos tenéis, hágase en nosotros vuestra voluntad!"
Revelación: El conocimiento que llega a nosotros por diferentes conductos
67 A nadie le falta mi luz. Además de mi lección, os hablo a través de vuestros sueños, a los que llamáis revelaciones, porque sabéis que en ellas os revelo enseñanzas profundas que por ningún otro medio podríais conocer.
68 Mas comprended, discípulos, que todo conocimiento que de Mí llega a vosotros, es una revelación. No toméis en cuenta el conducto o la forma que Yo utilice para daros mis mensajes.
69 Con justicia os he llamado hijos de la luz, pero los más os empeñáis en ir a ciegas, no porque haya tinieblas en el camino, sino porque queréis llevar los ojos cerrados a la verdad.
Espiritualidad: La práctica que permite la manifestación de los dones
70 ¿Esperáis a que otros, que ni siquiera han oído esta palabra, despierten antes que quienes han oído mi voz? Sería triste que ellos vinieran a sacar de errores a mis nuevos discípulos.
71 Estoy dando a conocer sus dones a los profetas del Tercer Tiempo, para que sean los que anuncien esta buena nueva a la Humanidad; mas ellos deben saber que necesitan alcanzar la espiritualidad, para que esos dones se manifiesten en ellos.
Estudio y análisis: Dos cosas necesarias para la comprensión y práctica de la Enseñanza divina
72 Oíd mi lección, discípulos, llevadla en vuestro corazón y una vez en vuestro hogar, estudiadla y analizadla, para que al siguiente día, cuando reanudéis vuestra lucha por la vida, llevéis a la práctica mis enseñanzas.
73 No hay un instante de vuestra existencia que no ofrezca ocasión propicia de cumplir con mi Ley. No esperéis sólo grandes ocasiones para poder aplicar mis lecciones de amor.
74 Pensad que si vuestra concentración al oír esta palabra no fuese todo lo elevada que ella requiere, y que si a vuestra mente le falta la atención que debe prestar a mi Doctrina, no podrá recoger vuestro corazón la semilla que deberá sembrar mañana, y cuyos frutos recogeréis en la eternidad.
75 ¡Mi Paz sea con vosotros!